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Una chica adolescente llega a nuestra vida para cambiarla por completo y compartir nuestra sexualidad a limites inimaginables..
Hola a todos, me alegra poder encontrar  un lugar donde compartir nuestras maravillosas experiencias en la mejor aventura de la vida como lo es el sexo, sin tabúes, compartiendo con personas que sin prejuicios disfrutamos algo tan natural, y ya dado que me ha gustado leer las experiencias de mucho hoy quiero contar la mía.

Soy un hombre de clase media alta dedicado a negocios personales que me dan para mi sostenimiento de forma holgada, de 1.70 mts, soy de contextura atlética y ahora cuento con 34 años y hace dos años tuve la dicha de acompañarme de Susana mi esposa, una hermosa mujer de piel morena clara, cabello trigueño y lacio, de quien me prende y enamore con atributos únicos de 1.60 mts de estatura un cuerpo bien definido pechos medianos y pompis paraditas, toda una diosa nada que envidiar, es maestra de educación primaria y atiende el último grado del ciclo con un grupo de alumnos y alumnas con niños entre doce y catorce años de edad.

En la intimidad hemos tenido una buena compatibilidad ya que ella al igual que yo somos bastante activos y casi cada noche no faltan nuestra sesiones de placer intenso, durante estos años hemos desarrollado una confianza y disfrutamos nuestra sexualidad al máximo, cuando la conocí era bastante tímida en lo respecto al sexo pero la fui incoando en todo de tal forma que se vuelve una fiera en la intimidad de nuestra alcoba, nuestra sala, nuestra cocina, no faltan las sesiones donde me sorprende con sus encantos, lencería e imaginación, tantas veces me ha sorprendido, como la primera vez que se me prendió a mamarme el pene de una forma fuerte y no lo soltó hasta hacerme venir en su boca y tragarse hasta la última gota, o como cuando igual me pidió no solo que terminara en su boca sino que orinara en ella mientras ella se venía en un orgasmo descomunal mientras mi chorros de oro se deslizaban por su garganta, no falta que a media noche me despierte con las ganas de follar, aunque solo hayan pasado un par de horas desde nuestra última sesión, o me despierta con mi pene en su boca mamando como una bebita, o me pide que duerma entre sus piernas para quedarse dormida mientras mi boca mama su rica vulva y al nada mas despertase empieza a restregar la misma sobre mi cara abriendo sus labios vaginales inundándome del olor de su intimidad y sus jugos, bueno es adorable y disfrutamos nuestra vida asi, salimos a bailar o pasamos nuestro tiempo viendo alguna peli, la vida no nos ha dado aun ningún bb que cuidar asi que nuestra vida gira alrededor de nosotros.

Bueno todo esto cambiaria. Yo había salido a arreglar unos asuntos de negocios ese día y me ausente hasta la tarde cuando volví, encontré a una jovencita sentada en la sala de la casa, me saludo con un hola, igual la salude y en eso mi esposa venía de la cocina y me abrazo me dio un beso y me presento a la niña adolescente se llama Glendy, de aproximadamente 1.35 mts de estatura unos 55 kilos de peso morena clara, pelo negro lacio, senos pequeños que se traslucían por la tela de la blusa escolar y unas piernas bien torneadas luciendo su mini falda completando con zapatos escolares, obvio era una estudiante de mi mujer.

Mi mujer me pidió hablar conmigo en la secretividad de nuestra alcoba, indicándome que Glendy obviamente era una de sus alumnas que había sufrido en sus primeros años la pérdida de sus padres en un accidente vehicular, y se había quedado todos estos años con una tía, pero que al llegar al este día a la escuela la había encontrado llorando y le indicó que su  tía la había abandonado y se había largado con un tipo dejándola completamente en la calle, por lo que ella optó por ofrecerle que se quedara con nosotros ya que teníamos espacio en la casa y que en algo podría ayudar en los oficios domésticos. No dejo de molestarme un poco el que tomara esa decisión sin consultarme, sabía que no era solo el hecho de ayudarle con cobijo y comida sino que se iba por el traste nuestra convivencia intima, bueno pero al final ya nada podría hacer así que acepte de mala gana.

