Mi Fantasía Sexual
Quise saber si las propuestas en la calle iban en serio, así que decidí aceptar salir con un hombre. .
Al verme en el espejo, ya no veía a la joven que participo en el torneo de Voleibol. Veía a una mujer madura, casada y con hijos. Aunque, pese a mi edad, en la calle aun muchos hombres me miraban cuando caminaba y me lanzaban cumplidos.
Ya había pasado más de un año desde que no veía a mi marido, y mi cuerpo lo sabía. Llevaba un tiempo sintiéndome más sensible de lo normal. Supongo que, después de todo, es inevitable sentir este tipo de cosas.
Quise saber si las propuestas en la calle iban en serio, así que decidí aceptar salir con un hombre. Era mucho menor que yo, quizás tenía la misma edad que la de mi hijo. Acepe ir a su departamento. Conversamos unos minutos, pero al final confirme mis sospechas: ese hombre solo estaba interesado en tener sexo conmigo. Para suerte de ambos, yo también lo deseaba.
Luego de besarnos y tocarnos me llevo a su cama. Ya en su cama, el me miraba con deseo mientras se acariciaba la verga sobre el pantalón. En ese momento supe que no había vuelta atrás.
Imagine que aquel joven tendría una verga grande, pero cuando nos desvestimos y la saque, me sorprendió lo enorme que era. Solo de pensar que tendría todo eso dentro de mí, comencé a calentarme. En ese momento me sentí tan emocionada como una jovencita en su primera vez.
Me sentía extraña al tener en la boca una verga que no fuera la de mi esposo. No me resulto difícil hacer que ese tipo se corriera, y eso me excito aún más.
Después de acomodarme, comenzó a devorar mi coño. Al principio lentamente y con suavidad, pero luego desesperadamente. Un hombre de su edad podría haber conseguido fácilmente a una chica joven, pero por alguna razón prefirió a una mujer como yo. No negare que me calentaba sentirme deseada de esa manera.
Estaba tan excitada, que no podía pensar en otra cosa que no fuera tenerlo dentro mí. Pero luego descubrí que no debí haber subestimado su tamaño.
-No te preocupes, cariño, no tienes que reprimirte, puedo soportarlo.
Al principio se movía despacio, pero después de un rato era yo quien se movió como loca. No recordaba la última vez que había disfrutado tanto una verga.
-¡¡Hnn!!- exclame de placer.
Su verga era demasiado dura, tanto, que era dolorosa, pero no negare que también me producía mucho placer. Después de un rato moviéndome sobre él, pude sentir como se corría dentro. Eso me hizo sentir sucia, pero al mismo tiempo muy excitada. Podía sentir el semen caliente escurriendo de mi coño. Nunca imagine que lo disfrutaría tanto. Sin saberlo, mi cuerpo había deseado eso desde hace mucho tiempo.
-Ohh…- exclame de placer. Iba a vestirme para volver a casa cuando sentí sus manos en mis nalgas -Oh, ¿Aun no has terminado?- dije sorprendida.
No tenía idea de todo lo que ese joven pensaba hacerme con esa verga tan grande y dura.
-Carajo, siempre quise darle por el culo a una buena milf…- exclamo excitado.
No podía creer que mi culo estuviera devorando toda esa enorme verga.
-¡¡Hnn!! Ngg…- exclame mientras mordía fuertemente una almohada.
Lo estaba disfrutando tanto que olvide que era esposa y madre. En ese momento solo quería ser la puta de ese hombre. Nunca me había corrido mientras me cogían por el culo. Podía sentir su verga destrozándome, mi cuerpo se esforzaba por expulsarla, pero él no paraba de meterla cada vez más profundo. Nunca había disfrutado de esa manera el sexo anal, ni siquiera con mi marido. En ese momento no lo sabía, pero a partir de ese día ninguna verga se sentiría lo suficientemente bien. No imagine que la verga de ese hombre pudiera producirme tanto placer.
Vi que se hacía tarde, así que me dispuse a vestirme, pero otra vez fui interrumpida, esta vez por la visita de otro hombre.
-Esta es la mujer de la que te hable, primo- dijo el chico emocionado.
-Oh, ya veo- contesto el otro chico sonriendo pervertido.
-Es una mujer madura, pero tiene un culo que aguanta mejor que el de cualquier jovencita.
No podía negarme a dos vergas negras como esas, así que llame por teléfono a mi hijo para decirle que tardaría un poco en llegar a casa…
Fin.
Hola a todos. Aquí les traigo un nuevo relato, espero sea de su agrado.

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