Mi sobrinito trae a su perro para jugar – parte 2
La primera parte «Bañandome con mi sobrinito» en mi perfil..
El resto del fin de semana cojimos bien rico cada día… el Lunes Nati lo vino a buscar y los días pasaron… Temiendo que a Brunito se le escape lo que hicimos juntos y preguntándome cuándo se repetirá también.
Luego de unas semanas vuelvo a recibir un mensaje de Nati:
“Carla… tengo otro viaje de negocios… me lo iba a llevar a Brunito pero él insistió en quedarse e irse a tu casa… será que podrás cuidarlo?”
Al leer el mensaje me puse cachonda al pensar que Brunito estaba deseoso de verme de nuevo… por lo que le dije que sí.
Sabía para lo que venía, por lo que me aliste para la ocasión… me puse una faldita sin nada debajo y un bikini rosa chico que resaltaba mis tetas.
Un rato despues llego el auto de mi hermana, sali a recibir a Brunito, me mordi el labio al verlo salir del auto, tan inocente y chiquito, pero con ganas de tener sexo con su cachonda Tia. Pero me sorprendí al verlo bajar junto con su perro Yako.
Era tierno, tiene una apariencia mestiza con rasgos que recuerdan a razas tipo pastor. Su cuerpo es de tamaño mediano, con una estructura equilibrada: ni muy robusto ni demasiado delgado, pero sí con una musculatura visible, sobre todo en las patas delanteras y el pecho. Su pelaje es de longitud media, algo más abundante alrededor del cuello y el pecho, formando una especie de “melena” suave. Color marrón, con zonas más claras en el pecho, el hocico y parte de las patas.
-Brunito insistió en traerlo, solemos dejarlo en el patio con comida, pero Bruno lloraba con que quería que venga a jugar con ustedes, se porta bien igual.- Dijo mi hermana.
-No pasa nada… no creo que nos interrumpa en nuestros jueguitos.- Dije dándole una sonrisa pícara a Bruno.
Una vez que Nati se fue nos metimos a la casa.
-Me extrañaste Brunito?.- Dije levantando mi falda dejando ver mi vagina a Brunito.
-Siii, mucho… ya podemos ir a tu cama a jugar? .- Le sonrei y asenti, fuimos a mi habitación.
-Recuestate.- Dije mientras me bajaba la falda y me sacaba el bikini quedándome desnuda… Brunito ya se encontraba en la cama viendo.- Hoy tendremos un espectador especial.- Dije viendo a Yako olfatear mi habitación.
-No.- Dijo Brunito.
-Quieres que lo saque?
-No… quiero que se la chupes también a Yako y que te meta su penecito.
-Que? .- Me quedé helada ante las palabras de Brunito… aun procesando lo que acababa de escuchar.- Bruno… no voy a hacer eso… es un perro.
-El también tiene un pipi, lo estuve mirando mucho… y también quiere hacer lo que nosotros hacemos… pero no tiene a nadie… por eso lo traje…- Dijo Bruno que se levantó de la cama.
-Bruno… no voy a hacerlo… si te pones asi suspendemos el sexo…
-Si no lo haces… le dire a mi mama todo lo que hicimos…
Me quede helada… mi sobrinito me estaba chantajeando… di unas cuantas vueltas pensando… viendo que no tenía opción.
-No puedo creerlo… está bien… tú ganas…- Brunito brincó en el lugar y fue a acariciar a Yako.
No sabía muy bien qué hacer con un perro… Me recosté al borde de la cama, con las piernas arriba y empecé a darme palmaditas en la vagina.
-Ven Yako… Ven…- El perro se acercó curioso y puso su hocico en mi vagina, luego empezó a lamer, su lengua me daba una rica sensación, causando escalofríos y haciendo que suelte leves gemidos.
-Eso Yako… lamela toda…- Decía Brunito que disfrutaba de la vista.
Estuve recibiendo sus lamidas por un rato, hasta que mi sobrinito me dijo que ya se le asomaba la punta a Yako. Lo subimos a la cama y lo recostamos, le empecé a acariciar la zona de su pene, jalando su piel intentando que salga mientras Brunito le acariciaba la cabeza.. Después de un rato jalo fuerte y logró sacar su pene hasta los testículos. Quedé asombrada, era enorme… medía unos 15 cm…
-Wow… Yako la tiene más grande que la mía.
-Siii… Yako tiene todo un pene de macho…- Dije embobada en la verga que tenía en frente.
-Chupasela Tia…- trague saliva, la verdad que esa verga me excitaba mucho.
La acaricie con las manos… y me la metí en la boca… empecé a saborearla, tenía un sabor fuerte pero me gustaba, empecé a darle una rica mamada a esa verga. Brunito no tardó en desnudarse y acostarse al lado de Yako, yo me puse en medio, se la chupaba a Brunito y después a Yako. Iba de una verga a la otra, estaba ya muy mojada lamiendo el penecito de mi sobrino de 8 cm y la verga de su perro Yako de 15 cm.
Luego de un rato Brunito empezó a insistir que Yako me coja, que me meta esa gran verga que tiene. Por lo que me puse en cuatro, entregándome completamente, los instintos de Yako, que se notaba ya bastante emocionado, hicieron que se me suba encima mío buscando con su verga la entrada de mi vagina.
Pase mi mano por la abajo y se la agarre para ayudarlo, cuando la puso en dirección rápidamente me la metió y empezó sus frenéticas metidas. Yo gemí fuerte al meterme esa gran verga que me estaba cojiendo.
-Ahhh carajo…. siii… que rico….- Decía ante la atenta mirada de Brunito, que se tocaba, miraba como su perro me cojia toda freneticamente y parecía estar disfrutandolo.
Yako estuvo así un rato, hasta que se frenó y se quedó encima mío. Sentía hasta los testículos dentro de mi vagina, los 15 cm de verga canina dentro mio soltando cantidad de semen.
-Brunito… ven… acostate frente mio asi te la chupo.- Brunito obediente lo hizo y se la chupe mientras seguía con Yako dentro mio.
Rato despues sentia como poco a poco los testiculos de Yako salían de mi vagina abriendola… y cuando mi conchita ya no la apretaba Yako jalo de golpe para atrás sacando su verga y haciendo que deje de chuparsela a Brinito para soltar un grito de dolor seguidos de suspiros… Al sacarla empezó a lamer mi vaginita toda mojada y mezclada con su semen, me lamía toda hasta el ano, haciendo que se me vaya el dolor y vuelva el placer.
Nos reincorporamos, me recosté con las piernas arriba y puse la verga toda húmeda de Yako frente a mi cara, la empecé a chupar y lamer.
-Que esperas Brunito, cojeme bien rico.
Brunito se puso frente mio y me la metio, entro fácilmente ya que la verga de Yako la abrió bastante. Estuvimos unos 10 minutos más así, con Brunito cojiendome con ganas y yo chupandole la verga a Yako.
-No aguantas maass Tia…- Brunito se corrió dentro mío, deje que Yako se bajara de la cama y nos recostamos Bruno y yo…
-Que rico fue esto Brunito… Te amo.- Bese a Brunito en los labios…
Después de un rato nos levantamos, nos bañamos juntos y nos pusimos a hacer cosas más comunes entre Tias y sobrinos… ese finde cojimos un par de veces más con Yako… y cuando se fueron me quedé con ganas de adoptar un perro.


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