El inicio con mi hija
Gracias al hentai logramos estar juntos.
Actualmente mi hija ya tiene 25, pero inicio de peque, cuando era peque mi hija en la familia decidimos que la educaríamos de que la desnudes y el cuerpo lo viera normal, así que no es que nos la pasáramos desnudos pero podíamos cambiarnos de ropa o salir desnudos de bañarnos sin que mostramos vergüenza o morbo frente a ella, en las mañanas de los fines de semana se pasaba a la cama con nosotros, dormíamos desnudos así que ella me podía sentir totalmente desnudo, yo trataba de pensar en otras cosas para no excitarme frente a ella y no hubiera problemas con mi exesposa (ya estamos separados) así fue hará que llegó a sus 9 decidimos dejar de hacerlo porque ya se estaba convirtiendo en toda una señorita, pasaron unos años y a los 12 empezó a apegarse más a mi, como yo siempre la e tratado como mi princesa me tiene mucho cariño y apego, así que a los 12 empezó a ver series de anime y como también me gusta me invitaba a su cuarto a ver algunas series, poco a poco empezaron a salir series con temas eróticos, eso nos fue prendiendo un poco, y como para ver la serie nos acomodamos en un sillón de cucharita los dos empezamos a sentir la excitación cada que veíamos algún capítulo erotico, hasta que llegó el momento que no aguante, y fue cuando me decidí a «conquistarla» mientras veíamos las series eroticas le acariciaba algunas áreas que yo sabía que le excitaba, ella empezó a sentir mi pene en su espalda y ella buscaba sentirlo más, hasta que se animó y empezaron las preguntas de lo que veíamos, de lo que sentía ella al acariciar su cuerpo, le trate de explicar lo mejor que pude pero le salían más y más preguntas, hasta que un día que su mamá salió, entre las caricias que le hacía nos vimos y sin pensar nos besamos muy apasionadamente ella lo hacía torpemente era su primera vez, con ese beso se entendieron las cosas, a partir de eso por un mes buscábamos cualquier descuido y nos besábamos, yae atrevía a tocarle más sus nalgas principalmente y llegó el día en que volvimos a quedarnos solos, después de una media hora de besarnos la empecé a desnudar, no me costó mucho ya que traía ropa muy ligera, estaba con un pequeño short, el que utilizaba para dormir una bolsita de esas que solo traen unos pequeños tirantes, ya usaba corpiño pero no traía en ese momento así que entre caricias le fui levantando la blusita y pude contemplar sus pequeños pechos que apenas estaban brotando pero con unos pezones ya bien marcaditos y como ella es muy blanca se le notaba bastante, no podía dejar de verlos y contemplarlos poco a poco baje a darle unos pequeños besos y me apretó mi cabeza para acercarme más, en eso empecé a bajar su short, no me costó trabajo ya que era de esos de tela elástica que le quedaba flojito, quedó con su pequeño calzon era algo infantil pero le quedaba muy bien, fui bajando poco a poco hasta llegar a su vientre, no le quería quitar el calzoncito porque eso me estaba calentando mucho, así que solo se lo hice a un lado y contemple es vagina, se miraba muy cerradita, cubierta poco bello fino clarito, le fui dando pequeños besos poco a poco para que no se exaltará y fuera ella quien me pidiera mas
Ya que vi que se relajo un poco me pare y la vi sentada un poco de lado con los ojos semi cerrado pero con una cara de excitación tremenda, le pregunte si estaba bien y si queria continuar y solo atino a mover la cabeza afirmativamente, asi que la carge y la pase a su cama, me quito la ropa y ella solo me veia, ya conocia mi cuerpo desde que era pequeña pero nunca me habia mirado como lo hacia en ese momento, era una mezcla de deseo, temor, exitacion, aglo que no se puede describir con palabras pero era algo que me exitaba cada vez mas, asi que ya desnudo me recoste a un costado de ella nos dimos un beso lago y apacionado, solo atine a decirle, estas segura, no hay vuelta atraz, ella me respondio, lo deseo con toda el alma papi, me coloce sobre ella, acomode una almohada en su espalda para levantar mas sus caderas, me coloque entre sus piernas para acomodar mi pene y se lo fui restregando en la entrada, no habia palabras pero en el ambiente se sentia ese amor y pasion que nunca en mi vida habia sentido.
Ella movía sus caderas como queriendo dar alcance a mi pene hasta que por instinto o reacción enredo sus piernas en mi cadera y me atrajo hacia ella entrando levemente la cabeza de mi pene, ella sintió un poco de dolor, lo note por sus gestos apenas le iba a preguntar estas bien cuando da otro jalón con sus piernas y fue cuando me deje ir, entro la mitad de mi pene y ella me abrazo con fuerza. nos quedamos unos momentos así hasta que empezó a moverse un poco como queriendo que entrara mas, yo me sentía en la gloria, aparte de sentir esa vagina tan apretadita, ver a mi hija entregándose a mi, no lo podía creer, me sentía el hombre mas afortunado del mundo, ahí estaba confirmando lo que cuando la vi por primera vez cuando nació, que yo seria su esclavo de por vida, me di cuenta que ella no se entrego a mi, yo me entregue a ella, a mi princesa amada, empezó ese movimiento que ya todos conocemos duramos un buen tiempo pero quería que no terminara jamás, cambiamos de posiciones y de lugar varias veces hasta que ya no aguante mas, sin pensar en las consecuencias me vine dentro de ella y caímos recostados y abrasados en el sillón donde empezó todo cuando me doy cuenta de la hora, nos quedaba poco tiempo para que regresara su mamá, así que arreglamos todo rápidamente y seguimos viendo nuestra serie de anime como si nada hubiese ocurrido, cuando llego su mamá y entro al cuarto, mi princesa se había quedado dormida en mis brazos solo me dijo, mira que hermosa se mira, parece todo un ángel sin saber que ese dia ese angel se convirtio en toda una diablilla


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