Arthur Weasley
Un mago divorciado en un mundo muggle .
Cuando un mago como el Señor Arthur Weasley, sede a sus mas bajos instintos carnales no le importa si satisface sus mas oscuros deseos con la persona mas inocente que ante el se presenta.
Dicho es el caso Arthur es un mago de mediana edad a quien la vida no trato de muy buena forma, casado con su esposa Molly a quien el mismo destino le separó junto con sus siete hijos dos años después, de ser despedido del ministerio de magia.
Arthur con 40 años se enfrasco en la odisea de siempre mantenerse soltero y jamas enamorarse, se mudo a una ciudad muggle a trabajaba a diario en su propio taller de reparación de electrodomesticos, lo cual era fácil para el ya que utilizaba el hechizo «Reparo» sin que nadie viera su secreto, desde que el sol salia hasta que el mismo se metia, era un hombre solitario
Una eventual relación carnal con alguna mujer muggle calmaba sus noches solitarias, tenia su ahora Madriguera de soltero sobre su taller.
Arthur es de piel blanca aunque no, alto como de 1.80 aproximadamente, unos 95kg, tenia las pantorrillas delgadas pero desde las rodillas hacia arriba era bastante grueso, ojos color cafe y cabello siempre despeinado y pelirrojo, sus manos eran bastante gruesas y rusticas.
Cierta tarde al finalizar el trabajo y estando en su casa descansando de su faena tocan la puerta de su casa, al abrir la puerta ve a su vecina del frente llorando con su hija dormida en brazos.
– Vecino disculpa, será que me puedes cuidar a la niña por esta noche, es que mi mama esta demasiado enferma en el hospital y no tengo con quien dejarla en realidad, discúlpame pero estoy desesperada por ayuda
– Hmmmmmmm.
No se, es que yo no tengo donde cuidarla, mi casa esta echa un desastre
– Si quieres puedes quedarte en mi casa
– Hmmmmm bueno esta bien, déjame y voy por una muda de ropa y me llego hasta alla.
Arthur tomo a la niña en sus brazos y mientras se daba una ducha para cambiarse y pasar a casa de su vecina dejo a la niña en su cama, cuando salio envuelto en una toalla, la dejo caer y estando desnudo comenzó a secarse y vestirse viendo directamente a donde estaba la niña.
Su nombre era Yucasta, tenia 5 años, producto de una mala relación de su madre, primera y única hija.
Se coloco un bóxer ajustado y una bermuda holgada, ahora que vivía entre muggles debía comportarse casi como ellos, una playera lisa de color negro y con unas sandalias tomo a la niña en brazos y salio via a su casa, entraron en una limpia y hermosa casa, limpia y muy ordenada.
Entro a la habitación de la niña y la coloco en su camita, se fue a la sala y se sento a ver tele hasta que el sueño y el cansancio lo derrotaron.
Arthur sintió una tremenda erección bajo su ajustado bóxer, producto de estarse quedando dormido
– Hola señor, que hace.
?.
Arthur quedo helado, se había olvidado que justo en la habitación de al lado se encontraba la hija de su vecina a la que se suponía que debía cuidar, rápidamente se tapo y se sento
– Nada niña, huy me asustaste muchísimo, no sabia que te habias despertado
– Si, estaba en la cocina y cuando subi pues lo vi aquí en la sala, que estaba haciendo se estaba durmiendo?
– Es que tu mama me pidió que te cuidara esta noche por que tu abuela esta enferma y ella la va a ir a cuidar
– Ah esta bien, recuerdo.
Yucasta se subio sobre el sillón y le dijo a Arthur que si podían ir a la habitación de su mamá para ver televisión ya en la cama y se metio bajo las sabanas, tomo el control de la tv y encendiéndola se acostó junto a Arthur a ver caricaturas, el pobre mago no estaba acostumbrado a eso
– Nena y si vamos a ver tele en la sala.
? Si, vas y me esperas mientras yo arreglo la cama de tu mama y te alcanzo
– No es que ya es tarde, yo siempre veo tele aquí mientras y cuando me duermo mi mami me pasa a mi camita, puedo hacer lo mismo con usted verdad.
?
– Si supongo
Dándose por vencido y sin nada en mente Arthur se quito su ropa dejándose solo el bóxer y se acostó en la cama a ver la tele dejándose llevar, pensó que pronto se dormiría y todo estaría bien siempre que ella no se acercara ni lo tocara por debajo de la sabana………… grave error, la niña si se acerco a el, con medio cuerpecito sobre su abdomen, ella subio sus piernecitas un poco mas arriba de su cintura, solo unos centímetros mas arriba de su verga.
