MAMÁ TACAÑA 2
Después de visualizar varias putas callejeras por esa horrible zona de prostitución y crimen, por fin aparece una vagabunda que le gustó muchísimo al hijito pervertido de Isadora, pero como la mamá del pajero chico es tan tacaña podría arruinar el rato… ¿o antes hacerlo más intenso? .
MAMÁ TACAÑA 2
ESCRITO POR SIREMIS.
Relato especialmente escrito para los amantes de las historias largas, detalladas, morbosas, sucias, con conversaciones calientes, con buena ortografía y bien escritas.
CAPITULO 2
LA PUTA DE LA MARÍA
Mamá paró el vehículo, y llamó a la perrita por la ventanilla del carro.
ISADORA: ¡Ps!… ¡Ps!… ¡Ps!… ¡Pppssss!… ¡Oye, perra!… ¡Si, tú, putita! ¡Ven para acá, mamasota rica!
La puta volteó a mirar, se levantó de su butaca y se acercó a nosotros moviendo su caderota de un lado para el otro de manera muy sexy y llamativa, la nena masticaba un chicle de forma exagerada y vulgar.
Sacando culo, la mujerzuela se asomó a la ventanilla del carro.
La zorrita tenía una carita de mamadora viciosa, era una morenita tal vez de unos 19 años de edad, de labios saltones y abultados, muy bonita, me encantó.
MARÍA: ¡Buenas, mi señora!… ¡¿Quieres el mejor servicio? mami!
Mamá, sacó su mano por la ventanilla y con sus dedos, muy confianzudamente, estiró un poco el topcito de la putita para poder verle mejor las tetas.
ISADORA: ¡Está como buena la mercancía de esta fulanita ¿cierto? mijo!…
JOHAN: ¡Uuff!… ¡Mamá!…
Mamá, estiró esa misma mano y le dio una nalgada a la viciosa y sonriente mujer.
La puta dijo:
MARÍA: ¡Wow!… ¡Yo hago lo que quieras, mi amor! ¡Soy una fulanita que le da excelente servicio tanto a hombres como a mujeres, mamasota!… ¡Estás muy rica, mi amor! ¡Yo a ti te haría de todo, mi reina!
La puta se llamaba María, y al mismo tiempo que estuvo diciendo lo anterior acarició el cabello de mamá, luego se estiró un poco metiendo su cabeza por entre la ventanilla del vehículo y le dio un rico y sonoro piquito en los labios.
Mamá al sentir ese tierno besito se timbró un poco y abrió sus ojos como platos.
Mamá, aunque se puso roja, no manifestó ningún fastidio al respecto, incluso se pasó la lengua por sus labios.
Dando un profundo suspiro y poniendo sus dos manos sobre el volante, mamá le dijo a la puta:
ISADORA: Jejeje… ¡Uff!… ¡Qué riiicooo, cariño!… ¡Me erizas, mi amor!… Jejeje…. ¡Pero no… el servicio no es para mí, princesita! ¡Es aquí para el afiebrado y pajuelito de mi hijo!…
MARÍA: ¡Vaya! ¡Ese niño se está haciendo la paja! ¡¿De verdad es hijo tuyo? mamasota! ¡Qué linda y suculenta vergota tiene! ¡Papacito!… ¡Para ser tan chico se manda tremenda pija!… Jejeje… ¡Yo se la chupo y se la consiento al nene como debe ser!…
ISADORA: Jajaja ¡Gracias, mamita! ¡Si, cariñito, este muchachote es mi hijo! ¡Como ves es todo un titán!
MARÍA: Jajaja… ¡Es un sansón! ¡Un Hércules!… Jajajaja… ¡Ustedes me agradan! ¡Me pueden llamar la María, la mejor puta del sector! ¡Soy la más perra, cerda y complaciente, garantizada el dos mil por ciento!
ISADORA: Jejeje… ¡Muchas gracias!… ¡Mmm!… ¡”La María”… tienes nombre de ser muy puta!…
MARÍA: ¡Soy putísima, mi doña! ¡Me gusta ser perrísima! ¡Soy más puta que mi madre! ¡Ella también trabaja por aquí!…
ISADORA: ¡¿Tu mamá es puta?!
MARÍA: ¡Si, a esa piroba le dicen “Dora la mamadora”! ¡Somos expertas en chupar vergas y vicio!… Jejeje…
ISADORA: ¡Wow!… ¡¿Y le dices “piroba” a tu propia mamá?!
MARÍA: Jajaja… ¡Tranquila, mi seño!… Jejeje… ¡Aquí nosotras nos decimos y nos tratamos así! ¡Es normal!… Jejeje… ¡A mí ustedes me pueden decir puta o perra o putita, como gusten!… Jejeje… ¡A mí me fascina cuando me llaman así! ¡Me excita todita cuando me dicen palabrotas, mis amores!… Jejeje…
ISADORA: ¡Wow!… ¡Qué bien!… ¡Me inspiras confianza!… ¡Mira, putita, mi hermoso angelito está muy ganoso y quiero que le des un buen servicio!… Jejejeje…
MARÍA: ¡Vinieron a la puta indicada, mis amores!… ¡Me muero por las vergas bien juguetonas, traviesas y lecheras!… ¡Quiero tomar leche en cantidades abundantes y hacer gárgaras con ella antes de tragármela todita como la buena basurita putilla que soy!… Jejeje…
ISADORA: ¡Juemadre!… Jejeje… ¡¿Es serio?!
La chica nos tenía hipnotizados. Sin duda era la mejor.
La puta, tenía gran carisma. Mientras hablaba jugaba con su chicle, hacía bombitas, se lo sacaba y hacía bolitas con él entre sus dedos, se lo volvía a meter a la boca, lo agarraba por un extremo entre sus dientes y sosteniendo el otro extremo con sus dedos lo estiraba desagradablemente, incluso se le cayó al suelo, lo recogió, se lo volvió a meter a la boca sin siquiera sacudirlo o soplarlo y siguió mascándolo como si nada diciendo que mugre que no mata engorda.
MARÍA: ¡Soy la más bella y la mejor de todas las chicas de por aquí! ¡Tengo la fama de ser la más puta del sector, mis amores hermosos, no los defraudaré!… ¡Además soy bien barata!…
ISADORA: ¡Eres precisamente lo que necesitamos, amor!… ¡Eso me gusta!
JOHAN: ¡Uy, mamá, está puta tiene estilo! ¡Me gusta mucho! ¡Es muy malota, depravada y viciosa! ¡Pregúntale su precio!… ¡Y ya sabes mamá… lo que hablamos ahorita, no la vayas a cagar otra vez!…
Mamá le sonrió a la putita, le guiñó un ojo y le dijo:
ISADORA: ¡Wow!… Jejejeje… ¡Qué rico, perrita!… Jejeje… ¡Mira, te explico, mi hijito es muy tímido y me pidió el favor de que te preguntara cuánto cobras por un servicio completo!
MARÍA: ¡Wow! ¡¿Con anal y todo para este padrecito?! ¡Está muy bueno tu nene! ¡Me encantan los bien jovencitos así como yo!
ISADORA: Jejeje… ¡Gracias, mi vida!…
Mamá me miró morbosamente y me preguntó en voz alta mientras la María la escuchaba:
ISADORA: ¡Oye, mi amor ¿escuchaste aquí a la puta? ¿quieres con todo y culo?!
JOHAN: ¡Si mamá, pero por supuesto! ¡Dile que con todo y culote!…
ISADORA: ¡Mi hijo quiere con todo y culo! ¡¿Cuánto cobras por el servicio completo? putilla!
MARÍA: ¡Denme 100 por una deliciosa hora de pasión! ¡Prometo llevar a tu hijo al cielo y volvértelo a traer bien calmadito y deslechado!
ISADORA: ¡Uuuuyyy!… ¡Tengan a la nena!… ¡Y ténganme a mí que me voy de culo!… ¡Oye, cobras más que una zorra prepago, cariño, hazme una buena rebajita, mamita!
Molestándome por lo que había acabado de decir la tacaña de mi madre pronuncié:
JOHAN: ¡Mamááá!…
MARÍA: Jajaja… ¡No, cómo se te ocurre, mi amor!… ¡Es que la vida está muy difícil, amorcita! ¡Esto de la inflación nos está matando, y una manteniendo bebés no puede hacer rebajas!…
ISADORA: ¡¿Tienes hijos? putilla!
MARÍA: ¡Dos! ¡Una bebé de 2 añitos de edad y un bebecito de casi 6 meses!
ISADORA: ¡Qué mamá tan remamasota eres!… Jejeje…
MARÍA: ¡Gracias, mi señora!
ISADORA: ¡Pero aun así yo sé que nos puedes hacer una buena rebajota!
MARÍA: ¡No puedo hacer rebajas! ¡Les prometo que mi servicio, mi chocha y mi culo son de calidad! ¡Mamadas, vaginal y anal de gran nivel! ¡Al final dejo la verga bien limpiecita con mi lengüita y con pañitos humedecidos! ¡Y más encima se incluye la piecita! ¡Todo por una hora completa!
JOHAN: ¡La oferta está excelente, mamá!
ISADORA: ¡Pero es que eres más cara que una prepago, perrita! ¡Debes considerar eso, mamita!…
MARÍA: ¡Es que yo le hago maravillas a mis machotes en esas ricas vergotas y en esas hermosas huevotas cargaditas de leche! ¡Qué rico, jueputa!… ¡Me quiero meter esa vergota ya a la boca!…
ISADORA: ¡Deberías hacerlo gratis ya que tienes tantas ganas de verga, mijita!
MARÍA: Jajaja… ¡A mí me gustaría hacerlo gratis, mi amor, pero es que también debo subsistir y responder por mis bebés, mamita! ¡Además si no como me muero y después quién les va a chupar y a consentir las vergas a todos estos papacitos ricos! ¡Créeme, mi amor, no se van a decepcionar de mis servicios!
ISADORA: ¡No te vas a quedar pobre por hacernos una buena rebaja, nena!
MARÍA: ¡Mi cobro es justo, mamasota! ¡Les ofrezco magnífico servicio! ¡Mis maneras de hacer gozar a hombres y mujeres son las mejores del sector!¡Las otras putitas de por aquí no lo hacen tan bien como yo!… Jejeje… ¡Esas perras no hacen ni mierda, no complacen a sus clientes como debería ser, así como lo hago yo! ¡Ni siquiera se dejan besar ni agarrar bien las tetas ni el culo las malparidas y comienzan a afanar a los hombres para que eyaculen rápido! ¡Yo toda la vida he estado por aquí puteando, nací aquí en la calle y vivo aquí mismo! ¡Nunca asistí al colegio, la calle me puteó y me adiestró! ¡Como puede notar, reinita, tengo toda la experiencia del mundo! ¡Garantizo total calidad y satisfacción! ¡Por lo general todos los que me prueban vuelven!
ISADORA: ¡Pero cobras carito, mi vida!…
MARÍA: ¡No es caro, mamasota! ¡Para todo lo rico que hago esa cantidad es poco, mi amor!… ¡Toma, te doy besitos gratis para que veas que soy pura calidad con mis clientes!
La puta estiró nuevamente su cabeza y volvió a darle unos cuantos besitos a mamá en sus labios, luego se atrevieron juntas, frente a mí, a morrearse en un intenso y sensual besote lésbico de lengua.
Eso me puso a mil.
Aceleré el ritmo de mi pajazo mientras veía esa tremenda escenota.
Se notaba que mamá lo estaba disfrutando muchísimo. Par de descaradas.
Las dos eran un par de cochinas, incluso cada una agarró el chicle, que masticaba la puta, por un extremo con sus dientes y lo estiraron, el chicle pasó completamente a boca de mamá y se siguieron besando como locas.
