Él no me violó (parte1)
Mi papá me la metió sin saberlo..
Esto pasó hace casi 22 años, y yo ese día cumplía 12 años. Mi familia se compone de papá, mamá y yo, vivíamos en el campo en una chacra que tiene mi padre al sur de la provincia de La Pampa, Argentina. Tuve un temprano despertar sexual, ya de muy niño me masturbaba, acariciaba mi ano, tocaba mis tetillas, y el placer que sentía era hermoso. Debo aclarar que donde vivía no había luz eléctrica así que las noches se hacían interminables. Mi papá es un hombre atlético, no muy alto, moreno, de muy pocas palabras, mi mamá por su parte es robusta de pechos grandes y firmes, amplias caderas, tez blanca, cabello negro y unos hermosos ojos verdes. Yo estaba enamorado de ella, la espiaba, buscaba su abrazo para poder apretarme contra sus tetas grandes. Cuando mi papá se ausentaba por razones de trabajo, 2 o 3 días, yo le pedía a mi mamá, dormir con ella y siempre me lo permitió. Cuando tenía 11 años y me encontraba solo en el monte con mi perro mientras buscaba leñas para la cocina económica, me senté a descansar, el perro se sentó a mi lado y vi que por su posición le asomaba unos 10 centímetros de una verga rosada y gruesa, algo cambió en mi, sentí un cosquilleo en mi ano y deseo imperioso de que Sultan me montara. No lo pensé, me bajé la ropa y el perro inmediatamente trató de metérmela. Me acomodé y sentí como buscaba su verga ya dura, la entrada a mi culito virgen. Después de 2 o3 embestidas sentí como me entraba en forma violenta, no dolía, era maravilloso y al cabo de unos minutos se detuvo y entonces sentí como ese hermoso trozo de carne, crecía dentro de mi, de mi pequeño pene comenzaron a salir gotitas de leche, y allí comenzó el verdadero camino que me llevaría hasta la noche en que cumplía 12 años. Esa noche mi papá hizo un rico asado, compró vinos y mi madre preparó postre. Por primera vez me dejaron tomar un poco de vino, mi papá se emborrachó bastante y se fue a la cama, yo también estaba mareado, por lo que mi mamá me dijo que me fuera a dormir y ella se quedaría limpiando. Cuando pasé por la habitación mi papá me llamó «querés dormir con nosotros hoy, como cuando eras chiquito?» Acepté y me acosté a su lado, él se dio vuelta hacia mi y a los pocos minutos lo escuché roncar. Le di la espalda y como hacía frío me pegué a su cuerpo, poco a poco comencé a sentir en mi cola, que él estaba teniendo una erección. Tomé su verga y la apoyé en mi ano, él permaneció quieto, yo no. continuará.




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