Memorias de una hija
Mi padre muere y me pongo a pensar en los ricos momentos que pase con él.
Me encuentro en mi sala, llorando amargamente pues recibí una llamada; mi papi murió y yo tenía años sin verlo, la última vez que lo ví fue cuando la policía se lo llevó, cuando mamá lo denunció por haberme “violado”; pero nunca fue así yo siempre fui de el y el siempre fue mio.
Mi nombre es Jessica actualmente tengo 38 años casada con 4 hijos, soy blanca, rubia de 1.70 m de altura originaria de Reno, Nevada; pero llevo años viviendo en Atlanta.
Mis historia comienza con mi padre John, era un hombre dormido de 1.90 m, blanco y rubio; era guapísimo mi papi, para serte sincera no recuerdo cómo comenzó, solo recuerdo que durante las tarde de padre e hija (los jueves por la noche); a mi cuadro años tenia el glande de mi padre en mi boquita esperando la descarga de semen, mis manos no alcanzaban a cubrir su enorme pene (calculo que era de entre 19 y 20 cm) las caricias eran el pan de cada día desde que tengo memoria había sentido al menos un dedo restregandose en mi vaginita.
Papá conocía un lugar en el bosque Humboldt a unos 30 minutos de casa (donde iba a coger con mamá cuando eran adolescentes), ahí fuera de la vista de nadie; un padre se encontraba con pequeña hija chupandoselo sin problema alguno, todo esto se convirtió en una rutina por los próximos años hasta que a mis 8, se me ocurrió ir de campamento (siempre había querido hacerlo). No a mamá y ni a mi hermanos pequeños les intereso hacerlo pero a papá si, entonces durante las vacaciones de verano papá me llevo al parque Yosemite; el lugar estaba atiborrado, pero en la privacidad de tu tienda parecía que estuvieras solo pasando 1 fin de semana entero comenzando un viernes y terminando un lunes por la mañana.
Papá me bañaba y me ayudaba a cambiarme pero estoy era diferente, estaba por primera vez desnuda frente a mi papá en un contexto de pena y pudor para mí y para el era sexual; fue la primera vez que lo pude ver desnudo, sus músculos y lo que más me sorprendió fue el enorme pene que me dió la vida (aclaro que era muy largo pero de grosor era normal). Hubieron muchas primeras veces en ese vieja, la primera vez que mi papi me lamió y me besó desde las puntas de mis dedos del pie hasta la boca, enseñándome a besar su amante que era, fue la primera vez que lo tuve entre mis piernas con lengua recorriendo cada centímetro de mi vagina infantil; la primera vez que que sentí su glande cuanto lo frotaba entre mis labios vaginales y la primera vez que se semen hizo un charquito en mi monte de Venus.
Durante el resto del año la dinámica fue la misma, salíamos los jueves yo se lo chupaba, el me la chupaba y para que mamá no sospechara por el olor, le decíamos que nos habíamos ensuciado en el parque infantil (nos untabamos tierra y lodo del bosque). Seguimos así con nuestros “juegos”, llegamos rápido a mi cumpleaños y papá me sorprendió con regalos y por supuesto sus dedos en mi vaginita, el viaje a Yosemite se repitió solo el y yo (se volvió lo nuestro) y nuevamente los dos la pasamos muy bien en nuestra tienda; la diferencia de este año fue que mi papi me usó para masturbarse, cerró mis piernas con su pene en medio y su tronco sobre mis labiecitos de nena y usando mi raya del trasero restregandose hasta que me dejó su leche en mi pancita y en mi espalda.
Las cosas siguieron igual teníendo sesiones de sexo oral con mi papi, y para cuando cumplí mis 10 años había creído un poco más pero apenas le llegaba a la cintura a mi papi; el viaje a anual a Yosemite llegó y este año papá había comprado una video cámara, entonces ahora estaba grabado el momento en que una Jessica de 10 años desnuda, se la chupaba a su papá viendo hacia la cámara; papá se vino en mi cara y fue por la camara para grabar a su hija con su boca abierta y un ojo cerrado por semen chorrendole, no solo fue mi cara mi papi también grabó mi vagina y mi ano bañados en su semen; también fue la primera vez que papá intento meterme un dedo, su meñique, que para su tamaño de pequeño no tenía nada.
