MI ESPOSA Y SU SOBRINO
Hombres y mujeres a veces tenemos fantasías sexuales y yo caí en esta tentación, un día que estaba en casa solo, viendo una película para adultos, estuve pensando que efecto tendría en mí, ver a mi esposa follando con otro, ¿qué sentiría?, ¿me excitaría? ¿o me daría rabia?, no podía imaginar.
Hombres y mujeres a veces tenemos fantasías sexuales y yo caí en esta tentación, un día que estaba en casa solo, viendo una película para adultos, estuve pensando que efecto tendría en mí, ver a mi esposa follando con otro, ¿qué sentiría?, ¿me excitaría? ¿o me daría rabia?, no podía imaginar que podría suceder.
Por otra parte, les cuento que con mi esposa tenemos diez y nueve años de casados, ella tiene cuarenta y un años y yo cuarenta y cinco. Tuvimos dos hijos que ya son mayores estudiando en la capital y al vivir solos, no sé porque existiendo todas las posibilidades para tener una vida íntima maravillosa, al contrario, ésta se fue apagando.
Pero la razón de mi relato es lo que sucedió hace un mes cuando fuimos a una fiesta por la celebración del aniversario de bodas de una pareja amiga que resolvieron hacerlo en grande, contrataron un sitio de reuniones en el que la atención era maravillosa, la comida y el licor excelentes, además un grupo musical que alternaba con un disc jockey y la fiesta estaba tan divertida que me pase de copas, mi esposa también disfruto de los cocteles que me dijo están maravillosos, bailamos hasta media noche, pero a esa hora comencé a sentir los efectos del licor y nos sentamos a descansar con mi esposa cuando un sobrino de ella, que tiene unos veinticinco años, se acercó a conversar con nosotros y en medio de esa conversación yo dije que como estaba pasado de copas iba a solicitar un transporte. Entonces el sobrino de mi esposa dijo… yo no he tomado ni una sola copa, si quieren yo les conduzco el auto.
Nos miramos con mi esposa y decidimos aceptar el ofrecimiento, entonces continuamos la fiesta, no falto una nueva copa cuando me quede hablando con un amigo y mi esposa se fue a bailar con su sobrino. A eso de las dos de la mañana la música del disc jockey se puso muy romántica, las luces de la pista de baile disminuyeron y como la mayoría de los invitados eran parejas, la mayoría bailaban muy pegaditos. Aprovechando la situación mi esposa y el sobrino comenzaron a bailar como si fueran pareja.
Yo me hice el desentendido y recordé lo que había pensado días atrás sobre ver a mi esposa con otro hombre y la imaginación voló pensando que el sobrino de mi esposa podía ser ese otro, desde luego si ella aceptaba.
Llegado el momento de regreso a casa, fuimos al auto y yo dije que estaba muy ebrio que mejor me iba en el asiento de atrás y mi esposa se fue adelante con su sobrino.
Como yo me senté en el puesto detrás del conductor, mi esposa me podía ver perfectamente con solo voltear la cabeza. Me hice el dormido, pensando que después de haber bailado ellos muy pegaditos en la fiesta pudieran estar apasionados. Después de una mirada de reojo de mi esposa hacia mí, la escuche acercándose a su sobrino que le dijo… mi esposo está profundamente dormido y al mismo tiempo estiro su brazo para poner su mano sobre el cierre del pantalón de él, dando pie a que él hiciera lo mismo acariciándole las piernas aprovechando que el vestido de ella, como era una bata enteriza, al sentarse se le había recogido bastante.
Por el camino se lanzaban miradas y de vez en cuando mi esposa revisaba que yo siguiera durmiendo. Pero las caricias se les acabaron cuando llegamos a casa, el sobrino entro el auto al garaje y como yo parecía estar dormido, se bajó abrió la puerta de atrás y comenzó a llamarme avisándome que habíamos llegado.
Yo simulé estar bastante ebrio y él me ayudo a bajar del auto y con las indicaciones de mi esposa me llevaron a mi habitación, allí mi esposa me quito el saco del vestido, los zapatos y lo demás para acostarme y cubrirme con una frazada.
Cuando ellos estaban saliendo de la habitación el sobrino dijo… tía voy a pedir un transporte, pero enseguida ella le respondió… no ya es de madrugada, te puedes quedar a dormir en la habitación de huéspedes y mañana te vas para tu casa y a continuación mi esposa cerró la puerta.
Pasaron al menos diez minutos y mi esposa no regresaba a acostarse, me levanté, abrí con cuidado la puerta y pensé si me la encuentro le digo que tengo mucha sed. Al salir al hall, no los vi, pero de la habitación de huéspedes al estar la puerta entreabierta si salía un rayo de luz, entonces camine hacia allí y al observar por el pequeño espacio que la puerta dejaba salir la luz, me encontré con la escena que alguna vez imagine. Mi esposa y su sobrino estaban abrazados disfrutando un beso erótico rozando sus pelvis y ella recibiendo caricias de él en sus nalgas y los senos y los brazos de ella estaban alrededor del cuello de él.
Ver esta escena me produjo tremenda erección y estaba a la expectativa que de improviso mi esposa detuviera lo que hacían y decidiera regresar a nuestra habitación. Pero cuando vi que el sobrino le subió el vestido y se la saco por la cabeza quedando mi esposa solo con sujetador, tanga y medias de liguero, que tanto nos fascinan, entendí que el asunto iba para largo. Ella por supuesto le quito la camisa y el pantalón, notándose bajo el bóxer una evidente erección, que ella de inmediato comenzó a acariciar por encima y cuando le bajó el bóxer quedó a la vista una verga de buen tamaño, particularmente más gruesa que la mía y ella comenzó a frotársela con su mano, él se animo a soltarle el sujetador y luego la despojo de la tanga y para hacerlo se arrodillo frente a ella, y al tenerla desnuda al frente inició una sesión de sexo oral, que para ello, mi esposa colaboró acostándose en la cama, al tiempo que separó sus piernas y el sobrino se inclinó dirigiendo su boca a su concha para con su lengua inicialmente intentar penetrarla y luego concentrarse en su clítoris, con esto ella comenzó a soltar sus primeros gemidos al tiempo que trataba de levantar su pelvis ofreciéndole su sexo y unos minutos después sus gemidos fueron subiendo de tono hasta alcanzar su orgasmo y comenzar a decir… ya, ya, ya, uhmmm, ay, ay, que rico sobrino, uhmmmmm y se quedó inmóvil con los ojos cerrados. Mientras tanto su sobrino permaneció observando su cuerpo al tiempo que le acariciaba sus tetas.
Cuando ella recobró el aliento le pidió se subiera sobre ella y él muy obediente obedeció encontrándose frente a frente sus sexos y ella metiendo su brazo por en medio de sus cuerpos con su mano dirigió la verga de su sobrino a ala entrada de su concha y en ese instante sentí una mayor erección, era la realización de la fantasía que había imaginado.
Por la expresión del rostro de mi esposa percibí que estaba sintiendo la diferencia de grosor y por momentos lo detenía en su penetración soltando unos, ay, ay, ay. Él le preguntó… ¿te duele tía? Y ella le respondió… es que tu verga es más gruesa que la de mi esposo y es como si estuviera perdiendo nuevamente mi virginidad. Entonces el sobrino detuvo la penetración y se dedico a besar a su tía y estando ella distraída con los besos continuó una penetración suave hasta tocar fondo y ella dijo… ya, ya, ya.
Ella levanto sus piernas y rodeo la cintura de su sobrino y él comenzó un mete y saca, lento al principio, pero luego fue acelerando y entonces fue cuando ella volvió a gemir y con cada entrada de la verga de su sobrino soltaba un aghhh, aghhh, aghhh. Así estuvieron al menos unos diez minutos y cuando los gemidos de mi esposa aumentaron el tono, el sobrino se emociono y comenzó a clavar su verga con mayor fortaleza e intensidad logrando que ella comenzara a disfrutar su orgasmo y él de su corrida resoplando con cada penetración, hasta quedar inmóvil sobre ella y le dijo… gracias tía, fue maravilloso y ella le respondió gracias a ti, estaba deseosa de sexo, pero mi esposo me ha tenido abandonada.
Me gustaría repitiéramos este encuentro, le dijo él y ella le respondió… ya veremos. Al separarse estando mi esposa acostada y con las piernas separada, pude ver como comenzaba a salir de su concha el semen que su sobrino le había dejado dentro fruto de su corrida.
Creí que ya era el momento de regresar a la habitación y hacerme el dormido, después de haber presenciado lo que alguna vez imaginé. Espero se repita el encuentro, pero tengo que pensar como lograr verlos como sucedió esta vez.
Mi esposa regresó a la habitación, se fue directo al baño y después de borrar los recuerdos de su sobrino vino muy en silencio y se acostó a mi lado. Pensé en decirle algo, pero preferí esperar que se repita otro encuentro sin que ella sepa que yo estoy enterado. Mas adelante les contare si algo nuevo llega a acontecer.


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