Glendy se esforzó desde un inicio en ayudar en todo, y acompañaba a mi esposa al colegio donde seguía estudiando, y por supuesto era una persona más al momento de estar en la casa y generalmente nos acompañaba en todo incluso cuando salíamos o en las noches viendo alguna película. Cabalmente todo cambio, pues nos resumimos a lo sexual eventualmente en nuestro dormitorio, donde generalmente lo hacíamos tratando de evitar los ruidos que producían nuestros devaneos en la cama o esperando momentos cuando considerábamos que ella ya se había dormido. Igual uno se va acostumbrado así que el tiempo transcurrió.

Una noche cuando consideramos que Glendy dormía en su cuarto como a cinco metros del nuestro, mi esposa estaba cachonda y yo igual, por lo que mi mujer empezó a acariciar mi paquete mientras me decía, amor ya es hora de que atiendas a tu mujercita, poco a poco bajo hasta mi bóxer y lo bajo, mi tronco no tardo en ponerse tieso como una roca y alcanzar su tamaño máximo de 23 cms, luego suavemente empezó a lamerlo y besarlo, el precum se derramaba por encima y ella lo bebía deliciosamente mientras se lo engullía hasta la garganta, aquello era una tortura agradable, mi esposa me dijo donde quieres terminar mientras se desvestía rápidamente, pude ver sus labios menores inflamados por el deseo y la excitación, se coloco a horcajas sobre mi cara y me lo enseñaba abriendo su vulva con sus dedos, accedí a su insinuación y empecé a lamer todo su contorno y a mamárselo hasta dejárselos hinchados al máximo, luego me dijo amor quiero que me chupes el culito y que me lo metas profundo como a ti te gusta y si puedes que me entren hasta tus huevos, asi que se puso en cuatro dejando su trasero en dirección hacia la puerta, mi instinto me hizo ver hacia la entrada y pude observar que la puerta estaba entornada y apenas visible se notaba la carita de Glendy observando el panorama con la complicidad de la luz que habíamos dejando encendida previo a los juegos unciales, claramente habíamos dejado ligeramente abierta la puerta en un descuido y los quejidos y palabras de excitación la habían despertado y la curiosidad la acerco a observar la mejor escena erótica; no se que me paso pero hice como que no la había descubierto, el morbo de ser observados me proporcionó un éxtasis mas, así que le dije a mi mujer, si amor te voy a dar duro con esta verga hasta adentro para que sientas lo más rico del mundo, decía esto mientras con mi mano derecha recorría mi pene en el cual resaltaban las venas y brillaba por la saliva y el liquido seminal que rebozaba de él, acto seguido la coloque de tal forma que desde la puerta se pudiera observar todo y empecé a chuparle todo el ano, inicialmente ensalivándola y luego introduciendo mi legua hasta sentir sus jugos interiores; ella empezó a quejarse fuertemente, ya habíamos saltado el límite de la precaución sobre el volumen de nuestras voces y ya nada importaba, luego tome mi miembro luciéndolo plenamente y le dije, ya me calentaste ahora te lo daré todo y quiero que al final me lo mames y me saques toda la lechita y te la tragues como siempre como una buena nenita. Acto seguido se la apunte a la entra de su ano y poco a poco se lo fui deslizando hasta topar mi piel con su piel, todo había entrado y ella emitía quejidos y suspiros, ___ ahh, ahh, así cielo, así, ahora dame duro, quítame las ganas,: empecé el mete y saca, colocándome de tal forma que desde atrás se viera perfectamente como le entraba, en pocos minutos mi mujer se deshacía en un multi-orgasmo, luego que ella se extendiera en la cama después de cabalgarla, la puse boca arriba y fui ahora yo quien se coloco a horcajas sobre ella y la hice engullir mi verga y a dejársela ir bruscamente hasta la garganta, ella hacía esfuerzos por aguantar las envestidas, mientras yo me quejaba deliciosamente, mientras miraba a la puerta y ahí seguía Glendy, solo que ahora su mano se encontraba dentro debajo de la falda que tenía y se notaba a lejos su excitación, nuestros ojos se cruzaron, fue para ella un poco de asombro al sentirse descubierta y yo esboce una pequeña sonrisa de complicidad y continúe follando la boca de mi mujer, el grado de excitación era tan grande que al tercer envión no pude contenerme y eyacule en la garganta de mi mujer que acostumbrada a realizarme gargantas profundas, solo trago las grandes cantidades de lefa, y al sacar aun mi verga erecta dos chorros de leche se regaron por su cara y pecho. Luego de un minuto que mi respiración se fue tranquilizando voltee a ver a la puerta y pude ver que la chica había desaparecido. Nos quedamos adormecidos asi sin ropa y el comentario de mi mujer solo fue, guau ya tenía ganas de un revolcón así, aun me palpita la concha amor, pero será mañana que sigamos que el sueño me domina.

