La casa de mis tias Parte 3
Mi tia Melissa me acaba de confesar algo del abuelo que yo jamas me hubiera imaginado hasta este verano..
Mi tia Melissa me acaba de confesar algo del abuelo que yo jamas me hubiera imaginado hasta este verano. Despues de esta larga charla, Melissa me comenta.
Melissa estaba con algo de duda de seguir contando, pero ya estábamos en un punto en el que estábamos con más confianza y ella sentía que podia decirme todo, al menos asi fue como lo interprete.
Melissa: Bueno regresando a eso, tiene algo que ver con mi papa, osea tu abuelo
– ¿Que pasó con el abuelo?
M: Pues mi amiga, desde que la conoci ella ya tenia un gusto en el incesto, me hablaba delo enamorada que estaba de su hermano, primo y hasta de su tio, pues tambien tenia un gusto por hombres mayores y bueno, ella tambien le gustaba ir a mi casa para ver a mi papá
– ¿Que?
M: Si, para resumir las cosas, tu abuelo tenía un gusto por las chicas jovencitas
– Pero que edad tenían?
M: Tenía 12 años, a mi papi le gustaba mucho y otras niñas que eran amigas mías y de tus tías. Creo que de ahí Kiara lo heredó.
Quede pensativo, no sabia que mi abuelo tenia ese gusto por las niñas, este verano me fui enterando de varias cosas, y a experimentar cosas nuevas. Luego me atrevi a hacer la pregunta que tenia en mi cabeza, pues de lo que me contó Tatiana tenía algunas teorías y ahora con lo que me dijo Melissa le pregunté.
– Pregunta, con este tema de Kiara y lo demas, tiene que ver con que me parezca al abuelo.
La expresión de Melissa decía mucho por lo que ella me respondió
M: Si, pues como te cuento, tu abuelo le gustaba estar con chicas “mucho” más jóvenes, y eso a mi madre le molestaba un poco por eso siempre lo mantenía a raya para no causar problemas, ella lo quería mucho y nosotras a él, tanto pues el era el hombre de la casa y era bastante cariñoso con nosotras, casi nunca nos gritaba y al hacerlo él se lamentaba pues nos rompió el corazón verlo de esa manera, eramos bastante cercanas a él, pero creo que ya sabrás que él no se resistía tener unas lindas niñas en casa.
Quede atento a la explicación, hasta que mi tia un rato en silencio dijo:
M: Hace tiempo cuando era niña, descubri como mi madre y él traian a distintas personas en la casa, tiempo despues supe que ella tenian una vida swinger pero con el tiempo iban reduciendo estos encuentros pues habian ya formado una familia, pero aveces cuando habia fiesta en la casa ellos lo hacian, eran bastante golosos cuando se trataba del sexo, yo con Kiara escuchabamos casi siempre gemidos de nuestra madre o algunos gritos de mi papi cuando se corria.
M: bueno un dia cuando tenia 10 años yo compartía cuarto con Kiara (14) y Tatiana (13) pero esa noche Kiara no habia venido a dormir, fue en la madrugada cuando me desperté para ir al baño y a buscar a Kiara si estaba en el cuarto con Damaris (7) y tu madre (9) pero no, hasta que escuche el grito de mi padre en su cuarto y en ese entonces yo sabia que mi madre no estaba en casa pues habia ido a visitar a mi abuela, pero cuando fui a escuchar, podia oir la voz de Kiara que estaba gimiendo, gemidos como lo hacia mamá y las novias de papi, asi que yo estaba confundida, luego de unos dias comence a notar mas que Kiara no estaba al dormir eso solo ocurría cuando no estaba mamá, por lo que no sabia como reaccionar pero despues lo empece a ver normal pues a mamá no parecía afectarle ya que siempre estaban con personas distintas y aun asi se seguían queriendo mucho.
– Quede en silencio escuchando atentamente de lo que me contaba mi tia, y de como el abuelo al parecer tenia una relacion incestuosa con mi tia Kiara desde que hace mucho tiempo y al parecer mi abuela lo permitia.
Apenas sabia de mis abuelos, lo unico que sabia era de que fueron una pareja que compraron este terreno hace ya 50 años, tiempo después me entere que el abuelo le ganaba a mi abuela 9 años y él se la llevo como pareja cuando ella tenia 15 y él 24 cuando adquirieron el terreno.
Mi tia Melissa comenzo a tener un comportamiento algo inusual, mientras mas me contaba parecia que se ponia mas cariñosa o apegada, a decir verdad se veia cachonda por lo sonrojada que estaba y la mirada que tenia hacia mi mientras seguia hablando. Sin darme cuneta ella puso mi mano en su pecho y yo inconciente mente las aprete. Me detuve pero quise seguir tocando.
Esa noche termino sin nada mas, mi tia volvio a su cuarto y yo me masturbé imaginando las tetas de mi tia Melissa hasta dormirme.
Todo transcurrio con normal, apesar de que sabia de que mi abuelo era un depravado que se follaba a sus hijas.


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