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continuan los días previos a la tragedia.
Nota del autor

Hola buen día a todos, retomo esta historia, bueno no es que la hubiera abandonado, es solo que la página anterior ya no me dejó publicarla y finalmente cerró, me encontré con esta página y decidí volver a subirla, espero les guste y como siempre los comentarios son bien recibidos.

un beso y abrazo a todos

Atte. Adalberto1979

 

Capítulo 18

 

Día lunes

Jo caminaba por los pasillos de la escuela, tenía comezón en su rajita, comezón de la que sentía cuando estaba cachonda, con ganas de ser cogida salvajemente, había hablado con el maestro Alvarado de la situación de su abuela, él lo compendió y no puso peros, ella estaba feliz, porque junto a su inocente hermanita, pasaría una semana inolvidable para ella.

****

Arturo, mejor conocido como el puma, miraba el retrovisor, miraba a su pasajera, era una mujer muy atractiva de algunos 25 años, tés blanca, labios rojos y carnosos, ojos cafés claro, una nariz respingada, todo haciendo una armonía que la harían pasar por una “top model”, ella también a ratos lo miraba, sus miradas eran de coqueteo discreto, hacía 5 minutos que así era, el puma era muy seductor solo con su mirar, la chica no fue la excepción.

  • ¿es nueva en la ciudad? —preguntó el puma tratando de ser amistoso y cordial
  • Si, voy llegando, me ofrecieron trabajo, bueno a mí y a mi novio, solo que yo me adelanté y el llegará la próxima semana
  • Ya veo, ¿y conoce el barrio donde vivirá? Hay que conocer para saber dónde debe moverse y donde no
  • No, no lo conozco, como quiera no pienso salir mucho, esperaré a mi novio y juntos comenzaremos a conocerlo
  • Me parece bien

El puma había aprendido a distinguir una mujer que le coqueteaba a uno que no le interesaba, esta chica no dejaba de mirarlo a sus azules ojos, en más de una ocasión la sorprendió mirándolo a través de retrovisor y ella desviaba su mirada sintiéndose sorprendida

  • Y si no es problema ¿cómo se llama señorita? —preguntó el puma en tono cordial
  • Paty—contesto ella, normalmente no decía su nombre a extraños, pero con este taxista ella sentía algo diferente— ¿y tú cómo te llamas? – ahora fue ella la que devolvió la pregunta e inició el tuteo
  • Me llamo Arturo, pero todos me conocen por el puma y, a decir verdad, tanto me lo han dicho que ya me gusta más puma que mi propio nombre
  • Sí, es bonito apodo, muy acorde a ti—al decirlo Paty mordió su labio inferior
  • Y dime Paty, ¿qué piensas hacer en estos días? ¿de verdad estarás encerrada toda la semana?
  • Pues creo que sí, no tengo conocidos y no me quiero a arriesgar a meterme a un lugar equivocado

Esa era la jugada del puma, había llevado la conversación a donde él quería y ahora solo faltaba lanzarse.

  • Bueno Paty, no quiero parecer atrevido, pero yo podría ofrecerme como tu guía, lo digo en buen plan, sin afán de aprovecharme, pero creo que una chica tan linda como tú no debe andar sola, ni tampoco estar encerrada todo el día, tarde que temprano tendrás que salir y mínimo ya conocerás algo de por aquí
  • Gracias eres muy amable
  • Si, mira Paty, yo podría llevarte a una fonda dónde sirven la mejor lasaña de la ciudad, sé que suena poco al decir “fonda”, pero créeme cuando te digo que es la mejor lasaña de la ciudad, la dueña llego de Italia hace como diez años y es una excelente cocinera y muy amiga mía.
  • Mmm no lo sé, no sé si sería prudente
  • No desconfíes de mí, si quieres puedes decirle a tu novio, para que sepa quién soy – el puma era inteligente y había lanzado la propuesta para ver hasta donde quería llegar ella
  • No, mejor no le pregunto, él es muy celoso y no creo que me deje andar con un desconocido
  • Bueno no le preguntaremos
  • No lo sé, tengo que establecerme en mi departamento
  • Eso no es problema yo te ayudo

La mirada de Paty era de estudio, ella se sentía tan atraída por el taxista que estaba dispuesta a salir con él sin conocerlo

  • ¿de verdad me ayudarías?
  • Claro que sí, es la forma de darte la bienvenida de parte de todo el barrio
  • Bueno, está bien, me ayudas a bajar maletas y a desempacar, me baño y nos vamos a comer lasaña

El puma por dentro hiso una señal de “yes”, la paloma había caído, muy posiblemente en esos días, si no es que ese mismo día, se la acabaría cogiendo, ella pronto tendría su verga dentro de su boca y de cuanto agujero se le antojara.

  • Aquí es—dijo el puma estacionándose frente al edificio de departamentos, dónde Paty viviría con su novio.

Bajaron del taxi, el puma corrió para abrirle la puerta, Paty con una sonrisa de felicidad bajo, admirando la caballerosidad del atractivo taxista, ella subió por delante de él, mientras el cargaba las cuatro maletas que ella llevaba, iba haciendo un gran esfuerzo, pero miraba hacia arriba y veía el culo de Paty menearse de un lado a otro, su contonear era sexy y casi voluntario, como diciendo “esto será tuyo” y eso lo motivaba a seguir adelante.

