Mi amiga Paola
Mi amiga especial Paola, tiene un encuentro con dos viejos y yo la grabo.
Por aquella época, yo andaba por los 10 y tenía una amiga especial llamada Paola, de 12. Me caía super bien, yo sentía que la admiraba porque era una especie de modelo a seguir.
A su corta edad, ya cogía con señores y la muy zorra me insistía que la acompañara, que me iba a encantar, a ella le gustaba mucho sentirse deseada por viejos y más le gustaba lo que la hacían sentir cuando se la cogían.
Ella me contaba hasta el último detalle de sus encuentros con los señores maduros, lo que me tenía totalmente intrigada y confundida.
Un buen día, me dijo que la irían a visitar el profe de gimnasia y el conserje, cosa que la tenía totalmente emocionada. Ese dia sus papas saldrian a un compromiso y llegarian un poco tarde, por lo que la dejarian encargada con la vecina, una amable viejecita que ni cuenta se daba de nada.
Así que, el día esperado, la muy perra de Paola, se escabullo y se fue a su casa a esperar a los viejos. A mí me dijo que me escondiera en la recamara de junto, donde había un pequeño agujero disimulado junto al espejo para poder observar todo, a ver si con eso me animaba a participar en otra ocasión.
Así que yo me escondí, pero se me ocurrió tomar video de lo que iba a ocurrir entre ella, el profesor y el conserje.
Cuando llegan los viejos, de inmediato Paola los llevo a su recamara, la empezaron a besar, a acariciar y a desnudarla toda, en lo que la zorrita caliente se retorcía de placer, dejándose meter mano por todos lados y ella se entretenía a la vez, acariciándoles la verga sobre el pantalón a los dos pervertidos, degenerados pedófilos.
Mientras yo, desde mi escondite, observaba todo con incredulidad grabando esas escenas, para mí, totalmente inimaginable, completamente desconocidas. No sabía que, una niña de la edad de Paola pudiera hacer esas cosas con señores mayores. Mucho menos me podía imaginar que esas cochinadas le provocaran tanto placer a la pequeña putita.
Los viejos se dedicaron a chuparle su rajita, mientras le metían los dedos a su hoyito, y ella, a su vez les mamaba la verga a los dos, haciendo caras de placer y felicidad.
Al poco y, para mi sorpresa, se la cogieron entre los dos, uno por el culo y el otro por la vagina, en un increíble sándwich, donde la puta de Paola era el ingrediente especial.
Baste decir que le hicieron de todo durante cerca de un par de horas, hasta que los viejos se terminaron dentro de ella llenándola con sus chorros de leche caliente, haciendo que la muy zorrita, se estremeciera de placer.
No me era posible a mi imaginar el tremendo placer que parecía que le daban a Paola, yo claramente notaba que ella lo disfrutaba tremendo, pero yo, en ese momento, ni idea tenia de lo que ella estaba sintiendo, así que…me dio mucha curiosidad saberlo, demasiada.
Al otro día, en el Cole, Paola me convenció de que la próxima vez, yo participara también, así quedamos en espera de la próxima cita con los viejos.
Un par de días después, mi papa me llama a su recamara totalmente disgustado, yo no sabía que mosca le había picado, ya que, conmigo, nunca se portaba así.
Me quede helada cuando me enseña mi propio celular donde aparecía el video que le había tomado a Paola en esa pequeña orgia.
~Me puedes decir que demonios es esto? ~ me decía gritándome y agitándome el teléfono cerca de la cara ~
~Yo…yo ~ No me salían las palabras, y que podría decir ante tan tremenda evidencia.
~Eres una… puta, igual que Paola, igual que tu madre ~ De Paola estaba claro, pero que dijera eso de mi mama, sí que no me lo esperaba. Me llegaron algunos recuerdos, yo era muy chica, muy vagamente de ver a mi mama cogiendo con otros señores en su propia cama cuando mi papa no estaba, hasta que…la encontró con el compadre. Luego supo que, además del compadre, había otros más, muchos más.
~Yo…yo…no…no papa ~
Se me quedo mirando, tal vez mi forma de hablarle le decía que yo no hacia esas cosas, además de que yo no aparecía en el video.
~Ahora me vas a contar todo, sin omitir ni un solo detalle ~
Me lleve exactamente 15 minutos explicándole todo, como Paola me quería involucrar y yo me había negado, aceptando solo grabar ese video, cosa que ni la propia Paola sabía que yo la había grabado, así que no sabía de la existencia de dicho video.
Le conté todo con tanto detalle, al tiempo que mi papa seguía mirando el video, que, cuando termine con mi explicación, note con asombro como mi papa tenía la verga bien dura y parada dentro del pantalón.
~Melany, cuando grabaste eso, te gusto, te excitaste? ~ me pregunto con cierta esperanza en su voz.
~Yo…yo..no, no sé, bueno..creo que si me gusto…algo ~respondí nerviosa, tratando de ser sincera con mi papa, sin saber a dónde me llevaría eso.
~Que parte te gusto más? ~
~Yo…bueno, no…creo que cuando se las mamo a los dos, me parece ~
~Sí?, y ¿qué otra cosa? ~ decía agarrándose el bulto.
~Bueno…yo…yo, creo que muchas cosas, todo lo que le hicieron ~ respondía nerviosa las imágenes de lo ocurrido llegando a mi mente.
~Te…te gustaría…hacerme lo mismo? ~ su voz ya completamente excitada.
No me esperaba eso, así que no supe que responder, así que me quedé quietecita, mirando al suelo, esperando que el tomara alguna decisión.
Entonces, sin más, se la saco y me la puso en las manos, me indico como se la debía agarrar, se sentía bien rico, su cosa grande dura, caliente, palpitando entre mis manos. Yo la veía absorta, haciendo bizcos de lo cerca que la tenia.
~Vamos, cierra los ojos, abre la boca ~
Obedecí sin quejarme, sin oponerme, para mi sorpresa, sentí delicioso como sabia su verga dentro de mi boca cuando me la metió despacio. Entendí perfectamente lo que Paola había sentido cuando se la mamo a esos viejos, así que, sin más, yo se la empecé a mamar bien rico, para su sorpresa y su entera satisfacción.
Me tomaba de la cabeza y me la metía y la sacaba, despacio, pero varias veces, claramente sentí como se estremecía de placer, lo mismo que los viejos con Paola.
Poco a poco, sin decir palabra, me fue desnudando, acariciándome todo el cuerpo, besándome por todos lados. Esa sensación me gustó mucho, así que lo deje hacer a su gusto.
Al poco, note que ya no se aguantaba, me recostó sobre la cama, piernas abiertas, me chupo la rajita un poco, me ensalivo todita y…me la metió.
Me estuvo cogiendo sin parar durante dos días seguidos, me hizo su mujer, su amante, su puta, igual que los viejos habían hecho con Paola y entonces,,,comprendí.
Así que, para cuando Paola me dice que ya tiene la cita con los viejos, yo acepte de inmediato, ahora si sabía lo que se venía y yo…lo esperaba con ansia.
Continuara…
Venta de Contenido


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!