Ana María V – Le regale las nalgas a mi padrastro
LA PRIMERA VEZ QUE MI PADRASTRO DAVID Y YO NOS APASIONAMOS..
Para conocer como llegue a esta parte de mi vida, a los 13 años tienen que leer el resto de mis historias en mi perfil, después de una fuerte discusión con mi madre termine platicando largo y tendido con mi padrastro, me llevo a un hotel y me dejo descansar hasta el otro día, yo pensaba que todo iba hacia una encamada con el esposo de mi madre a cambio de la ayuda pero no, nada en ese momento, se retiró como a las 10 de la noche y como de costumbre me quite la ropa para dormir como casi siempre, al otro día, me despertó y me invito a desayunar, le pedí ropa y hasta que llego todo normal, me bañe y me cambie, el únicamente pudo verme ya hasta que salí del baño con una camiseta y mi ropa interior, la verdad con él no me daba pena ya que muchas veces me había visto así.
Desocupamos la habitación y nos dirigimos a desayunar a un restaurante Vips, algo comunes en esos tiempos, era el año 2009. Platicando de muchos temas salió la idea que me había comentado que podría yo tener una copia de la llave de su antigua casa, si bien no era una gran residencia estaba amueblada y tenía las comodidades para una persona, se ubicaba muy cerca del centro de la ciudad, tal vez no era la mejor zona, pero tenía todo cerca, realmente no tenía mucho que hacer durante el día, puesto que deje de ir a la escuela y deje de tener muchas amistades.
D: Nena, no es lo más lujoso que hay, pero creo que servirá para que puedas estar más tranquila.
A: Gracias Daddy, esta super.
D: Solo quiero pedirte que no traigas amigos ni novios por aquí, lo mejor en estos lugares es pasar desapercibido.
A: Si lo entiendo Daddy. Solo quiero estar tranquila y sin pelear con mamá.
D: ¿Hay algo más que pueda hacer por ti y por tu panza?
A: No Daddy gracias, bueno no se si te enoje si invito a Ale que me acompañe.
D: Jejeje, no nena como crees es tu amiguita.
A: Daddy, me crees tonta, si se te notan las ganas que tienes de cogerte a Ale.
D: Nooo! Como puedes decir eso.
A: Jajaja, Daddy crees que no me doy cuenta de cómo te gusta mi amiga.
D: No Ana, no digas eso, ella podría ser mi hija, es muy joven.
A: Yo no me enojaría si un día quieres cogértela, jejejeje.
D: Pero no, aparte yo estoy con tu mamá.
A: ¿Que te gusta de ella?, ¿Sus nalgotas?, ¿O sus chichotas?
D: Bueno, me gusta su cuerpo, su carita, pareciera embarazadita como tú.
Yo ya estaba caliente por hablar así con David, el traía un pantalón deportivo por lo que al apenas rosar un poco pude sentir que tenía su nepe durísimo.
A: ¿Te gustaría que estuviera preñada como yo, pero que sea un hijo tuyo?
Apenas solté su erección y me abrazo de la cintura haciéndome sentir su punta debajo de mi ombligo, comenzamos un beso caliente y húmedo.
D: Me gustaría mucho preñar a tu amiguita, pero me gustaría más que la cría que tienes en la barriga fuera mía.
A: ¿Te gustaría preñar a tu hijastra David?
D: Desde que te conocí me gustaste mucho como mujer.
A: ¿Y porque nunca me cogiste?
D: Porque nunca me di cuenta de que eras una putita y que te encantaba andar parándole las nalgas a quien se te pusiera enfrente.
No hizo falta hablar más, de un solo movimiento ya tenía mi vestido de maternidad saliendo por mi cabeza y el hincado lamiendo y acariciando mi vientre, mis nalgas y poco a poco bajándome los calzones para dejarme solo en sandalias, una ligera mancha de vellitos cubría mi vagina porque no me había depilado esos días, abrí un poco mis piernas y comenzó a lamerme por el frente y por atrás abriendo mis nalgas y aspirando mi aroma, lo volvía loco. Mientras caminábamos al sillón más próximo se quitó toda la ropa y ya desnudos comenzamos con una penetración suave y cariñosa que me hacía gemir cada que rozaba mi clítoris y en menos de 3 minutos ya me había sacado mi primer orgasmo, poniéndome los ojos en blanco y temblando como si llevara mucho tiempo sin sentir a un hombre, no había nunca sentido ese calor y esa pasión que estaba saboreando en ese momento con el macho de mi madre entre mis piernas.