Iba el puma sudando y pujando cuando en eso sonó su celular, maldiciendo hiso pirueta y media para ver quién era y su corazón brinco al ver que era Jo quien le hablaba, con esfuerzo sobre humano llevó el celular a su oído

  • Hola
  • Hola puma, ¿estas ocupado?
  • No, dime preciosa, puf
  • Estaremos solas en la tarde, ¿no quieres venir?
  • En 15 minutos estoy allá—la vos del puma fue casi un grito desesperado

Paty volteo cuando lo escuchó contestar, lo miró como su cara cambió, llegaron a la puerta de su departamento y ella sacó la llave para abrir

  • Deja me baño y nos vamos, luego venimos y me ayudas a desempacar

La propuesta no era más evidente, casi le gritaba “primero llévame a comer y después me traes a cogerme”, pero el puma ya traía otra cosa en la cabeza

  • Lo siento Paty, de verdad tengo que irme, es un asunto familiar que requiere mi presencia
  • Pero — intentó objetar la pobre Paty
  • De verdad lo siento, mira esta es mi tarjeta, háblame mañana y nos ponemos de acuerdo para mostrarte toda la ciudad

Le entregó la tarjeta, se dio la media vuelta y caminó rumbo a las escaleras por dónde había subido, Paty se quedó con mirada nostálgica viendo a ese sexy y guapo taxista que se iba, la pobre ya estaba convencida de tener intimidad con él, total nadie se enteraría y él hombre era sumamente atractivo, pero ahora veía como se alejaba su orgasmo del día, ni modo, la masturbación al parecer sería la única opción.

Llegó el puma a la casa de las hermanitas, rechinó llantas cuando frenó, bajo tratando de calmarse, respiró hondo y caminó tranquilo a la entrada principal, tocó la puerta suavemente con sus nudillos, su corazón palpitó sin que él pudiera evitarlo cuando la puerta se abrió lentamente, casi grita de emoción cuando ve a Jo que lo recibía solo en ropa interior, se veía endemoniadamente sensual con su pataleta infantil y un top, los dos de color rosa que hacían juego con el color claro de su piel, su cabello estaba suelto y los rizos caían por sus hombros, su sonrisa chimuela demostraba el gusto que le daba verlo

  • Hola puma, pasa

El puma entró lentamente, no quería que se le viera la emoción, espero a que Jo cerrara, cerciorándose de que nadie los vio, volteo a verlo y él le mostró la mano que traía escondida en su espalada, Jo gritó emoción

  • ¡Es un pony!

El puma con una sonrisa le extendió la mano dándole el peluche en forma de pony que le había comprado, Jo lo tomó y se lanzó sobre él colgándose del cuello y buscando su boca para besarlo, sus bocas se unieron abiertas, metiéndose lengua el uno al otro

  • Te lo compre el mismo día que las conocí, sabía que te gustaría, lo traigo en la cajuela desde ese día y ya no veía el momento para dártelo—dijo el puma orgulloso de su regalo—feliz cumpleaños hermosa
  • Gracias puma, es hermoso, lo guardaré e mi cuarto, de verdad que me gustó mucho y para que veas te lo voy a compensar, ven vamos, yo también tengo un regalo para ti

Caminaron tomados de la mano, ella abrió la puerta de su recámara y el pene del puma brincó dentro de su pantalón, en la cama estaba Pao, solo en pantaleta, acostada boca abajo, estaba atada de las manos y los pies, de hecho, estaba mal atada, sus nudos eran fácil de romper, Jo lo hiso de forma totalmente amateur, ellas lo vieron en una película que les trajo Joaquín y a Jo le pareció una buena idea darle ese regalo al puma

  • Ven acércate, Pao te espera

Pao desde la cama lo veía con una sonrisa de nerviosismo, sus piernitas se movían inquietas, parecía demasiado ansiosa, Jo se hincó a un lado de su hermanita menor, la acaricio con las yemas de los dedos haciendo que la piel de la inocente Pao se erizara.

  • ¿te gusta? —pregunto coqueta Jo al puma, que solo asintió— acércate ya

El puma lo hiso, Jo pasó su mano por el canal entre las nalgas de Pao, metió su pantaleta al hacer, después jaló el elástico haciendo que los dos bollitos de Pao quedaran al descubierto, el puma hipnotizado miraba ese par de nalgas infantiles, s mano tembloroso se fue acercando para tocarlas, le temblaban los dedos cuando hiso contacto con una nalga de Pao; era pequeña, pero firme, ya más confiado apretó una nalga con su mano haciendo que Pao lanzara el primer gemido de la tarde.

  • Aaahhh
  • ¿Quieres mirarle la rajita? —pregunto Jo, el puma solo sintió—pues rómpela de en medio, está atada y no podremos quitarla

El puma hiso lo que Jo pidió, tomó la pantaleta a nivel de sus nalgas y sus fuertes manos rompieron la infantil pataleta, esta crujió al ser desgarrada, la hiso girones, la rompió hasta deshacerla y que la pequeña Pao quedara desnuda, boca abajo

El puma babeaba ante el espectáculo, Jo maliciosa levanto la cadera de Pao haciéndola quedar empinada.

