Mi sobrina Lau
Me entrego al deseo por mi sobrina de 15 años y terminamos cogiendo.
Hola, mi nombre es Alex tengo 32 años y este es mi primer relato, en el que les contaré sobre como empezó mi relación incestuosa con mi sobrina Laura, ella está por cumplir 16 años y esto comenzó no hace mucho, hace 5 meses.
Laura es una niña con un cuerpo hermoso, es delgada con unas piernas preciosas, una cintura marcada y unos pechos grandes y firmes, es de piel blanca así que sus botoncitos rosas hacen ver mas lindos esos pechos, no tiene mucho trasero pero en realidad no importa porque con esas piernas y esos pechos ya se roba la mirada de todos los hombres, su carita es lo mejor de ella, ojos verdes y grandes, nariz y bocas pequeñas, un cabello castaño y rizado que no entiendo por qué ella insiste en planchar pero bueno, continúo con mi relato
Por razones familiares Laura ha estado viviendo con mi familia hace mas de dos años, al principio mi esposa no la quería en parte por miedo a que hiciera menos a su hija por mi sobrina, pero con el paso del tiempo incluso ella fue queriéndola. Desde el primer día yo sentí atracción por ella, para ese momento tendría años de no verla, tal vez desde que tenía 9 añitos, poco a poco se fue haciendo rutina tenerla en nuestras vidas yo soy quien le ayuda con sus tareas y fue precisamente en una de esas ocasiones en las que todo empezó.
Ese día Lau llegó de la escuela, subió a cambiarse y se puso a hacer la tarea, yo me quedé limpiando un poco pues mi esposa y su hija habían ido a visitar a su familia, unos minutos después me pidió ayuda con algo de matemáticas que no entendía.
Laura: ¿Tío me ayudas? No entiendo esta parte – me gritó desde su cuarto –
Alex: Claro ya voy
Al llegar al cuarto la vi recostada boca abajo con el lápiz en la boca y concentrada en su cuaderno tratando de entender la tarea, traía puesto un pantalón pans azul cielo que dejaba asomarse sus pantis, normalmente usa cacheteros, lo sabía porque mas de una ocasión me masturbé mientras los olía, llevaba también una blusa beige con un osito estampado en el pecho, la blusa era corta por lo que dejaba al descubierto una parte de su torso sin mencionar lo lindo que se le ajustaba al cuerpo
Alex: ¿Qué es lo que no entiendes? – Pregunté mientras me sentaba junto a ella y ponía mi mano sobre su espalda baja-
Laura: Esta parte de aquí
Alex: Eso ya te lo había explicado
Laura: Si, pero lo olvidé jaja
Alex: Ah mira, por no ponerme atención le dije mientras le daba una nalgadita a modo de juego
Con el paso del tiempo pude llegar a esas confianzas, acariciar su espalda, besar su cabeza o mejilla, poner mi mano sobre sus piernas e incluso darle nalgaditas de juego, pero ese día en especial yo estaba muy caliente así que mientras le explicaba la tarea puse mi mano sobre su trasero, al principio solo eso, mi mano posada en esas nalguitas pequeñas pero deliciosas, un par de minutos después ya estaba acariciándolas en círculos lentamente y nalgueándola cuando cometía un error. La calentura fue aumentando cada vez mas y con algo de miedo, pero con la adrenalina a tope pasé mi mano entre sus piernas, al momento exacto de hacerlo pasó por mi mente que había sido un error que tal vez la asustaría y se iría, o peor que le diría a mi esposa, pero para mi sorpresa no dijo nada, por el contrario, abrió un poco más las piernas por lo que continué con libertad mientras le explicaba lo que tenía que hacer. Para cuando me di cuenta ya estaba sobando descaradamente su conchita sobre el pantalón y ella con el lápiz en la boca y los ojitos cerrados había dejado de prestar atención a lo que dije.
Alex: ¿Si entendiste?
Laura: ¿Qué?