Al otro día durante el desayuno, Glendy solo esbozó una sonrisa coqueta, indicándome con ello que era también mi confidente y que había disfrutado de toda la escena porno que le habíamos ofrecido la noche anterior.

Pasaron nuevamente varios días, y una noche la lluvia no nos dejo salir al cine como habíamos planeado ya que habíamos decidimos dejar por un lado la aburrida televisión por cable, y dispusimos a hacer algo diferente. Dado que la salida se había cancelado, mi esposa me propuso, jugar a las cartas para distraernos. _ Que tal amor si jugamos  a las cartas y le enseñamos a Glendy como se juega… _ me indicó- mientras saboreamos algunas botanas, enseguida se dirigió a traer un mazo de cartas que hemos utilizado para salir de la rutina y hacer juegos de prendas como premio en cada partida que se gana, terminando por supuesto sin ropa. Cuando volvió le pregunte a mi mujer _¿Y que usaremos como pago?. _  Mi esposa luego de pensar me dice __MMm ya se usaremos cerveza, media cerveza por cada partida perdida__ me le quede mirando y le digo _ Y Glebndy aceptara, no se si toma cerveza,. _Mi esposa me dice oye Glendy que dices aceptas a jugar con nosotros, me imagino que ya has probado la cerveza y si no ya es tiempo, de todos modos acá con nosotros tienes libertad de hacer lo que quieras, sale?—la chica dijo _bueno la he probado, pero poca, pero si quiero jugar y su sonrisa ilumino su cara. Pues entrémosle dijimos todos.

Trajimos cervezas que teníamos en el refri y no sentamos a jugar póker, Glendy no sabía jugar pero le fuimos enseñando, las dos primeras partidas las perdí yo, así que me tome una cerveza, luego el turno de perder fue de mi esposa y también se fue tomando su cerveza, la quinta partida la perdió la chica y vimos como con pucheros se tomaba la mitad de la cerveza, así seguimos jugando hasta que casi todos nos habíamos tomado lo equivalente a tres cervezas, el alcohol se iba subiendo a nuestra cabeza y reíamos y disfrutábamos cada juego. De pronto mi esposa dice _ya me canse de solo tomar cerveza, que tal si le ponemos más emoción y jugamos a quitarnos una prenda al perder una partida, haber Glendy que dices, le entras, ya es tiempo que vayas aprendiendo algunas cosas y te vayas quitando vergüenzas y algunas dudas._ Ante mi asombro la chica dijo _ si esta bien, me enseñan cómo es_. La siguiente partida la perdió mi mujer y me preguntó que si que quería que se quitara, _ obvio cielo, te quitas el calzón, pero de forma sensual_  Me dijo Ok y de forma sensual se lo fue quitando por debajo de la falda. Glendy solo reía, luego fue el turno de perder, asi que me despoje de mi pantalón, luego perdió otra vez mi esposa y esta vez fue el brasier, luego me toco a mi y me quite la palayera, luego nuevamente perdió mi esposa y pago con la blusa, sus pechos quedaron al aire; luego perdió la chica y pedimos que se quitará el calzón de forma sensual, hizo casi lo mismo que mi esposa bajándoselo sin que se viera nada por la falda que aún le cubría; mi esposa tomo el calzón y empezó a jugar con el y en una de ellas me lo paso por la cara y me dice, huele amor, tiene olorcito a conchita de virgencita, mire a Glendy y vi que le gusto lo que hacia mi mujer, nuevamente perdió la pequeña y ahora tuvo que quitarse la blusa, solo que ella no cargaba sujetador así que trataba de cubrirse los pechos con su manos, le dijimos oye nada de penas acá todos ya hemos visto pechos asi que no te preocupes, quitó sus manos y quedaron al aire unos pechitos pequeños, de aureolas rosadas y pezoncitos erectos. Seguimos con el juego y mi esposa perdió asi que afuera falda, estaba desnuda completamente, Glendy la miraba de arriba abajo posando sus miradas en os senos y la vulva rasurada de mi mujer, a continuación perdió la chica otra vez y ahora si fue turno de quitarse la falda, esta vez fui yo quien se deleito viendo esa conchita escondida dentro de algunos bellos que apenas poblaban su monte de Venus y dejaban ver unos labios menores que sobresalían de su rajita, mi verga había reaccionado y se me había parado y mi liquido había mojado ya el bóxer. A continuación fue tiempo de perder y me tocó despojarme del bóxer, inmediatamente mi herramienta quedó a la vista, y al ver a Glendy pude observar que se deleitaba la vista con mi hombría, mientras sus mejillas tomaban un color rojizo.