  • Acuéstate puma, acuéstate y pon la cabeza debajo de la panochita de Pao

El puma lo hiso, quedó justo debajo de la entrepierna de la niña, que no dejaba de moverse inquieta esperando la caricia lingual, el puma percibía el olor a orina y vagina mezclados, no sentía asco, al contrario, eso le daba mucho morbo; sacó su lengua y la punta de esta se introdujo entre los labios de la niña, Pao gimió fuerte cuando lo hiso

  • Aaahhh

Jo o se quedó quieta, se fue a la cintura de su maduro amante y con habilidad impropia a una nena de su edad, le abrió el pantalón, el puma colaboró levantando su cadera permitiendo que Jo le bajara el pantalón y su trusa clásica, el pene brincó erecto y brilloso, Jo relamió sus labios y se abalanzó sobre él

  • Aaahhh

Ahora el que gimió fue el puma al sentir la tibia boca de Jo meterse la cabeza del pene, el metió más la lengua en su infantil amante y el acto comenzó, cada quien, hacia el oral a su respectiva parte, Pao gemía mucho

  • Aaahhh… Aaahhh

Jo dejó el pene del puma y se sentó sobre el pecho de este, le retiró la boca de la rajita de su hermana y le metió dos dedos en la rajita, moviéndolos de dentro a afuera, más que masturbación parecía querer ordeñarla, el puma desde abajo miraba como los dedos parecía pistones en la rajita de Pao, de repente ella gimió muy intenso

  • Ay… ay…. Jo me viene… me viene, no puedo detenerla aaahhh

El puma no cayó en su asombro al sentir la tibia orina que Pao si poder evitarlo vertía en su boca, trago y trago, no quería desperdiciar, no era la primera vez que sentía lluvia dorada, pero esta sabia diferente, pues venía de una pequeña niña

  • Aaahhh—Pao titiritaba como si tuviera frio a cada chorrito de orina que le salía
  • Ven puma híncate aquí—señalo Jo entre las piernas de la empinada Pao

El puma lo hiso, puso su verga cerca de la rajita de Pao, Jo se acercó también y metió la enorme verga del puma a su boca, lo mamó un rato para ponerlo más duro y dejarlo llenó de saliva, después ella misma lo tomó y lo guio a la inquieta Pao que ya se movía de un lado a otro, atoró el glande en el pequeño introito y el puma empujo

  • Ay

La pequeña Pao lanzó un quejido, el puma se detuvo, espero un poco y metió más, un nuevo gritito llenó la habitación

  • Ay, es muy grande—dijo la pequeña Pao a los sordos oídos de Jo y el puma
  • Empuja más y te quedas quieto

le dijo Jo al puma que obediente metió otro poco más, se quedó quito mientras Jo revisaba de cerca la penetración, supervisaba que todo saliera a la perfección, el puma estaba demasiado excitado para detenerse mucho tiempo, así que empujo otro poco

  • Ay
  • Espera puma, no seas impaciente, deja que se acostumbre otro poco y luego ya le das duro si quieres

El puma al escuchar las palabras de Jo se excitó en demasía, Jo se acercó a él y lo beso con pasión, el puma llevó su mano a la rajita de Jo y empezó a dedearla, la pobre Jo movió sus caderas por instinto, el puma hacía un acto heroico, estaba hincado y torcido hacia Jo, la masturba mientras la besaba, tenía penetrada parcialmente la estrecha rajita de Pao, trataba de concentrarse en sus tareas sin perder el control y eyacular loco de placer

  • Aaahhh si

Pao dio señales de vida al empezar a sentir placer y secretar jugos vaginales, el puma sintió lo resbaloso y su verga se fue más a dentro

  • Aaahhh que rico

Pao ya estaba lista, Jo se separó del puma y lo miró con lujuria, volteo a lugar de la penetración y vio como la verga de este empezó a entrar y salir, el puma la sacaba hasta dejar solo el glande en el introito para después regresarla, pero no entraba toda, una tercera parte quedaba de fuera

  • Si, puma si

Pao ya estaba moviendo sus caderitas y gozaba la enorme verga del puma, en un principio sintió como sus paredes vaginales se fueron abriendo, en un momento sintió miedo de ser desgarrada por ese enorme pene, pero después se fue acostumbrando y sintió las contracciones involuntarias que su vagina empezó a dar, ella sabía que sintiendo eso lo demás sería placer, abrió su boquita de la cual salieron los más hermosos gemidos que el puma hubiera escuchado en su sexual vida

  • Aaahhh… Aaahhh puma si, muévete así

El puma la sostenía de ambas caderas mientras la penetraba una y otra vez, las penetraciones eran cada vez más rápidas y profundas, la verga del puma entraba casi toda en la pequeña rajita, el abdomen se Pao se distendía cuando el puma le metía la verga, la empujaba fuerte intentando metérsela toda, Pao chillaba como una pequeña cerda

  • Aaahhh… Aaahhh

Jo recargo su cara sobre las nalgas de Pao, el puma desquiciado seguía cogiéndose con ganas la rajita de la pequeña niña, Pao apenas cumplía los 8 años y está ya era la cuarta verga que se comía en su corta vida, hay mujeres que mueren sin haber probado si quiera una, pero esta pequeña ya llevaba cuatro y no parecía importarle, iría por más

Jo miraba como entraba la verga y salía llena de jugos, los quiso probar y sacó su lengua, esta se deslizó sobre la verga del puma, él loco de lujuria la sacó de la rajita, sostuvo la cabeza de Jo y se la metió, la hermana mayor sintió como el glande chocó una y otra vez en sus amígdalas, se la metía sin piedad, llegó un momento en que Jo no podía respirara, sentía el arqueo del inminente vómito, el puma empujó y la dejo un rato lo más adentro que pudo, sentía las contracciones de la garganta de Jo y eso le daba mucho placer, se la sacó finalmente y al hacerlo mucha baba salió embarrada en su verga y otra tanta más salió de la boca de Jo, la baba cayo al culo y rajita de Pao; Jo con los ojos rojos y llorosos, su respiración entrecortada, lejos de enojarse, le lanzó una hermosa sonrisa al puma que desde arriba la miraba

  • Aaahhh

Le verga regreso a la rajita de Pao, que gimió de placer al sentirse nuevamente empalada por esa vergota, si su papá Joaquín solo pudiera verla, se sentiría orgulloso de su putita que ya se comía una verga enorme sin soltar una sola lagrima de dolor. Jo aun con baba en sus labios se hincó nuevamente al lado del puma, este la jaló hacia él y le metió la lengua con furia, su verga seguía taladrando a la pequeña, lo cabellos volaban, Jo también se mecía al ritmo de la cogida sosteniéndose del musculoso brazo del puma

  • Mastúrbame

Le susurró al puma y este bajo su mano por la infantil espalda de Jo y llego al canal de entre sus nalgas, acarició el culo y quiso meter un dedo, pero no estaba lubricado ni dilatado

  • Ay

Jo frunció su entrecejo y puso cara de agonía, el puma llevó su mano a la boca de Jo y esta chupó dos dedos y cuando se los sacó de la boca le escupió una gran cantidad de saliva, se vio tan vulgar escupiendo los dedos para que pudiera metérselos por el culo, que casi eyacula el puma, que abrió su boca de placer

  • Si, ahí

Gimió Jo al sentir como un dedo entro y después el puma forzó el segundo dedo, los dos entraron hasta los segundos nudos, los separó dentro del culo para dilatarlo, la pequeña lanzó un gritito

  • Ay
  • Te voy a dilatar porque te quiero meter la verga en tu culo
  • Si puma, jódeme el culo con verga, quiero que me partas con esa cosota Aaahhh

El puma movió los dedos con furia, sus caderas ya eran un pistón de motocicleta al penetrar a la pequeña Pao una y otra vez que no paraba de gemir, a veces parecía más chillar que gemir y eso enloquecía al afortunado puma que besaba a Jo metiéndole lengua como si quiera llegar hasta su estómago.

  • Ya puma, métemela ya

Dijo Jo con voz entrecortada separándose del puma, sus pupilas estaban tan dilatadas que apenas se veía un delgado circulo verde rodeando su pupila; el puma no se hiso espera, se la sacó a Pao, que gimió al sentirse vacía de su rajita, para después acomodar empinada a Jo a un lado de su hermanita, su verga a punto el ojete infantil de Jo, el glande abrió el culo y fue seguido del resto de la descomunal verga, cerro y apretó sus ojos al mismo tiempo que abría su boca en señal de dolor

  • Mmmm

Pujo el puma para meterla toda, estaba muy excitado, demasiado que no sintió ningún remordimiento sabiendo que le hacía daño a la pequeña Jo, solo quiso disfrutar su placer, Jo seguía con su cara crispada de dolor, pero no hubo quejido o protestas, solo sumisión ante ese macho que la sodomizaba sin piedad

  • Aaahhh Jo eres divina aaahhh

El puma apretaba los dientes, loco de lujuria, mientras sujetaba por las caderas a Jo para poder deslizar toda su verga dentro de ella, ya la había sodomizado antes, así que no había problema con hacerlo una vez más, su verga sorprendentemente entró toda, solo fueron 5 segundos para lo que esperó para que la pequeña se adaptara y después de eso fue movimiento pleno de sus caderas

  • Aaahhh

Jo gimió al sentiré terriblemente empalada por esa enorme verga del puma, la danza sexual empezó, a partir de ahí fue un coro de gemidos tanto del puma como de Jo, Pao ya se había zafado de sus ataduras y boca arriba se masturbaba, tal y como le habían enseñado, el puma miraba como su pelvis chocaba con las nalgas de Jo, mientras a un lado Pao se metía deditos en su rajita mirándolo directo a los ojos; el puma jalo a Jo para tomarla de los hombros, Jo de estar empinada terminó hincada, su cabello y cabeza volaban ante las arremetidas que el maduro le daba en su culo, ya había pasado lo peor, ahora su culo lo recibía sin problemas y la lujuria venció al dolor, así que Jo sentía muy rico ser sodomizada por su maduro amigo

  • Pinche puma, eres un cabrón

Nuevamente el florido y vulgar lenguaje florecía en la linda boquita de Jo, su tierna voz angelical hacía tan pervertido el hecho de pronunciar las más vulgares palabras, describiéndole como sentía las paredes de su culo dilatadas por el enorme pene de él, después decía más majaderías de como quería ser tratada