Yucasta coloco su manita sobre su pecho y con la otra metio su dedo en su boca y comenzó a chupar mientras acariciaba el pecho de Arthur, su corazón se aceleraba, palpitaba fuertemente, básicamente retumbaba dentro del pecho del mago a pesar de poner su mente en blanco y concentrarse en la caricatura su pene se erecto, su cuerpo reaccionba con cada caricia de la manita de la niña y con la imagen de ella chupándose el dedito….
esas cosas en cualquier mujer lo excitarian de tal manera, pero era ilógico que de una niña como ella le estuviera provocando la misma situación.
Arthur se medio dormito debido al cansancio, a la enorme fatiga y a la espera de que la niña quedara dormida, no supo cuanto tiempo paso desde ese momento, quizás unos 5 minutos o unas 5 horas, su mente estaba viajando a aquellos momentos en cuando el podía satisfacerse sexualmente con Molly, sentía como ella tomaba su pene con sus delicadas manitas antes de chupárselo o para guiarlo a la cavidad de su vagina estrecha y carnosa.
Arthur estaba teniendo el mejor de los sueños que podía recordar, ya que generalmente los sueños se olvidan, pero de repente abrió sus ojos, exaltado y asustado vio como Yucasta era la que sostenia su enorme verga con sus diminutas manitas y de repente la cara de su amada Molly desaparecio, Arthur despertó totalmente
– Pero que haces niña endemoniada.
???? Suelta suelta….
Su reaccion fue tan brusca producto del susto y la sorpresa que no midio el tono de su voz, solo fue hasta que Yucasta comenzó a sollozar que se dio cuenta que había cometido un error al haber explotado de esa manera
– Ya ya nena, discúlpame, discúlpame, es que me asustaste, me sorprendi al verte tocándome, perdóname vale, si?
– Es que yo vi antes en el sillon que usted había estado así de de grande y duro su ese y yo pensé que podría tocarlo también ya que su pipi nunca dejo de estar asi grande y comenzó a moverse entre las sabanas.
Perdón señor Arthur , no le diga a mi mama, me va a regañar.
– No, no tranquila, no le dire nada, pero tu tampoco le comentes nada a nadie ok.
?
– Si, será un secreto entre ud y yo, nadie se va a enterar, pero no se enoje conmigo
Arthur se fue calmando de a poco y para calmarla la abrazo y acaricio su espaldita, en su intento para consolarla no se percató que aun seguía en boxers exhibiéndose ante ella con su pene un poco morcilloso, tampoco se dio cuenta que la niña también se había quitado la parte baja de su pijama y había quedado solamente en pantaleticas que dicho sea de paso eran diminutas aun para ella, hacían que se le metiera entre las nalguitas y que se le marcaran los labios vaginales.
Solo fue cuando Yucasta subio sobre el de piernas abiertas que la punta de su verga toco la entrada cubierta de la vagina de ella que se dio cuenta de aquella situación.
– Yucasta tu te quitaste la parte de debajo de tu pijama.
?
– Si…………… ella con total naturalidad lo dijo señalando el suelo donde junto a las prendas de Arthur se encontraba el pequeño monito de ella-
– Por que hiciste eso.
?
– Es que quería estar como tu estas, pero me dio pena y también sentí mucho frio.
Yucasta rodeo su cintura con sus piernas abiertas y poso su cabeza sobre el pecho de aquel enorme hombre quien la sujeto en un abrazo de su espalda, y de manera inconsciente echo hacia abajo su cinturita haciendo que el pene de Arthur quedara atrapado entre su vaginita y la cadera de el.
El no podía emitir ninguna queja por miedo a hacer que ella llorara de nuevo, pensó que no abria problemas ya que eso para ella era desconocido y nadie se enteraría después de todo, y no iba a pasar de eso, entonces de forma involuntaria Arthur comenzó a mover su cadera suavemente haciendo presión con sus brazos sobre la cadera de ella, sintiendo el calor que de la entrepierna de ella emanaba… el pensó que era algo impensable el estar haciendo eso con esa niña.
También pensó que en vez de masturbarse con una prenda intima podría usar ligeramente aquel cuerpecito para satisfacerse físicamente, aunque el sabia que lo que necesitaba era algo mas que un simple roce o toqueteo, con una de sus asperas y grandes manos comenzó acariciar la suave nalgita de Yucasta cubierta por la diminuta y suave tela de la pantaletita mientras con la otra seguía acariciando la espaldita de la criatura.
