El p3d0f1l0 del Parque
Sabíamos que un viejo pervertido asediaba a las niñas en el parque, hasta que un buen día, descubrimos que se trataba del Profe de Gimnasia.
El pedófilo cazador de niñas
Nosotras vivíamos cerca del parque, que estaba cerca de la escuela, cerca de la Iglesia, cerca de nuestras casas. Parecía un lugar seguro para jugar, a la vista de todo mundo.
Aunque en realidad, nadie se daba cuenta que, cada que aparecía el Maestro de Gimnasia, un niño o una niña se desaparecía durante el transcurso de 1 hora o 45 minutos, algo así.
Poco tiempo después, yo tuve la oportunidad de descubrir el secreto del maestro.
Esa tarde, como acostumbrábamos muy seguido, pase a casa de mi amiga Katherine, la putita de la Colonia, para irnos a jugar al parque.
Su casa quedaba del otro lado del parque, lo que permitía tener una clara vista desde la ventana de su casa, desde donde su papa la vigilaba muy celosamente.
En una de esas tardes, como ya había sucedido en otras ocasiones, se nos acercó el maestro de gimnasia y se puso a platicar muy ameno con nosotras.
El viejo era alto, de buena figura, complexión medio atlética, algo guapo y bastante simpático. Siempre nos hacía reír con sus ocurrencias, la verdad era bastante agradable.
Yo ya había visto que a veces algún niño o niña se iban con él, supuestamente a comprar algún helado, algo así. Al cabo de una hora o más o menos, los veía regresar muy tranquilos.
En esa ocasión, le dijo a Katherine que lo acompañara a la tienda, la caliente zorrita accedió de muy buena gana y yo me quede ahí jugando sola, esperando que regresaran.
Me di cuenta de que su papa había estado observando todo desde la ventana y claramente vio cómo se llevaban a su hija y no hizo nada por evitarlo, pero si me di cuenta de que él se agarraba el bulto, no tan discretamente.
Al cabo de una hora o algo así, regresaron, me di cuenta de que Katherine tenía mal puestos los calzones, estaban al revés, pero en ese momento no le dije nada. Nuevamente vi a su papa observando desde la ventana y su mano entre las piernas sobándose sobre el pantalón.
Esa situación se estuvo repitiendo cada 10 o 12 días, el maestro alternaba entre Katherine y otros niños o niñas.
La última vez que el profe se llevó a Katherine, el papa se paró en la puerta esperando a que ella regresara. Al día siguiente la puta de Katherine me confió que su papa se la había cogido, después de que ella le hubiera confesado a que se iba con el profe. Estoy segura de que su papa sabia eso y eso lo calentaba, así que la dejo hacer, esperando su oportunidad, así la zorrita de Katherine no se iba a oponer a ser cogida por su papa, por el miedo de que le dijera a su mama y ya no podría escaparse con el maestro.
Todo eso son suposiciones mías, ¿ustedes que opinan?
Pero todo eso me quedo más claro que el agua cuando la puta de Katherine me dijo que el profe quería hablar con las dos, no solo con ella sola, también conmigo.
No sé ni por qué, pero el caso es que acepte. El profe paso por nosotras el día acordado y nos fuimos con él las dos solas. Claramente observe a su papa tomándose el bulto mientras nos veía alejarnos con el profe desde su ventana.
~Katherine, ¿ella ya sabe a lo que venimos? ~
~No profe, pero ahora que nos vea pues ya sabrá lo que tiene que hacer ~
Sin decir más, Katherine, la niña más bonita y la más puta de la colonia, se quitó la falda y los calzones, se arrodillo frente al profe y sin más, se la empezó a mamar.
Yo me quede sorprendida, me había podido esperar cualquier cosa, pero menos eso. Así que quede observando con tremenda curiosidad, me acerque y me arrodille junto a Katherine para observar mejor.
Una vez repuesta de la impresión de ver a Katherine mamándole la verga al profe como verdadera experta, lo otro que me llamo poderosamente la atención, fue verle las dos tremendas bolas que le colgaban entre las piernas, así que me acerque más para poder observar mejor.
