La curiosidad que afianzo nuestro amor filial desde niños y hasta la fecha 2
Las confesiones de mi hermana mucho tiempo después.
Como les conté en mi relato anterior, como continuación, les decía que mi hermana vive con su esposo y sus dos hijos fuera del país; yo, soy divorciado, viviendo solo, con una hija pero que vive con su madre, yo la veo unicamente algunos fines de semana, sin embargo, tal y como se les había indicado, cuando mi hermana llega de visita nos apareamos como desquiciados recordado nuestra juventud.
Hace poco me llamó y me dijo qu venía de visita y aprovecharía a poner en orden unas propiedades que tiene aquí en renta y claro, como era de esperar, tendríamos nuestra porción de sexo desenfrenado como de costumbre. Mi hermana llegó a los 4 días, como venía sola, esta vez no se quedó en un hotel sino que le dí hospedaje en mi apartamento.
Fui por ella al aeropuerto, venía con una maleta pequeña puesto que no vendría por muchos días. Si la hubieran visto, una mujer muy conservado con un cuerpazo que deja babeando a cualquiera, una tetotas ricas, duras y redondas; su marido, le había pagado algunas cirugías para moldear su cuerpo, pero como dice el dicho «nadie sabe para quien trabaja», el marido le paga las operaciones y yo disfruto de ella. Salió del aeropuerto con el pelo suelto y lentos de sol, un vestido floreado de tirantes de tela suave y fresca con unas sandalias, y claro, llega a un país muy muy caliente y en pleno verano.
Mientras la llevaba a mi apartamento en el coche ya la iba tocando, con mi mano derecha, las tetas, las piernas y, subiendo la mano poco a poco llegaba hasta su panocha, me di cuenta que no traía su hilo y, con una sonrisa picará me dijo que antes de salir del aeropuerto pasó al baño y se quitó toda la ropa interior y se volvió a poner su vestido. Con mis dedos sentí que ya venía mojándose de la excitación, le acariciaba su clítoris haciéndola retorcerse y que se mojara mas, su panocha traía un poco de vello púbico largo, ella, normalmente se los recorta, pero sabe que conmigo tiene que venir al natural, y para complacerme se los había dejado largos, por supuesto, yo también me los dejaba largos porque nos gusta la abotonarnos revolviendo nuestros vellos púbicos.
Al llegar, bajamos del coche, sacamos la maleta y entramos a la casa desvistiéndonos como qu si nunca nos hubiéramos visto desnudos, comenzamos a besarnos locamente con lengua, babas y hasta escupitajos y, ahí mismo en el piso de la sala comenzamos a culiar. Tuvimos sexo de todas la maneras, todas las posiciones, le chupaban la panocha peluda súper lubricada y ella mi vergota que con costo se la lograba meter toda hasta la garganta y aún le faltaba un pedazo mas. Despues de estar apareandome con mi hermana y tranquilos de que no quedaría embarazada, en la posición de misionero, le dejé ir mis 5 chorros de leche de macho. Quedamos exhaustos y, al relajarnos, nos quedamos dormidos ahí mismo en la sala sobre el sofá, yo boca arriba y ella de lado abrazándome pegando sus tetonas en mi torso mientras la abrazaba con mi brazo.
No supe cuanto tiempo había pasado, desperté y nuestros cuerpos ya estaban secos de lo que habíamos sudado, empecé a recorrer su cuerpo con mis manos deteniéndome en sus tetotas pellizcando suavemente sus pezones, le vi sus labios y le di un beso como nunca, que la hizo despertar.
-que rico beso hermanito ¿cuanto dormimos? (aunque somos adultos, siempre nos hemos tratado de hermanito(a) porque así siempre nos llamamos desde que eramos niños)
-no lo sé hermanita, pero pasaría todos los días, que te vas a quedar, junto a ti sin despegarnos y nuestros cuerpos desnudos.
-ya estaba esperando llegar, quería sentirte dentro de mi nuevamente y recordar toda nuestra juventud hermanito.
Cuando me dijo eso, el rostro le cambio poniéndose un poco pensativa.
-¿qué tienes hermanita, qué te pasa?
-es que vino a mi memoria algo que nunca te he contado, fue hace muchos años, en nuestra niñez y adolescencia.
-hermanita, me estás preocupando!!
Me levante, me fui a la cocina por unas copas de vino y regresé a la sala y, ahí aún desnudos los dos le pregunté:
-soy todo oídos, cuétame todo por favor? talvez en algo pueda ayudar.
-no hermanito, no puedes ayudar en nada, como te dije, todo eso fue hace muchos muchos años, ya fue superado, pero bueno, te lo voy a contar.
Tomó unos tragos del vino y comenzó a contar:
-tu sabes que desde niños jugábamos desnuditos tratando de imitar lo que nuestros padres hacían,sin embargo, también sabes que nos desvrigamos juntos en nuestra adolescencia.
-es correcto hermanita, tu tenías 15 y yo 16, no se me olvida, y fue lo mejor que nos pudo haber pasado en la vida ¿pero es eso lo que te tiene con peso de conciencia?