MARÍA: ¡Ahí te regalo mi chicle, reinita! ¡La ñapa!… Jejeje…
Mamá, muy entusiasmada, fue tan tacaña que no desperdició el chicle, lo mascó dentro de su boca. Se deleitó con ese pedazo de goma, el mismo que antes había estado mascando la puta dentro de su boca mamadora untada de semen de muchos hombres, y María sonrientemente sacó un bon bon bum para chupar y sacarle el chicle para seguir mascando.
ISADORA: ¡Uuff!… ¡Mil gracias!… ¡Mira, mijo, me gané un chicle gratis! ¡Qué rico, hijueputa!… Jejeje… ¡Me has dejado acalorada y sin palabras, putita! ¡Besas muy rico!… ¡Pero hazme una rebajita, María! ¡Es que 100 es muy caro! ¡A lo bien es un robo!
Me puse rojo de la vergüenza y la ira. La hijueputa de mamá continuaba con su tacañería.
María, mientras chupaba su bon bon bum, le respondió a mamá demostrando muchísima paciencia:
MARÍA: ¡No, mi amor, no es ningún robo! ¡Esa maña la dejé hace meses! ¡Pero miren, también les puedo ofrecer una rica mamadita de 10 minutos por 30, o vaginal por 15 minutos a 70 y les encimo la deliciosa mamadita!
María cuando pronunció las palabras “mamadita” hizo la mímica de mamada con su bon bon bum como si este fuera una verga cabezona y lo lengüeteó hábilmente demostrándonos sus destrezas mamadoras.
ISADORA: ¡Uuff!… ¡Mamita!… ¡Pero tú cobras muy caro, putita! ¡Para esa gracia nos hubiéramos ido al norte!
MARÍA: ¡Allá sí que es caro!… ¡Aquí las chicas cobramos muy barato! ¡Pero si quieren les puedo conseguir unas trans que ellas cobran aún mucho más barato! ¡Esas perras sí que son regaladas! ¡Dan culo casi gratis!… Jejeje…
Mamá, dirigiéndose a mí, me dijo con tono burlón:
ISADORA: ¡Oye mijo, ¿Y si lo haces con un transexual?! ¡Nos ahorraríamos dinero! ¡La putita acabo de decir que esas perras dan culo casi gratis, me conviene!
JOHAN: ¡¿Estás loca? mamá! ¡No soy marica! ¡No seas huevona! ¡Yo quiero hacerlo con ella, con la María!…
Mamá miró a la putita y le dijo:
ISADORA: ¡No, nada de trans!… ¡Mi bebé quiere un servicio completito contigo! ¡Ahí está, te doy 40 por el servicio completo de una hora!
MARÍA: ¡No, mami!… ¡No alcanza para nada!… Jejeje… ¡De verdad que me gustaría hacerlo gratis, pero no puedo, mi doña! ¡Si yo fuera millonaria me prostituiría sin cobrar, daría culo gratis y antes ofrecería plata para que me claven la verga, pero soy una vil putilla pobre y me toca mantenerme!
ISADORA: ¡Ya veo!… ¡Mira, mija, te doy 41! ¡Es todo lo que tengo! ¡No traje más plata!
María mordió y trituró el bon bon bum con sus poderosos dientes haciendo grotescos ruidos y comenzó a masticar su ansiado chicle abriendo y cerrando su boca de manera muy vulgar y chasqueante, luego respondió:
MARÍA: ¡Madrecita! ¡Búscate en los bolsillos y verás que encuentras el resto de la lana! ¡Yo sé que tienes mucha más! ¡Se ve que eres una dama de clase y que tiene sus buenas lucas!
ISADORA: ¡No creas, amor!… ¡Te doy 41 y medio y me regalas otro besito para mí!… ¡Qué rico!… ¡Porque los besitos son gratis ¿no?!
Mamá, dejando de mascar su chicle, muy mimosamente, estiró sus labios y la puta María se sacó su chicle de su boca pegándolo sobre el sucio techo del carro y le dio un potente y sonoro pico a mi madre. Después de eso la putilla dijo lo siguiente:
MARÍA: ¡Si, mi reina, los piquitos y los besitos si son gratuitos, madrecita preciosa, pero de resto no, me toca cobrar!…
María le dio otros cuantos picos más a mamá, juntas se veían muy tiernas dándose besitos en los labios, y nuevamente se besaron de lengua.
Aunque ver a mamá besarse con una puta de calle me parecía tremenda cochinada debo aceptar que me excitaba muchísimo y hacía que me masturbara con más ahínco.
No sé cómo diablos mamá era capaz de besar a esa desconocida boquita mamadora, que quién sabe ya cuántos penes había tenido adentro hasta el momento en solo esa mañana.
Comprendí que mamá se estaba “sacrificando” para lograr que la puta se enterneciera con ella y le rebajara el cobro ¡Dios, mamá lo hacía todo por la puta tacañería que se manda!
Después de ese tremendo morreo, Juntas se dieron besito esquimal, es decir, se frotaron tiernamente la punta de sus narices, y mientras la puta volvía a despegar su chicle del techo del carro y se lo volvía a echar a su mamadora boquita para seguir mascándolo, mamá dijo:
ISADORA: ¡Uuff!… ¡Ricura, me tienes loquita!… ¡Qué besitos tan deliciosos!… ¡¿Entonces te doy 41? princesita!…
MARÍA: ¡No, mamita, créeme que no puedo dejar el servicio en menos de 100!
ISADORA: ¡42 y te doy estas moneditas! ¡Ahí te queda hasta para los dulces, mi amor!…
MARÍA: Jajajaja… ¡No mi amor, de verdad no puedo, mi señora!…
ISADORA: ¡Te doy 42 y tres cuartos! ¡Mira, te doy estas valiosas monedotas!
MARÍA: Jajajaja… ¡Le tengo ganas al pipí de tu hijo, se lo quiero mamar y me lo quiero meter por toda esta puta y caliente rajota, pero no puedo hacerlo por menos de 100, madrecita, en serio!
ISADORA: ¡Para no seguir hablando más y para que veas que soy demasiado generosa, te doy 43! ¡Es lo último que te ofrezco, mijita!
Mamá tenía dos billetes de 20000 más unas monedillas en la mano.
Yo quería agarrar a mi madre a cachetadas por tacaña.
MARÍA: ¡Por ese precio solo le doy 2 minutos de mamada!… Jejejeje…
ISADORA: ¡Uy no!… ¡Hace un ratico dijiste que la mamada valía 30 los 10 minutos!
MARÍA: Jajajaja… ¡Ahhh!… ¡Si!… ¡Es verdad, eso dije, reinita!…
ISADORA: ¡A tumbar al gobierno, princesita!… Jejeje… ¡Yo soy muy avispada y no me dejo engañar!… ¡Además me parece que 43 es un precio más que justo por hacerle el servicio completo a mi hermoso hijo!… ¡Te podrás divertir con semejante vergota tan apetitosa!
Mamá estiró su mano, me quitó la mía de encima y me masturbó el pene por 5 segundos mientras le dijo lo anterior a María.
Luego me soltó y seguí con mi pajazo.
Realmente estaba a punto de soltar la lefa y la tacaña de mamá y la puta de la María no se ponían de acuerdo en el cobro.
MARÍA: ¡Esa verga es una de las más bonitas que he visto, por no decir que la mejor, pero entienda mi reinita que mis bebés y yo también tenemos que alimentarnos, yo no me alimento solo con vergas, mi boca no solo necesita penes y leche sino también de la otra comida nutritiva!
ISADORA: ¡Vamos, princesa, 43 es muchísima plata! ¡Imagínate, cobrando eso por cada hora te volverías millonaria! ¡Tú ya debes ser rica! ¡En cambio una que sí es realmente pobre si la ve negra en la vida!
Mamá si era una verdadera porquería, aparte de ser bien tacaña era bien mala y tras del hecho era totalmente cínica y burletera.
Yo creo que la puta María, al escuchar que mamá le estaba ofreciendo menos de la mitad de lo que ella estaba cobrando el servicio completo, le habría dicho mentalmente: “¡Vieja tacaña hijueputa, si le parece justo ese precio entonces venga usted y de culo y chocha por una hora por ese pago, malparida!”, sin embargo, la prostituta mantenía la calma, se notaba muy paciente y hasta risueña.
MARÍA: Jejeje… ¡No, madrecita! ¡Definitivamente no! ¡43 no alcanza ni para el puto vicio!…
ISADORA: ¡Bien! ¡Ahí está, con todo el dolor de mi alma te doy los 45!
MARÍA: ¡No señora!… Jejeje… ¡Pero espere… tal vez la Mongola le haga el trabajo completo por ese precio!
ISADORA: ¡¿Quién es la Mongola?!
MARÍA: ¡Es esa perra que voy a llamar!…
Inmediatamente María llamó a la tal Mongola gritándole las siguientes palabras:
MARÍA: ¡Hey, Mongola… trabajito!… ¡Ven rápido, puta asquerosa!… Jejeje…
Pronto se acercó una vieja horrible, de apariencia asiática, pero de asiática no bonita, sino fea.
La Mongola tenía como unos 60 años de edad, al parecer padecía de síndrome de Dawn.
Era muy gorda y enana. Tenía muchísimo maquillaje y vestía un vestidito diminuto de niñita chiquita. Se le salían no solo las tetas, sino también todos los gordos.
Yo, apenas vi venir por la ventana a semejante esperpento, le pedí a mamá que con esa mujerzuela ni se le ocurriera.
MARÍA: ¡Les presento a la Mongola! ¡Está bien buena! ¡¿Cierto?!
María le dio unas nalgadas a la Mongola haciéndole mover todos esos gordos, y luego, bajándole el vestidito de niña chiquita, le sacó totalmente las tetas.
Mamá alegre, abusiva y confianzudamente estiró su mano por la ventanilla para tocárselas.
La Mongola no dejaba de sonreír, sus brillantes ojos eran de deseo y picardía, y emitía unos sonidos como tratando de hablar pero sin poder, si acaso hablaba algo no se le entendía nada de lo que decía.
Me estremecí y mi verga pareció perder su vigor. Yo sabía que mamá, con tal de ahorrarse unos cuantos pesos, era capaz de hacerme tener sexo con ese adefesio de la Mongola.
ISADORA: ¡Wow!… ¡La mongola está buenísima!… ¡Mamasota rica!… ¡Qué tetas!…
La tacaña de mamá decía eso para entusiasmarme, pero perdía su tiempo, yo no iba a tener sexo con esa cosa.
MARÍA: ¡La puta de la Mongola no puede hablar bien, pero folla y lo mama como poseída! ¡Es una completa cerda cochina! ¡Muchos hombres prefieren con ella!
ISADORA: ¡Se le ve la piel un poco marchita a la puta! ¡¿Tiene enfermedades sexuales?!
MARÍA: Mmmm…
ISADORA: Jajajaja… ¡Ese “Mmmm” significa que sí ¿no?!
MARÍA: ¡Bueno, eso es cierto, no les puedo mentir! ¡Pero usando el condón no pasa nada!
La desagradable prostituta Mongola, muy excitada, estiró sus labios para que mamá la besara.
Mamá de buenas a primeras le dio unos buenos picos, no le importó haber escuchado lo que María había acabado de decir en cuanto a las enfermedades que esa marrana tenía.
La sucia Mongola se atrevió a agarrar la nuca de mamá y besarla de lengua.
Mi mami le correspondió con mucho gusto ese besote a la Mongola como si nada. Estoy seguro que lo hacía para motivarme a tener sexo con esa mujerzuela tan fea, tan sucia y tan barata.
JOHAN: ¡Mamá!… ¡Qué asco! ¡Jueputa!… ¡Oye, mamá, pensé que eras una mujer decente y orgullosa! ¡Tú dijiste que no eras lesbiana ni bisexual!… ¡Si sigues así vas a terminar chupeteándote con todas las putas de la zona!
Mamá, mientras mascaba alegremente su chicle, me dijo muy sonriente:
ISADORA: Jajaja… ¡No seas exagerado, nene!… ¡Ay papi! ¡La Mongola besa muy rico! ¡Mamasota!… ¡Está muy linda esta hembrota! ¡Deberías hacerle con ella! ¡Mira ese culazo!… ¡Uuff!… ¡Es toda una hembrota! ¡Mira que tiene buena carne de dónde agarrarla y me sale a un precio un poco más razonable! ¡Yo de ti me tiraría a esta putaza!…
No podía creer que por su tacañería mamá quisiera meterme por los ojos a semejante mamarracho tan grotesco, y mucho menos podía creer que quisiera que yo tuviera sexo con un adefesio lleno de quién sabe cuántas enfermedades de transmisión sexual, de seguro tenía esa cuca agusanada y con pus.
No aguanté más y enojadamente le grité a mamá lo siguiente:
JOHAN: ¡No, mamá! ¡No!… ¡No!… ¡No!… ¡No!… ¡Y no!… ¡No quiero con esa puta! ¡Yo quiero es con la María, y punto!…
Con temor vi que la Mongola empezó a caminar bordeando el carro y se pasó al lado de mi ventanilla, la cual permanecía cerrada.
La horrible puta se quedó mirándome con cara de loca y de boba ganosa.
Su rostro y su mirada reflejaban demasiadas ansias pervertidas de follarme. Sus ojos eran saltones y desorbitados, al parecer tenía uno de vidrio, y me hacía ojitos, muecas y gestos de coquetería.
La detestable putaza me lanzaba besitos al aire. También me hacía como si estuviera mamando una verga invisible y se reía como poseída y como idiota. Sus dientes estaban torcidos, cariados y amarillos y eructaba bastante.
La verdad es que la Mongola me dio mucho miedo, asco y fastidio. Hice pataleta, un berrinche que llamó la atención de algunas otras putas, clientes y gente que pasaba por ahí.
No sé cómo mamá fue capaz de besarse, alegremente, con ese engendro del demonio.
Mamá me hizo una cara como de quererme matar y desinfladamente le dijo a la putita María:
ISADORA: ¡Graves!… ¡Mi bullicioso bebé dijo que no quería con la dama sino contigo, mi vida!
MARÍA: ¡Bueno, entonces son 100!
ISADORA: ¡Te hago la última oferta, te doy 50!
MARÍA: ¡No, mi señora!… Jejeje… ¡Lo siento, mi amor!… ¡Hasta luego, tengo que atender a otros clientes que si pagan completo y hasta dan buena propina!… ¡Que tenga buen día, madrecita!… ¡Vamos Mongola!…
ISADORA: ¡Espera, niña, ven, negociemos!… ¡Te doy 55, putita, es que de verdad cobras caro, zorrita, nos estás engañando!
MARÍA: ¡Es que cobro porque hago un servicio excelente, mami, ya se lo he dicho de sobra! ¡Y como se pueden dar cuenta tengo buenas tetazas y rico culazo, y todo es natural! ¡Miren, juzguen ustedes mismos! ¡Díganme si les miento!…
María se sacó las tetas y las empezó a estremecer ante la sonriente cara de mi querida madre y de la sucia, vieja y horrible Mongola.
Dejé de hacer escándalo y se me volvió a parar la verga cuando le vi esas tetazas bamboleantes a María.
A mi mamá casi se le salen los ojos al contemplar esas espectaculares tetotas de la perrita, y exclamó lo siguiente, mientras se saboreaba con su lengua sus labios.
ISADORA: ¡Wow!… ¡Remamasota!… ¡Uuff!… ¡Qué tetotas tan bacanas te mandas!… ¡Están sabrosísimas!…
La Mongola nuevamente se situó al pie de María y comenzó a chuparle las tetas.
María, muy sonriente, abrazaba y mimaba a la Mongola como si fuera una bebé.
La puta de la María hizo que la Mongola se separara de sus grandes y hermosas tetotas, y mamá y yo vimos que cuando desunió a su horrible amiguita de sus tetazas salió un poderoso chorro de leche de una de esas ubres mojando la cara de la Mongola.
Haber visto eso me excitó sobremanera. Mi verga volvió a su vigor y proseguí con mi pajazo.
María se agarró las tetas, una de ellas tenía el pezón mojado de leche materna y seguidamente ella misma se la estiró y se la lamió dejándola limpia.
Mientras María se agarraba sus formidables y lecheras tetotas moviéndolas y enseñándonoslas preguntó:
MARÍA: ¡¿Qué tal mis tetotas?!
ISADORA: ¡Mamasota linda!… ¡Tienes unas señoras tetotas lecheras y levantaditas, pero caídas del mismísimo cielo!… Jejeje… ¡Qué delicia!… ¡Mira…mira, papi ¿te gustan? mijo!
JOHAN: ¡Uuff!… ¡Qué tetotas tan salvajes y lecheritas tiene esta perrita, mami!… ¡La quiero!… ¡Quiero usar a esta puta!
MARÍA: Jejeje… ¡Pueden agarrar la mercancía si quieren! ¡Bien puedan, agárrenle todo a la perrita que la perrita no muerde ni se pone brava!… Jejeje…
ISADORA: ¡A ver, pues!…
Mamá sacó la mano por la ventanilla del carro y agarró, apretó y palpó las tetas de la putilla.
MARÍA: ¡Madrecita, dígame si le miento!… ¡Diga si la putita ganosa le dice mentiras!