En ese momento, Katherine se levanta, se da madia vuelta y se sienta sobre las piernas del profe, ensartándose ella solita la tremenda verga del viejo.
~Ahhhhhhh ~Exclamo Katherine al sentir como ese pedazo de carne caliente se le metía hasta el fondo de su pequeño coño.
Esa fue otra cosa que llamo poderosamente mi atención también.
Las bolas del viejo rebotaban sobre las nalgas de Katherine, noté como la putita gemía y se retorcía de placer, en ese momento, sin saber porque, yo quise saber que se sentiría eso.
No pudiendo aguantar más la curiosidad, le empecé a acariciar las enormes bolas.
~Mámalas puta, pásales la lengua ~ grito el viejo, de momento no sabía que se refería a mí, pero me gusto que me dijera puta, así que, sin más, obedecí de inmediato y como pude, le pase la lengua por las bolas.
La puta de Katherine estaba que ardía, no te como se le salían los jugos y le embarraba las bolas al profe, yo, curiosa, quise probarlos y, para mi sorpresa, sabían de lo más delicioso.
Así que me puse a chuparle los jugos directo de las bolas del profe, lamiéndole el tronco mientras subía y bajaba, entrando y saliendo de la rica y jugosa panocha de Katherine.
Al poco ya le estaba lamiendo también la vagina y de paso le chupe el clítoris, ya estaba yo ahí, así que no me costaba nadita.
La muy zorrita ya no se pudo aguantar y se vino tremendo llenandole de jugos todita la verga al profe.
Ella se salió y se tumbó sobre la cama respirando con dificultad, jadeando débilmente.
~Te toca puta, móntate sobre mi verga, ya viste como, así que no te hagas pendeja, anda, vamos, siéntate sobre mis piernas ~
Para entonces, yo también ya estaba toda mojada, respiraba agitada, así que me puse de pie, y sin más me acomodé entre las piernas del profe y me senté sobre su verga.
~Ahhhhhhhhh dios…ayyy que rico se siente ahggggggg ~
~Condenada putita, estas bien caliente, estas toda mojada, se te fue todita, perra ~
~Ayyyy profe, que rico, ahhhhhhh ~
Me tomo de la cintura y me empezó a dar verga como desesperado, sus huevos rebotaban sobre mis nalgas, tal como había visto cuando Katherine estaba al turno, me empecé a excitar como nunca.
~Ahhhhh ahhhh ahhhhhh ~ jadeaba, gemía y suspiraba al ritmo de las metidas de verga del profe. Estaba disfrutando como nunca ufffff.
Ahora entendía a la putita de Katherine y, en ese momento, decidí que quería ser como ella.
Mas pronto de lo que yo hubiera imaginado, se empezarían a realizar mis sueños de llegar a ser una putita de la Colonia al igual que mi amiga Katherine.
En ese momento yo aun no lo sabía, pero entre las dos, dentro de muy poco, realizaríamos un sin número de aventuras eróticas hasta ahora inimaginables.
Luego de coger un buen rato con el Profe y asegurar las mejores calificaciones, nos llevó de regreso al parque, donde el papa de Katherine ya la esperaba con tremendo bulto imposible de ocultar, aparte de que el señor no deseaba ocultarlo, no le importaba que lo vieran las personas que pasaban por ahí cerca.
~Katherine, ven, entra en la casa ~
~Ya voy papi ~
~ Y trae a tu amiga ~
Nos quedamos mirando entre las dos imaginando que se le ofrecía al señor, y dándonos una mirada de complicidad, imaginando lo que quería el viejo, soltamos una risita y nos dirigimos a casa de Katherine.
~Que tal les fue con el maestro? ~
~Bien papi, muy bien diría yo je je ~
~Las toco a las dos?, ¿se dejaron? ¿También ella? ~
~Si papi, ella también, si la vieras ~
~ ¿En serio? ~
~Si papi, así como la ves de chica es más puta que las prostitutas ~
~En serio?, no lo puedo creer, está demasiado chica~
~Ay papi, es de mi edad y es una verdadera zorrita caliente, te va a encantar ~
~En serio? ~
Continuara…
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