Con 10 años ya empezaba a sentir algo parecido pero igual al placer, morbo quizás no sé, de vez en cuando me salían unos pujidos cuando papá me lamía la vagina y eso lo emocionaba mucho; mi papi y yo comenzamos también a manosear nos en casa cuando mamá no veía, yo le agarraba y le estrujaba el pene y el me restregaba un dedo en mi vagina de niña. El tiempo pasó y cumplí los 11 años en el año 1999, crecí un poco más y ahora alcanzaba su estómago este año papi estaba muy emocionado por el viaje a Yosemite, se estuvo preparando por días; llegamos el viernes por la mañana armamos la tienda hicimos las actividades y cuando dieron las 6 de la tarde entramos.
Estaba sobre mi saco de dormir con mi papi entre las piernas, lo tenía abrazado con ellas y me tenía jadeando como loca, estaba dándome el mejor sexo oral hasta el momento, dejando mi vagina llena de su saliva que hasta parecía que me había tirando agua encima; cuando terminó se puso rodillas al lado de mi cabeza para que le chupara el pene me pidió que lo dejara lleno de saliva, luego se puso de pie colocó la videocamara en un trípode y comenzó a grabar.
—Hija, hoy es el día —me dijo emocionado
—¿Qué día papi? —pregunté confundida
Colocandose de rodillas a mi lado, todavía acostada me dió un beso en los labios y me dijo:
—Hoy te voy a coger mi cielo —me vio con una sonrisa
—¿Ya, hoy? —le dije, nerviosa
—¿Tú no quieres mi vida?
—Eh…eh si, creo —
No había terminado de hablar cuando mi papi se había arrodillado y tomado mi piernas intentando ponerse las en los hombros, pero yo era muy pequeño y los talones de su hija le quedaron en el pecho; se escupió en lo dedos y luego la froto en el glande, yo estaba temblando, y mi papi intentaba calmarme.
—Tranquila mi cielo, tranquila mi vida —me decía, mientras me acariciaba la pancita
Sentí su glande en la entrada de mi vaginita, me puse rígida y entonces comencé a sentir como entraba; primero era una molestia, luego un pinchazo y después dolor, mucho dolor; iba a empezar a llorar cuando mi papi me siseo y me recordó que había gente que no nos podían escuchar.
—Tienes que ser valiente, ¿Ok? —me dijo, tranquilo pero claro a él no lo estaban rompiendo
El pene de papa fue abriendo más y más mis paredes vaginales de niña y no pude más; me lleve las manos a la cara cubriendola y comenzando a llorar bajito para no alertar a nadie, me ardía mi vaginita y la sensación de que mi papi estuviera más y mas adentro no me gustaba. Su pene topó entonces con mi útero de nena, retiró su cadera y luego lo volvió a introducir iniciando así a bombearme; yo seguia llorando por el dolor mientras mi papá jadeaba y susurraba: “oh si”, mientras me cogía, mi llanto se entrecortaba con cada embestida, papá me movía hacia arriba cada que lo metía; refregandome las lágrimas mi que mi papi me miraba, lanzándome un besito seguido de un “Te amo” cómo pude hice lo mismo y entonces mi papá cayó sobre mi aplastando mi cara con su pecho, podía sentir su pene palpitar dentro de mi para luego moverse bruscamente y sentí caliente adentro de mi.
Papá se había corrido dentro su hija de 11 años, mi papi suspiro y saco de un tirón su pene haciendo que me quejara en voz alta, papá me sisio otra vez poniendose de pie todavía con el pene duro; fue hacia la cámara la tomó, y regreso a filmarme tirada, sudada, refregandome las lágrimas, sonriéndome los mocos, piernas abiertas. Grabando toda la escena desde mi cara hasta llegar a mi vagina que resumaba el semen de papá con mi sangre vaginal por haber sido desvirgada; la vagina me dolía y me palpitaba a lo lejos sentía unas punzadas de dolor, ni de cerca parecidas a las punzadas de dolor que sentía cada que papá me lo metió, el estaba feliz y yo no me podía ni mover.