La niña era tan menuda y pequeña que apenas se notaria que estuviera sobre el si se cubriera con las sabanas, el contraste de las pieles era increíblemente evidente pues el era blanco mientras que ella era morena, de cabellos negros y un poco crespos, las manitas de ella seguían jugando con la tela que cubria el enorme y bien formado pecho de Arthur que retumbaba con cada latido de su fuerte corazón.
– Yucasta tengo mucho calor, que te parece si nos terminamos de sacar la ropa para que estemos mas frescos, por eso fue que me saque la mia pero como estas sobre mi estoy de nuevo acalorado.
– Hmmm, bueno, esta bien.
La niña se sento sobre el y sacándose su blusa de forma lenta y casi sensual dejando su pecho plano con dos aureolas rosadas y picudas le dio chance a Arthur de también sacarse su boxer, ella se volvió acostar sobre el quien al sentir el calor de la piel de la niña se estremecio y se éxito a tal punto que sin tardar nada de tiempo tomo la tela que los separaba y haciendo que ella pusiera sus piernitas rectas la fue sacando poco a poco hasta terminar junto a las demás prendas en el suelo… Arthur se sorprendia con lo dócil y dada hacer de la niña que no se cuestiono nada en ningún momento.
Sentía sobre la parte posterior de su pene la suavidad de los labios vaginales de la vagina de ella, en la punta de su pene sintió un pequeño botoncito que adivinando no podría ser mas que el clítoris de la niña, quien de seguro con tanto roce y estimulación había reaccionado de forma involuntaria, de la punta del pene de Arthur comenzaba a brotar algunas gotas de precum que le facilitaban el recorrido que hacia su pene fuera de esa diminuta vagina.
– Nena, estas comoda.
? No quieres acostarte en la cama para que estes mas comoda aun.
? Asi ambos lo estaremos
– Hmmmmmmm…… la niña estaba casi adormilada, al parecer las caricias y los toques la habían puesto en un estado dócil y mas frágil
Arthur la coloco sobre el colchón de lado y en forma casi fetal dándole la espalda a el, se coloco de la misma forma pegando su pancita detrás de la espaldita de ella y alzando una de sus gruesas piernas la coloco casi envolviéndola a ella, su cadera estaba a la altura de las pequeñas pero bien formadas nalgas de la niña y dirigiendo su enorme y gruesa verga comenzó acariciar el orificio que se formaba con la unión de ambas nalgas de ella, llenándola de mucho liquido preseminal… Arthur estaba tan exitado que nunca se detuvo a pensar que la persona que lo acompañaba era una pequeña de 5 años solamente, el solamente se dejo llevar por sus deseos carnales a los que deseaba satisfacer a toda costa.
Su cadera comenzó hacer movimientos de vaivén, hacia presión hacia adelante y gracias a la forma de su pene, que al estar erecto se endurecia hacia arriba ligeramente pero era lo suficientemente recta para poderla dominar en aquella situación, con el culo de ella completamente embarrado de presemen sentía una lubricación bastante aceptable para proceder a entrar en aquel agujero.
No le fue fácil, todo lo contrario, el tamaño de su pene era al menos unas 5 o 6 veces mas gordo de lo que era ese pequeño orificio, sin embargo el no se detuvo en ningún momento a pensarlo mejor, escupió sobre su mano y con esa misma embarro la punta de su pene y la volvió a colocar en el lugar en donde estaba anteriormente y continuo haciendo presión, la niña al sentir como ese pene trataba de invadir su orificio anal se movio hacia adelante como tratando de evitar eso, pero unas fuertes manos asperas la tomaron de la caderita y le impidieron que se moviera mucho mas alejada de ese trozo de carne que comenzaba a moverse hacia adelante nuevamente.
La punta del pene de Arthur que no era para nada pequeña comenzó abrir el ano de Yucasta, el culo de ella se rindió a la presión que la cadera del hombre ejercía detrás de ella, las grandes piernas de el la rodeaban de igual forma y le impedian moverse de cualquier forma y hacia cualquier lado, solamente podía estar allí esperando y dejándose hacer.
Ella sentía como su trasero se abria de forma brusca aunque Arthur no estaba siendo salvaje en ningún momento, pero con el simple grosor de ese trozo de carne para una niña como ella era mas que demasiado, al cabo de unos minutos y mucho esfuerzo y movimiento de cintura el glande de ese pene entro en su culo como si un tapon a presión fuese.
Ella sintió un enorme dolor y una molestia que no podía describir
– Ayayayayayayayayayayaya señor Arthur esto no me gusta, me duele muuuucho ayayayayay
Arthur no dijo nada, su única reacción y respuestas fue colocar una mano frente a ella y con uno de sus dedos, comenzó acariciar su pequeño clítoris tratando de darle placer a ella al tiempo que el continuara penetrando su orificio anal, se quedo inmóvil unos momentos para darle oportunidad de que se acostumbre o que se le pase la molestia y luego volvió a moverse hacia adelante con un poco mas de fuerza para meter unos 4 o 5 centimetros de su verga dentro, sentía que el culo de ella lo estaba ahorcando, como si fuese arrancarle el pene de lo apretado que estaba.
