La vecina hilda
Por un favor terminamos teniendo sexo .
La vecina hilda es una señora madura , ya pasa los 40 años , es morena de pelo chino y casi siempre anda sin brasier barriendo la calle , cabe aclarar que tiene unas tetas de tamaño considerable.
Ya que ella se lleva muy bien con mi esposa pues nunca pensé cosas sucias con ella , pero un cierto día ya casi era la hora del cierre de la estación de gas, eran las 9:40 PM y cierran a las 10 en punto,escuché como alguien tocaba fuertemente .
Era la vecina que venía porque se le acababa de terminar el gas a medio guisó y pues como había confianza me dijo que si la llevaba al cabo era rápido.
Rápido fui por las llaves y en el camino vi que no traía brasier por lo que se le notaba el pezón , así que disimuladamente la veía de vez en cuándo y ya de regreso antes de entrar a la colonia hay una calle sin electricidad justo ahí me dice que pare .
—¡¡Vecino, ando necesitada de verga!! .
Se levantó la blusa pero no podía ver nada y tomo mi cabeza para llevársela a su pezón,el cual comencé a succionar muy rico con mi mano tiré de la palanca para reclinar el asiento .
Ya cuando estaba muy caliente me dijo la vecina que mejor ya nos fuéramos a casa ya que corríamos peligro de que pasará la policía.
Llegamos a la casa e inmediatamente me fui a ponerle en gas y cuando menos lo acordé ya estaba Hilda con el leggins a media pierna dejándome ver su trasero delicioso .
Separo un poco más piernas dejando ver una mata de pelos deliciosa y sin pensarlo saque mi miembro erecto ,de forma lenta me introduje en su interior,su vagina estaba muy apretada y húmeda al mismo tiempo.
La tomé por la cintura y comencé a moverme,ella gemía mientras se aferraba a la pared para evitar gritar ya que sus hijos estaban adentro,pero debido a la calentura y a las fuertes embestidas gemía fuertemente.
Ya sus fluidos empapaban mis piernas y a los segundos tuvo un orgasmo delicioso en el cual su vagina se abría y cerraba rápidamente,ya tenía pensado salirme para no terminar dentro de su vagina .
En una de tantas embestidas me dice que no la saque ya que quería sentir como eyaculo en su interior y cuánto estaba por terminar fue cuando la tomé por la cintura para descargarme y varios chorros fueron impactados dentro.
Ambos gemiamos delicioso cuando chocaban nuestros sexos y de repente su hija mayor Dayana nos descubrió infraganti,ya que miro con los ojos abiertos de la sorpresa de como tenía insertada a su madre mientras está gemía por los orgasmos.
Solo Hilda levantó la cabeza y la mando a dentro con voz autoritaria,después ya nos separamos y nos vestimos para posteriormente cada quien ir a su casa.

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!