ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (5 votos)
Cargando...
Heterosexual, Incestos en Familia, Orgias

La Cofradía XVIII

La chica con fiebre alta. .
Un par de meses después, y cuando se presentó la ocasión, puede conversar con mi hermano del tema que me gusta, me apasiona y para ser sincera, me calienta.

– Hola  – le dije a mi hermano que venia llegando. Me pare del sofá lo abracé y lo besé. Como lo beso yo cuando estamos solos.

– Y los papás ? – me preguntó después de devolverme el beso.

– Salieron y van a llegar tarde  –

– No les faltan los compromisos – dijo mi hermano sacándose la mochila. Yo le ayudé con la chaqueta, se sentó en el sofá y se sacó los zapatos mientras yo iba al refrigerador a buscar una cerveza.

– Ah, muchas gracias, no sabes lo agradable que es, llegar a la casa, sacarse los zapatos y tomarse una cerveza helada  –

– Si, lo sé, por eso fui a buscar una –

– Te estaba esperando. Hace mucho no me cuentas como está Eduardo, vienes de allá?  – le pregunté.

– No, vengo de la casa de una chica que tiene fiebre alta  – dijo.

– Ah, ya, entonces lo de Eduardo ya se terminó? –

– No, si, es decir…es que es difícil de explicar –

– Empieza, te escucho  –

– La verdad es que Eduardo está bien, puede seguir su vida normalmente, claro que va a depender de un inhalador en casos de crisis  –

– Pero…sigues viéndolo todas las semanas ? –

– Si y no,  lo que pasa es que voy a verlo, pero le hago la terapia a su hermana, la Paty. Es una chica hermosa que acaba de cumplir 14 años  –

– Pero si es una niña todavía, al final terminaste cogiéndotela –

– Si, bueno, yo no quería, pero ella si y Eduardo insistió –

– Y cómo lo haces, vas a su dormitorio?  –

– No, en la cama de Eduardo  –

– Y Eduardo te deja sólo con ella? –

– No, le gusta mirar y después que acabo,  se la coge él  –

– Se la cogen los dos al mismo tiempo? –

– Si, aveces, cuando ella está encima mío, entonces el se la coge por atrás  –

– Pero qué me estás diciendo? Que se la cogen los dos al mismo tiempo? –

– Pero no fue eso lo que preguntaste? –

– No, me refería al mismo momento, uno después del otro  –

– Si, si éso también, ya te lo dije  –

– Siempre hacen lo mismo? Se cogen a la chica entre los dos?  –

– No, aveces ella no está, entonces cogemos entre los dos –

– Entre los dos? Él a ti o tu a él  –

– Las dos cosas, aveces yo primero a él y después el a mi. O viceversa  –

– Te gusta que te coja por el culo? –

– Si, ya te lo dije la vez pasada y me dijiste que no tenías problema con éso. Entonces a qué viene ahora esa pregunta? –

– Es que pensé que era por la terapia  –

– Lo sigue siendo, me dice que si pasa un mes sin coger conmigo, se empieza a ahogar  –

– Yo creo que te está usando, está usando su enfermedad para coger contigo. Lo peor es que a ti te gusta  –

– Si, me gusta, es cierto, pero eso no me afecta como persona ni como hombre. No soy gay, me considero heterosexual pero me gusta el sexo anal, es tan difícil de entender? –

– Si, yo te entiendo, pero no sé cómo expresar lo que pienso. También me considero una mujer de amplio criterio. Cada uno hace con su cuerpo lo que quiere y nadie tiene derecho ni siquiera a opinar. Pero la sociedad tiene la costumbre de encasillar las cosas y resulta que hay más cosas que casillas  –

– Bueno, la verdad me importa poco lo que piensen los demás. Mi problema es Paty, ella me gusta, pero no estoy enamorado de ella y pienso que no le hago ningún favor cogiendo con ella  –

– Si, tienes razón, creo que deberías conversar con ella  –

– Conversar cuándo? Cuando estamos cogiendo? O cuando se la está cogiendo el hermano? –

– Sabes, me gustaría conversar con ella  –

– Tú? Con ella? Con la Paty? Y cómo sería éso? Vas a acompañarme y coger los 4 ? –

– Sería interesante, jajajajajaaaaa  – me reí.