-no hermanito, jamás, es mas, me gustaría devolver el tiempo para volverlo a vivir contigo. Lo que pasa viene a continuación, como culiabamos como desquiciados no solo en la casa, sino que hasta en el riachuelo, en el colegio, en casas abandonas e inclusive una vez lo hicimos dentro de un plantío de platanos; nunca nos dimos cuenta, pero nuestro padre nos vio una vez que nos metimos a un lote baldío.
-que?????? pero que dices?????!!!!!
-si hermanito, como lo oyes, esa vez que salimos del colegio, íbamos caminando hacia casa pero como nos dio calentura de culiar, al pasar por aquel lote baldío, encontramos un caminito y nos metimos ahí, al salir a un pequeño espacio donde no había monte alto, nos desvestimos, pusimos los uniformes en el suelo como de cama y ahi comenzamos a culiar.
-claro, me acuerdo muy bien ¿pero como sabes que nuestro padre nos vió?
-a eso voy, mi padre me comenzó a chantajear que le diría a nuestra madre, y como eramos muy inocentones, también me dijo que eso era malo y era penado con cárcel, que a ti te llevarían a la cárcel de menores y harías trabajos forzados, me dio mucho miedo y acepté lo que mi padre me dijo que hiciera.
-pero como fue eso? que te dijo que hicieras?
-si te acuerdas bien, en la noche de ese día que mi padre nos vio culiando en el lote baldío después del colegio, mi padre había culiado con mi madre y nosotros culiamos al mismo tiempo que ellos pero en nuestra habitación otra vez, todos quedamos dormidos, pero como a las 3am, mi padre me despertó silenciosamente, yo estaba desnuda a tu lado y me asombró que mi padre llego en pelotas también, me hizo señas con su dedo de silencia y con la otra mano tomó la mía levantándome de la cama. Salimos desnudos de la casa y me llevo al patio y me ahí me dijo todo lo que había visto, me hizo confesarle que lo hacíamos inocentemente desde niños, pero sexo real hace unos pocos meses, también fue ahí donde me chantajeó.
-pero dime, ¿que te dijo que hicieras?
-pues me llevo detrás del pozo y ahí sobre la tierra, ambos en pelotas, en plena oscuridad me comenzó a coger, aun tenía tu leche dentro pero el comenzó a revolverla y decía que sentía rico batir tu leche dentro de mi. Como ya teníamos tiempo de que nosotros cualiabamos pues ya estaba acostumbrada y no me dolió, por lo que seguí su juego y me hacia la asustada, todo con tal de que no fueras a la cárcel.
-wao, he quedado sin palabras.
-hermanito, lo peor es que, a pesar de que culiaba contigo, también culiaba con nuestro padre. Inclusive, si te acuerdas, nuestros padres a veces discutían y, una de aquellas noches, recuerda que mi madre le reclamaba a nuestro padre de porque ya no cogían tan seguido como antes y claro, era porque cualiaba conmigo también y necesitaba fuerzas para poder con las dos.
-porque nunca me dijiste nada?
-es que aquí es donde viene mi remordimiento hermanito, después de 15 días de cualiar con nuestro padre, comencé también a tomarle el gusto y me gustaba sentir la verga gruesa de nuestro padre con esas semejantes bolas que le guindaban peludas chocando con mi ano cuando rebotaban.
-pero en que momento lo hacían que no me daba cuenta?
-había muchos momentos hermano, la mayoría de las veces, culiabamos en la madrugada, después de que se cogía a nuestra madre y también después de que nosotros lo hacíamos. Se despertaba unas veces a las 2am, otras veces, a las 3am y otras veces tipo 4am antes de irse al trabajo. Otras veces, cuando nuestra madre se quedaba en casa y hacía almuerzo, me decía que fuera a llevarle el almuerzo a nuestro padre al campo, y muchas veces lo hicimos bajo el sol, completamente desnudos sobre el suelo lleno de tierra y cuando llovía nos revolcábamos en el lodo. Otras veces cuando lo acompañaba a hacer las compras de comida del mes, buscaba cualquier lugar para culiar.
Mientras mi hermana me contaba esa historia, mi cuerpo comenzó a reaccionar y mi vergota empezó a tomar vida de nuevo. Mi hermana terminó de confesar que incluso, hubo momentos, que ella misma se levantaba desnuda en la madrugada en la oscuridad, se metía al dormitorio de mis padres, ella se subía sobre mi padre estando él completamente en bolas y comenzaban a aparearse estando mi madre completamente dormida al lado, me contó que una de esas veces, hasta se quedaron dormidos abrazados, aún con la verga flácida pero dentro de la panocha de mi hermana, despertaron asustados al verse al lado de mi madre a punto de despertar con el sol ya saliendo.
Mi hermana no había terminado de contar su confesión cuando ya la estaba culiando nuevamente; en vez de sentirme molestó me excitó tanto que mi padre la culiara, que nos fuimos al jardín y volvimos a aparearnos desnudos sobre el suelo por otras dos horas mas.

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