– Aaaaaaaaaaaaaaaaaaah que rico, dioooooooooos, esto es lo mejor del mundo mi amor
– Me duele mucho señor Arthur
– Tranquila, dentro de poco va a dejar de dolerte y vas a disfrutar también, recuerda que es un secreto ok.
?
Arthur guiro sobre ella, se coloco encima de aquella niña que se desaparecia debajo de el, la tomo de la cintura y la hizo colocarse en cuatro, la hizo correr hasta el borde de la cama y el colocándose de pie sobre el suelo se agacho quedando justo frente a ella con parte de su pene dentro de su trasero, la tomo de la cinturita e hizo alguna que otra presión mas para poder entrar un poco mas adentro de ella… una vez estando casi medio pene dentro de ella Arthur pudo comenzar a moverse muy suavemente sacando casi todo su pene para volverlo a meter suavemente hasta la misma parte donde lo tenia antes, esta acción la realizo varias veces antes de comenzar a acelerar un poco mas los movimientos pues le costaba mucho mantenerse dentro de ella, su pequeño ano hacia fuerza para sacarlo mientras el hacia esfuerzo para mantenerse dentro y seguir avanzando dentro de ella.
Arthur comenzaba a disfrutar demasiado estar dentro de esa hermosa y morena niña, sin saber como una cosa llevo a la otra ya estaba haciéndole el amor a la mujer mas joven que jamas había pensado tocar, y de solo imaginar que fue hace apenas unas 4 horas que su mama se apareció con ella en su puerta dejándole libre albedrio con ella.
Su cadera continuaba moviéndose hacia adelante y hacia atrás, sus asperas manos sujetadas fuertemente alrededor de esa cinturita y su enorme y gruesa verga estaba a medio camino entrando y saliendo de ese apretadísimo culito, con cada embestida que su cadera daba de la boca de la niña se escuchaba un quejido suave pero agonizante, su cuerpecito se estremecia y se movia al compas de los movimientos que el le propinaba.
La verga de Arthur parecía que se ahogaría dentro de el culito de Yucasta, se sentía muy apretada y caliente por dentro, cada vez que el sacaba el pene casi totalmente ella apretaba intentando sacarlo completamente y en ese momento el apretada hacia adelante su cadera metiéndolo de nuevo, haciendo que ella se moviera hacia adelante pero detenida por los brazos de el que la sujetaban fuertemente, cada momento que pasaba y con cada embestida que se daba en aquella cama un poco mas de aquel pene se iba introduciendo dentro de ella, cada vez un poco mas de Arthur un hombre de 40 años entraba dentro del trasero de la niña Yucasta de 5 años, Arthur se sentía en el cielo con aquella escena, ver su enorme blanca verga irse metiendo cada vez mas en un apretado y pequeño, caliente y suave trasero, sentir con sus manos una suave piel, hacerle el amor a aquella criatura en la cama de su madre.
Ya cansado de aquella posición Arthur retiro todo su pene de aquel delicado trasero, vio como el agujero se expandia al máximo pero que se iba cerrando poco a poco al ya no tener mas al invasor dentro, la tomo en brazos y poniéndola de frente de pie en el colchón le dio un pequeño beso en los labios y continuaba acariciando sus nalgas con sus asperas manos de mecanico, la cargo en brazos y salio con ella en dirección a su propia habitación, aun era temprano y tendría toda la noche para hacerle el amor a aquella niña tan hermosa y quería disfrutar de todo aquello al máximo por si no se repetia de nuevo.
La coloco sobre su camita boca arriba y abriéndole las piernas dejo al descubierto su hermosa vagina con el clítoris hinchado y rosadito ante la mirada morbosa de aquel pelirojo cuarenton, se arrodillo y pasando su lengua por toda esa abertura se bebio los pocos jugos que de ella brotaron, imberbemente como niña que empieza a despertar al sexo de manera casi obligada.
El se coloco sobre ella abriéndole las piernas totalmente y colocándoselas en su pecho enorme, de esa forma comenzó a sobarle la vagina con su tremenda herramienta, sus jugos se mezclaron y le dio oportunidad a Arthur para presionarse en la entrada de esa rosada y jugosa vagina, pero al comenzar a avanzar en ella el dolor que Yucasta sintió fue tan grande que un pequeño grito de dolor asusto a Arthur y lo hizo desistir de hacerlo.
