• Link to X Link to X Link to X
  • Link to Telegram Link to Telegram Link to Telegram
  • Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.   Siguenos en X/Twitter
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
(1 votos)
Incestos en Familia, Sexo con Madur@s

juegos 2

pasaron varios días, cada vez que tenia oportunidad aprovechaba para acompañar a Sara, cada vez que se me subía encima la colocaba sobre mi polla y ella parecía sentirse muy agusto allí, puesta sobre mi polla, ademas ella parecía saber que si estaba su madre no debía jugar así conmigo, también obser.
juegos parte 2

si no has leído la primera parte esta en este enlace https://sexosintabues30.com/relatos-eroticos/incestos-en-familia/juegos-2/

 

pasaron varios días, cada vez que tenia oportunidad aprovechaba para acompañar a Sara, cada vez que se me subía encima la colocaba sobre mi polla y ella parecía sentirse muy agusto allí, puesta sobre mi polla, ademas ella parecía saber que si estaba su madre no debía jugar así conmigo, también observe que tampoco jugaba al juego de la almohada si ella estaba cerca.

Hace 4 días mi mujer ya de vacaciones aprovecho para quedar con varias amigas para pasar el día, irían a casa de una de ellas que tienen un chalet con piscina y vive sola para pasar un día de chicas ellas solas.

Al mediodía antes de comer le dije a Sara si le apetecía jugar como la otra vez y ella enseguida se mostró encantada, le dije que primero nos dábamos una ducha y despues jugaríamos, ella siguió estando de acuerdo y nos fuimos a la ducha, yo ya iba con el pene duro, el morbo y el saber lo que iba a pasar me tenia cachondo, entramos al baño y abrí el grifo.

-¿que te parece si yo te desnudo a ti y tu me desnudas a mi?

-vale

enseguida empece a quitarle su ropa y a dejarla al lado dejándola completamente desnuda

-te toca

ella no dijo nada, solo empezó a hacerlo, yo solo llevaba el pantalón corto y el calzoncillo por lo que le resulto muy fácil, quito el pantalón y me quede con la polla tiesa formando bulto debajo del calzoncillo, ella cogió por el borde pero se quedaba la punta enganchada y tiraba separando mi polla aun tapada con la tela

  • no quiere salir ja jaja

yo cogiendo los bordes tire de ellos para arriba para soltar la cabeza del elástico del calzoncillo dejándola ahora libre y viendo como ella la miraba con la boca abierta y los ojos aun mas todavía, me los baje de las caderas y ella se agacho hasta el suelo para quitármelos, cuando se incorporo estaba tan cerca que me golpeo con su cabeza en mi polla, se rio y me dijo

  • te a dolido
  • nooo, bueno, un poquito, si la das un besito se me pasa
  • eso es una guarreria papi, ¿porque esta tan grande ?
  • Porque le gusta lo que vamos hacer y asi lo demuestra, vamos dentro y nos duchamos

nos metimos en la bañera y empece a lavarla con la esponja y con jabón, la acaricie por todas partes, le lave bien su culito y su rajita mientras ella se abría de piernas para que lo hiciera mejor, no quise intentar meter un dedo ni nada, la idea miá era repetir lo de la vez anterior pero esta vez desnudo, y no quería precipitar las cosas o asustarla, después ella me lavo a mi de la misma manera, cuando me enjabono el pene con la esponja y con su mano casi tengo una eyaculacion al instante, pero no era ese mi plan y aguante como pude, después salimos de la bañera y nos secamos, pasamos a la habitación completamente desnudos los dos

  • de verdad quieres repetir el juego del otro día cariño
  • si papi

me subí a la cama y cogiéndola la subí a ella también

  • vamos hacer como el otro día cariño, yo me tumbo boca arriba y tu te subes y juegas como la otra vez, haz lo que tu quieras, si te orinas como la otra vez no pasa nada, lo que importa es que lo pasemos bien jugando amor
  • vale papi

Estaba completamente tumbado de espaldas, las piernas ligeramente abiertas, el cuerpo relajado contra el colchón. Mi polla ya estaba erecta, gruesa, caliente, apoyada contra mi propio vientre. La cabeza morada y brillante de pre-semen, las venas marcadas a lo largo del tronco. Sara se colocó a horcajadas sobre mí, puso sus piernas a ambos lados de mis caderas, y bajó lentamente hasta que los labios exteriores de su coño tocaban la base de mi miembro.

No intento meterla. Solo lo acomodó. Con una mano tomó mi polla y la levantó un poco, colocándola exactamente entre sus labios vaginales, de modo que el tronco quedara atrapado a lo largo de toda la raja de su coñito. Entonces soltó la mano y empezó a moverse.

Primero fue un deslizamiento lento, casi experimental. Empujó las caderas hacia adelante y el glande rozó su clítoris. El contacto fue eléctrico. Ella soltó un gemido bajito y volvió a deslizarse hacia atrás, dejando que toda la longitud de mi polla se frotara contra los pliegues húmedos de su pequeña vagina. La lubricación ya estaba ahí como por arte de magia, abundante, resbaladiza; cada movimiento dejaba un rastro brillante sobre la piel de mi pene.

Aceleró un poco. Ahora el ritmo era constante: adelante y atrás, adelante y atrás. Cada vez que avanzaba, el glande empujaba su clítoris hacia arriba; cada vez que retrocedía, la base de mi polla se hundía entre los labios inferiores, casi como si quisiera entrar, pero nunca lo hacía. El roce era perfecto, húmedo, caliente. Se oía el sonido suave y obsceno de carne resbalando sobre carne, un leve chapoteo cada vez que su coño se abría y se cerraba alrededor del tronco.

Sara se inclinó hacia adelante, apoyando las manos en mi pecho, y cambió el ángulo. Ahora movía las caderas en círculos lentos, aplastando su clítoris contra la cabeza de mi polla con más presión. El glande se hundía entre los labios superiores y luego salía, brillante de jugos. Yo podía sentir cómo el calor de su coño me envolvía por completo, cómo los labios internos se adherían a la piel de mi miembro y luego se despegaban con un sonido húmedo.

—Más fuerte cariño… —susurré, con la voz ronca.

Ella obedeció. Las caderas empezaron a moverse con más fuerza, más amplitud. Ahora no solo se deslizaba: se frotaba de verdad. Levantaba ligeramente el culo y lo bajaba con fuerza, aplastando su vagina abierta contra toda la longitud de mi polla. El clítoris golpeaba el glande una y otra vez. El roce se volvió más intenso, más sucio. Su lubricación mojaba el tronco de mi pene y se acumulaba en la base, en su frente empezaron a brotar gotas de sudor y su boca se habría mientras cerraba sus ojos disfrutando de la situacion tan caliente que se estaba dando, de mi verga ya salían gotas de pre-semen que yo ya no podía controlar

Agarré sus sus pequeñas caderas con ambas manos y la ayudé a marcar el ritmo. Empujaba hacia arriba con la pelvis cada vez que ella bajaba, aumentando la fricción. Mi polla latía debajo de ella, dura como una piedra, completamente cubierta de los fluidos de Sara. Cada embestida de cadera hacía que el glande se deslizara por encima del clítoris y luego bajara por la ranura hasta la entrada, rozándola sin penetrarla. La tentación de empujar hacia arriba y entrar era enorme, pero no lo hice. Me limité a dejar que ella se frotara contra mí con toda la fuerza que quería.

El sonido se volvió más fuerte. Un chapoteo constante, húmedo, obsceno. Su coño estaba completamente abierto ahora, los labios hinchados y rojos, brillantes de jugo abrazaban mi polla. Cada vez que se deslizaba hacia adelante, se veía cómo el glande desaparecía momentáneamente entre los pliegues y luego reaparecía, más brillante todavía. Ella gemía sin parar, la boca abierta, los ojos cerrados, concentrada solo en el roce.

Aceleró todavía más. Ahora los movimientos eran cortos, rápidos, casi frenéticos. Frotaba su clítoris contra la cabeza de mi polla con golpes secos y precisos, increíbles para una niña así, mientras el resto del tronco se deslizaba abajo y arriba entre sus labios. El calor era sofocante. Sentía cómo se me tensaban los huevos, cómo la presión se acumulaba en la base de mi pene. Cada roce de su coño me acercaba más al límite.

Sara se enderezó un poco, apoyando las manos en mi vientre, y cambió de nuevo el ángulo. Ahora se balanceaba de delante hacia atrás con toda la fuerza de sus caderas, aplastando su vagina contra mí como si quisiera aplastarlo. El clítoris se deslizaba una y otra vez por encima del glande; los labios parecían haber dado de si y se abrían y se cerraban alrededor del tronco; la entrada de su coño rozaba la base de mi polla con cada movimiento. Estaba completamente empapada. Los jugos corrían por mis bolas y manchaban las sábanas.

—Voy a correrme… —le dije—. Voy a correrme solo frotándome contigo mi amor

  • que es eso papi
  • nada hija, tu sigue, lo estas haciendo muy bien
  • yo voy hacerme pipi papi
  • no importa hija, hazlo

Apreté más fuerte sus caderas y empujé hacia arriba con más fuerza. El roce se volvió brutal. Carne contra carne, húmeda, caliente, desesperada. Ella gritaba ya, los gemidos rotos, el cuerpo temblando. De repente su coño se contrajo con violencia contra mí. Las paredes internas, aunque no estuvieran penetradas, se tensaron y liberaron un chorro caliente de fluidos y orina que bañó toda la longitud de mi polla. Sara se sacudió encima de mí, el clítoris latiendo contra el glande, el coño abriéndose y cerrándose en oleadas mientras se corría.

Al mismo tiempo explote. La presión que llevaba acumulada se liberó de golpe. Chorros densos y calientes de semen salieron disparados entre nuestros cuerpos, salpicando el vientre de ella y el mío, y mezclándose con el jugo que seguía brotando de su coño. Cada contracción de mi polla la hacía latir bajo ella, y ella seguía frotándose, exprimiendo cada gota de su orgasmo mientras yo me corría. Ambos nos sacudíamos al unísono, el roce todavía presente, húmedo, resbaladizo, cubierto de semen y lubricación.

Cuando por fin el orgasmo empezó a bajar, Sara se quedó encima, temblando, con el coño todavía posado sobre mi polla ahora semidura y completamente cubierta de una mezcla espesa de semen y jugos. El glande seguía rozando su clítoris con cada respiración. La miré desde abajo, ella caída sobre mi, ambos sudados, jadeando, el olor a sexo fuerte y crudo llenando el aire entre nosotros.

Ella se movió una última vez, lenta, solo para sentir cómo mi polla, todavía sensible, se deslizaba una vez más entre sus labios hinchados. Un último temblor la recorrió. Entonces se quedo relajada con los brazos a los lados de mi cuerpo, su pecho contra mi vientre, su cabeza sobre mi pecho, y nos quedamos así, unidos solo por el roce húmedo y sucio que nos había hecho corrernos al mismo tiempo.

  • ¿el próximo día que no este mami vamos a jugar otra vez papi?
  • Si hija, cada día que no este vamos a repetir este juego
  • te quiero papi
  • y yo a ti mi amor, no sabes cuanto

después de un rato de charla abrazados nos levantamos y nos dimos otra ducha para quitarnos de encima todos los restos de nuestras corridas, quite las sabanas y puse una lavadora, puse sabanas limpias y nos pedimos unas pizzas para comer, por la tarde nos fuimos al centro comercial a comernos unos helados y hacer tiempo a que su madre nos llamara para decir que ya venia y volvernos a casa

seguira

 

18 Lecturas/19 septiembre, 2026/0 Comentarios/por pepeiyo21
Etiquetas: baño, cogiendo, hija, madre, orgasmo, semen, sexo, vacaciones
Compartir esta entrada
  • Facebook Facebook Compartir en Facebook
  • X-twitter X-twitter Compartir en X
  • Whatsapp Whatsapp Compartir en WhatsApp
  • Paper-plane Paper-plane Compartir en Telegram
Quizás te interese
me empecé a sentir atraído por hombres mayores
Con mi Amigo Chuy
Cosa de heteros
A quién dios no le da hijos, el diablo le da sobrinas.
Una noche loca de caricias con mi hija «final» (5)
La primera vez con mi primo a mis 13
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Siguenos en X/Twitter

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.554)
  • Dominación Hombres (4.946)
  • Dominación Mujeres (3.520)
  • Fantasías / Parodias (4.029)
  • Fetichismo (3.211)
  • Gays (23.789)
  • Heterosexual (9.475)
  • Incestos en Familia (20.287)
  • Infidelidad (4.973)
  • Intercambios / Trios (3.531)
  • Lesbiana (1.267)
  • Masturbacion Femenina (1.184)
  • Masturbacion Masculina (2.312)
  • Orgias (2.399)
  • Sado Bondage Hombre (513)
  • Sado Bondage Mujer (228)
  • Sexo con Madur@s (5.061)
  • Sexo Virtual (299)
  • Travestis / Transexuales (2.676)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.857)
  • Zoofilia Hombre (2.425)
  • Zoofilia Mujer (1.766)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Link to X Link to X Link to X
  • Link to Telegram Link to Telegram Link to Telegram
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba