Mi primita y mi tío.
Descubrí como mi tío, tenía de putita a su propia hija, mi primita de 7 años. .
Hola soy Andrés, tengo 19 años, soy de un pueblo en el centro de Colombia, por cuestiones de estudios me fui a la ciudad, y me empecé a quedar donde una tía, que siempre ha sido como una mamá para mi, ella vive con su esposo, y mi primita de 7 años, a la que llamaremos Dana.
Todo era normal, llegue fui bien recibido mi primita para mi es como mi hermana menor, siempre la he cuidado. Mi tío el esposo de mi tía el trabaja desde el apartamento es arquitecto, mi tía es médico así que si tiene turnos largos en un hospital, así que mi primita por lo general está al cuidado de su papá, y en algunos casos la señora que los ayuda con los que haceres, yo seguí la herencia de mi tía y también estaba estudiando para médico. Así que mis jornadas en la universidad son largas y llegó es a comer y medio dormir.
Como les comentaba todo normal, hasta que una mañana de un sábado, yo siempre los sábados tengo clases muy temprano hasta medio día, pero ese me sentía cansado, así que decidí no ir y seguir durmiendo un poco más. Mi tía estaba en turno de 6 de la mañana así que se fue temprano como siempre. Desde la habitación que yo tengo se logra escuchar un poco el baño de mis tíos, así que sentí risitas de mi primita y de mi tío desde el baño, y se decían cosas como despacio. No se porque, pero la curiosidad me mato, y decidí ir a ver, al llegar a su habitación, la puerta estaba entre abierta, así que entre con mucho cuidado y la puerta del baño estaba abierta y cual fue mi sorpresa, que cuando veo a mi primita agachada, chupándole la verga a mi tío, a su papá, y el estaba con los ojos cerrados y le decía si sigue mi amor, sacale la leche a papi, para que te la tragues como tanto te gusta bebesita mía. No podía creer lo que mis ojos veían, mi tío un hombre de 35 años aproximadamente, con mi primita de 7, el tenía una verga grande y mi primita se la chupaba muy bien, se veía que ya traía la experiencia. En un momento se movieron y yo salí a esconderme en una parte del cuarto, ellos salieron y el le dijo, mami y tu primo no están en casa, el pensaba que yo estaba en la universidad, así que hoy vamos a pasarla muy rico.
Ella se acostó boca arriba y abrió sus piernas, y mi tío empezó a lamerle su cuca, se veía rosadita y el le decía que era el sabor más rico que había, ya ahí pase de la moralidad a lo sádico, pues me empezó a gustar lo que veía y mi verga se puso dura, mi tío le lamía esa hermosa cuquita a mi primita, como si fuera un helado. Luego mi tío se acostó boca arriba igual y mi primita empezó a chuparle la verga nuevamente, se la comia como si fuera un bombón, empecé a desear ser yo el que estuviera en ese lugar, nunca mi primita me había despertado un mal pensamiento, pero verla en esas me cambió todo. Empecé a masturbarme con cuidado de no ser visto, pues me había escondido detrás de unas grandes cortinas. Ya mi verga y mis huevos no aguantaban, querían botar leche, pero ahí no lo podía hacer, así que me tocaba contenerme. Mi primita se subió arriba de mi tío y empezó a restregar su cuquita en la verga super dura de su padre, el de decía si que rico mi bebita, ensucia toda la verga de papi de esa cuca rica. Y de repente ella le dijo papi, cuando me la vas a meter, mi tío le respondió sabes que te he dicho que aún estás muy pequeña mi niña. Que te dolería mucho, esperemos unos 3 años y te la meto toda. Ahora ven sacale la leche a papi con la boca para que te la tragues, mi primita volvió a chupar el gran pene de mi tío. Después de un rato el empezó a masturbarse y en un momento le dijo ven bb, toma la lechita de papi, tragate a todos tus hermanitos y una gran cantidad de leche lleno la boca de mi primita y ella se la trago diciendo que le encantaba, que quería más, mi tío le dijo, sabes que te explique que papi debe esperar un rato que sus huevos se llenen.
El la cargo y se fueron al baño, supongo que a limpiarse y bañarse y cerraron la puerta, yo aproveche y salí con mucho cuidado, y me fui a mi habitación, y fue a pajearme pensando en todo lo que había visto, e imaginando que mi primita putica me hacía todo eso a mi, hasta que mis huevos descargaron toda la carga de semen que tenían, que fue demasiado de la arrechera que me produjo.
A partir de ahí, no vi más a mi primita como una hermana, sino como una putita, que yo también tenía que tener y empecé a planear como acercarme y lograrlo, ya iba a su baño ye cogia sus pantis sucias para olerlos, que delicia en verdad decía mi tío, que era el olor más rico. Así pasaron unos meses hasta que por fin logré que también me consintiera a mi. Si esta primera parte les gusta, les comparto como fue y sigue siendo mi experiencia


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