  • Si, jódeme fuerte, pórtate como hombre, aaahhh si… dame fuerte… me gusta… aaahhh… no seas un pinche maricón y párteme el culo… ay… aaahhh

El puma no podía creer, las palabras que ella pronunciaba, solo en las cantinas más pútridas había escuchado ese lenguaje, era como si un albañil de poca educación hubiera poseído el cuerpo de Jo, pero eso solo hiso que él arremetiera más fuerte contra el culo infantil de Jo, sentía como las paredes del esfínter infantil de Jo apretaba su verga, la sensación era parecida a tenerlo fuertemente rodeado por su dedo pulgar e índice, sentía resbaloso y eso facilitaba el meter y sacar cada vez más fuerte, la cría gemía a grito abierto

  • Aaahhh… aaahhh… ay, puma… puma… pumaaaaaa

Grito al último cuando él la sostuvo de ambas caderas y la jaló hacia él al mismo tiempo que empujaba su cadera, no recordaba una culeada tan intensa y pervertida como esa, la mocosa tenía un esfínter muy bien manejado, su dilatación era perfecta e idónea para el culeo fuerte y degenerado como este.

El puma volteo a ver a Pao que boca arriba se metía deditos en su rajita, su manita era un pequeño pistón, lo hacía rápido, también le habían enseñado como hacerlo, así que se dedeaba con la experiencia de una mujer adulta, lo hacía por su propio placer y el placer de ver como el puma babeaba con esa imagen.

  • Chupa a tu hermana

ordenó el puma a Jo, que con una sonrisa de pervertida se dejó llevar por él hasta dónde estaba acostada Pao; Jo abría su boca cuando el puma la jalaba o la cargaba levemente para ir hacía donde estaba, porque eso sí, nunca dejó de cogérsela mientras se acercaron a la hermanita menor, Jo con una sonrisa de felicidad sintió como la mano del puma se colocó en su nuca y la fue bajando hacia la rajita con olor a orín de Pao, la chupó y dedeó mientras  el puma se ocupaba salvajemente de su culo, maliciosa miró a Pao, que cerraba sus ojitos llena de placer, la lengua de su hermana mayor siempre le dio mucho placer, Jo aceleró los movimientos y estimuló nuevamente la vejiga de su hermanita, Pao empezó a gemir en serio al sentir el estímulo insoportablemente placentero que su hermana mayor le daba, empezó a gritar.

  • Jo, ay… aaahhh … ay… me viene otra vez, me viene, no lo puedo detener ay aaayyyy

Soltó un chorro de orina tras otro, cada que Jo hábilmente sacaba sus dedo tallando su vejiga, esta liberaba orina, salpicaba el feliz y sonriente rostro de Jo, que abría la boca como si de una eyaculación se tratara, el puma percibió el olor a orina y aceleró sus arremetidas; Jo apoyó ambas manos en la cama y se levantó quedando como una perra, después como pudo quedó hincada y volteo hacia atrás, el puma vio el mojado rostro de Jo que maliciosos sonreía, su rostro se movía al compás de las metidas que él le daba, ella solo lo miraba y sonreía, no lo pudo evitar y se acercó al orinado rostro de sus joven amante y la beso, sintió el sabor a urea, era una micción infantil, besó a Jo, pero después lamió el rostro, extrayendo los residuos de orina que la Pao la había dejado

  • Ya me quiero venir—dijo el puma con tono desesperado
  • No, aun no, falta meterla en el culo de Poa ¿o no quieres?

El puma no respondió, dejo a Jo sacándosela bruscamente y se abalanzó sobre Pao que sonriendo lo recibió abriendo más las piernas, el puma rápidamente se subió en ella y su pene solo se colocó en la rajita de Pao

  • Aaahhh

Gimió la pequeña al sentir la verga penetrarla nuevamente, la bombeó como 10 o 15 veces, cada metida que le dio fue un gemido de la pequeña, mientras s el cogía la besaba con mucha pasión metiéndole la lengua todo lo que podía, la sensación de la saliva de Poa era indescriptible.

  • Por el culo

Fue la frase que le susurró al oído Jo al puma, él se la sacó y la levanto como un pequeño muñeco que era, la giró en el aire y al dejo empinada sobre la cama, escupió saliva y esta cayó justo al centro del culo infantil, apuntó su glande tomándolo con la mano derecha, mientras la izquierda jalaba la nalga correspondiente para abrir más el culo

  • Aaawww

Aulló Pao como una gatita, el glande entró, el pene del puma no era recto, tenía un engrosamiento justo después del glande, él sabía que entrando esa parte lo demás entraría son problemas, pero meterla si sería muy épico en esa niña

  • Ay, está muy gruesa—dijo Pao con cara de dolor
  • Aguántate, ya te entrara toda y la gozaras

Dijo Jo “alentando” a su pequeña hermana, el puma empujó y parte gruesa dilato más el culo, para después pasar

  • Aaahhh…ay

Se quedó quieto escuchado los gemidos de dolor de Pao, respiraba entre cortado, su pecho subía y bajaba con las inspiraciones y espiraciones que daba, Jo lo miró y después a Pao

  • Dale puma, ya se acostumbro

El volteo ver a Jo, que con su mirada felina lo invitaba a cogerse a su inocente hermanita, empujó su cadera y Pao volvió a gritar

  • Ay
  • No te detengas, dale ya

El puma entre desconcertado y excitado le hiso caso a Jo y se hiso sordo a los ritos de dolor de Pao, que apretaba las sábanas con una mueca de dolor

  • Ay… ay

El puma sintió que su pene topó en algo, saco su verga toda llena de baba y la regresó dentro arrancando nuevos gritos, no se detuvo, repitió la operación, pero sintió que se estaba secando su verga

  • Jo escúpele a mi verga, se está secando

Jo se acercó y lamió un rato el quieto pene del puma, después junto mucha saliva en su manita y la embarró en todo el tronco, el pene nuevamente estaba lubricado, lo regreso dentro de Pao y ahora fueron gemidos de placer lo que arrancó, su mente se enervó, era la locura sexual, lo más pervertido que había hecho, nunca había imaginado hacerlo con una menor y menos que fueran tan pequeñas, pero eran tan putas que se olvidaba de la edad que tenían.

  • Aaahhh

El puma gimió, estaba demasiado excitado y no podía parar, aceleró dejando la culpa y lástima atrás, solo era placer lo que sentía, no supo de dónde sacó fuerzas, pero mantuvo ese ritmo, Pao era un mar de gemidos y gritos

  • Aaahhh ya no aguantó

Fue lo último que dijo el puma cuando su pene empezó a vomitar semen, lo inyecto dentro de Pao, que también gimió escuchando el orgasmo de su maduro amante, el placer de dar placer, la sumisión de la hembra ante un macho semental, a Pao no le importó el dolor ni la rara sensación de la inminente defecación, en ese momento solo importaba el placer que el puma sentía en su culo, ella se sentía orgullosa de haberle sacado la leche y por lo que oía, él lo estaba disfrutado en demasía

Sacó su mocoso pene del culo infantil, cuando lo hiso se oyeron ruidos raros provenientes del culo de Pao, al mismo tiempo un chorro de semen salió del oscuro agujero.

  • Aaahhh que placer— dijo el puma cayendo boca arriba en la pequeña cama de Jo
  • Te la cogiste como todo un hombre—le dijo Jo reptando sobre él, al mismo tiempo que le besaba el pecho
  • Sí, me cogiste muy fuerte

sólo alcanzó a decir Pao con su sonrisa chimuela, recuperando el aire toda sudada, se puso del otro lado del puma, ambas descansaban su cabeza en el brazo correspondiente de Arturo el puma, el acariciaba las cabelleras infantiles, mientras recuperaba su aire

  • Las amo a las dos
  • y nosotras te amamos

Dijo Jo besando una tetilla de él mientras la otra era acariciada por la manita de Pao, pasaron cerca de 5 minutos y los tres cerraron sus ojos, durmieron por una hora, el puma fue el primero en despertar, se levantó antes los leves movimientos de sus muy jóvenes amantes, miró el culo de Pao todos lleno de semen seco, se agachó y le dio un beso, tomo un papel y lápiz, escribió algo, se visitó y se fue.

Jo abrió sus hermosos ojos verdes, no sintió a su maduro amante, volteo y el lugar estaba vacío, solo quedaba Pao con su culo rebosante de leche, estaba todo rojo e hinchado, miró hacía su buró y vio el papel, lo leyó sonrió al hacerlo y lo llevo a su pecho, cerrando sus ojos

“fue la mejor tarde de mi vida, ustedes me vuelven loco, creo que ya las amo, en especial a ti Jo, si muriera hoy, no me importaría, ya conocí el cielo con dos angelitos… de verdad las amo”

La nota era corta, pero para Jo fueron las palabras más románticas que un hombre le había dicho, guardó para sí la nota, la escondió en un lugar donde nadie la vería, miró a su hermanita y la despertó

  • Pao… Pao despierta, hay que bañarnos y limpiar aquí,
  • ¿Qué pasa? — dijo Pao tallándose los ojitos– ¿y el puma?
  • Se fue, hay que levantarnos, tienes que bañarte, para ponerte crema en el culo que lo tienes todo hinchado
  • Si, ya me empieza a arder, me baño

Madia hora después Pao estaba empinada en la cama recibiendo la lengua de su hermanita, para después aplicarle crema antinflamatoria, eso la hiso sentir mejor y pudo sentarse.

  • Debes mejorarte del culo, que mañana tendremos acción de nuevo
  • ¿vendrá otra vez el puma?
  • No, tenemos más amigos a quien invitar

El corazón de Pao se aceleró, era algo entre miedo y excitación, conocía lo atrevida que era su hermana, le daba miedo, pero no tanto, al menos esta vez no saldrían de casa.

********

Martes

Los gemidos que salían de la pequeña boca de Pao retumbaban e toda la habitación, su culo recibía verga nuevamente, la pequeña Pao recordaba el amor con el que su hermana Jo le estuvo colocando crema antinflamatoria, la vega del puma había sido la más grande que su culo se había tragado, le había quedado muy inflamado, de hecho pensó que no podría coger por una semana, pero su hermana mayor le demostró lo contrario, ahora nuevamente su cuerpo se mecía con el vaivén de la cogida que su copulador le daba y vaya que le daba duro, al principio fue noble y blando, pero después se puso brusco y apático a los gritos de dolor que ella daba, fue como todos los que se la habían cogido, eran tiernos y con miedo al principio y después se desquiciaban, ella al único que en verdad disfrutaba era a su papá Joaquín, a pesar de que la hacía cagarse, orinarse y la humillaba en cada cogida, ella se sentía especial con él.

  • Aaahhh si, así

Aunque eso, siendo honestos, tampoco le restaba placer a lo que sentía en ese momento, porque también la hacían sentir excitada cuando se la cogía, más por el culo, eso le daba mucho morbo, sentirse penetrada por el lugar donde le salía la caca, al principio sintió asco, pero después le agarro el gusto, más al ver como se ponían sus amantes cuando la enculaban

  • Aaahhh niña, como aprieta tu culo
  • Dele fuerte pastor, a ella le gusta

El tipo de fuertes convicciones religiosas aceleró ante la petición de la hermana que, hincada a lado de ella, acariciaba la espalda de la empinada Pao y a ratos los huevos del pastor.

  • Ay aaahhh… aaahhh

La pequeña Pao gimió cuando sintió al invasor taladrarle el culo, no era grande la verga, pero era la de un adulto y su culo aun resentía la enculada del día anterior, el pastor la sujetaba fuerte de las caderas

  • Ay… ay
  • Sí, no se detenga, pártala, ándele, dele

El hombre sentía como su alma se estaba yendo directo al infierno, las puertas del averno se abrían ante él, pero no podía dejar de pecar, estaba pecando de lujuria, adulterio, pedofilia y pederastia; si, como bien dicen, “iras al infierno, pero antes conociste la gloria”

  • Ay… ay

La pequeña Pao se seguía quejando, Jo con ojos de lujuria veía como el inflamado culo de su hermanita se abría, los gritos de dolor le estaban llegando a la zona límbica de su cerebro, estaba demasiado excitada, ella ya no era una nena inocente, su alma había sido corrompida  por un adulto, que la enseño a disfrutar del sexo mucho antes de lo que le tocaba, ahora su mente lasciva ya no sentía placer solo con ver una película, masturbarse o coger, ahora sentía placer viendo como maltrataban a su hermana, sentía demasiado morbo, verla tan pequeña, tan inocente y ahora siendo sodomizada sin piedad

¡Plaf!

Sonó la mano de Jo estampada en una nalga de Pao.

  • Dele fuerte, ¡más fuerte!

Jo apretó sus dientes y metió su mano en su entrepierna, estaba demasiado mojada, dos dedos la penetraron, se movían dentro a fuera a una velocidad relámpago, su mirada era nublada mientras veía como el pastor se movía rápido en el culo de su hermana, era la segunda para él, la primera eyaculación fue en el culo de Jo, qué gustosa se lo dio, ahora era el turno de Pao, le miraba su cara de dolor, eso la excitaba, seguía moviendo sus deditos de dentro a afuera, Poa desde hace 15 minutos tenía su pantaletas en la boca y deteniéndola una media a modo de mordaza, Jo sabía que gritaría, de dolor o de placer, pero abría gritos, así que le puso eso para mitigar el ruido.

Jo seguía hincada masturbándose, miró como el pastor levanto su mano y esta cayó sobre una nalga de poa que ahogo su grito de dolor en la pantaleta metida en su boca, Jo ya no pudo más, abrió su boca y cayó sentada sobre sus talones, su mirada y cara era de un orgasmo agónico, su cara estaba desencajada viendo la nalga roja de Pao, era demasiado placer, quería lograr su orgasmo, grito un gemido, cuando vio que el pastor repitió la maniobra, ahora en la otra nalga

  • Aaahhh… aaahhh

Era demasiado para Jo, cayó de lado en la cama con su entrecejo fruncido, viendo la cara de dolor de Poa, que apretaba sus ojitos, su orgasmo fue como pocos, soltó orina al ver como el pastor ponía los ojos en blanco como lo haría un zombi, abriendo su boca y desfigurando su rostro, la segunda eyaculación estaba en proceso, le inyectaba una gran cantidad de leche a Pao

  • Aaaahhhh

Gimió el pastor moviéndose como loco, la leche salió y quedo en el recto infantil de la inocente Pao, cuando terminó se quedó quieto y sus ojos regresaron a él, miro la escena, las nalgas rojas y lastimadas de Poa y a un lado Jo con cara de placentera angustia soltando orina sin dejar de dedearce

Jo se levantó sacando fuerzas de quien sabe dónde y desacopló de un tirón a Poa, la pobre cayó quedando boca arriba, Jo se abalanzó a la verga aguada del pastor y la mamó, literalmente lo hiso, sus mejillas se hundían succionando las últimas gotas, el pobre hombre ponía mil caras, la sensación era demasiado placentera

  • Plop

Sonó la boquita de Jo al sacar la verga de su boca sin dejar de mamar, la masturbó suavemente mientras volteo a verlo mostrando su chimuela sonrisa

  • ¿le gustó?
  • Demasiado

Cayó el hombre en la cama, sus piernas temblaban, Jo se acostó a su lado y recargó la cabeza en el brazo de este, Pao sumisamente hiso lo mismo, el pastor le acarició la cabeza