ISADORA: ¡Uuff!… ¡Juemadre!… ¡Qué ricas tetotas, santo Dios bendito!… ¡Están preciosas y deliciosas!… Mmmm… ¡Una verdadera tentación!… ¡Uuff!… ¡Pues la verdad, putilla, es que tienes unas tetas firmes, suaves, lecheritas y bonitas! ¡¿Cierto? mijo!… ¡Pero toca, mi amor, ven, toca a la putita!… ¡Arrímate!… ¡Aprovecha que es gratis el toqueteo!…
Yo estiré una mano frente a mamá y sobre el volante y la saqué por la ventanilla para agarrar las tetas de la perrita también.
Al apretar una de esas tetotas de repente soltó un chorrito de leche a presión que me cayó en toda la cara.
Me llevé una mano a mi excitado rostro para limpiarme la leche y observé el maternal líquido.
JOHAN: ¡Wow!… ¡Me gusta!… Jejejeje… ¡Qué chorrazo de leche materna!… Jajaja… ¡Me dejó mojada la cara!… Jajaja… ¡Están buenísimas estas tetas, mami!… ¡Yo quiero con esta puta! ¡No coticemos más!… ¡Págale ya!…
MARÍA: ¡Lo que les ofrezco es calidad, mis amores! ¡No se arrepentirán, se los prometo!
La putita María se dio la vuelta y se subió su faldita. No tenía calzones. Se agachó un poco y empezó a mover esas soberbias y putísimas nalgotas.
JOHAN: ¡Déjame ver el culazo de la putita, mamá! ¡Hazte a un lado, tonta!
Completamente arrecho, puse mis rodillas sobre las piernas de mamá para asomarme por la ventanilla y mirar a la apetitosa mujerzuela.
Prácticamente me le subí encima a mi mami, y miré el culazo de la suculenta putita con mucho morbo mientras ella movía esas nalgotas de manera endemoniadamente deliciosa yo me seguía haciendo la paja muy alegremente.
JOHAN: ¡Wow!… ¡Severo culazo!…
MARÍA: ¡Toca mis nalguitas, papito! ¡Dale nalgadas a la putita!
ISADORA: ¡¿Nalguitas?… nalgotas querrás decir, mamita!
MARÍA: ¡Para que se den cuenta del buen servicio que les ofrezco! ¡No les cobro por mirar ni por tocar ni por besar!… ¡Toca, mi amor!… ¡Nalguea a esta perra hijueputa!
JOHAN: ¡Toma, perra!… Jejeje… ¡Toma puta!…
Le di unas buenas palmadas a la sonriente y complaciente putita, y para mi sorpresa también mi mamá sacó una mano por la ventanilla y le dio unos agarrones y unas palmadas a esas nalgotas tan divinas.
ISADORA: ¡Wow!… ¡Me gustan las nalgotas de esta perra!… Jejeje… ¡Toma, puta!… ¡Toma, cerda!… Jejejeje… ¡Está muy buena esta hija de puta!… Jejeje…
MARÍA: Jejeje… ¡Para que vean que esta hijueputa es una puta de calidad! ¡Esta perra es bien complaciente, mis amores!… ¡Bésame papi!
La puta me ofreció sus labios, casi me salgo por la ventanilla cuando me estiré sobre mi mami para poder besar a la perra.
Sus labios fueron deliciosos, y luego nos besamos de lengua.
Esa lenguita juguetona era suave y traviesa, se movía de un lado para el otro.
ISADORA: ¡Ahora besa a la puta de la Mongola, papi! ¡Aprovecha que besar a las dos putas es gratis!… Jajajajajaja…
María y mamá rieron estruendosamente y la feliz Mongola ya estaba estirando sus rojísimos y abultados labios para besarme.
Instantáneamente yo metí mi cabeza por la ventanilla y rápidamente me acomodé en mi silla.
Aunque ya la Mongola no me asustaba tanto aún me producía asco.
JOHAN: ¡No, mamá! ¡No! ¡No hay que abusar!… Jejeje… ¡No hay que ser abusivos con la señorita putita Mongola!… ¡Es bueno aprovechar un poco cuando le tienden la mano a uno, pero no hay porque tomarse todo el brazo!… Jejeje…
ISADORA: ¡Tan bobito! ¡Yo siempre te he dicho que toca aprovechar todas las oportunidades!…
JOHAN: ¡En otra ocasión, mamá!
ISADORA: ¡Bien, papito!… ¡Oye, María, me gustas mucho, pero sé razonable con el precio!… ¡Te daremos 70 por una hora, princesita! ¡¿Eh? ¿qué dices?!
MARÍA: ¡Uy no!… ¡Madrecita, yo doy un servicio de calidad! ¡Esta perra es pura calidad, ya les dije!… ¡No puedo dejarlo en menos, mamacita rica!
Mamá tomó la manita de la putita, y haciéndole coquitos con su cara y guiñándole el ojo, le insistió:
ISADORA: ¡Aayy!… ¡Mamita!… ¡Déjale el servicio al muchacho en 70! ¡Juntas sabemos que puedes hacernos la rebajita! ¡¿Qué dices? putita!…
MARÍA: ¡Lo siento, no puedo, madrecita!
ISADORA: ¡Vamos!… ¡Yo sé que sí puedes!… ¡Dale, niña!… ¡Es como para no seguir cotizando más por aquí!…
MARÍA: ¡Ay madrecita, de verdad no puedo! ¡En serio a mí me gustaría dejarles más barato, y más si es para comerme semejante vergón tan rico, papacito! ¡Pero la verdad es que no puedo y menos con esta inflación tan berraca!
ISADORA: ¡Aahh… chiquilla malita!… Jejeje… ¡Mira que el niño está ansioso!… ¡Hazme ese favorcito! ¡¿Sí? mi vida!… ¡No seas malita, cariño! ¡Mira que el bebé se fijo fue en tu culote y en tus lecherotas tetotas solamente!… ¡Mira, me dejas en 70 el servicio y te regalo esta estampita de San Nicolasito, el santo de las putitas!
MARÍA: Jajaja… ¡Ese no es San Nicolás!… ¡El que tiene ahí es San Simón!
ISADORA: ¡Mira, te regalo también el de las animas benditas!
MARÍA: Jajaja… ¡Usted es muy divertida, mi señora! ¡Me inspira gracia!… Jejeje… ¡Esperen le pregunto a mi mamá a ver qué dice!…
ISADORA: ¡Uuff!… ¡¿A tu mami?!… ¡Ve rápido a ver qué te dice la señora! ¡Yo creo que dirá que sí!…
La puta María dio unos silbidos llamando a una señora de unos 40 años de edad que fumaba un porrito de marihuana. Esa puta era su madre.
La cuarentona señora, aunque estaba muy, pero muy rebuena de cuerpo, tenía tremenda cara de depravada y de viciosa, se veía llevada.
La mamá de María tenía una teta prácticamente por fuera y estaba recostada sobre una sucia pared. Una de sus piernas estaba doblada con el pie puesto en el muro.
La prostituta estaba esperando cliente mientras mostraba las piernas y un gran y vulgar escotazo.
MARÍA: ¡Fiuuuu!… ¡Ps!… ¡Ps!… ¡Fiuuu!… ¡Oe!… ¡Mamá!… ¡Mamááá!… ¡Psss! ¡Psss!… ¡Dora!… ¡Oe, Dora!…
La señora no escuchaba los llamados de su hija y ella continuó tratando de llamar su atención.
MARÍA: Jejeje… ¡Está muy sorda mi mamá hoy!… ¡Pss!… ¡Pss!… ¡Hey…
Nada que escuchaba la mamá de María.
MARÍA: ¡Hey!… ¡Hey!… ¡Dora la mamadora!… ¡Ole!… ¡Mamaáá!… ¡Está bien ida esta perra hoy! Jejejeje… ¡Oe, pero voltea la jeta para acá, prostituta de mierda!… Jejeje… ¡Oe, perra! ¡Psss! ¡Pssss!… ¡Oe, mamá, voltea a mirar!… ¡Oe, puta!… ¡Juemadre! ¡Qué sorda está esta vieja!… Jejeje… ¡Está bien trabada esa hijueputa!…
La mamá de María estaba muy retraída y fija en su vicio, como que se le había pasado la mano con la marihuana y quién sabe con qué porquerías de drogas más y estaba perdida en su viaje.
Otra putilla que estaba cerca de ella le dijo a la señora que su hija la estaba llamando y por fin la señora volteó a mirarla con suma pereza.
MARÍA: ¡Oye, mamá… 70 por un servicio completo por una horita ¿puedo?!
DOÑA DORA: ¡No, mija!… ¡150 la hora, ya sabes, con mamadita, cuquita y culito!…
María volteó a mirar a mi mamá y mientras aun mascaba chicle de manera vulgar y desagradable le dijo:
MARÍA: ¡Ya escuchó, mi veci!… ¡150 la hora sabrosona!
Mamá miró sorprendida a la putita María y le dijo:
ISADORA: ¡Cariño, pero nos habías dicho 100!
Por fin me cansé, mi paciencia con mamá se acabó totalmente y le dije:
JOHAN: ¡Ay, Jueputa vida remalparida!… ¡Mamá, deja la maldita huevonada y no seas tacaña! ¡Dale a la puta los cien mil hijueputas y cagados pesos aunque sea!
ISADORA: ¡Pero podemos ahorrarnos unos pesitos, Johan!
JOHAN: ¡Mamá!… ¡Vida gran doble hijueputa!… ¡No querrás que me ponga a patalear y a formar escándalo aquí nuevamente! ¡Mira, mamá, te juro por la gran puta perra que haré mucho más bullicio que ahorita, hijueputa!…
ISADORA: ¡Está bien! ¡Está bien! ¡Como quieras, chino hijuemadre, grosero, altanero y manipulador!… ¡En lugar de apoyarme lo que hace es boletearme! ¡Pagaré los hijueputas cien mil pesos entonces!
Me alegré y dulcemente le di un besote en la mejilla a mamá.
JOHAN: ¡Eso, mamita linda!… Jejeje… ¡Te amo, mamá!…
Le di otros besos a mamá en la mejilla.
Mi mami se puso un poco de mal genio y con voz humillante y golpeada le recalcó a la voluptuosa putica lo siguiente:
ISADORA: ¡Muy bien, fulanita! ¡Usted gana!… ¡Le daré los hijueputas 100 como para que haga lo del día y no se muera de hambre!… ¡Pero yo veré, nenota, me le da un buen servicio a mi muchacho!
JOHAN: ¡Wow!…
MARÍA: ¡Buena decisión, mi veci!… ¡Ya les dije, no se arrepentirán de los servicios de esta perrita fogosa!… Jejeje…
ISADORA: ¡Al menos en ese precio se incluye el precio de la piecita ¿no? niñita!
MARÍA: ¡Claro que sí, madrecita! ¡Ahí se cubre el costo del condón, de los lubricantes, de los pañitos humedecidos y del papel higiénico!
ISADORA: ¡Oiga, puta, no olvide devolverme las estampitas de los santos que le di, perra! ¡Ya no se las regalo, mamita! ¡Como no hubo rebaja pues no hay estampitas… malparida!
MARÍA: ¡Regáleme la de San Simón, mamasota!… ¡Me fascina San Simoncito, tan bello él!… Jejeje…
ISADORA: ¡Noooo!… ¡Qué le pasa… perrita!… ¡Le respondo de la misma manera que usted nos dijo: NO PUEDO!
Mamá estaba de mal genio por haberse desprendido de unos pesitos.
La puta de María, sonriendo, le devolvió las estampitas a mamá y le dijo:
MARÍA: ¡El pago es por adelantado, madrecita!
ISADORA: ¡Ya lo sé, perra hijueputa!…
JOHAN: ¡Pero no seas grosera con la María, mamá!…
ISADORA: ¡Yo soy grosera con el que se me dé la hijueputa y regalada gana!…
MARÍA: ¡¿Me da mis cien? mi señora!
