MI PRIMERA VEZ A LOS SEIS AÑOS
LA HISTORIA DE LAS NIÑAS DE CELIA.
Como ya os conté en el anterior capitulo Celia y sus preciosas hijas se vinieron a vivir con nosotros, en principio era provisional pero al final se han quedado con n nosotros para goce de todos, principalmente de mi padre y de mi.
Las niñas son dos preciosidades que acababan de cumplir los siete años cuando comenzó la historia. Lo primero que paso fui un día de verano en que me quede a solas con ellas dos mientras Celia, mi madre y me padre iban a la ciudad a matricular a las niñas al mismo colegio donde fue mi padre y tantas niñas se follo.
Resulta que las niñas que solo se llevan veinte minutos entre la mayor y la menor, cada vez que una quiere algo la otra va detrás con lo mismo, ya sea que tiene hambre o sueño o que quieren hacer pis o caca. En esta ocasión que fue la primera de muchas fue caca, estábamos viendo un programa de la tele y de pronto dijo una caca, y salieron corriendo al baño, hasta ahí nada fuera de lo normal, en las dos semanas que llevaban en casa ya lo había oído mas de una vez, lo que no me esperaba es que me llamaran para que las aseara, entonces no tenían mucha practica en limpiarse el culo, subí y tras un pequeño repaso con papel las senté primero una y después la otra en el bidé. En ese momento descubrí algo maravilloso, les limpie su culito y luego con el agua calentita, en el bidé y con las piernas abiertas le empecé a tocar su rico chochito, que suave, como temblaba, poco a poco se fue inclinando hasta que su cabeza estaba pegada a la pared, le estimule el clitoris y se le puso durito, yo estaba muy húmeda en ese momento, jadeaba y tuvo un orgasmo, me sujeto la mano para que parase, enseguida se puso la hermana menor y le hice lo mismo, les encanto. Me preguntaron que si esto tenia un nombre, así que le dije que su nombre es masturbación, pero que pueden decir que les había hecho una paja o que ellas mismas se pueden tocar y hacerse un dedo, así se llaman las cosas estas, estaban encantadas.
La chica siempre protesta y con razón porque siempre es la segunda en todo así que aunque se aficionaron mucho a que fuera yo quien fuese al baño con ellas se me ocurrió una cosa. Como de vez en cuando también las bañaba, una de las veces las puse a las dos pegadas a uno de los laterales de la bañera, abrieron sus piernas y yo puse cada una de mis manos por un lado de ellas, y así de esa manera comencé a masturbarlas a las dos a la vez, los gemidos se oyeron abajo, se corrieron con mucha intensidad y bajaron muy contentas, lógicamente nos preguntaron y dijeron que les estaba haciendo cosquillas, como que esos gemidos no se escucharan a diario en mi casa.
Nosotras nos acostamos tempranos, dormimos las tres en la misma habitación, así que se metieron en la cama conmigo y esta vez fueron ellas las que me tocaron el chocho a mi, que emoción tan grande, la sorpresa fue que estando yo con las piernas abiertas la mayor primero y la otra después comenzaron a darme besos en el chocho y a pasar su lengua por mi rajita, los orgasmos se me amontonaban, al final y tras ellas preguntar les dije que esto se llamaba cunnilingus, vamos que me habéis comido el coño, ya sabia yo por entonces que las niñas prometían.
Unos días después fui yo quien quiso comerles como ellas dicen su pipi, su rico chochito, se me fue la cabeza con eso, un chochito de siete años, no me extrañaba nada cuando mi padre y mi abuelo me lo hacían a mi y se volvían locos, me las hubiese follado allí mismo si hubiese tenido una polla, pero eran virgenes aun o eso creía yo.
Muchas noches, ya dormida me despertaban y me decían ven, me levantaba e iba con ellas a alguna de las habitación donde dormían mis padres y Celia, allí se veía de todo y las niñas no perdían oportunidad de espiar. Una de las veces estaba Celia boca abajo y mi padre encima de ella culeando, claro estaba que era sexo anal, Celia tenia las pantorrillas levantadas y movía sus pies a un lado y a otro acallando con la almohada los gemidos. En otra ocasión vieron a mi padre follándose a mi madre a cuatro patas y en otra ocasión fue a mi a la que pillaron follando con mi padre, pero yo sabia que ellas se iban asomar a ver quien veían. También vieron como una de las veces estando mi padre en la cama boca arriba era mi madre y Celia las que estaban liadas con la polla de mi padre chupándosela a la vez, eso paso en numerosas ocasiones.
Comenzó el curso en octubre y allí estaban muy bien, a mi me contaban cosas que pasaban en los recreos, ellas sobre todo iban a mirar hasta que empezaron a participar, follarse a dos gemelas tiene su morbo.
Una tarde a la vuelta del colegio, la costumbre es que vayan directas al baño, en esta ocasión también fue su madre, estaba yo presente cuando al desnudarlas se dio cuanta Celia que tenían algo en las nalgas pegado y en las bragas también, pregunto lógicamente y ellas lo contaron, dos chicos las habían llevado a las gradas y las habían puesto contra la pared y se habían restregado con ellas, dos chicos a cada una, y los chicos eyacularon , no era la primera vez que lo hacían pero sonó la campana y no les tiempo de limpiarse, a la pregunta de Celia que era aquello, contestaron que lo que le sale a los niños de la pilila, semen dijo Celia y ellas dijeron que era leche, también conto la chica que mientras estaba el segundo niño detrás le metió un poco de pilila pero que como dio un respingo se salió y ya no volvió a entrar. Ya cuando su madre se fue me contaron mas cosas y dijeron que era casi a diario, que les gustaba mucho y que a algunas niñas se la meten por detrás y que les gusta mucho, ya en el dormitorio las puse boca abajo y les vi el ojete a las dos, que delicia, aun lo tiene rosita, se lo lamí a las dos y a las dos le encanto.
Así iba avanzando el curso y un fin de semana de esos esplendidos que tenemos en el sur, estábamos todas en la piscina, es decir mi madre y Celia las niñas y yo, todas desnudas, mi padre estaba en su despacho pero no tardo en llegar, el vernos desnudos para las niñas no era nada raro, nos veía a diario, y nos veían hasta follar, nos espiaban y a mi me despertaban muchas noches para que fuera con ellas.
Al rato apareció mi padre desnudo con esa enorme polla colgando y dos latas de cerveza, se sentó en la tumbona y se acomodo su polla de tal manera que tenia las piernas juntas y polla y testículos estaban a la vista de todas, se nos hacia la boca agua y eso mi padre lo sabia.
Las niñas que ya estaban mas que espabiladas aunque practica tenían muy poca, salvo lo de que las ponían contra la pared con frecuencia en el colegio, de momento no había llegado a mas.
Salieron las niñas del agua de la piscina y después de secarse se fueron junto a mi padre que las observaba con mucha atención, y dijeron, «mama le podemos tocar a tío Pablo la pilila», lógicamente su madre dijo que que clase de locura es esa, y entonces las niñas no se callaron y empezaron a enumerar todo lo que habían visto hacer a nosotras tres y terminaron diciendo, justo anoche dirigiéndose a su madre, tú y tia Bea, le estabais chupando la pilila a tío Pablo así que porque no podemos nosotras, y terminaron diciendo, hemos visto a tia Bea hacer cosas de papas y mamas, pero es su mujer, te hemos visto a ti también y por su fuera poco hemos visto a tío Pablo hacer las mismas cosas con su hija y por si fuera poco cuando viene el abuelo también hace cosas contigo y con su hija y con su nieta.
Ya en ese momento estaba mi padre con su polla un poco gorda deseando que las niñas se la tocasen y Celia dijo, sois imposibles haced lo que queráis como siempre. Se puso cada una a un lado de mi padre y con sus manitas empezaron a tocarle la pilila, aunque ya por el tamaño era un pedazo de polla grande, mi padre estaba encantado, mi madre miraba muy excitada, de echo tenia su mano en su chocho, yo estaba muy divertida viendo el asunto y Celia se había tapado con una mano los ojos pero dejo un par de dedos abiertos para poder ver. Cuando ya la tenia bien gorda mi padre se bajo el capuchón como le solemos llamar y las niñas se pusieron de rodillas y sacaban sus lenguas con absoluta devoción, al rato con un gemido mi padre eyaculo y lamieron las niñas hasta la ultima gota de semen, cuándo terminaron tenían los labios muy rojos, me dieron ganas de comerles la boca. Ese mismo día y después de la cena, mi padre estaba en el sofá y estábamos allí todas charlando, la mayor se levanto se puso entre las piernas de mi padre le abrió el pantalón del pijama, agarro la polla aun flácida y se la metió en la boca, después de un buen rato de chupar mi padre le inundo la boca de semen. La segunda quiso empezar enseguida y mi padre le dijo que esperara media hora, al ratito ya le dijo mi padre que podía empezar y la otra niña se la chupo hasta que después de un buen rato eyaculo, estaban encantadas y muy excitadas, las demás nos quedamos mirando y Celia le dijo no tenéis vergüenza ninguna.
Un buen día me dijeron las niñas que estaban intentando meterse un dedo en el culo pero que no podían , si lo habían echo en su chochito, vamos que ellas solas se han desvirgado, lo habían intentado en el colegio con algún chico pero que nunca se la pueden meter, están un poco frustradas por eso. Así que cogí un tubo de lubricante, las puse boca abajo y yo entre ella y tras lubricar bien sus respectivos ojetes les introduje primero el dedo pulgar, les entro con facilidad, no se quejaron de nada, luego seguí con el índice, hay ya empezaron a temblar un poco y por ultimo fueron dos dedos a cada una, se estremecieron apretaron sus nalgas y tuvieron un orgasmo estupendo, ellas me lo hicieron a mi después, era de agradecer con el calentón que tenia. Hacíamos eso con frecuencia, ella siempre estaban detrás de mi padre con ganas de chupársela, no siempre se dejaba aunque seguro que le apetecía mucho, pero tenia otras tres mujeres a las que complacer y somos todas muy exigentes, así que fuimos al pueblo.
El abuelo por la cara que puso al verlas ya sabia que las niñas eran dicho por su madre «muy putas», nosotras por nuestra parte teníamos organizada una noche de negros. Ya al atardecer nos fuimos las tres, es decir mi madre Celia y yo, ya desnudas a que los negros nos follaran a destajo, no sabíamos cuantos serian, las niñas se quedaron con el abuelo y con mi padre. Contado por ellos, cuándo nosotras nos fuimos a la pecera mi padre y el abuelo se desnudaron ante ellas y ellas se desnudaron por completo y las niñas no tardaron en ponerse a hacerles mamadas a los dos, nos contaron que les hicieron tres mamadas a cada uno y que querían mas y mas, pero como los dos son muy aficionados al wiskis, terminaron por quedarse un tanto relajados y ya no querían mas así que las niñas que estánban super calientes se fueron a la pecera con nosotras.
Cuando me di cuenta de que estaban allí las vi con un negro cada una, de rodillas y con el pollón en la boca, no dije nada, era de esperar que se vinieran. Las perdí de vista, y cuando las vi estaban en la cama boca abajo y con un negro cada una encima, se las están follando por el culo, se los dije a mi madre y a Celia, tenia otros tres hombres cada una esperando turno, quisimos para eso y les ofrecimos a los hombres que nos follaran a nosotras, pero el morbo de follar con niñas de siete años era grande, Celia no paraba de decir «se están follando a mis niñas», pero las niñas estaban encantadas, cada vez terminaba uno se daban unos cachetes en el culo para que el siguiente las penetrase, así se las follaron cuatro hombres seguidos, y cuando terminaron preguntaron si no había mas, mi madre que para eso es medico le abrió las nalgas para ver si tenían alguna fisura o algo, solo tenían semen a montones, se durmieron hasta la mañana siguiente, yo por mi parte me fui para la casa y me dormí también.
A la mañana siguiente se vinieron las cuatro para la casa, ya tenia el abuelo el desayuno preparado, había ido a por churros y un colocao para las niñas, ellas contaron que se lo habían pasado muy bien y que querían repetir cuando fuese posible. Estuvieron cuchicheando un poco entre ellas y les dijeron al mi padre y al abuelo, nos queréis follar por detrás, ellos dos se miraron y miraron a Celia, se encogió de hombros y se las llevaron al dormitorio, se las follaron dos veces cada uno por detrás y otras dos por delante, lo pidieron ellas, cuando salieron le contaron a su madre y a nosotras que se lo habían pasado muy bien, la cosa estaba clara teníamos a dos putas mas en la familia. Como al día siguiente era sábado, mis padre y Celia Fueron a algún sitio, yo me quede con el abuelo y las niñas, les pregunte que les apetecía hacer, como si yo no lo supiese, querían follar. Así que llame al amigo de mi padre y nos mando unos cuantos hombres, algunos negro y otros norteafricanos, las deje hacer, se las follaron al menos diez veces a cada una, me limite a mirar y a que no se pasaran, en dos ocasiones se las follaron de dos en dos, no se como le cabían esas pollas tan grandes con lo chicas que son, pero bueno yo son su edad también lo había hecho.
Así ha pasado el tiempo y las niñas son ya unas verdaderas expertas en follar, por delante y por detrás, ya ha dicho Celia que en cuanto tenga la primera regla les pondrá un diu.
Por mi parte en una comida que tuvimos familiar les conté a todos que tenia una insatisfacción, necesitaba algo distinto que no sabia que era, el abuelo me recomendo que me fuese a marruecos y que allí podía experimentar muchas cosas hasta que puede que encuentre algo que me guste y me sea mas satisfactorio, el verano de 2025 fui y encontré lo que quería, pero esto ya os lo cuento el próximo dia.


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