Siempre fue como un padre para mi.
Llegue a la casa de mi tía en la ciudad, después de quedar huérfana. Buscaba amor, encontré más de lo que yo hubiera imaginado..
Era finales de la década de los 60′ yo me había quedado huérfana, mi madre y mi medio hermano habían muerto por complicaciones en el parto. Algo que era muy común en esa época, y más si se vivía en un pueblo cerca de la costa. Yo tenía solo 5 años. Una tía ya muy grande me llevó a la ciudad, era otro mundo para mí, era impresionante lo moderno que era una ciudad, llegamos a un casa grande, la colonia era muy bonita, clase media. Yo llegaba con una cajita con mis pertenencias y una bolsa chica. Ella tocó el timbre. – Tía Rosita!! Que bueno que ya llegaron. Carmen, muchas gracias por recibirnos. Unos minutos después ya estaba sentada en la mesa. – ten linda , come esta sopa, disculpen que no haya nadie pero fueron al parque, ahorita regresan a cenar. Le di las gracias y comí la sopa, era el primer alimento caliente que me caía en el estómago, comía a toda prisa mientras hablaba la tía Rosita; Muchas gracias por recibirla Carmen , la situación era insostenible, aquel desgraciado desde que se murió Lupita, solo maltrataba a la niña, la tenía desnuda en la casa y creemos que también abuso de ella, se la pudimos quitar al no ser su padre. Ya decía el maldito que se la quería llevar como su nueva mujer. -Por dios, que horrible! Comentó Carmen. :Y yo no me la puedo quedar , ya a mi edad y sola en ese pueblo, no se cuanto tiempo le viva, además necesita aprender a leer y escribir, espero que no les moleste a Miguel y a ti. – No , como crees , ya lo teníamos bien platicado, le servirá de compañía a mi niño y será la nena que nunca pude tener. Una media hora después llego Alejandro un niño de 9 años. Y su papá Miguel, la primera vez que lo vi se me hizo una persona sería. – con que ella es Brisa, bienvenida hija, espero que te guste vivir aquí, olvida todo lo que viviste, de ahora en adelante , eres parte de la familia y esta será tu casa. De parecer una persona seria por su aspecto , ahora se me hizo una persona tierna y amable. La tía Rosita se quedó un día más y después regreso al pueblo, y tenía razón, en menos de dos años moriría de un ataque cardíaco.
Los primero días me sentí bien recibida, pero seguía temerosa. para una niña de solo 5 años había pasado por bastantes cosas malas. Pasaba el día con Carmen una señora de 28 años, de estatura mediana, no tenía gran cuerpo, ni mucha belleza, pero lo compensaba con lo linda que era con la gente y con lo bien que me trataba. Además yo solo era una niña de 5 años, digamos que era más bonita, pero lo único que me distinguía era que tenía mucha nalga para mí edad. Me di cuenta cuando carmen me empezó a comprar vestidos, yo era feliz con ellas, y con mi moño en la cabeza, me ponía toda bella para ir a la iglesia. Con alejandro jugaba toda la tarde cuando regresaba de la escuela. Al que veía poco era al señor Miguel , un tipo que podría pasar por común, mediana estatura, que tenía su barriguita, el ya era todo un señor de 30 años. Y si llevamos a Brisa a ver su primera película, lleva aquí un par de semanas y todavía no la llevamos al cine. Comentó Miguel. -.si, si, yo quiero ir al cine, gritaba alejandro. Entonces que dices Brisa? Yo todavía hablaba poco , se que eso al señor Miguel lo desesperaba. Pero trataba de ser tolerante conmigo.
El domingo después de salir de la iglesia, pasamos al cine, el cual estaba atascado. Era una película de muñequitos, no cabía ni un alma. Ok nada más que la sala sea abierta, pasamos corriendo a agarrar butaca, sino se puede juntos , tu te vas con la niña y yo con el niño, afirmó Miguel ( en ese tiempo los asientos no estaban enumerados) cuando estábamos formados en una Fila inmensa, ya listos para entrar, le dije a Miguel, señor , podría comprarme unos chocolates. – hija estuvimos en la dulceria , por que no los pediste? Carmen dijo – si quieres yo la llevo. ; esta bien, yo la llevo rápido, vente vamos. Miguel Me agarro de la mano y fuimos corriendo , la fila podría avanzar en cualquier momento..estábamos comprando cuando la fila empieza a avanzar. -Miguel apúrate! – No te preocupes ya métete con el niño, ahorita adentro las buscamos. Error tan grande, cuando entramos a la sala inmensa, solo se veía niños brincando por todas partes, y apagan la luz, así no podíamos encontrar ni a carmen , ni a alejandro. Ya no había lugares, en eso me jala Miguel, vente, encontró el único asiento que había, ven hija te vas a tener que sentar en mis piernas. Yo estaba admirada con la gran pantalla y ver por primera vez una película de caricaturas , no me importo donde estar sentada. Me senté con mi faldita arriba de sus piernas , al transcurso de los minutos con lo divertida que estaba , me empecé a mover, ya nada más estaba arriba de una pierna , podía sentirla perfectamente, mi faldita volada y mi calzóncito para nada evitaron que sintiera esa pierna en mi cosita, el problema vino cuando con tanto movimiento, empecé sentir cosquilleos ahí abajo, me gustó tanto que sin saber que estaba haciendo , solo me restregue más y más fuerte. – estas bien hija? Que tienes , te duele algo? No, no me duele nada. Pero estaba tan metida