– Shhhhhh ya ya nena discúlpame, seguimos como estábamos si? Disculpa.
Arthur cambio de dirección y diriguio la punta de su verga hacia el trasero de la niña que ya estaba mas disponible a dejarse abrir por el, con unos pequeños empujones casi medio pene fue engullido por ese culito que aunque adolorido ya estaba comenzando a acostumbrarse a ser abierto por aquel mago… cada vez que el entraba en ella en aquella posición ella lo apretaba fuertemente con sus manitas de sus gruesos brazos y sus piernitas se tensaban, las caderas de Arthur cada vez iban mas y mas rápido, con cada minutos que avanzaba se volvia mas fuerte la clavada que Yucasta estaba recibiendo de aquel mago pervertido.
4 horas después de haber comenzado con aquella escena sexual, gran parte de la casa había sido testigo de la pasión que aquel hombre tenia reprimida en su interior y que estaba dejando en el interior de ella, muy en lo profundo.
Cuando se acercaba el momento del final del aguante de Arthur y antes de que eyaculara todo el jugo que guardaba en su interior el mago estando en la cocina, en el comedor, con la niña de rodillas sobre la silla, el detrás de ella moviéndose fuertemente mientras la tomaba duro de a cinturita, comenzó a sudar y acelerarse su respiración
– Ah ah ah ah ah….
Aquí voy, voy me vengo, ah ah ah aaaaaaaaaaaaaaaaah, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Desde la punta de su pene salieron chorros de semen que llenaron completamente los intestinos de la niña, Arturh se dejo llevar y tomándola de la cadera se afinco lo máximo que pudo y dejo ir hasta el fondo su gruesa verga dentro de la niña, sus testículos se pegaron a sus nalguitas mientras el terminaba de vaciar hasta la ultima gota de leche en su interior.
– Ah, que cosa mas rica vale, que ricoooo, oooooh si….
La verga de Arthur por lo general no pierde erección después de haber eyaculado, eso le permitio mantenerse dentro de ella un poco mas después de acabarle dentro, la cargo y camino con ella hasta la cama de su madre, se acostó con ella aun ensartada con todo su pene y se colocaron en forma fetal.
Se dormitaron un poco para recuperar el agotamiento de la faena sexual que habían experimentado, Arthur se fijo en la hora y al ver que eran casi las 3am decidio que debía dejarla descansar, a pesar de que el deseaba seguir follandola… cuando se despertó el continuaba dentro de ella, su pene tenia una media erección y continuaban en la misma posición con la que se acostaron, eran casi las 6am y Arthur pensó que podrían tener tiempo para una ultima culeada antes de que su mama llegara.
Arthur se coloco sobre ella y sin mirarmientos comenzó a mover su cadera alzándola y dejándola caer totalmente, su pene estaba completamente dentro de el culo de la niña, se sostuvo con la planta de sus manos y la punta de sus pies para no aplastarla y comenzó a follarla con la misma pasión e intensidad de la noche anterior, o mejor dicho la madrugada.
La niña se despertó al sentir el peso, el golpeteo de la cadera de el sobre ella y el ligero dolor que comenzaba a sentir en su trasero, el mago no se detuvo a pesar de las quejas de la niña, tenia que aprovechar el tiempo y deseaba volver a llenar el interior de ella nuevamente con su leche caliente y espesa, sus testículos chocaban sobre las nalgas de ella mientras el la embestia fuertemente…….
15 minutos después el torrente de semen volvia a brotar dentro de los intestinos de la niña, tanta era la llenada que tenia que se le brotaba por los lados del culito mientras el se la sacaba, muchas gotas cayeron sobre la cama cuando se retiro de ella, se le veía el culo bastante abierto y enrojecido…
El teléfono sono:
– Si diga.
¡?
– Buen dia vecino, soy la mama de Yucasta , es para decirle que voy camino a la casa a buscar a la niña para llevarla al colegio, espero que todo este bien
– Si, la levantare para que la espere despierta.
– Gracias.
Arthur levanto a la niña, arreglo lo mas que pudo el lugar y haciéndola promete que no diría nada, la mama de la niña llego y se llevo a la niña al colegio
– Gracias vecino, disculpe por las molestias
– Tranquila, no fue molestia, cuando quiera que se la cuide estoy a la orden, todo fue muy tranquilo
– Hay vecino le voy a tomar la palabra pues mi mama no puede quedarse sola, esta noche le parece.
?
– Si, si, solo me avisa cualquier cosa para tener arreglada mi casa y quedarnos alla.
– Gracias vecino, es ud un santo



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