Antonio y su nieta 2
Tania invita a Alma.
Había pasado una semana desde que Antonio comenzó a disfrutar de su pequeña nieta cada tarde en su casa
Antonio estaba fascinado de divertirse con Tania, aún no podía creer el cambio de vida que estaba teniendo, había recibido un regalo del paraíso al poder coger con su propia nieta y que ella fuera capaz de aguantar la verga adulta de su abuelo, su anito diminuto ahora estaba acostumbrado a la verga de su abuelo, cada tarde de esos días había sido estirado al máximo provocando le enorme placer a la niña, Antonio ya no era sutil o tierno al penetrar a Tania, su verga le enseñaba a su nieta como era un hombre de verdad y la cantidad de orgasmos qué le provocaba al chupar su vaginita múltiples veces
Antonio amaba ver como su nieta deboraba los chorros de leche siempre con su uniforme puesto, también disfrutaba ver su verga entrando y saliendo como taladro del anito de Tania, la cual gemia, gritaba y pujaba del placer puro que le provocaba el amor de la verga de su abuelo.
Ese día llego como de costumbre el transporte, Antonio ya se había familiarizado más con Raúl el chófer, el cual aveces le hacía comentarios sugestivos sobre su nieta y las otras niñas que llevaba a su casa, días antes le había comentado
Raúl – Le sorprendería saber que muchas de estas niñas les encanta ser juguetonas con sus papás, aprenden rápido y ellos están super felices
Antonio – no lo dudo, a esta edad son como esponjitas y absorben todo
Sin declarar nada todo estaba más que claro aunque Antonio tenía la duda de que rol ocupaba ese chófer en todo esto y como era que sabía de que niñas jugaban con sus papás
Al abrirse la puerta del transporte Tania bajo muy contenta pero se espero un momento en la puerta, estaba esperando a que bajara su amiga Alma a Antonio le pareció extraño ya que no le habían dicho nada de la presencia de la otra niña, ni Emilio su hijo ni el del transporte el cual se había retirado con una sonrisa más pícara que de costumbre
Tania – abuelitooooooo, mira ella es Alma ya la conocías verdad
Así era, Antonio ya la había visto en la fiesta de cumpleaños de su nieta del año pasado junto con otra niña
Antonio – así es mi amor, hola Almita mucho gusto
Almita – holi señor Antonio jijijiji
Antonio – vamos entren a la casa
Antonio decidió marcarle a su hijo Emilio para preguntar si el sabia algo, a lo que su hijo se disculpo ya que se le había olvidado que Tania llevaría a Alma para pasar la tarde juntas y que después Emilio llevaría a Alma a su casa por la noche.
Para cuando Antonio había colgado la llamada noto que las niñas no estaban ni en la sala, ni en la cocina, así que se dirigió a su habitación, donde se llevó una enorme sorpresa al ver a su nieta besándose de una forma torpe con su amiguita Alma
Tania – abuelito Alma quiere jugar con nosotros, por eso la invite, ella sabe guardar el secreto y le conté lo rico que siento cuando me metes tu mamila
Antonio estaba paralizado, ver a esas dos pequeñas besándose y enterandose qué Almita desea ser penetrada por Antonio lo hizo reaccionar, su verga comenzó a crecer, si creía haber probado el paraíso con su nieta ahora probaría el infinito teniendo a dos peques para jugar con ellas
Antonio – Almita entonces tu también chupas mamilas bebe?
Alma – sipi jejejeje pero solo he chupado dos jijijiji
Antonio – wow y crees aguantar mi mamila preciosa
Alma – sipi pero despacito jijijiji
Antonio le pidió ahora si a las dos niñas que se desnudaran, les comenzó a dar instrucciones, que se besaran, se tocarán su chuparan sus panochitas entre ellas, después les ordenó que le mamaran la verga entre las dos y la imagen era todo un sueño, las dos pequeñas se turnaban para meterse a la boca la cabeza de esa verga adulta, Antonio dominaba a las dos al empujar desde su nuca a ambas para que entrará bien la punta de su verga en esas boquita infantiles, por su cabeza pasaban las preguntas, quien más disfrutaría de ese tipo de situaciones, tener a su disposición a dos bebitas hambrienta de verga.
