La primera vez que probé a mi primita con su permiso
Pues nada quiero internar escribir entre matizes de realidad y ficción cuál es cual? Queda a su criterio disfruten.
Mi primer relato, el contenido no involucra a personas de la vida real aunque lo parezca y las referencias o otros medio literarios son de su respectivo autor y no míos.
….
Siempre quedó de cuidar a mi primita saliendo de su kinder, sus mama (divorciada) trabajan todo el día y como yo trabajo desde casa y vivo cerca de ellos les hacia de buenas que cuidase a la pequeña.
Era una hermosa niña tierna , piel blanquita, cabello lacio castaño, siempre la peinan con dos colegas, labios delgados, carita bien definida y nariz pequeña, solo le faltaba solo un para entrar a la primaria.
Lo primero que siempre quería hacer después de salir de clases era ver televisión.
Por qué la cuidaba desde hace un año me agarro cariño rápido conmigo me decía «******» siempre me abrazaba y yo aprovechaba para cargarla tocarle sus piernitas y sus nalguitas, ya estaba acostumbrada a los besos en mejilla así que le daba muchos, en ocasiones de tantos aprovecha para tocar ,»accidentalmente» labios con labios, ella solo se sonrojaba y más cuando la besaba de su cuello, daba brinquitos por qué le daba cosquillas, si su la cargaba de caballito al revés era como si tuviéramos algo más que un abrazo.
Tanto que acostumbraba sentarse entre mis piernas solo para ver televisión. Para ella es el mejor asiento.
Pero un día como de costumbre viendo televisión juntos, ella encima mio, comencé a notar que movía muchos las manos de una manera repetitiva, yo sin hacerle tanto caso por qué era alguien inquieta y lo que estaba pasando en televisión en realidad era entretenido ( a pesar de ser un caricatura para niños). Los movimientos se empezaron a notar raros a mi parecer. Pensé un momento tenía comezón en los pies pero bajando la mirada por qué estaba sobre mi regazo de frente, veo como su manita subía y bajaba de su entrepierna, para ese entonces recién salido del kinder no se fue a cambiar de ropa primero. Su mano pasaba de arriba a abajo algo torpe entre su piernitas y sobre su aquel entonces uniforme de la escuela.
Cuando veía que quiso estirar un poco su shortito junto a su calzoncito por qué al parecer no le era suficiente tocando por encima de ellos.
Le pregunte — ***** ¿ Por qué te estás tocando así?—
Me contestó — mmmhh cuando hoy fui al baño me frote en el lugar por donde hago pipi, me daba picazón ¡Pero se sintió muy bien!.
Terminando de decir eso se paró de mis piernas, se dió la vuelta y alzando su falda de uniforme mostrándome sus shorts ( que de hecho eran algo pequeño y de tela delgada que se le transparencia hasta ver un calzoncito de amarillo)
—mmm ya me cansé de usar mis dedos, por qué no pruebas a frotar tu igual—
Por un momento pensé a acariciarme a mi mismo, pero ella frente mio con el uniforme alzado sabía que se hablaba de tocarla a ella.
Mi corazón se aceleró un poco, sabía que tenía que contenerme , pero teniendo un angelito frente mio era dificil guardar la compostura.
— pero tú lo hacías sin tener nada ahí abajo, ¿Verdad?— le dije después de voltear a verla a sus ojitos antes de estar fijado en ese pequeño calzoncito amarillo que se asomaba detrás de ese shorts blanco.
—Cierto así es— me dijo mientras tiraba para abajo el shorts blanco y ponía a un lado su calzon amarillo (que tenía unos dibujos de patitos bonitos)
Y ahí estaba, la rayita de una niña de 5 años que se formaban de unos labios gruesos y suaves por una vaginita pequeña de preescolar.
Obvio yo ya estaba a mil ahí en mi entrepierna, pero me tratada de contener mientras me preguntaba y dudaba de mi mismo.
— Que hace la suave y apretada vagina de una niña pequeña enfrente de mi? Enserio la puedo tocar? Ella me está invitando? Sabe que significa eso? No, no, es una niña apenas como para hacer este tipo de cosas—
—vamos, intenta, apúrate que se sentirá genial— me decía mientras más se acercaba a mi cara.
Pero no pude, no pude contenerme, creo que ella solo quería que lo tocaba con mi dedo o algo así, pero cuando me di cuenta tenía mi boca encima de esos labios vaginales suaves y regorditos, como podía contenerme con algo como eso mientras ella insistía. Por un momento pensé que se asustaría o se alajaria de repente tratando de quitar mi boca sobre su pequeño tesoro pero solo escuchaba como se reía con un poco de timides.
—no me lamas ahí, me da cosquillas— me decía pero entre risa y de que no quitaba mi cabeza de ahí, supose que era buena señal y que tal vez lo estaba disfrutando de cierta manera.
Con mi nariz olfateando el inicio de su entrada, tal vez su botoncito aún no desarrollado y mi lengua de arriba a abajo abriendo paso poco a poco entre esos labios regordetes,
Era tan suave y meditaba sobre como sabia, entre una mezcla entre sudor y orina (claro recién llegaba del kinder y no se había cambiado el uniforme para ese entonces).
Seguía lamiendo mientras se reía, pero subiendo un poco la intensidad poco a poco que ya tenía las manos sobre su culito empujando su cuerpecito hacia mi cara.
—Para— me decía, pero no como enojada o triste mas bien como a avergonzada.
—creo que…. Tengo ganas de ir al baño…. Tengo ganas de hacer pipiiii— era un grito entrecortado, mientras sentía su mano sobre mi cabeza que ya me estaba empujando con un poco más de fuerza para que me quitará.
Obvio me quite y separé mis labios de esa vaginita que ya se estaba empezando a humedecer y sentía que salió un líquido de ahí.
Ya viendola me di cuenta que no era orina, más bien como un poco de líquido transparente que poco a poco escurría de ella mientras mostraba pequeños espasmos.
De no haberme separado de ella tal vez me hubiera tomado todo o tendría mi cara un poco más mojada.
— perdón no puede aguantarme sentí que me haría pipi, pero termino saliendo y te ensucie— me decía un la cara un poco avergonzada.
Era un ángel, después de todo no sentía miedo o enojo mas bien algo de culpa y preocupación.
—esta bien no pasa nada— le decía mientras me ponía de rodillas frente a ella quedando más a la altura de la cara uno al otro. —yo tuve la culpa por empezar a lamer ahí de repente — continúe diciéndole mientras le acariciaba la cabeza y le tomaba de la mano.
— después de todo, tu terminaste mojada ahí abajo ¿ Vamos te cambiamos?—
…………….
Continuara


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!