El sábado y el domingo no pude coger con papá por más que el me lo pidió, me dolía mucho mi vaginita, estaba muy sensible y un solo dedo de papá me hacía llorar, mi papi estaba desepcionado quería poder coger conmigo sin preocupaciones pero yo no pude; lo que hicimos fue que mi papi me enseñó el vídeo, se sentía raro verme acostada piernas abiertas mientras esperaba a mi papi, viendo el vídeo no podía entender como su penesote entró en mi vaginita. Ver cómo el pene iba entrando en mi y luego papá me bombeaba mientras a lo lejos se me escuchaba llorar del dolor me provocaba sentir hormigas en mi cuquita, se lo chupe esos días mientras veíamos el vídeo.
—Me encanta oírte llorar —me dice, mientras empujó mi cabeza y me atragante con su pene
—Eres un malo, me dolió mucho —le dije pegandole en los testículos, haciendo que me pidiera perdón.
De regreso en casa en nuestras noches juntos en medio del bosque papá me desnuda y me acostaba en el asiento trasero de su carro, colocaba la cámara en esa dirección, y luego me lo metía de forma que la cámara grabará justo y claro como su pene entraba en su hija; las primeras dos veces después de que me perder la virginidad, me dolió pero después, empecé a gemir, cada que yo gemia mi Papi jadeaba y me daba más duro, que asu vez me sacaba otro gemido y así hasta que se corría, lo filmaba, y me lo mostraba. Mi papi era un lindo conmigo, me trataba de forma tan dulce y cariñosa que cada vez que lo veía me hacía sentir cosquillas en mi vagina, empecé a tener la necesidad de tenerlo adentro de mi y de tener a sus hijos (mis hermanos jejeje) tan dentro de mi vagina como fuera posible.
A principios del año 2000 y tan solo una semana de cumplir los 12 años me vino la regla, a él le dije y fue un lindo explico todo y me compro tampones; en mi primer periodo papá me compro helado, golosinas y llevaba bolsas de agua caliente para bajarme el dolor (lo aprendió con mamá), estaba necesitada de que el periodo se termine para entregarme al nuevamente; lastimosamente tuvimos que empezar a usar condón, yo estaba triste apenas y acaba de empezar a valorar la sensación de su pene abrazado por mi vagina. Rápidamente crecí hasta llegar le al pecho, mis nalgas crecieron, mi cadera se ensanchó y la cintura se me formó, me crecieron los pechos no mucho pero muy bonitos y redondos y lo que le fascino a mi Papi me salió vello en el monte de Venus, no mucho solo un poquito pero a papá lo tenía loco; me costaba hacer que se separara de mi rajita, me la chupaba y la chupaba, con la mano derecha el pulgar me frotaba el clítoris, y sus dedos los metía con la mano izquierda jugaba ya jalaba mis pelos púbicos, los olía y los chupaba; esto me gustaba pero yo me moría porque me lo metiera.
Con 12 años más grandecita y con cuerpo de señorita mi papi empezó a a ser más brusco al cogerme le encantaba ponerme en 4 y la verdad yo así sentía más rico, cuando me penetraba me daba tan duro que mis nalguitas me dolían por sus caderas, le encantaba agarrarme con fuerza; en ocasiones me agarraba de la cintura tan fuerte que me dejaba moretones, en otras me agarraba de los hombros luego me dolía la espalda, otras veces me tomaba de los pechos y lo jalaba para abajo obvio me dolía y la que más me gustaba era envolver su mano en mi cabello y jarla mi cabeza mientras me susurraba al oído: «¿Quién es mi putita?». Un día cometí el error de contestarle: «Yo soy»; me arrepentí muy rápido, eso puso muy caliente a mi papi me jalo mucho el pelo y me dolía horrible, me nalgueba de tal manera que me ardía las nalgas y me penetraba tan duro y tan profundo que me hizo llorar y gritar, le suplicaba que parara y no lo hizo parecía que me estaba violando hasta que se vino.