Abrió los ojos rápidamente un poco asustada, inmediatamente se puso completamente roja
Laura: No tío perdón
Alex: Ves por eso se te olvida niña distraída – la regañé jugando mientras daba una nalgada más, esta vez un poco mas fuerte y con apretón de nalga incluido – Descansa un poquito y después seguimos
Laurita: Muy bien – dijo ella mientras se daba la vuelta para quedar boca arriba y estirarse un poco poniendo las manos sobre su cabeza-
Al estirarse su blusa se subió dejando al descubierto su abdomen, momento que yo aproveché para meter mi mano derecha y acariciar su costado, ella seguía estirándose hasta que coloqué mi mando izquierda en su mejilla:
Alex: Hubieras venido a vivir antes con nosotros, ya no quiero que te vayas nunca
Soltó una pequeña risa nerviosa, usó su mano para atrapar la mía contra su mejilla, me miró con esa inocente mirada
Laurita: Pues ya no me voy jaja
Yo realmente amo a esa niña, pero al mismo tiempo la deseo como loco, mis ganas ganaron y así sin mas y aprovechando que estábamos solos me acerqué lentamente hasta juntar mis labios con los suyos, le di solo un pequeño piquito, quería ver su reacción, Lau solo me miró fijamente después de aquel piquito y acto seguido fue ella quien inició el segundo beso, esta vez mis labios atraparon los suyos con un pequeño mordisco, mi mano que estaba en su costado ahora se posaba en su cuello. Inmediatamente me separé de ella fui a cerrar la puerta con seguro, quité su cuaderno de la cama y me recosté junto a ella para continuar besándola
Nos besábamos como dos adolescentes, con ese deseo y pasión que hace mucho no vivía, se subió en mi y dejó de besarme para moverse sobre mi pene, sus ojitos cerrados, su boquita ligeramente abierta y esos jadeos son algo que nunca voy a olvidar, mis manos por debajo de la blusa buscaron sus pechos para notar que no traía sostén, por lo que pude sentir su piel, Laurita sin abrir los ojos ni dejar de moverse se quitó la blusa en un rápido movimiento y tomó mis manos como pidiendo que no soltara sus pechos, comenzó a gemir mas fuerte y a moverse más rápido, yo estaba que explotaba y sentí que me vendría pero no era momento aún por lo que la detuve, nos pusimos de pie y mientras la besaba mi mano se metió dentro de su ropa y pude sentir que no hace mucho se había depilado, la puse de espaldas para mirar su espalda hermosa que aproveché para besar un par de veces antes de concentrarme en su cuello al mismo tiempo que bajaba su pantalón dejando al descubierto ese cachetero negro que le lucía tan bien
Laura: Tú también quítatela – me dijo dándose la vuelta y levantando mi playera para quitarla –
Alex: Los pechos más hermosos que he visto – dije sin pensar que eso la sonrojaría –
Mientras mis manos jugaban con sus pechos y mi lengua buscaba la suya, pude sentir sus manos desabrochando mi cinturón, después mi pantalón y como con su mano buscaba mi verga para sacarla y acariciarla mientras seguíamos besándonos, después de un par de minutos pause los besos para quitarle el pantalón y quitarme la ropa que ya estaba solo en mis tobillos, ella quedó solo con su cachetero, la recosté en la cama y metí mi cabeza entre sus piernas, podía sentir sus pies descalzos sobre mi espalda mientras probaba aquella vulva depilada, lamía, mordía y chupaba con la desesperación de un hambriento frente a su comida, sus gemidos me decían que lo estaba haciendo bien, sentía sus manos sobre mi cabeza empujándola con fuerza hacia ella, los gemidos se convirtieron en gritos de placer, ya no pude más me incorporé y comencé a penetrarla, tomé saliva y la puse en mi pene, primero la punta
Laura: ¡ay, me duele!
Alex: ¿Me detengo? – dije con una sonrisa irónica sabiendo la respuesta de antemano –
Laura: No, sigue, pero con cuidado
Poco a poco mi verga penetró por completo, yo no podía dejar de ver su carita, era una carita de niña con un gesto de placer por tener una verga adentro, comencé a meter y sacar lentamente mientras sus gemidos de dolor volvieron nuevamente a ser de placer yo estaba hipnotizado por su carita, hermosa mi princesa, pero toda una puta, sentí que iba a terminar, saqué mi verga y me corrí en su abdomen, pensé que ahí había terminado todo lo rico del día, pero para mi sorpresa, Laura tomó un poco de semen con sus mano y se lo llevó a su boca
Limpiamos, ella se puso su ropa, le tomé una fotito para no olvidar nunca ese outfit, continuamos con la tarea y después bajé a terminar mis deberes antes de que llegara mi esposa.
Aunque este fue mi primer relato, fue mi segunda experiencia con niñas, pues a mi hijastra la he cogido varias veces, ella tiene actualmente 9 añitos, si gustan dejarme en comentarios si quieren que les cuente otra experiencia con Laura o con Harley (mi hijastra) y con mucho gusto lo hago.



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