  • ¿estás bien pequeña?
  • Si padre—dijo Pao después de haberse quitado la media y sacado su propia pantaleta de la boca
  • No es padre, es pastor, es diferente— le corrigió Jo
  • No te preocupes, a estas alturas ya no sé lo que soy— dijo el pastor mirando al cielo con cara de resignación
  • ¿le gusto jugar con nosotras?
  • Si mucho, pero creo que me excedí con Pao, perdón Pao, te nalgueé fuerte, me excité demás y no pude detenerme
  • No se preocupe, ya se me pasó y me gusto coger con usted—dijo sumisamente Pao
  • Entonces si se excitó mucho ¿verdad? — dijo Jo pícaramente
  • Sí, no sabes cuánto, quisiera que mi esposa cogiera la quinta parte de lo que tú haces
  • Le diré algo, las mujeres no pueden evitar ser hembras y cuando un macho las somete, liberan sus hormonas y se dejan hacer lo que el macho quiera, para eso somos, solo que usted debe comportarse como macho y no como esposo, hágaselo, no pida permiso, sométala y vera como su vagina se moja como nunca, ni ella sabrá por qué

Las palabras de la niña retumbaron en el cerebro del hombre religioso, pensándolo bien no estaba tan perdida, él siempre le pedía permiso, ahora algo estaba creciendo en él, era ese valor que sólo los machos seguros de sí mismos tienen, si eso haría.

Se levantó y vistió ante la atenta mirada de las dos, se puso toda su ropa y arreglo su facha, peinó su cabello y miró a las desnudas hermanitas, observó sus entrepiernas enrojecidas

  • Me voy niñas, pero quisiera darles un besito antes de irme

Las dos se levantaron quedando sentadas cuando el volvió a hablar

  • No, así no, empínense

Jo lo miró con una sonrisa, el macho dominante estaba creciendo en él, ya no pedía permiso, solo daba una orden y sus hembras lo obedecían con gusto, las dos quedaron empinadas, el se agachó y metió su boca entre las nalgas, Pao hasta abrió su boquita del placer que sintió, fue el mejor beso negro que ellas hubieran recibido

  • Me voy princesas, espero verlas pronto

Jo empinada volteo a verlo y le sonrió

  • Si, y cuando venga me contará como se cogió a su esposa y la hiso venirse como una cerda por todos sus agujeros
  • Si princesa, así lo haré—la mente del pastor voló

******

Eran las 11 de la noche, en casa de las hermanitas, Jo tenía a Pao empinada, le metía la lengua como el pastor se lo hiso, le metía deditos como a ella le gustaba, le aplicaba crema antinflamatoria, Pao abría su boquita de placer al sentir la tibia y curativa lengua de Jo.

Al otro lado de la ciudad, el puma estaba acostado en la cama de Paty, ella dormía placida y relajantemente a su lado, la luz de la ventana iluminaba el culo de ella, del cual salía leche brillosa, así había sido, él fue a buscarla, ella abrió y solo preguntó ¿ahora sí me llevarás a pasear?, claro, contestó él entrando sin pedir permiso y cerrando la puerta tras de sí con candado, se quedaría a dormir con ella toda la semana.

En su departamento, Joaquín estaba cerrando los ojos de sueño, en la pantalla estaba una grabación de él con Pao, una donde él la hacía cagarse, el vientre de Joaquín estaba todo lleno de semen de la intensa masturbación que se había dado viéndolo, eyaculo dos veces sobre su propio vientre, ahora el sueño le ganaba.

En punto de la ciudad dentro de la casa pastoral, la esposa del pastor respiraba agitada por la boca, se tocaba el pecho, tenía el entrecejo fruncido, estaba toda sudada, se sentía extasiada, había tenido el orgasmo de su vida, Salvador su esposo y pastor de la iglesia que profesaban, había llegado y la jaló a la recámara, no preguntó, solo la desnudó, ella desconcertada se lo quiso negar, pero ahora ese “no” no lo detuvo, la dominó como siempre quiso hacerlo, hasta la nalgueó, la cambió de posición cuantas veces quiso, le metió un dedo en el culo y ella gimió como nunca antes lo había hecho, se convirtió en la sumisa de su esposo, lejos de enojarse se acercó a él y lo besó en una tetilla, mientras seguía respirando agitada, salvador solo miró el techo feliz cruzando los brazos bajo su cabeza.

En su casa Alvarado miraba el techo, pensaba como su vida había cambiado radicalmente, su esposa a su lado dormía como un ángel, en la otra habitación su hija Diana perla aún tenía rastros de semen paterno en su rostro, su esposa con la raja llena de leche de su hijo también dormía feliz.

Así era la vida ahora para ellos, sexo sin control, no podían decir que tan planeado fue, o si ya el destino lo tenía previsto, ahora su vida estaba enlazada a las dos tiernas hermanitas inocentes que estaban siendo pervertidas…

CONTINUARÁ

2 comentarios
  1. elauzente
    elauzente Dice:

    hola esta bien tu relato pero en el capitulo 17 y este no concuerdan ya que en el 17 a jo la golpeo el sacerdote y en este es como si no hubiera pasado nada. como sea es interesante la histora.

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