Mi esposa ya no contuvo las ganas y delante de la niña tomo mi verga en sus manos y le dijo mira esta es la verga de un hombre y se goza de diferentes maneras, y esta es una de ellas, luego se agacho y y se trago mi polla, y empezó a darle una mamada de película, Glendy seguía estupefacta aquel felatio, hasta que mi esposa le dijo ven, te vamos a enseñar todo, la tomo de la mano y le dijo es tu turno de mamar una verga por primera vez, hazlo suave y disfrútala, la chica tímidamente paso su lengua por la entrada de la uretra y probo el sabor de mi liquido, acto seguido la fue metiendo y empezó a imitar los movimientos que segundos antes había realizado mi mujer. Que delicia aquella chiquilla lo hacía de buena manera, pero aun falta mas, tomándola de la carita con mis manos la jale, hasta meterle toda en su boca hasta la garganta, al sacársela hizo gestos de estarse ahogando, pero al siguiente envión se fue acostumbrado, ahora era ella la que se lo introducía hasta la laringe. En un momento escuche sus gemidos y se detuvo para ver hacia abajo, era mi esposa que se había colocado debajo de ella y le mamaba la concha, mientras yo le acariciaba sus pechos duritos como roca.

En minutos mi esposa me dice, ya no aguanto cielo … quiero que me la metas toda…. Poniéndose en cuatro, tome mi garrote y se lo enterré en su vagina, los gemidos y gritos de mi mujer han de haberse escuchado hasta la calle. Finalmente tome la incoativa y se la coloque en la entrada del ojete y se la deje ir toda, pego un reparo pero sin inmutarse empezó a moverse, la tenia enculada y pedía más, no pudo aguantar mucho y el orgasmo que la acompaño mojo el sillón donde estábamos cogiendo, quedando exhausta. Solo alcanzo a decirnos ya es tiempo Glendy que lo hagas acabar y te tomes su leche y que el haga lo mismo y te lleve al cielo.

Ni lenta ni perezosa Glendy se coloco a la altura de mi cintura y empezó a mamarme la verga, de tal forma que en segundos me hizo venir, oleadas de semen llenaron su boca y la chica tragaba una y otra vez cada chorro, y no lo soltó hasta que mi pene fue perdiendo su turgencia.  Necesitaba pagarle ese gran esfuerzo y la acosté boca arriba y me deslice entre sus piernas, tenía ante mi vista esa vulva pequeña y suave de color rosado provocado por la excitación, el olor de su feminidad me envolvió, olía delicioso, ese dolor agri dulce de sus secreciones y restos de orines, extasiaban mi mente, mi lengua se enredo en su clítoris en una lucha por borrarla de lugar, solo me despegaba por momentos para succionar sus ricos labios menores, pasando también a su ano para chuparlo suevamente  e introducir pco a poco mi lengua, finalmente abrí su vulvita para ver su canal vaginal y oh sorpresa en la entraba se vislumbraba su himen enterito, señal de su virginidad, volví a lamer su vulva en totalidad hasta que la pequeña se vino en su primer orgasmo, gimiendo y estremeciéndose completamente. Después de esa sesión, seguimos debido al efecto de las cervezas y el desgaste de energías nos quedamos dormidos todos en los sillones.

Al otro día al levantarnos tarde por ser un día domingo, habíamos perdido todo tipo de tabúes y pudimos vernos desnudos sin sentir ningún tipo de vergüenza así que decidimos en conjunto quedarnos así hasta el medio día cuando nos bañamos y hoy si salimos a disfrutar de una película en el cine.

