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Incestos en Familia, Intercambios / Trios

MI MADRE MI VECINO Y YO

Esto que les voy a compartir aconteció hace seis años, por aquella época yo tenía apenas quince años y era muy inocente, mi madre tenía treinta y cinco y mi padre cuarenta y cinco años. Vivíamos una vida normal de familia hasta cuando llegó al edificio un joven de unos veintiséis años.
Esto que les voy a compartir aconteció hace seis años, por aquella época yo tenía apenas quince años y era muy inocente, mi madre tenía treinta y cinco y mi padre cuarenta y cinco años. Vivíamos una vida normal de familia hasta cuando llegó al edificio un joven de unos veintiséis años con quien generé buena empatía, y después cuando conoció a mi madre sucedió lo mismo. Con mi padre la relación fue muy poca porque él tenía jornadas largas de trabajo en la semana, salía muy temprano y regresaba tarde en la noche.

El nombre del vecino era Marcelo, él estaba viviendo solo en la capital porque su familia reside en otra ciudad y por esta época hacía una maestría en una universidad local. Cuando comenzábamos a conocernos un día me entere que a él le gustaban mucho los juegos electrónicos, igual que a mí, entonces me dijo que cuando quisiera podía ir a su departamento que él me los prestaba y como yo estaba muy aficionado con estos juegos, cada vez que podía lo llamaba y él me invitaba.

Con el paso de los días él conoció a mi madre y recuerdo que me dijo… tienes una mama muy bonita, tu padre debe vivir muy orgulloso de tener una esposa como ella.

En ese momento no le di importancia a su comentario y como yo era demasiado ingenuo no dude cuando él invitó a mi madre a que pasara a su apartamento mientras yo me divertía con los videojuegos.

Ellos se quedaban en la sala y yo en el estudio donde él tenía su computadora y una pantalla muy grande que me fascinaba, por eso pasaban las horas y no me daba cuenta hasta que mi madre me avisaba que nos debíamos ir.

En ningún momento sospeche que entre Marcelo y mi madre pudiera comenzar o generarse alguna atracción, solo sé que se despedían de beso en la mejilla y a veces él la tomaba de la mano cuando estábamos de salida de su departamento, pero a esto tampoco le di ninguna trascendencia.

Tiempo después, una tarde, me cansé de jugar y cuando fui a la sala a buscar a mi madre para que regresáramos a casa, ¡oh sorpresa! Marcelo y mi madre estaban trenzados en un intenso beso, yo me asusté y regresé de inmediato al estudio. Me senté y no sabía qué hacer. Para calmarme volví a abrir uno de los videojuegos y pasó al menos media hora antes que mi madre viniera a buscarme.

Prácticamente las veces siguientes que mi madre fue conmigo a donde Marcelo se repitió la misma situación, mientras yo jugaba con los videojuegos ellos no paraban de besarse y la última vez que los espié, vi que él había deslizado una de sus manos por debajo de la falda de ella y ella a su vez tenía la suya dentro del pantalón de él.

Esto me puso muy nervioso, ver que mi madre le estaba siendo infiel a mi padre, alguien que nos daba todo, salvo compartir su tiempo con nosotros por estar dedicado a su trabajo. Al ver esto quedé muy confundido, más que la primera vez.

En esta oportunidad regrese al estudio y como no podía concéntrame a volver a jugar, se me ocurrió curiosear archivos del computador de Marcelo y al abrir uno de ellos comenzó a aparecer un video porno, algo que yo nunca había visto, pero mi inquietud de investigador fue tan fuerte que exponiéndome a que Marcelo me sorprendiera observando sus archivos privados, se disgustara y no me volviera a invitar a su departamento, decidí observar el video hasta el final.

Terminado el video que duro unos diez o quince minutos, lo cerré y volví a los videojuegos, únicamente para aparentar, porque en realidad no hacía nada, solo pensaba en lo que recién había visto entre Marcelo y mi madre y lo relacionaba con el video.

 

Creo que a partir de ese día mi conocimiento sobre el sexo comenzó a invadir mi mente y con mis compañeros de colegio descubrí que podía observar videos eróticos desde mi celular. Entendí entonces lo que podía llegar a pasar entre mi madre y Marcelo si los encuentros avanzaban en la intimidad hasta llegar a lo que vi en los videos. Por primera vez sentí una erección y como no sabía masturbarme, los dolores después fueron tremendos.

 

Comencé a preguntarme que debía hacer para detener a mi madre y Marcelo en la relación que se estaba generando y no encontraba la forma cómo iniciar una conversación con ella sobre el tema, para detener su infidelidad, tampoco quería crear un conflicto contándole a mi padre lo que estaba sucediendo y de paso destruir nuestra familia.

Pero pronto sucedió lo que tenía que suceder, un viernes mi madre me dijo que fuéramos donde Marcelo recién regresé del colegio, yo jugué durante una hora, pero por las actividades de deportes de esa semana en el colegio me encontraba agotado y le dije a mi madre frente a Marcelo que estaba rendido y me quería ir a acostar y él me dijo… si quieres duerme un rato en el sofá del estudio. Y mi madre agregó… Si ve y descansas y yo te despierto luego para que nos vamos al departamento, mientras termino de hablar unos asuntos con Marcelo.

Regresé al estudio me acosté y me quedé profundamente dormido, pero de pronto los sonidos que venían de la habitación contigua me despertaron. Me quede un par de minutos recapacitando que sucedía, me levante y camine hasta la habitación del lado, donde encontré Marcelo y a mi madre semidesnudos, ella estaba boca arriba con las piernas separadas y él a su lado la había estado acariciando hasta cuando ella alcanzó su orgasmo que fue lo que me despertó.

A continuación, él se acomodó en medio de las piernas de ella y solo se besaban a pesar de estar semidesnudos, pasados unos minutos vi que ella tomó la verga de Marcelo y la dirigió a su concha y cuando él la penetró, ella soltó un… ahhhhh, uhmmmm que rico, lo deseaba. Y él comenzó a meter y sacar su verga de la concha de mi madre y ella a cada penetración soltaba un ahhhh, ahhhh, y los dos se fueron excitando notándose en sus respiraciones que se iban acelerando y vinieron las confesiones de ambos. Él le decía… que delicia, me fascina tu sexo, tu boca, desde que te vi deseaba tu cuerpo y ella le respondía… yo te comencé a desear desde el primer beso y soñaba con este momento y no paraban de mover sus caderas disfrutando del sexo, siempre acompañados de los gemidos de ella.

Esta escena fue similar a la que vi en el primer video, pero al observar en directo a mi madre como actora, esto me produjo una tremenda excitación.

Ese rechazo que sentí aquella vez que los vi besándose por primera vez, ahora se estaba volviendo una situación morbosa que comenzaba a disfrutar.

Sin que ellos lo notaran grabe un par de minutos, pero ellos estuvieron follando al menos media hora hasta que llegó el segundo orgasmo de mi madre y la corrida de él dentro de ella.

Después de ese día fueron varias las veces que al regresar del colegio no encontré a mi madre y cuando le pregunte al vigilante del edificio si ella había salido, me aseguro que no. Ya mi inocencia se iba disipando y decidí observar por el ojo mágico de la puerta de nuestro departamento hacia la puerta de Marcelo y pronto vi que se abría y de allí salía mi madre, despidiéndose de Marcelo con un beso erótico.

 

Pasaron unos tres meses en los que la relación de mi madre y Marcelo cada vez la notaba más intensa, en especial de parte de ella y una mañana mientras ella se bañaba, sonó su celular, yo mire quien la llamaba y era Marcelo. Como ella siempre dejaba su celular abandonado en cualquier parte del departamento y yo conocía su contraseña, miré las llamadas y eran constantes las de Marcelo, prácticamente todos los días y luego al pasar a los mensajes se me ocurrió reenviarlos a mi celular para después revisarlos y antes que ella saliera del baño borré el reenvío.

Me fui a mi habitación y comencé a leer uno a uno los mensajes que se escribían y de pronto apareció una foto de ella desnuda enviada a solicitud de Marcelo y luego una de él con la verga erecta y el comentario de mi madre fue…  hummmm, me fascina tenerte dentro y el placer maravilloso que me das. Deseo tenerte alli a toda hora.

Y seguí pasando y pasando mensajes siempre muy morbosos y en los últimos mensajes él le contaba que en las próximas dos semanas iba a viajar a visitar a su familia y ella le contestaba te voy a extrañar mucho, cuando regreses te espere con muchos deseos acumulados.

Al estar yo en vacaciones, en las mañanas de la siguiente semana cuando mi padre salía a su trabajo yo me pasaba a la cama matrimonial a ver televisión y me abrazaba a mi madre de manera muy normal, aunque en el fondo había comenzado a desearla producto del video que les había grabado cuando ella estuvo follando la primera vez con Marcelo.

Paso esa semana y en la siguiente un día no me aguante más y me abrace a ella como otras veces y estando cerca de su oído le dije… ¿Mama te gusta mucho Marcelo?

Ella reacciono sorprendida y me dijo… ¿Por qué?

Porque inesperadamente te vi un día en el departamento de Marcelo que estabas follando con él.

Noooo, creo que estas equivocado

Entonces le replique… ¿Quieres que te muestre el video que tome con mi celular?

No, no hace falta. Perdóname creo que me equivoqué, no debí hacerlo.

No te preocupes, no tengo nada que perdonarte, entiendo que, si mi padre no te atiende, tú eres una mujer muy atractiva, si tienes deseos acumulados y encuentras a alguien que te atrae, termina pasando lo que ya sabemos.

Mientras hablábamos y ella trataba de recuperar su serenidad, mi mano comenzó a explorar su cuerpo. Mi verga estaba que explotaba gracias al contacto de su cuerpo con el mío. Y en medio de mi excitación me atreví a acariciar sus tetas percibiendo dureza en sus pezones y el roce de mi mano pienso que tuvo sus efectos.

Sabiendo lo que sería su respuesta le pregunté… ¿y ya le contaste a mi padre que tienes novio?

Nooooo, como se te ocurre. Me pediría el divorcio y que haría yo si no tengo ningún trabajo.

¿Quieres que te cuente una cosa? Le dije

¿Qué cosa?

Que desde que te vi desnuda y follando con Marcelo, te veo como mujer y con el video que grabe he tenido muchas erecciones que calmo masturbándome pensando en la belleza de tu cuerpo.

Pero yo soy tu madre.

Si eso lo sé, pero si ya has follado muchas veces con Marcelo estando casada, ¿porque no hacerlo conmigo?

Ella no me respondió y yo continué acariciando su cuerpo y ella no rechazó mis caricias, pero cuando decidí acariciar su concha y metí mi mano por debajo de su panty, ella trato de detenerme diciendo… No, no por favor no lo hagas.

¿Porque no?

Porque no sabría detenerte después a dejar que me folles.

Que importa, si ya lo has hecho con Marcelo. Salvo que yo no te guste o no te resulte atractivo. A través de internet yo me he preparado para darte placer y no defraudarte.

No, no, por favor, si esto pasa, tenerte a mi lado será una tentación que seguro no sabre controlar.

Mientras cruzábamos este dialogo dos de mis dedos ya se encontraban dentro de la concha de mi madre que ya estaba lubricada.

Solo un beso fue necesario para que ella se relajara y me dejara entrar a participar en su intimidad.

En medio de besos y caricias los dos nos fuimos desnudando y el apreciar totalmente su hermoso cuerpo desnudo, se elevó a diez mil mi erección. Deseaba follarmela ya, pero temiendo que no lograra llevarla al orgasmo y quizás de pronto me corriera anticipadamente arruinando todo, entonces me calmé.

Me llene de paciencia y como había visto en los videos me concentre en hacer lo mejor con mi lengua y mi boca en sus tetas y luego en su concha. Una concha muy hermosa que parecía un ojal sin estrenar, sin labios sobresaliendo, recordé que por allí yo había llegado a este mundo y ahora deseaba darnos placer.

Comencé a escuchar su respiración agitada y sus gemidos que me excitaban, que más tarde fueron acompañados de frases sueltas, algunas obscenas como… hummmm que rico lo sabes hacer, que placer, eso, eso, quiero más y más, hazme más fuerte, y cuando ya estaba al límite me dijo… quiero tener tu verga muy adentro de mi concha. Pero antes quiero darte un poco de sexo oral.

Nos detuvimos, me acosté boca arriba y ella comenzó a meter mi verga en su boca, pero antes dijo… guauuuu, creo que logre darte una buena dotación, vas a tener mucho excito con las mujeres.

Y cuando logró llevarme a una inminente corrida, la detuve, la acosté y subiéndome sobre ella llegó el momento que tanto deseaba. Su concha estaba bastante lubricada y antes de la penetración jugué con mi verga deslizándola a todo lo largo de su concha rozando su clítoris y escuchándola pedir… fòllame ya, métemela, la quiero sentir muy adentro, vamos, vamos. La dejé rogar un par de minutos y luego metí solo el glande y lo volví a sacar un par de veces, luego empujé mi verga hasta el fondo y ella soltó un ayyyy.

Le pregunté… ¿te dolió?, me dijo no, solo que tocaste fondo.

A continuación, comencé a mover mi cadera primero lento y luego más rápido, escuchándola gemir dejando salir de su boca un constante aiggh, aiggh, a cada penetración. Después de varios minutos ella me pidió cambiar, yo me acosté boca arriba y ella se subió sobre mí y acomodando mi verga en su concha la desapareció una y otra vez, pero con fuerza, entendí que le gustaba sentir un verdadero macho en su interior y le colaboré para que la penetración fuera muy profunda.

Esta primera vez, follamos al menos unos veinte minutos sin que ella alcanzara su orgasmo, entonces practicando lo que había visto en internet, la hice cambiar a la posición de perrito y follandola desde atrás, con una mano comencé a apretar uno de sus pezones y con la otra frotaba su clítoris y así sus gemidos subieron de tono, hasta disfrutar su orgasmo, y comenzó a decir… ya, ya, ya, uhmmmm, que rico.

Entonces pare de actuar con mis manos, pero la tomé de las caderas y empecé a penetrarla una y otra vez Ahora, lo hice con fuerza y cada encuentro de mi pelvis con sus nalgas era un aplauso, y así pronto comencé a experimentar el éxtasis del placer y me corrí por primera vez dentro de la concha de una mujer.

Nos quedamos pegados, ella me pidió permaneciéramos así y lo pude hacer hasta cuando mi verga se recogió y salió. Como ella permaneció con su cadera levantada, empecé a ver fluir mi semen, ella recibió parte en su mano y la vi que luego lo llevó a su boca y dijo… hummmm, me gusta y soltó una risa picarona.

Después de ese día tal como ella lo pronostico y aprovechando que yo estaba en vacaciones, tan pronto mi padre se iba al trabajo, ella entraba a mi habitación desnuda, levantaba la frazada y subiéndose sobre mí, comenzaba a motivar mi verga para luego comenzar a follar como locos durante al menos una media hora.

A la semana siguiente cuando regreso Marcelo, ella me pregunto… ¿no vas a ir a disfrutar de los videojuegos donde tu amigo?

Y como su pregunta tenía doble intención yo le respondí… Si, ¿Y tú no deseas follar con Marcelo? Te lo digo porque me excita mucho verte coger con él.

¿Verdad te gusta verme coger con Marcelo?

Si, tus gemidos me fascinan, puedes hacerlo cuando quieras, de ahora en adelante seré tu cómplice.

Y esa tarde, pasamos donde nuestro vecino, yo a jugar y ver videos porno y mi madre a follar con Marcelo. De allí en adelante ella no se volvió a preocupar por bajarle el tono a sus gemidos y cuando me excitaba escucharla, me acercaba a la puerta de la habitación donde ellos estaban y los observaba al punto de desear participar.

Los días fueron transcurriendo y para tranquilidad de mi conciencia respecto a mi padre, afortunadamente me enteré, en una visita a su empresa, que al parecer tenía un romance con su secretaría y esta podía ser la razón de sus llegadas tarde a casa.

Al pasar de los días una vez que ella se estaba bañando, le dije que si me invitaba y ella acepto. Una vez me mojé el cuerpo, ella comenzó a enjabonarme deteniéndose particularmente en mi verga y lo mismo hice yo al cambiar, me entretuve en sus tetas, su concha y su culo.

Al terminar, ella me pidió le aplicara una crema humectante en todo su cuerpo y así lo hice, pero al llegar a su sexo y sus tetas me encapriche. A continuación, aplique la crema en mi verga y estando a espaldas de ella, comencé a deslizar mi verga en medio de sus nalgas y con ella recorría hasta su concha sin ninguna penetración, pero mis caricias en sus senos y su clítoris elevaron su excitación y sorpresivamente ella tomo mi verga la puso a la entrada de su culo y me dijo empújala, la quiero allí dentro.

La verdad, es que a la final la que empujo fue ella moviendo su cadera hacia atrás contra mi pelvis.  Sentí presión sobre mi verga y con los movimientos de ella hacia adelante y atrás pronto estaba para explotar, pero para no dejarla iniciada, empecé a frotar su clítoris y pronto llegaron sus gemidos deleitándonos con un sonoro orgasmo, en ese momento di rienda suelta a mis deseos y exploté dentro de ella.

Los dos quedamos extenuados sosteniéndonos mutuamente para no caer al piso, mientras recobrábamos el aliento.

Días después tras haberse creado tanta confianza con ella y gracias a los videos de internet, le pregunte a mi madre… ¿No te gustaría disfrutar una doble penetración?

¿Como?

Si, ¿No te gusto cuando te folle el culo la semana pasada?

Si, claro me gusto y mucho.

Bueno, pues imagínate, disfrutando dos vergas una por delante y otra por atrás.

¿Y cómo lo hacemos? Dijo ella

Dile a Marcelo que yo me di cuenta de la relación que ustedes tienen y yo quiero participar. Pregúntale a ver que dice.

Bueno buscare el momento adecuado y le comentare a ver qué pasa.

Transcurrieron los días y una tarde que llegue de estudiar ella me dijo… Hable con Marcelo y él acepta que hagamos el trio hoy más tarde. Ve y tomas un baño y luego pasamos donde Marcelo.

Cuando llegamos al departamento de Marcelo, él nos recibió en forma muy normal, yo me fui a mis videojuegos y ellos se quedaron en la sala. Pasada media hora yo estaba muy deseoso esperando, cuando mi madre y él pasaron caminando hacia la habitación de Marcelo, que tiene una cama king size, y me dijo… te esperamos en la habitación de Marcelo.

Tome aire y camine hacia ellos que ya estaban desnudándose y yo hice lo propio. Mi madre le pidió a Marcelo que se acostara boca arriba, luego ella se subió sobre él y mi madre me dijo… toma la crema que esta sobre la mesa de noche y lubrica tu verga y mi culo. Así lo hice y cuando trate de penetrarla resulto difícil porque ya estaba dentro la verga de Marcelo, pero con un poco de paciencia, entro mi glande y luego deslice lo demás. Comprendí que pronto nos íbamos a correr debido a la presión en nuestros sexos y efectivamente apenas comenzaron los movimientos las respiraciones se agitaron y mi madre comenzó con sus aghhh, aghhh, que fueron subiendo de tono y no habían pasado más de cinco minutos cuando ella se quejó y dijo… Ya, ya, no puedo más, uhmmmm que delicia y disfruto su orgasmo mientras Marcelo y yo buscamos las respectivas corridas llenando su culo y su concha con nuestras explosiones.

Permanecimos pegados y mi madre dijo… esta doble penetración estuvo maravillosa. Gracias, gracias.

Finalmente, yo me desconecté, me vestí y me fui para nuestro departamento, dejándolos solos que ellos disfrutaran algo más.

Desde ese día cuando yo deseaba verlos follar lo podía hacer sin tener que espiarlos y después cuando regresábamos a casa yo dejaba salir toda mi excitación y con mi madre lo disfrutábamos.

De estas relaciones hay más cosas para contar pero no los quiero aburrir y he decidido cortar aquí, pero al recordar lo acontecido para escribirlo, he tenido varias erecciones.

7 Lecturas/2 junio, 2026/0 Comentarios/por JAPACA
Etiquetas: colegio, confesiones, infidelidad, madre, mama, sexo, trio, vacaciones
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