Antonio se concentró entonces en provocarles algunos orgasmos mientras lamia la panochitas de ambas, Tania y Alma no dudaban en dar gritos de placer al ser estimuladas por un cabron como Antonio, Almita jamás imaginó recibir tanto placer como se lo había contado su amiguita y solo confirmaba que los adultos eran maravillosos en eso, por su mente pasaba la cantidad de señores que tenía cerca con quienes jugar.
Antonio ensalibo el anito de ambas y le dijo a Tania que como Almita era la invitada ella debía recibir la verga primero, Antonio con toda la maestría del mundo comenzó a expandir el anito de la niña, empuja con fuerza su verga para obligar ese orificio a dejar entrar tremenda mamila, mientras eso pasaba Almina mamaba la panochita de Tania, Antonio era en ese momento el hombre más afortunado del mundo.
El anito de Alma cedió a la presión recibiendo la cabeza de la verga dentro, lo que la hizo gritar
Alma – ouch, papi Toño papito, papiiiiiitooooo despacito me abres mucho mi colita ahhhhhhhh!
Antonio – Tranquila bebé ya va a pasar pronto sabrás lo que es bueno.
Poco a poco la verga de Antonio comenzó a desaparecer en ese anito tan estrecho, Alma aguantaba como lo había hecho Tania, mientras las niñas se besaban entre ellas, la verga de Antonio había sido devorada por completo y comenzó el verdadero juego, Antonio sujeto a Alma de su caderita, era hora de enseñarle como penetrar un adulto, sacaba casi por completo su verga de ese anito infantil solo para llenarlo nuevamente en embestidas, Almita no imaginaba todo el placer de sentir como era empalada por esa verga adulta y Tania se puso celosa
Tania – abuelito yo también quiero es mi turno o voy a llorar
Con su cara de puchero como pidiendo un dulce o un juguete, Antonio sonrió de forma tierna, sacó su verga del culito de Alma el cual había quedado totalmente dilatado, mientras Tania se ponía de perrito lista para recibir su merecido por buena niña, Antonio ensalibo su verga y apuntó directo al ano de su nieta, el cual ya estaba más acostumbrado a dicha vergota, sin sutileza Antonio empezó a penetrarla mientras Tania apretaba sus dientes y sujetaba con fuerza las cobijas de la cama, Almita buscó la carita de su amiga para besarla y le fuera más fácil aguantar ser empalada.
Antonio comenzó a alternar entre un culito y otro, dos bebitas reclamando su verga, pidiendo placer mucho mejor que dos mujeres adultas y Antonio les enseñó placer de verdad, entre cambio de posiciones, besos entre los tres, mamadas babeantes, después de un buen rato de estar cogiendo, Antonio les indicó que era momento de recibir su premio, la lechita rica para que se la comieran
Les pidió a las dos niñas que se besaran mientras el se masturbaba con fuerza, comenzó a soltar los chorros de leche en un orgasmo sin igual mientras las niñas devoraban el semen entre su beso y su saliva.
Antonio le pidió a Tania qué le dejara penetrar a Almita nada más, Tania acepto con enojo ya que no quería que le quitaran a su abuelito de esa forma, Antonio disfruto de Almita, la cual hizo gritar muchas veces, antes de que llegara Emilio el papá de Tania a recogerlas Antonio se las cogio una vez más ya que no sabía cuando se repetiría una oportunidad así.
Emilio llego a las a la hora de siempre, paso a dejar a Tania primero en casa con su mamá y se encaminó con Almita para llevarla a su domicilio, nadie se imaginaba la tarde de placer y sexo que habían tenido esas dos niñas con Antonio y el ahora tenía planes, había planeado contarle a un amigo de confianza como jugaba con su nieta, esperando aceptara unirse al jueguito, ya que Antonio quería que Tania ahora jugará con los dos al mismo tiempo.

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