Cuando los recuerdos te llevan a comparar 2
Siguiendo con está locura de comparar.
Siguiendo con está locura de comparar, que comparo? Comparo delicadeza, higiene, tamaño, formas de dar placer, en esta oportunidad vamos a recordar la primera vez con el Carioca, el es un amigo de mí padrastro conocido en el trabajo nocturno de remis, el ese momento tenía el 23 años un Moreno brasilero de muy buena porte, la idea nació un tiempo después de lo que hicimos con Nano, una noche en una escapada con el pa estábamos en un telo y mientras veníamos una peli porno en la escena apareció un negro con una pija enorme y se cogía una pendeja y la verdad me calentó, mientras cogíamos con el Pá, no podía sacar de mí cabeza esa pija, y mí calentura me llevo a pegarle una cogida terrible a mí Pá, y el se dio cuenta y me dijo nena te gustó la pija del negro? Me salió un si instantáneo je je
La pregunta no se hizo esperar, quieres probar una así? Y yo respondí, quien no Pá ok lo hagamos entonces dame unos días,
Así fue a los días me dijo busca una escusa para salir de casa y el viernes lo hacemos, yo con la escusa de tareas en grupo salí de casa mí Pá paso a buscar por casa, eso le daba más seguridad a mí vieja de dónde iba je je, pasamos a buscar a su amigo por una estación de servicio, el Carioca se sentó en el asiento trasero y tras ser presentados no dirigimos a un hotel que mí Pá ya tenía visto, al entrar a la habitación muy acogedora estaba la TV prendida con un porno a full, mí Pá en segundos se quitó su ropa quedado en pelotas sobre la cama el Carioca de otro lado pero vestido, yo tenía puesto una solera de verano una tanga color piel y sin corpiño, volviendo al tema mí Pá me pidió que me desnude y yo le respondí paraaaa Pá disfruta no seas tan apurado, y al ritmo de la música de la película empecé a moverme sensualmente, amagando a quitarme la ropa, elevando el deseo de mis dos espectadores, una vez que me quite la solera dejando libres mis tetas me las acariciaba y lamía mis pezones que se ponían duritos, mí pá me tomo de una de mis piernas acercándome a él metió su mano entre mis piernas apoderándose de mí concha sobre mí tanga ya con rasgos de humedad perdiendo sus dedos por el costado ente mis labios vaginales ya muy mojados por mis fluidos, el invitando al carioca a quitarse la ropa y acostarse al otro costado, cuando se quitó su bóxer, y libero su pija, MI DIOSSS que pedazo de verga, mí boca y mí concha se babeaban por esa venosa y exuberante pija, mí pá me invitó a acostarme en el medio de los dos y que me incline para el lado del Carioca a mamar ese monumento al trozo, no les quiero mentir, ni con tres manos mías cubriría su largo, y su grueso ni con lo más de mis mano la podía tomar era monstruosa, mí pá me quitó la tanga y levantando una de mis piernas metió su verga en mí concha que estaba tan mojada que entro si resistencia y yo casi que ni la sentí está entretenida viendo cómo mamar la del carioca, mí pá al ver que en mí concha no habia resistencia optó por mí culo que también entro de una, en menos de diez minutos mí pá acabo estábamos en una calentura tope, deje de mamar la vegota y me acomode para montar eso, mí vida lo que fue ir tragando en mí concha ese pedazo de pija, el con toda la dulzura de mundo y paciencia le dio tiempo a qué mí interior se acostumbré, tuvimos varios intentos, en uno de ellos mí calor se dejó dominar dejándome caer sobre ella, sentí que entro casi hasta la boca de mí estómago nos quedamos quietos un momento, la paredes internas mías latían masajeando esas venas, el empezó con unos pequeños movimientos y eso me calentó más y empezó mí cabalgata, una vez ya acostumbrada aceleré mí movimientos sentía como su verga se hinchaba más y más viniendo me yo una secuencia de orgasmo interminables mí jadeos parecían dejarme sin aliento, cuando mí pá ya recuperado, se acerca a mí oído para anunciar que me perdonaría mí culo, les juro que casi ni la sentía en mí ano mí ser estaba dominada por la pija negra, cuando él estaba por acabar se quitó de abajo mío me puso en cuatro sobre mí pá, tomo su verga con sus dos manos al ver mí ano dilatado fue tentado pero se apiadó de mí y me la metió en mí concha tomándome de mis caderas dando firmeza a su embestida estaba sin forro y no creo que pueda haber de esa medida y cuando estaba a punto la saco la apoyo sobre mis nalgas y descargo Con intensidad el gran caudal de semen sobre mí espalda, caí como inconciente sobre el cuerpo de mí Pá, que besándome me dijo cumplí mí amor? Mí Dios que polvaso


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