– No, dile que venga a  verme y ahí converso con ella  –

– No, éso no es posible,  piensa en otra cosa  –

– Si, tienes razón, pero y si la invitas un día, que venga a tomar once con nosotros  –

– Y si ése día están los papás ? –

– Les voy  a decir que es amiga mía y la voy a llevar a mi pieza a conversar –

– Éso me parece mucho mejor, voy a buscar la ocasión y la voy a invitar, estoy seguro que va a venir –

– Bueno, entonces en eso quedamos  –

– Ahora cuéntame lo de las orgias, me exita de sólo pensarlo  –

– Entonces no prefieres que invite a Eduardo y te cogemos entre los dos? –

– Ya te pusiste tonto, no me interesa coger con Eduardo ni con nadie más –

– Perdona hermanita,  no quise ofenderte  –

– A ti te gustaría verme coger con otro hombre? –

– No, la verdad que no, no me gustaría verte  –

– Ven, abrázame, te quiero mucho hermano, me gusta coger contigo, no necesito a nadie más  –

– Yo también te quiero y me gusta coger contigo y con nadie más  –

– Pero lo haces  –

– Si, pero te prometo que esta es la última vez, ya no voy a ver a ninguna persona enferma más. Voy a terminar con ésta chica que estoy viendo ahora y después no sigo –

– No, no te preocupes por mí, sigue haciendo lo que tienes que hacer  –

– Es que no puedo, no puedo más. Esta interacción personal me afecta directamente, hay sentimientos de por medio. No soy un gasfiter que voy a una casa y cambio una llave. Es más que éso, cada uno de los chicos y chicas que he ayudado, pasan a ser parte de mi vida, no es fácil de olvidar. Los quiero a todos y cada uno de ellos…y ellos a mí. Cuando los he vuelto a ver, un tiempo después, para saber como siguen, vuelven los sentimientos como una ola de tsunami que arrastra con todos mis prejuicios –

– Te entiendo, ven vamos a la cama, quiero estar contigo, quiero amarte y que me ames  –

Lo tomé de la mano, lo llevé a mi pieza, lo desvesti sin apuro, luego me desvesti yo, lo acosté de espaldas y me subí arriba de él. Sentía su miembro muy profundo, su corazón palpitar junto con el mío, y nos quedamos así, en silencio, amándonos profundamente.

 

2693 Lecturas/18 enero, 2024/0 Comentarios/por Riseva
Etiquetas: amiga, anal, gay, hermana, hermanita, hermano, heterosexual, sexo
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Eduardito… el hijo de la señora de servicio
Yo con 7 años siendo la putita de mi primo de 25 años
MI PRIMERA VEZ CON UN ALBAÑIL
ME LO MONTO CON UN MATRIMONIO
Con el hijo de mi mejor amiga
Amor puesto a prueba II. Navegando en aguas turbulentas
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.486)
  • Dominación Hombres (4.592)
  • Dominación Mujeres (3.322)
  • Fantasías / Parodias (3.700)
  • Fetichismo (2.999)
  • Gays (23.059)
  • Heterosexual (8.981)
  • Incestos en Familia (19.411)
  • Infidelidad (4.753)
  • Intercambios / Trios (3.362)
  • Lesbiana (1.212)
  • Masturbacion Femenina (1.102)
  • Masturbacion Masculina (2.126)
  • Orgias (2.238)
  • Sado Bondage Hombre (486)
  • Sado Bondage Mujer (211)
  • Sexo con Madur@s (4.739)
  • Sexo Virtual (281)
  • Travestis / Transexuales (2.565)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.721)
  • Zoofilia Hombre (2.333)
  • Zoofilia Mujer (1.722)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba