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Seguimos con las andanzas de la precoz vicky y su amoroso papito….

Capitulo 12

 

¿Dónde estaba? Parecía que me encontraba en un lugar muy grande todo azul, estaba flotando, me sentía muy bien, pude ver a lo lejos que algo se acercaba, era una persona, al estar mas cerca pude ver, era mi mamita, pero no estaba sola, había mas gente con ella, no distinguía quienes eran, pero rodeaban a mi mamita, de repente pude sentir en mi mano derecha algo duro pero suave a la vez, sabia que era sin verlo, era un pene, pero sabia que no era el de mi papito, ese lo reconocería en cualquier parte, luego en mi mano izquierda sentí otra verga, ambas estaban duras, así que instintivamente las empecé a pajear, luego oí una voz que venia de arriba y me decía – ¡mira, mírala, mírala como se suliveya! – no entendí la ultima palabra, pero estaba segura que se refería a mi mamita, entonces, sentí un golpe en mi rodilla, y de sopetón me encontraba debajo del escritorio de mi papito… todo había sido un sueño, ¡me había quedado dormida!, estaba algo oscuro, y por el sueño, me sentía toda caliente, mi puchita estaba toda húmeda, entonces medio adormilada vi que estaban las piernas abiertas sobre mí y me dije, bueno creo que le daré otra mamada a mi papito y talvez consiga que me coja un ratico.

Así que me alce sobre mis rodillas y alcance el pantalón y le baje el cierre, sentí que se quiso retirar, pero le agarre duro de los muslos y lo volví a jalar, ahora no voy a dejar que se escape mi papito, me dije a mi misma, y rápidamente metí mi manita para atrapar mi presa, pero me pareció raro, mi papito no llevaba calzoncillos, bueno, de plano que se los quito, me dije, total, ya tenia a mi presa agarrada del cuello, bueno mas bien su pene, agarrado por la cabeza ji ji, lo saque y de inmediato me lo metí a la boca, y comencé a succionar.

Mi papito dejo de luchar, sin embargo al seguir succionando pude notar que se ponía duro, pero … no alcanzaba el grosor acostumbrado, además, el olor no era el mismo, en todo caso, la cabeza estaba mas grande de lo acostumbrado y se sentía muy lisita, eso ya me puso en alerta, y ya mas despierta, pude notar que el pantalón no era el dockers de mi papa, si no uno de mezclilla, a todo esto seguía chupando, agarre firme del tronco esa verga extraña y empuje poco a poco la silla, y el dueño del tolete fue cediendo, y ya con la luz de la oficina pude ver que se trataba de un joven, talvez de unos 25 años, de lentes y pelo crespo, el cual tenia los ojos cerrados en un rictus de placer, me parecio muy lindo, de tez blanca y algo pecoso.

Así que seguí mis chupadas y lengüetazos, pero ya no le perdí de vista su cara, y en un momento deje de mamarle la verga, entonces el abrió sus ojos, y bajo su rostro, creo que lo último que pensaría encontrarse entre sus piernas a una niña de 9 años, rubia, con sus manitas alrededor de su verga y aun con un hilo de saliva que conectaba su boca a la cabeza de su pene.

  • ¡Hola! – le dije brindándole una sonrisa.
  • Hola – me contesto algo sorprendido.
  • ¿Que estas haciendo en el escritorio de mi papito? – le pregunte sin dejar de bajar y subir mis manitas en su verga.
  • Puu, puuees, vine a arreglarle el computador … – me dijo señalando su camisa polo con un emblema (FullTechService).
  • ¡Ah! Bueno, ¿y ya terminaste? – le pregunte.
  • Ufff… ufff, bueno aun me falta correr un último diagnóstico para ver si la reparación que hice funciona – me respondió todo tembloroso.
  • Ah bueno, ¿y viste donde esta mi papito? – le pregunte sobando el cabezón de su falo.
  • Dijo que regresaría dentro de una hora, eso fue hace unos 40 minutos – me respondió, aferrándose a los brazos de la silla de mi papa, para mi era obvio que este chico no iba a aguantar mucho, así que tenía que ser rápida y directa.
  • Ok, ¿te parece si me quedo viendo como trabajas? – le dije levantándome del suelo, y al mismo tiempo levantadome mi vestidito para poder bajarme mis calzoncitos.
  • Ooo ook – me respondió el chico, atónito con lo que estaba sucediendo.
  • Bueno, en lo que tu trabajas me sentare aquí para ver como lo haces, ¿sí? – y diciendo eso me pare sobre la silla, abriendo mis piernas para tomar con mi mano derecha su pene y dirigirlo a mi puchita, la cual estaba más que humedecida, por lo que cuando el glande del chico hizo contacto fue como un toque eléctrico, que me encanto, y creo que a él también ya que me tomo de mi cintura, pude sentir un poco de presión para que bajara, así que porque resistirme más, y me deje caer despacito sobre la verga del chico y pude sentir como me llenaba su verga, no era tan gruesa como la de mi papito, pero su cabezón era mas ancho y me gustaba como se sentía adentro, así que lo apreté con mi vaginita todo lo que pude.

Comenzamos el proceso de follado de forma rítmica, yo bajaba y subía sobre el pene del muchacho y el se aferraba a mi cintura para marcar el ritmo mas y mas rápido, en menos de 10 minutos ya estaba yo volando en un orgasmo muy satisfactorio, y pude sentir casi al mismo tiempo las descargas del muchacho en el fondo de mi vaginita, fue muy rico, realmente estaba caliente después de ese sueño.

Cuando sentí que su pene se desinflo me levanté de su regazo, y le vi a los ojos, y le dije…

  • Bueno, aquí no ha pasado nada, ¿ok? Ahora me voy a ir al sofá de allá el fondo y tu tienes que terminar tu trabajo, ¿de acuerdo?
  • Dee dee de acuerdo – atino a responder, subiéndose el zíper de su pantalón mientras yo me agachaba a recoger mi calzoncito, y me lo volvía a poner, ya que sentía que se me iba a escurrir la leche que, realmente no está demás decir que era mucha, de plano que tenia mucho tiempo sin coger este muchachito.

Me dirigí al sofá de tres plazas y me tendí a dormir nuevamente, sinceramente esperaba volver a tener un sueño igual que el ultimo.

La verdad sentí como si hubiera sido un pestañazo, ya que sentí algo que me hurgaba en mi puchita, sin abrir los ojos, sentía como algo me estaba penetrando, sabia que no era un pene ya que era mas pequeño, así que abrí mis ojos y me encontré a mi papito, con su mano metida entre mis piernitas y dentro de mi calzoncito, eran sus dedos los que me hurgaban, los saco y los olio.

  • Vaya, vaya, creo que estos no son mis mecos niña traviesa, ¿te cogiste al técnico verdad? – me pregunto mi papa con cara de lujurioso.
  • Ji ji ji – me reí picaronamente – creo que me estas confundiendo papito, yo he estado dormidita todo este tiempo – le reproche guiñándole un ojo, mientras sentía como sus dedos me penetraban.
  • Bueno mija, creo que será mejor que te levantes, ya que tenemos que irnos ya, son mas de las 5 de la tarde, así que apresúrate, ¿ok?
  • Si papito, ahorita me arreglo – le dije levantándome del sofá y arreglando mi vestidito y colocándome mi calzón en su lugar.

Mi papi regreso a su escritorio y tomo un par de folders y luego se dirigió a mi tendiéndome la mano y salimos de su oficina.

  • Buenas tardes Dora – le saludo mi papa a su secretaria y ella contesto el saludo con un cordial – Buenas tardes Señor Mendoza.
  • ¡Nos vemos Dorita! – le dije yo brincando al lado de mi papi – ¡Nos vemos nena linda! – me contesto Dorita, aunque note algo raro en su mirada, como de interrogación… ¿será que ella supo lo que paso en la oficina? No creo que el técnico le haya dicho algo, bueno, no lo se y no me preocupa.

Salimos y entrando al vehículo de mi papi, cuando le sonó el móvil.

  • Halo… Si… Ok… comprendo – contesto mi papa y luego corto la llamada.
  • Bueno mija – me dijo en tono resignado – creo que no veremos a mis amigos hoy.
  • ¿Que paso papi? – le pregunte en un tono de desencanto sincero.
  • Nada mija que don Juan no podrá llevar a Danielita porque se fue con una su tia, y regresa hasta el lunes. – me explico arrancando el carro.
  • Oh, bueno, y ahora ¿qué hacemos? – le pregunte.
  • Bueno, ¿Qué dices si le caemos de sorpresa a tu mami y nos vamos al cine, ¿eh?
  • ¡Yeee! ¡Me parece excelente! – le dije alegremente.

Enfilo el vehículo de mi papito hacia la avenida y nos dirigimos a la oficina de mi mamita, según nosotros a darle una sorpresa, sin pensar que seriamos nosotros los sorprendidos…

 

Continuara…