Mi primera vez fue con una prima
Vivo en un país pequeño y mi familia es amplia, por lo mismo, un verano después de la escuela conocí a una muchacha y resultó ser mi prima.
Mi primera vez fue con una prima.
Cuando les cuento esto a mis amigos me dicen que estoy chingando, que no me invente cosas, pero así fue la cosa, esta es la primera historia que escribo aquí pero me parecía emocionante la idea de contarlo.
Esto paso más o menos hace 8 o 9 años, cuando yo tenía 16, en ese entonces yo vivía en una zona apartada de la ciudad, en el campo vaya, por lo mismo, casi no habían personas en esa zona, así que me la pasaba bastante aburrido, por eso me emocionaba cuando durante las vacaciones de verano me mandaban a la casa de mis abuelos ya que done ellos vivían era más poblado.
Ese día lo recuerdo bastante bien, temprano por la mañana me aliste, lo único que cambió fue que esta vez me iba a ir yo solo en autobús, por que ya tenia edad para hacerlo… lamentablemente seguía siendo un tanto pendejo, cosa que se vio reflejada en que me perdí una vez llega haya, para mi buena fortuna, me encontré con una familia bien buena onda que decían conocer a mis abuelos y me llevaron con ellos, sucede que, esa familia tenía una hija, más o menos de mi edad, Damaris se llamaba, era bastante guapa y apenas la conocí me quedé flechado, de ahí en adelante cada que mis abuelos me mandaban a la tienda aprovechaba para verme con ella, con el tiempo nos hicimos buenos amigos.
Una semana antes de que me fuera le confesé que estaba enamorado de ella y que me gustaba mucho, ella me dijo que yo también le gustaba y, el jueves de esa semana la convencí de que antes de irme cogieramos, fornicaramos, follaramos, como le digan ustedes. Después de insistir como loco (lo que hace uno por ponerla) ella dijo que si y las cosas se dieron, fuimos a su casa y mientras entrábamos a su habitación yo ya le iba apretando las nalgas ganoso del acto.
Apenas entramos la abrace fuerte y la bese un buen rato, será por los nervios quizás pero no conseguía una ereccion, por lo mismo fue ella quien tuvo la iniciativa de acerté una paja, sus manos eran muy suaves y cálidas, sería por el movimiento quizás pero le empezaron a sudar y eso solo hacía más placentero el acto, subía y baja, defendiéndose de vez en cuando en la punta, antes de eso yo me había hecho una paja (consejo para primerizos, antes de coger háganse una paja, ayuda si son promiscuos a no venirse tan rapido) más que todo para aguantar hasta el acto. Cuando por fin se me puso duro, fui yo quien la recostó en la cama, le baje la ropa interior y entonces la vi, era la primera vez que veía una vagina real, era suave, estaba hinchada y tenía pelitos alrededor, de él medio goteaba un líquido viscoso y la raja o entrada era color rosa intenso, cual perro me lance a la ella como loco, metía y sacaba la lengua tan rápido como podía, haciéndole círculos dentro, francamente olía un poco raro, pero eso solo hacía todo más excitante, había oído que antes de fornicar tenias que hacer que la mujer alcanzará el clímax por que si no no entraba, lastima que había olvidado eso.
Cuando por fin termine mi intento de cunnilingus, me puse de pie, me encorbe y flexiones las rodillas hasta estar a la altura exacta para empujar mi pene en la entrada de su vagina, me costo como nada entrar, empuje y empuje y finalmente entre, sentí que un calor bastante placentero me envolvía de la cabeza a la base, ella grito quizás de dolor o placer, sentí que me venía si me movía, pero tuve que hacerme macho y empecé a moverme, al principio no sabía bien como, luego fui tomándole ritmo al mete y saca, solo mirar abajo y ver como su anillo de carne se apretaba alrededor de mi pene era suficiente para casi correrme, continúe así por poco más metiendo y sacando, de vez en cuando paraba dentro para no venirme tan rápido y luego seguía hasta que en un momento sin aguantar más me vine justo en la parte más profunda que alcanzaba.
Luego de eso nos vestimos, nos besamos un rato más y me fui, al día siguiente regrese pero en pleno round su mamá entró al cuarto y nos cacho, me dio una regañaba cabrona y me dijo que, si me le acercaba a la hija me iba a cortar los huevos, le dije y cito «Corteme los huevos con los dientes vieja puta!» Y me fui corriendo, desde ese dia no volví a ver a esa familia, afortunadamente no le contaron nada a mis abuelos, eso espero.
Pasaron casi dos meses luego de eso y un día nos invitaron a un asado en familia… llegamos, salude a mis primos y como no les presumi de mi varonil acto, en cuanto pase a la mesa donde íbamos a almorzar grande fue mi sorpresa al ver a esa chica, a su madre y su padre junto a mis abuelos…
En cuanto me senté me platicaron que éramos primos, yo no paraba de mirar la cara de Damaris muriéndome de vergüenza y miedo, la mamá y por ende mi tía me miraba como si apenas pudiera me mataba a golpes y del papá ni se diga.
No entablamos conversación alguna durante todo el asado y ellos no dejaron a su hija sola en ningún momento así que ahí murió la cosa, hoy día a veces incluso los veo en otros asados pero no nos hablamos, y… Fin, moraleja? No hay, cojan como conejos, nacimos para pecar y decidimos como pecamos.
(Bueno eso fue todo, esta es una curiosa historia de 4 que tengo con un tema parecido, espero se rían o aprendan a no ser pendejos como yo con esto, usen condon y cuidense)

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