La vida siguió normal, después de eso tuvimos más confianza pero no se volvió a repetir esa reunión, yo lo tome como una noche de copas que quedo en el olvido y no lo comentamos para nada con mi esposa. Lo que si ocurrió fue que nuestros encuentros nocturnos volvieron a ser los mismos pues ya no nos importaba si éramos escuchados por la chica.

Así trascurrieron los días y llegó el día de mi cumpleaños, ese día salía hacer unas diligencias de negocios que se me alargaron casi todo el día regresando a las siete de la noche a la casa, mi esposa como siempre estuvo en comunicación conmigo y le había notificado que a esa hora estaría llegando al hogar.

Cuando llegue mi esposa me esperaba en la sala, ataviada con un traje de fiesta, jugando con la cámara de su teléfono celular, y me dijo amor feliz cumpleaños, te esperaba ya ratos para comernos el pastel pero ya nos entró la noche, pero aun puedes comerlo, me ofreció un vaso de refresco de melocotón el cual es mi favorito, luego me dijo, con Glendy hicimos una sorpresa para ti, pero como es una sorpresa tengo que vendarte los ojos. Acto seguido tomo un pañuelo grande y me tapo los ojos y guiándome de la mano me condujo. Luego de algunos pasos, se paro y me dijo bien amor _Feliz cumpleaños, sorpresaaaa.. y me quito la venda de los ojos.

En la mesa de la cocina estaba la pequeña Glendy, ataviada con guantes blancos largos de satín y medias de malla blanca, no tenia mas ropa encima, en su boca lucía una fresa, lo mismo que en cada pecho colocados sobre crema chantilly había ambas fresas, estaba colocada cobre almohadas que levantaban sus pompis y sobre crema chantilly blanca esparcida sobre su vulva sobresalía una flor roja de pasta de dulce, y más abajo en su ano también sobresalía la punta de una fresa.  Mientras observaba ese espectáculo culinario y sensual, mi esposa había colocado el celular en una repisa cercana a la mesa, de forma en que pudiera grabar todo y me iba despojando de la ropa y me decía bueno amor ese es tu pastel de cumpleaños para que te lo comas todo, y más adelante te daremos tu regalo, que esperas no quieres probarlo?. Mientras decía esto su cabeza se había colocado a la altura de mi verga que por supuesto ya se encontraba tiesa con tremendo espectáculo y había empezado a darme una mamada.

Me acerque y empecé por comerme la fresa de su boca mientras ella sonreía y me decía feliz cumpleaños Papi, me dio un beso de lengua, luego fi recorriendo con besos hasta sus pechitos, de los cuales lamí la crema y las fresas y chupe primero suavemente y luego fui subiendo el nivel de la succión mientras la pequeña chica se retorcía de placer y dolor. Baje hasta su vulva y separe la flor de azúcar y devoré su raja que había sido depilada completamente, el sabor de lo dulce se mezclaba con su aroma natural de vulva y lo salado de sus jugos vaginales.

Mi esposa me dice _Amor camele el culo que esta delicioso_ baje hasta su anito y lamí lo dulce de su abertura, la punta de la fresa sobresalía y ella delicadamente pujo para irla sacando poco a poco, la engullí de un solo, y luego me concrete a comer los churros de chantillí que emanaban de su tripita, mi mujer de alguna manera le había llenado el recto con chantilly y fresas, que delicia de pastel me estaba comiendo. Regrese a chuparle su vulvita a limpiar cada resto de crema de sus labios mayores, chupando el botoncito del clítoris y los labios menores turgentes, al pasar por la entrada de su uretra me deleito con un chorro de jugo de melocotón, que también de alguna manera mi mujer había ingresado en su vejiga, la cual al mezclase levemente con sus meados le daba un sabor delicioso.

Mi esposa me llamo a la realidad y me dijo: Bien es hora de tu regalo_ Quiero que la poseas y la hagas tuya al igual que ella lo quiere, cógetela por delante y por atrás, que ese es tu regalo de cumpleaños.