A: Despacio Daddy me vas a sacar a mi hijo.
D: Te voy a preñar amor, muchas veces.
A: ¿Te gusto asi panzona?
D: Me encantas perrita, ni siquiera sabes cual de tus clientes te preño.
A: Maldito violador, ¿te gusta violarte a tu hijastra cabrón?
D: Eres la putita más rica que he probado Anita, no voy a aguantar mucho.
A: No me lo saques, vente adentro Daddy.
Sentí como su pene bombeaba dentro de mi toda su leche, nuevamente me vine abrazada a su cuello, sus rugidos de macho en cada chorro me excitaban y me hacían recordar como dentro de la recamara de mi madre la llenaba cuando cogían sin importarles quien los escuchara aparearse.
Apenas me la había sacado y me hizo limpiar todos nuestros fluidos con la boca, a mi me fascinaba el aroma y el sabor de su semen con mis fluidos, nos volvimos a calentar y seguimos con un 69, el me chupaba y me metía un dedo en mi ano, no sé si el esperaba ver un culito apretado o casi cerrado, cuando se dio cuenta que me comía todo su dedo cambio sus intenciones y poco a poco me fue acomodando de perrito, el lamia y succionaba toda mi intimidad, de repente sentí como me penetraba por mi ano, a diferencia de mi tío Oscar fue muy cariñoso, me penetro durante al menos 15 minutos, fue un anal delicioso, el sabía hacerlo muy bien, termino dentro de mí y yo feliz de sentirme llena de él, me pidió masajear su pene con mi cola y estuvimos un buen rato así, solo sintiéndonos, yo apretaba y el con su nepe a medias sintiendo las contracciones.
D: Que rico es tu culo amorcito.
A: Daddy no me dolió nada, a mí también me gustó mucho.
D: Amor, ¿quién te embarazó?
A: Daddy de verdad no lo sé.
Me pregunto por mis experiencias, la verdad no se dije todas pero si le dije que Ray mi novio y el esposo de mi tía habían tenido sexo conmigo, que también con algunos amigos de la calle había tenido sexo, yo pensé que eso le molestaría, pero creo que fue todo lo contrario, después de una buena platica en que el me termino confesando que yo desde que me conoció le guste mucho y que siempre esperaba a buscar en la ropa sucia mis calzones sucios para olerlos y saborearlos, la verdad me pareció muy atrevido y muy degenerado, pero después de dejarlo llenarme de semen mi vagina y mi ano creo que lo de menos es escuchar que tu padrastro se masturba con tu ropa interior usada.
A: Daddy, ¿no tienes que ir a hablar con mi mama?
D: No me hables ahorita de ella, ahorita tu eres mi única mujer.
A: Sabes que no podemos, aunque nos gustemos tu mujer es mi mamá, no podría…
D: Si amor lo sé, pero quiero ser tu novio, el papa de tu hijo, me fascinas y me gustó mucho estar dentro de ti.
A: A mí también me gusto, pero si mi mamá se entera nos mata.
D: Si lo sé, pero no me importaría morir por ti.
Ese primer encuentro entre David y yo duro casi hasta las 7 de la noche, hicimos el amor, cogimos, nos fajamos, no hubo parte de mi cuerpo que no lamiera, mis primeras gotas de leche materna el las probó, quede llena de chupetones y mordidas en mis nalgas, mis pechos, mi cuello y en mi barriga, una vez que se fue y me dejo toda cogida en la cama con trabajos pude levantarme e ir al baño, su semen había quedado tan dentro de mí que una vez limpia no dejaba de escurrir por mis muslos, tenía muchas ganas de llamarle a Ale para contarle pero preferí reunir fuerzas y dormir lo mas posible.

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