Hicimos el amor frente a nuestro hijo: ahora se une a nosotros
Nuestro hijo nos suele ver haciendo el amor mientras se masturba. Ahora decidimos integrarlo a nuestros juegos.
Aclaración: este relato no es mío. Mi amigo Diego me cuenta lo que vive con su esposa Valeria y su hijo Santino, y me autoriza a contarlo por acá. Cómo siempre, lo cuento en primera persona.
Después de dejar que Santi nos vea hacer el amor varias veces, charlamos con Valeria sobre la posibilidad de dejar que participe, ya que de solo pensarlo nos provocaba morbo. Así que decidimos que esa noche lo haríamos, pero no le dijimos nada.
Esa noche, después de cenar, le dijimos a Santi que íbamos a hacer el amor, que podía ir a vernos, obviamente acepto, nunca se pierde la oportunidad para vernos.
Ya en nuestra habitación, nos desvestimos con Valeria, quedando solo en ropa interior. Yo en boxer y ella solo en bombacha, mientras esperábamos a Santi nos empezamos besar, yo ya estaba muy exitado pensando en lo que pasaría esa noche. En un ratito llego Santino, en boxer dónde ya se le notaba su erección.
«Empezaron sin mi». Dijo un poco decepcionado.
«No hijo». Le dijo Vale. «Solo nos estamos poniendo en ambiente».
Santino estaba a punto de quitarse el boxer para subir a la cama junto a nosotros, pero Valeria lo paró y le dijo:
Vale: «Esperá bebé, dejame ayudarte, acostaste junto a mí».
Santino se acostó en la cama y Valeria agarro su boxer para quitárselo. Luego, le dijo a Santi:
Vale: «Hoy será diferente, mi amor».
Después de decir esto, sentada alado de Santi, le agarro su penecito y lo empezó a masturbar. Yo me acerque a Valeria y la empecé a besar apasionadamente, mientras ella masturbaba a nuestro hijo. Despues fui bajando hasta su cuello y luego a sus teta, empezando a chupar una de ellas y acariciando la otra. Con mi mano libre aparte la mano de Valeria del pene de Santi y lo empecé a masturbar yo, no podía creer que estaba masturbando a otro hombre y que ese hombre era mi hijo de 11 años.
Luego de un ratito así, Valeria se acuesta boca arriba, yo le saco la bombacha y empiezo a chuparle su vagina. Ella gemia y en una de esas escucho que le dice a Santi:
Valeria: «Vení mi amor, chupa la teta de mamá como cuando eras bebé»
El niño, un poco sorprendido fué y le hizo caso a tu madre. Valeria genia de placer, por tener mi lengua dentro de su vagina y su teta dentro de la boca de nuestro hijo. Un ratito después le dije a Santino:
Diego: «Santi, queres probar la vagina de tu mamá?»
Santi: «Siiii quieroo». Exclamó el niño entusiasmado.
Santino se puso junto a mi y le indique cómo debe tocar a su madre y como acariciarla. Luego como debe chupar y lamer su vagina. Valeria disfrutaba de las lamidas de nuestro hijo. Mientras tanto, me saqué el boxer, me acerque a Valeria para besarla apasionadamente, me arrodillé junto a ella e introduje mi pene en su boca. Mientras, acariciaba su cabello y tetas, también, me estiraba un poco para acariciar las nalgas de Santi.
Vale deja de chuparme el pene, lo mira a Santino, quien seguía entre las piernas de su madre y le dice:
Valeria: «mi amor, querés chuparle el pene a papá?»
Santino: «Si, quiero». Contestó.
Así que me acosté en la cama, Santi y su madre, se pusieron de rodillas frente a mí pene, el niño, con indicaciones de su madre agarro mi pene y lo empezó a masturbar, luego, se metió la punta de mi pene en su boca, era un poco torpe al hacerlo, bueno, la primera vez también. Lo disfrute al igual que como disfruto cuando me lo hace Valeria.
Después de un rato, le dije:
Diego: «Pará, no vamos a terminar rápido. Ahora te toca disfrutar a vos, campeón».
Santino se acostó boca arriba y Valeria, en cuatro frente a el, empezó a pajearlo con sus tetas y se introdujo todo el pene de nuestro hijo en su boca. Mientras, aprovechando que Valeria estaba en cuatro, me la acerco por detrás e introduzco todo mi pene en su mojada vagina. A raíz de esto, en la habitación solo se escuchaban puros gemidos de parte de padres e hijos.
Luego de un rato, me salgo de Valeria, está deja de chupar el pene de Santino, se aparta, me acerco a el, que estaba boca arriba y le restriego suavemente mi pene por el suyo, así como lo hicieron el y su amigo Mateo. Después me acuesto boca arriba y le digo:
Diego: «Veni campeón, vamos a hacer lo que hiciste con Mateo el otro día».
Santi se acerca, pone sobre mi, quedando su pene pegado al mío y empieza a moverse, frotando ambos penes. Debo admitir que no se sentía tan bien, tal vez porque el pene de mi hijo es de solo 11 y 12 cm, comparado con el mío que esas grande, igualmente lo disfrutaba y le agarraba de la nalga a Santi para apretarlo más a mí. Mientras tenía a mi hijo frotando su pene contra el mío, junto a mi estaba Valeria, besándonos apasionadamente y el ocasiones besando sus pechos. De repente siento que Santi empieza a retorcerse, llegando a un orgasmo y lanzando chorros de líquido preseminal sobre mi pene y abdomen. Luego de esto, queda tumbado boca arriba junto a mí.
Cómo ni yo, ni Vale habíamos terminado aún, se puso sobre mi, introduciendo todo mi pene en su vagina. Empezó a cabalgar como loca, sabiendo también que usamos como lubricante el líquido preseminal de nuestro hijo. Un reto después, acabamos al mismo tiempo, viniendo Vale hacia mi, aún con mi pene dentro suyo y dándonos un beso apasionadamente.
Luego se lo saca y va al baño a sacarse mi leche que quedó dentro de ella. Me quedé solo con Santi y lo veo que está durmiendo boca arriba. Procedo a limpiarme. Cuando vuelve Valeria, despierta a Santi para que se limpie un poco, ya que estaba con algo de su líquido preseminal. Le dice:
Valeria: «Santi, hijo, anda al baño a limpiarte y después si querés podés dormir con nosotros».
Así lo hizo el niño, volvió del baño feliz por dormir con nosotros. Le pregunté:
Diego: «Te gustó campeón?»
Santi: «Siiii, muchooo»
Valeria: «Muy bien. Desde ahora también podrás participar cuando hacemos el amor si querés. Pero, cuando venga Mateo, solo pueden observarnos y masturbarse entre ustedes, no pueden hacerlo con nosotros».
Santi: «Está bien mamá».
Después de hablar un poco más con Santi y explicarle más cosas sobre el sexo y demás, fuimos a dormir, los tres desnudos, con Santino en el medio de ambos.
Hasta aquí este relato. Hasta ahora, no tengo más novedades sobre la familia de mi amigo, solo se que siguen integrando a Santi con ellos. Cuando me cuente algo más, lo subiré.


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