Ven Papi hazme tuya me dijo Glendy. Su vulva brillaba por los fluidos emanados de la excitación de mi lamidas, me coloque entre sus piernas, acerque mi pene a su entrada, lo pase varias veces sobre su vulva para mojarlo y lo coloque en su orificio vaginal, poco a poco lo fui introduciendo mientras la adolescente se estremecía de dolor, hasta llegar a su himen que tantas veces había acariciado con mi lengua, empuje decidido y un grito de dolor salió de su boca, me detuve y al verla a sus ojos un par de lagrimas rodaban por sus mejillas. Solo me dijo, del papi_ ya paso lo peor ya me hiciste mujer. Mi verga se movía lentamente por esas estrechas paredes, y el vaivén se fue haciendo más rápido, sus quejidos me indicaron que ya había pasado del dolor al placer y seguí penetrándola una y otra vez mientras ella me abrazaba, me aruñaba y me mordía ante tal grado de excitación, no pude aguantar más y chorros de semen inundaron por primera su vagina llegando hasta su útero, ella grito con el orgasmo que la inundo, blanco semen mesclado con su pequeña hemorragia teñía su panochita y había pintado de rojo y escurría por su entrepierna. Mi esposa se masturbaba afanosamente con los ojos entrecerrados, mientras nos miraba coger y no conforme me dijo:  _ sigue cielo aun te falta su colita_. Para asombro mío, mi verga continuaba tiesa, obviamente que mi esposa había colocado algo en la bebida para que mi erección y ganas continuaran, voltee a Glendy poniéndola en cuatro sobre la mesa, me coloque detrás de ella y coloque la cabeza de mi verga en la entrada de su anito rosadito y presione, mi miembro se deslizó suavemente por ese conducto y gracias a la lubricación de sus jugos y mi semen, entro hasta el fondo mientras Glendy se quejaba, empecé el bombeo y mi verga entraba y salía una y mil veces más, hasta que no aguante mas y chorros nuevamente de semen salieron de mi, pero esta vez para llenar su culito; en los estertores de mi orgasmo Glendy se arqueo y se puso rígida, otro orgasmo mas la inundaba, los gritos de mi esposa nos indicaron que igualmente ella había logrado el cielo con sus manos al masturbarse. Nos quedamos de cubito sobre la mesa hasta que poco a poco mi pene se fue relajando pero quedo siempre dentro de ella.

Al volver a la realidad, Glendy me dijo, riéndose Papi creo que me metiste la ultima fresa hasta dentro que aun tenia crema y fresas mas para ti y no las saque todas. Reímos todos juntos. Mi esposa nos propuso _ Que tal si seguimos la fiesta en la cama, que con lo que te di a tomar, tenemos verga para las dos toda la noche y esta fiesta aun empieza_. Nos trasladamos a nuestra alcoba y cogimos toda la noche hasta caer rendidos en la madrugada.

Después de esa fecha Glendy se paso a dormir a nuestra cama y yo tengo que satisfacer a dos mujeres a la vez, andamos desnudos cuando nos da la gana por la casa, mi mujer no se complica con compartirme con Glendy ni yo en compartirla a ella también ya que a veces las encuentro satisfaciéndose entre ellas y mi esposa puede verme cogiendo a la par de ella con Gledy que no se inmuta y de la misma manera cuando ella quiere delante de Glendy tenemos nuestras cogidas.

Algo si ha pasado, algo se nos olvido ese día… y fue prevenir un embarazo, a los pocos meses supimos que Glendy estaba embarazada, disfrutamos de su embarazo siguiendo con las orgías que armamos constantemente y ahora ya tenemos una nenita en nuestra casa a la cual queremos y cuidamos entre todos, que ese es otro tabú en la sociedad, pero en la intimidad de nuestro hogar damos rinda suelta s nuestra sexualidad, Glendy mantiene sus pechos llenos de tibia leche, y ahora  además de amantar a la bebe, ella nos comparte la leches de sus senos y nosotros le damos leche de cocha y de verga cuantas veces queremos, pero esa, amigos esa… es otra historia.

3 comentarios
  1. megustanchamacas
    megustanchamacas Dice:

    Que rico y cachondo relato, me puedo imaginar como te cogiste a Glendy y la cara de placer de los 3….felicidades amigo suertudo

  2. minotauro41
    minotauro41 Dice:

    Muy buena historia sin embargo ay buena exageración de tu parte, pero muy buena imaginación.

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