ISADORA: ¡Ay, que sí!… ¡Ya le pago, malparida! ¡Pero primero necesito parquear el puto carro!
MARÍA: ¡Vaya!… Jejeje… ¡Cuánto le duele dar unos centavitos a la señora malgeniada!
Mi tacaña madre preguntó de mala gana:
ISADORA: ¡Oiga, marrana!… ¡¿Dónde hay un puto parqueadero por aquí cerca que no veo?! ¡¿O es que ni esa joda tienen por aquí?!
A María le parecía divertida mi mamá y su malgenio y le respondió con una sonrisita socarrona.
MARÍA: ¡Ahí a la vuelta, madrecita!
ISADORA: ¡¿Dónde?!… ¡Explíqueme bien!…
MARÍA: ¡¿Si ve a la putica de faldita de malla que está con el señor gordo de sombrero café? mi señora!
ISADORA: ¡Si!… ¡La veo!…
MARÍA: ¡Doblando esa esquina está el parqueadero!… ¡Pero lo puede dejar también aquí afuera y se ahorra lo del parqueadero para que no se quede pobre, doña tacañina!… Jejeje…
ISADORA: ¡Esta atrevida!… ¡Guache malparida!…
MARÍA: ¡Gracias! ¡Muchas gracias!… Jejeje… ¡Cretina!… Jejeje…
ISADORA: ¡Me gustaría ahorrarme ese dinero, perra! ¡Pues todo se me va en pagarle a usted, hija de puta! ¡Pero no puedo arriesgarme! ¡Si me atreviera a dejar mi carrito por aquí cuando volviera por él lo encontraría totalmente desbalijado! ¡A como son ustedes de ladronas no me confío! ¡Yo sé que son cómplices de las raticas de por aquí!…
MARÍA: ¡Por esa porquería de carro tan viejo y tal feo no dan nada por ninguna parte! ¡Daría pereza robárselo!… Jajajaja…
María, riéndose, se quedó a esperarnos mientras mamá conducía hasta el parqueadero.
Mamá parqueó el carro, mientras tanto yo me guardé mi miembro, bajamos del auto, salimos del parqueadero y aprovechando que casi no había gente a esas horas de la mañana, sino solo putas, me volví a sacar la verga por el camino y me seguí pajeando mientras nos dirigimos hacía la rica putita.
Las otras putitas me lanzaban piropos y me ofrecían sus servicios.
ISADORA: ¡Uiccchhh!… ¡Por aquí sí que huele a semen!…
JOHAN: ¡No te quejes, mamá!… ¡Tú misma fue la que dijiste que viniéramos aquí!
ISADORA: ¡Resultó no ser tan barato como pensé!… ¡Vida hijueputa!… ¡Esas putas nos engañaron! ¡Mañosas y ladronas malparidas!…
JOHAN: ¡Cállate, mamá! ¡Las putas te están escuchando y podrían ofenderse y golpearnos en gavilla!
ISADORA: ¡Cuando estés follando a la puta esa de la tal María dale con todas tus fuerzas por ese puto culo a esa perra hijueputa y ladrona! ¡Déjale ese culo destrozado! ¡Qué se vea que valió la pena cada centavito que nos robó esa infeliz!
Llegamos a donde María esperaba.
La putita de primerazo me agarró la verga masturbándola con su experta manita estando ahí en la calle.
JOHAN: ¡Caramba! ¡Qué buen servicio! ¡Págale, mamá!…
Mamá suspiró tristemente y sacó de su bolso un billete de cien mil pesos.
ISADORA: ¡¿Dijo 70?!
MARÍA: ¡100, mi señora!… ¡No sea tenida!… ¡Me tiene que dar 100!
ISADORA: ¡Esa mierda!… ¡Qué robo tan hijueputa!… ¡Tome, zorra, coja el puto billete!…
Como sin querer, y con mucho esfuerzo y pesar, le pagó los cien mil pesitos a la puta, casi no los suelta.
MARÍA: ¡Uy mi señora, pero en serio cómo le duele darle unos cuantos pesitos a una simple puta ¿no?!
ISADORA: ¡Cállese, chicuela! ¡Más le vale dejar a mi muchacho bien satisfecho, malparida de mierda!…
MARÍA: ¡No se preocupe, vieja pichurria careverga! ¡Yo atenderé muy bien a semejante papasote tan rico! ¡Mira nada más que verga tan rica y olorosa tiene!… Jejeje…
La perrita se guardó el billete entre sus tetas, y su mamá, doña Dora la mamadora, recostada todavía en la pared, mientras fumaba, miraba divertida cómo se trataban María y mi madre.
A la puta de doña Dora, al igual que a mí, le daba risa escucharlas.
Mi madre le dijo a María que ella iba a estar presente durante toda la sesión de sexo.
María se incomodó, le cobró a mamá un poco más de dinero por estar presente.
Mamá, esponjándose de la ira, le contestó que ni un peso más le iba a dar y finalmente la prostituta aceptó que mamá presenciara todo el acto sin cobrarle de más para evitar pelear con ella.
María nos hizo entrar a una fea casucha y luego a un sucio y medio oscuro cuartucho de cortinas corridas y dentro del cual estaba una cama más o menos grande, un mueble parecido a un armario, una mesita y un bote de basura donde se depositaban los condones usados. Las paredes estaban forradas de afiches pornográficos.
María sacó un cachito de marihuana, lo prendió, lo aspiró y le ofreció a mi mami una fumadita.
MARÍA: ¡Tranquila, reinita, le aseguro que el porrito está limpio y no le cobro por la aspiradita!
ISADORA: ¡Está bien, puta de mierda! ¡Desde que sea gratis me le mido! ¡Toca aprovechar!…
Mamá aspiró un poco de esa mierda y se notó que entró en calor y confianza.
CONTINUARÁ…
ESCRITO POR SIREMIS.

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