Una noche de confusión
Una noche de tragos después de la oficina, termino en una de las confusiones mas grande de mi vida.
Hola, espero que sus masturbaciones sean satisfactorias y sin remordimientos.
No me gusta auto describirme, pero diré que soy un hombre de 48 años, casado desde hace una década, una hija de 16 años de edad y trabajo como profesor universitario. He contado varias historias en esta plataforma y todas han sido vivencias personales que me han pasado a lo largo de mi vida.
Después de una jornada completa en la universidad, nos dispusimos a celebrar un cumpleaños de un compañero de trabajo. Veníamos desde hace días preparando la reunión, queríamos que lo recordara. Era su primer cumpleaños después de llegar a la ciudad. Cantamos, bailamos, celebramos, bebimos… En definitiva, la pasamos muy bien.
A lo lejos diviso a una de las asistentes docentes que recién ingresaron, muy guapa. Morena, cabello rizado, cuerpo rellenito, tetas medianas, con un culo de infarto. Ella era muy amable, dedicada, inteligente. Cuando estábamos juntos sentía que se pegaba más a mí y su camisa venía desabotonada un poco más, ofreciendo un escote muy sugerente, siempre encontraba su mirada y sonreía por eso.
Me acerco a ella, no se si por el ambiente o por los tragos, pero la veía mas deseable que otros días y su sonrisa me invitaba a seguir adelante. Me dice que quiere ir al baño y le digo que la acompaño, que también necesito ir. Vamos y cada quien agarra por su lado, hago lo que tengo que hacer, me lavo las manos y salgo. Espero a que salga, cuando sale me dice que tiene calor y quiere tomar aire fresco y me invita. Subimos a la terraza, allí hay un espacio con sillas y mesas que se usa para pasar el rato. Llegamos y nos sentamos.
.- Siempre has destacado por muchas cosas, pero hoy estas hermosa.
.- Gracias profesor, me halaga bastante.
.- No es un halago, solo digo la verdad… Recuerda que el investigador solo describe la realidad.
.- Jajaja, si… Eso es verdad. Pero usted no se queda atrás, a pesar de su edad, atrae miradas femeninas.
.- ¿Que insinúas, que estoy viejo?
.- No profe, para nada. Pero otros hombres a su misma edad, se ven como mi abuelo y usted se mantiene muy bien.
.- Entonces ¿Te parezco guapo? (Me levanto de la silla con pose del hombre Marbolo)
.- Jajaja, si, claro… Eso trato de decirle.
A lo lejos suena la música del cumpleaños, estiro la mano y la invito a bailar. Es música algo lenta, pero muy buena para susurrarnos cosas al oído. Ella acepta con una sonrisa. Al comenzar a bailar, le comento:
.- Entonces soy guapo ¿por eso te me quedas mirando en el salón de profesores?
Se sonroja con el comentario y se apena por lo que va a decir.
.- Bueno profesor, tengo que confesar que es así. (Lo dice casi temblando de los nervios)
.- Yo también te miro por lo guapa que eres.
Nos acercamos uno al otro, ya no escuchamos la música, bailamos al ritmo que nos dicta el momento. Ella suspira, yo respiro hondo. Nos abrazamos fuerte y ella coloca su frente con la mía… Al final nos besamos, fue ansioso, deseoso y con ganas. Así estamos por un rato. Yo sonrío, ella se muerde su labio inferior, nos volvemos a besar. Ella de pronto me separa bruscamente:
.- No profesor, usted es casado y yo estoy comprometida… No podemos.
.- ¿Y negar esto que pasó, esto que sentimos?
.- No lo quiero negar, pero tampoco podemos tirar por la borda lo que hemos construidos.
En eso suena su celular, ¡la salva la campana!, ella contesta y al colgar me dice:
.- Me tengo que ir, la persona que me va a llevar ya se va… Profe, vamos a terminar la conversación después, no quiero dejar esto así.
.- Esta bien, vamos bajando… Pero prométeme algo, la vez que conversemos, vamos a sincerarnos.
.- Si profe, se lo prometo.
Me da un beso, como cerrando el trato. Bajamos a la fiesta, yo me desvío al baño, necesitaba calmarme un poco. No lo logro, pero siento que puedo enfrentar lo que me encuentre. Llego al sitio y ella ya se había ido. Me excusó con el cumpleañero, me despido de todos, pido un Uber y me voy.
En el camino, solo pensaba en ese beso que nos dimos. Muchas cosas me daban vuelta en la cabeza, pero nada que me calmaba. Llego a la casa y entro a mi habitación, veo una figura femenina arropada en la cama y me digo a mi mismo «Hoy no te salva nadie». Cierro la puerta y tranco con llave, me quito la ropa y desnudo me meto en la cama.
Con el pene erecto me acerco y me arropo con ella, arrecostándoselo en sus nalgas y mi mano comienza a sobar sus tetas. Ella sigue dormida. Sigo así por un rato más, cuando creo que es suficiente, le quito las panties y le levanto la pierna izquierda, mi pene lo coloco encima de su vagina y juego con ella. Disfruto esos roces íntimos, mi erección es más grande, cuando siento su humedad, me dispongo a penetrarla. Al principio solo meto la punta y después lo demás. Ella se despierta con un sobresalto, seguido de un gemido, yo sigo con lo mío y ella mueve un poco sus caderas.
Así estamos por un rato más, pero quiero ponerla en otra posición. Saco mi pene y la coloco boca abajo, ella apoya su cabeza en las almohadas, levanta su culo y abre sus piernas. Yo vuelvo a poner mi pene en su vagina y se lo meto completo, agarrado de sus caderas me anclo para dar mis embestidas, esta vez mas fuertes, unas veces con rabia al recordar el freno que me dio la asistente. Ella ya esta gritando de placer, cuando se da cuenta de ello comienza a morder las almohadas. Yo quiero agarrar sus tetas, subo la camiseta que lleva puesta hasta el cuello y las comienzo a sobar levantándola un poco.
Ya siento mi eyaculación acercarse, quiero que sienta la intensidad que estoy viviendo. La tomo de los antebrazos y mis embestidas comienzan a ser intensas, rápidas y profundas. Ella responde con mas gritos de placer, al escucharla hace que mi lujuria aumente mas los movimientos. Llega la explosión, la lleno de semen, mucho semen. Nuestros gritos suenan al unísono, no saco mi pene, mas bien lo clavo mas con cada expulsión que doy. Ya terminado todo, me desplomó en su espalda. Nuestra respiración es errática, mi corazón late mucho mas rápido y jadeamos incomparablemente.
Cuando me recupero me volteo a su lado y me acerco para darle un beso. En ese instante mis ojos se abren por completo, mi corazón late con mucha mas fuerza y me entra un miedo como pocas veces he sentido, ya que descubro algo que me cambiaría la vida por completo… Quien estaba en mi cama y con la que tuve sexo fue mi hija.
Me levantó de la cama y enciendo la luz.
.- ¿Qué haces aquí? (Le reclamo con fuerza)
Ella se baja la camiseta para taparse.
.- Mami salió al hospital a acompañar a la vecina que a su mama le dio un infarto. Yo me vine para acá a esperar que llegara, recuerda que a ella se le perdió las llaves de la casa.
.- ¿Y por qué no dijiste nada?
.- Bueno al principio estaba dormida y creí que estaba fantaseando. Cuando la metiste, estaba confundida, no sabia lo que pasaba y espere a que te dieras cuenta. Cuando me volteaste ya estaba tan excitada que deje que terminaras.
Respiro hondo para calmarme, no creía lo que estaba pasando y caminaba de un lado a otro… Debo decir que mi esposa e hija son muy parecidas físicamente, tienen la misma estatura, yo soy más alto, sus cabellos son rizados y a la altura de los hombros. Aunque las tetas y culo de mi esposa son más grandes y la contextura de mi hija es un poco más delgada.
.- A qué hora se fue tu mama.
.- Hace como hora y media.
.- ¿Y por qué no me avisaron?
.- Mami te escribió, no te entraba las llamadas.
Reviso mi celular y veo que esta en modo avión.
.- No recuerdo haberlo puesto en modo avión.
Le quito el modo avión y reviso, hace una hora y cuarenta y cinco minutos me escribió mi esposa diciendo que la hija quedaba sola en casa y que volviera rápido. Sentado en la cama y recostando mi cabeza en la cabecera, digo:
.- ¿Que vamos a hacer ahora?
.- No lo sé papa, pero te confieso que fue lo mejor que he sentido en mi vida. Fue mi primera vez y quiero volverme a sentir así. Una vez soñé que lo hacíamos, cuando desperté tuve que masturbarme de la calentura que tenía. Pero jamás imagine que tú me desvirgadas… Y pensándolo bien, fue lo mejor que me paso.
Escucho cada palabra de mi hija, todas resuenan en mi cabeza. Unas me alegran, otras me encienden, pero todas me aterran.
.- ¡Aja! Y ese noviecito que tienes ¿No intentaron nada?
.- Si, pero él también es virgen e inexperto. Jamás logramos hacer nada, aunque lo intentamos varias veces.
.- Voy a llamar a tu madre… A ver que ha pasado con la vecina.
La llamo y conversamos unos 10 minutos. Al terminar, me dirijo a mi hija:
.- Va a pasar la noche en el hospital, a la vecina le dio un patatús y tuvieron que atenderla también. Alguien tiene que quedarse para buscar las medicinas.
Mi hija se levanta de la cama, con solo la camiseta puesta y yo sigo desnudo. Se acerca a mí, me abraza y me dice susurrando al oído:
.- Papi, mami no llega hasta mañana ¿Qué te parece si lo hacemos otra vez?
Sorprendido por la propuesta y que no salgo del asombro todavía, le digo:
.- ¿Sabes que me estas proponiendo? Eso se llama incesto y además es un delito por qué eres menor de edad.
.- Yo no voy a decir nada, ni mucho menos voy a denunciarte.
.- ¿Y qué hacemos con tu mamá?
.- Seguirá siendo mi mama y tu esposa. No te digo que abandones todo y vivamos tu y yo solos, ya tenemos una vida hecha y no quiero perderla.
.- Entonces ¿Qué es lo que quieres?
.- Que me sigas cogiendo como hoy, pero a mí. De seguro me desvirgaste pensando que lo estabas haciendo con mami, ahora quiero que lo hagas pensando en tu princesa.
Respiro hondo y trago grueso. Me calmo y veo a mi hija. Su cara es expectante, esperando una respuesta de mi parte… Sopeso todo lo que implica su petición.
.- Te voy a confesar algo: una vez llegue temprano a la casa, sabia que tu mamá no estaba, ya que me dijo que no vendría sino hasta tarde en la noche. Te fui a buscar a tu cuarto y veo que te estabas masturbando con un vibrador, la puerta la tenias entreabierta. Me quede mirándote y me excite con esa imagen, saque mi pene y me masturbe contigo. Yo acabe después tuyo y me fui a mi cuarto, me limpie e hice que entré de nuevo. Esa imagen de ti masturbándose, no se me salia de la cabeza por muchos días. Hasta tuve sexo con tu mamá pensando en ti.
La sonrisa de ella no le cabía en la cara, estaba alegre por lo que escuchaba. Una confesión de su padre deseándola sexualmente.
.- Además me encanta como se te ve el culo cuando te pones el shortcito gris, me excitó solo de verte.
.- Creí que no te gustaba, vivías regañándome cuando me lo ponía con un top.
.- Eso era por tu madre, no le gusta como se te marcaba la vagina. La verdad es muy provocativa.
.- Entonces me has deseado como una mujer.
.- Se puede decir que sí.
.- Entonces ¿Lo haremos otra vez?
.- Mira, esto es serio y no un juego. Si vamos a hacerlo, van a cambiar algunas cosas aquí.
.- Escucho atenta.
.- Obvio, nadie tiene que saber. Pero absolutamente nadie.
.- Papi (Ella me calla colocando su dedo índice encima de mis labios), en el grupo de mis amigas de la secundaria yo era la única que no había tenido sexo. Una lo hizo con su tío, otra con su hermano y la última con uno de los profesores… Tranquilo, que esto no saldrá de allí. Además, todas quieren contigo, así que seré la envidia de todas.
Lo dice con una sonrisa grande en sus labios… Me asombra la historia, sobre todo la parte de que «todas quieren conmigo». Ahora no veré a esas compañeras de estudio de la misma manera, de hecho me gusta la pelirroja. Sacudo la cabeza para no pensar más.
.- Vas a hacer caso, no quiero pataleo, y yo tengo la última palabra de tus salidas… Además tendrás que hacer una pijamada aquí en casa con tus compañeras de estudio y no debe estar tu madre.
.- ¡Papi! No te pases, eres solo mío.
Lo hace cruzando los brazos y haciendo puchero.
.- Bueno, después de lo que me contaste… No me pude contender.
.- Mmmmm… Si me dices la que te gusta y te portas bien… Dejo que te la cojas… ¡Pero solo esa, nadie mas!
.- ¿Si me porto bien? ¿Con qué esas tenemos?
.- Si me cumples con esto que te estoy pidiendo… Eso es lo que quise decir.
.- Ahhhhh… Bueno, eso ya estamos por hacerlo… Por cierto, la que me gusta es la pelirroja, tiene buenas tetas y un culo de infarto. Siempre se me olvida su nombre.
.- A ella la desvirgó el profesor de deportes y fue la primera que me dijo que quería coger contigo… ¡Me parece bien! Eso si Papi, solo con ella. No lo vas a hacer con las demás.
.- Te lo prometo.
Hago un gesto de agarrarme el corazón con la mano derecha y alzo la izquierda con la palma extendida, como si jurara en un juicio.
.- Aunque si alguna esta mas dispuesta de lo normal… ¡No respondo!.
.- ¡Papi!… Mami tiene razón al decir que todos los hombres son iguales.
Lo dice cruzando los brazos y haciendo puchero… Nuevamente.
.- Tranquila mi amor, tengo a tu madre, te tengo a ti y además a la pelirroja… ¿Qué mas puedo pedir?
Ella sonríe y se me lanza para besarme, mi pene entre tanto morbo que se hablo ya estaba listo para otra ronda.
.- Papi, esta vez voy a hacerte algo que he hecho con mi novio. A él le gusta mucho y de seguro a tí también.
Pongo cara de extrañado.
.- ¿Y que es? Si se puede saber.
Ella va hacia mi pene, baja el prepucio y con su boca comienza a chupar mi glande. Mis ojos se abren por completo, se me escapa un gemido y la tomo de su cabello por instinto. La calidez de su boca, su lengua juguetona y sus movimientos de cabeza, hacen que mi cuerpo se retuerza de mil maneras. Mi esposa no es dada a darme sexo oral, pero mi hija, después de acabar en su vagina, no duda en hacérmelo.
Después de un rato siento que voy a acabar, la tomo con fuerza del cabello y comienzo a dar unas embestidas en su boca. Eyaculó con fuerza, ella trata de tragarlo todo, pero no puede. Tose ante la imposibilidad. Cuando termino, limpia mi pene con su boca y lengua. Se acerca de nuevo.
.- ¿Te gusto Papi?… Tu princesa tiene sus trucos.
.- Me encanto… Tu mamá no le gusta mucho hacérmelo… ¡Pero como disfruta que se lo haga!.
.- ¡Papi, Papi, Papi!… Yo quiero que me lo hagas, si mami lo disfruta, yo también quiero disfrutarlo.
Sonrío, ya que sé que le va a gustar. De hecho le va a encantar… La acuesto en la cama, boca arriba, me dirijo a su zona pélvica y abro sus piernas, sólo lo suficiente para tener espacio. Su vagina es tierna, depilada y delicada. Acerco mi boca y beso toda su zona vaginal, quiero tantear primero, cuando siento su respiración entrecortada, me lanzo a darle el mejor sexo oral que pueda darle a una mujer.
Mi lengua estimula su clítoris, de vez en cuando lo introduzco en su vagina. De vez en cuando abro los ojos, tratando de ver su cara. Se arquea, cierra los ojos, me toma del cabello para hundir mi boca en su sexo, se soba sus senos debajo de la camiseta, en fin siento como su cuerpo responde a todos los estímulos que le doy.
Decido sacar la artillería pesada. Meto mi dedo índice en su vagina y busco su Punto G, ella se sobresalta por eso, pero lo acepta. Busco su zona de placer, sin dejar de usar la lengua, los gemidos ya dejaron de existir, para dar paso a los gritos lujuriosos. Lo consigo y comienzo a estimularlo, la intensidad de lo que hacía ahora es mayor pero a un nivel exponencial. A pesar de eso, no dejo de hacer lo que estoy haciendo.
Siento los espasmos que anuncian su orgasmo y llega de inmediato. Sus jugos vaginales son de una cantidad enorme, creí que se estaba orinando (Si han visto pornografía, entenderán lo que digo), pero descubrí con esto que es un tipo de orgasmo llamado «Squirt». Ella casi de desmaya, de hecho me asuste bastante al creer que le había dado un infarto o algo así. Me vuelve al alma al cuerpo cuando se recupera y me dice:
.- Papi… Si cuando cogimos fue lo mejor que he sentido, es porque no sabía lo que podías hacer con tu lengua y dedo.
Me sonrío al saber que le encanto, pero estaba muy asustado por su reacción al orgasmo.
.- Me alegra que te haya gustado, pero ahora recupérate. Pareces muy cansada.
.- Si, creo que se me salía el alma cuando acabe.
Nos besamos y decidimos tomar un descanso, con una siesta.
Al despertarnos, vemos que eran un poco más de las 2:00 de la madrugada, todavía había noche por delante.
Al saberlo nos besamos nuevamente y comenzó un torrente de pasión sexual que terminó casi al amanecer, cuando le dije a mi hija que se fuera para su cuarto, que ya debería estar llegando su madre. Se fue a regañadientes, quería estar conmigo y la verdad quería seguir estando con ella.
Llegan las 7:00 de la mañana y llega mi esposa… Contándome lo sucedido en el hospital…
Espero que les haya gustado, tratare de estarles relatando otras de mis aventuras sexuales… ¡Larga vida y prosperidad! 🖖🏻


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!