El sexo rudo me terminó gustando mientras tuviera su penesote tan adentro como mi vagina me permitiera estaba feliz, en nuestro lugar especial no reprimía gemia a voz en cuello y le pedía más, mi papi con gusto me daba lo que pedía; casi siempre al terminar veíamos el vídeo que casi siempre ponía lo duro otra vez y terminaba haciendole un oral para que se quedara tranquilo. Cuando llegue a los trece tenía un cuerpo de locura que volvía loco a mi papá, ahí empezó a regalarle mamá días de spa para poder coger en la cama, y Dios que rico es coger en cama; a mi papi le gustaba todo de mi pero lo que le encantaba era mi vagina peluda, años 13 ya tenía toda mi vagina cubierta y a mi papi le encantaba, pero había un pero.
Imagínate a una Jessica a sus 13 añitos, desnuda sobre la cama de mis padres, abierta de piernas con mi papi en medio, rasurandome y dándole la forma que a él le gustaba (para que sepas le gustaba dejarme un triángulo); nunca entendí porqué a mi papi le gustaba oler mi vello púbico pero le prendía mucho. Ya en la cama le pedí que porfavor me hiciera el amor, mi papi era una dios en la cama, enseñó todo lo que me gusta y todo lo que les gusta que les hagan; llevábamos 3 años cogiendo y todavía, después de que mi papi me saca el pene, sentia que me dejaba la vagina muy abierta a mi papi le daba risa; yo llegué a amar a mi papi como hombre, en mis días más hormonales la que se lo cogía era yo porque lo que más me gustaba era tenerlo adentro.
Todo se fue al diablo el día que mi mamá encontró el escondite de las cintas de mi papi, estaban en un locker con candado en el garage; cuánto llegó mamá lo enfrento frente a mi y solo alcance a llorar, se lo llevaron muy rápido y más rápido fue que mi mamá nos mudará al otro lado del país a Atlanta, en el juicio no me dejaron verlo y me negué a declarar en contra de el.
En Atlanta era una guerra yo odiaba a mi madre y no le hablaba, me obligó a ir al psicólogo y este tampoco pudo hacer que dijera que mi papi era culpable; estaba muy deprimida, en la escuela conocí a Ryan tenía 15 y lo traía muerto por mi pero no podía olvidar a mi papi.
Con el pasar de los meses me fue ganando poco a poco y como andaba hormonal terminé por acostarme con el, Ryan era virgen, a mi no me gusto pero a pero le encantando, a mamá Ryan se ganó su corazón intentaba quedar bien conmigo por medio de el pero nunca funcionó en especial después de que mamá le contara lo de papá; el se puso en modo protector y me pareció tierno.
Seguí mi relación con Ryan y en abril de 2002, teniendo 14 años quedé embarazada, entramos en pánico y mamá nos iba a casar pero en Mayo, a mi papi lo condenaron a 30 años de prisión; el impacto fue tan grande que perdí al bebé, y llore por 3 días sin parar, Ryan no entendía cómo podía llorar por el hombre que me «violó». Pasaron los años y ni mi mamá ni Ryan permitieron que lo fuera a ver, a los 19 años volví a quedar embarazada y está vez si nos casamos, Ryan es un buen hombre y tenemos 4 hermosos hijos pero nunca pude olvidar a mi papi; mi mundo se desplomó ahora que se fue Ryan tenía un conflicto interno por apoyarme en esto.
Tengo aún un secreto de todos los videos que papá grabó solo logré salvar uno, y después de investigar mucho lo digitalicé; cuando mi esposo no está me encierro en mi cuarto y veo el video de cuando papá tomo mi virginidad, volviendo a ver a mi yo de 11 años llorando por el dolor de su maravilloso pene, ahora llorando a mis 38 queriendo regresar al tiempo en que era la putita de papá.


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