en el disfrute de rozar mis partes , que ya ni veía la película. – segura que estás bien ? Quieres que nos salgamos? No, no. Me había frotado tanto que ya estaba sudando, además ya hasta quejido había soltado. – hija que tienes? ya estas hasta sudando. Cuando voltee a verlo, yo tenía la vista perdida, respiraba por la boca. » siento que me voy a orinar, tengo muchas cosquillas donde hago pipi» Miguel se quedó impactado, pero no dijo nada, solo me sento bien en sus dos piernas. Volví a frotarme , de repente empecé a sentir algo duro, algo que estaba firme y grueso, eso me ayudó para que me pudiera frotar más a gusto. Mis movimientos era cada vez más fuertes. Solo sentí una mano que se metió por debajo de mi falda. » tranquila hija , yo te ayudo» me susurro al oído. Con sus dedos hizo a un lado mi calzoncito, sentí esas manos tan calientes como me tocaban ahí por donde hacía pipí. De repente sentí un dedo dentro , se metía y salía, al tiempo que con la palma de la mano me frotaba mi pequeña vagina, estaba sintiendo de lo más lindo, nunca había sentido algo así, alguna vez mi padrastro me metió un dedo y me taladro con el , quedé muy lastimada, no entendía que quería, pero con Miguel fue diferente, sentía como se concentraba todo el calor entre piernitas, era más y más, me iba a orinar, me van a castigar, pero no puedo más. Haaaagg!! Miguel me tapo rápidamente la boca, el señor de a lado al parecer se dio cuenta , pero solo esbozo una sonrisa, del otro lado no había problema estaba el pasillo. – Ven, vamonos, esperemos afuera a los demas. Pero.cuando me quiere.bajar de sus piernas , Miguel se da cuenta que tenía el pantalón bastante mojado. Diablos! vente. Me quiso jalar de la mano , pero yo todavía no reaccionaba bien, todavía duraba el efecto de ese orgasmo. Pensar que hay mujeres que nunca han tenido un orgasmo, y yo a mis cinco años, había tenido uno tremendo que todavía me hacía temblar las piernas, estaba felizmente agotada. Miguel se dio cuenta y me cargo , salimos de la sala, compramos un refresco y escondidos, se lo hecho encima , para cubrir lo mojado que estaba y aquel delicioso olor que tenía.
Nadie dijo nada, esperamos a que terminará la Película, Miguel invento lo del refresco y regresamos todos a casa, pero ya descansada, iba con una vergüenza terrible, me hice pipí, me orine encima de Miguel, sentía mucha vergüenza. Pasaron los días y yo no le hablaba a Miguel de la vergüenza que sentía. De repente a Carmen le llegó un telegrama, su madre había enfermado gravemente, pensaba llevarme con ella, pero se decidió que no, ella se iría en avión y en ese tiempo era un servicio muy caro, así que solo se fue ella. Un viernes Alejandro le pidió permiso para salir a patear el balón, el , le dijo que si. Cuando estábamos solos, al poco tiempo me llamo desde su despacho. – Brisa , hija puedes venir. Sentí que me iba a regañar por haberlo orinado, que me correría de la casa. – Pasa hija, pasa. A ver , quiero que seamos sinceros , tu ya eres de la familia; que te pasa, que tienes, por que me has evitado y no me hablas? Acaso me he portado mal contigo? NO, tu has sido de lo más lindo. – entonces cual es el problema? No pude más y llore de miedo, » es que me vas a correr de casa por haberte orinado» – Quien te dijo eso? Me contesto. Nadie, entonces no estas enojado? Le pregunté. – no, claro que no. Lo que hiciste es algo raro , nunca lo había visto, pero por lo que vi, tu estabas disfrutando o me equivoco? No, si me gusto. – y ya te había pasado antes? No, nunca. – mira hija te voy a hablar con la verdad , a eso se le llama masturbacion, y sirve para sentirse bien, como tu, ese día. Entonces es normal? Pues si, es algo mal visto, nunca hables de ello en la iglesia , ni a tu mamá Carmen. Pero es algo que se hace mucho , yo lo hago. En serio también tu? Si hija , pero es diferente manera. Me puedes enseñar? Aquí, mmm esta bien, ven. Miguel se levantó y se desabrocho su pantalón. » haz visto una pipí? Si, mi padrastro a veces me lo mostraba. Entonces ya lo conoces, Miguel se saco su pipí, me sorprendió, no era de gran tamaño, pero para una niña de 5 años , eso era enorme. Mira, esto se llama estimularse. Y Miguel tomó con una mano su pipí y empezó a jalarselo para arriba y para abajo, estaba como escondido. Brisa quieres ayudarme. – que hago? Solo acércate ven. Con su mano izquierda me empezó a tocar mis nalgas, pero era de una forma diferente a como lo hacía mi padrastro, era tierno, era bonito. Y de repente vi como su pipí había crecido, estaba sorprendida, pasó de estar dormida a parada. – esto Brisa, es masturbarse. Agarro todo su pene que estaba duro como tronco y empezó a jalarsela , con la izquierda tocaba mi rostro, mientras con la derecha no dejaba de jalarsela, de repente la soltaba para agarrarse sus testículos, los exprimia, a su pipí le salió unas gotas. – ve Brisa , esta feliz por ti, esta feliz de verte. » hola brisa, yo soy tu amigo, ven , tocame» – puedo tocarlo? Si claro. Estire mi manita, y se sentía tan dura, tan firme, con mis pequeñas manos no podía agarralo completamente, veía que le salía un cabeza como tortuga , pero solo de un ojo. – y yo no puedo hacer eso?- quieres decir masturbarte? Si. – si claro que si ven, me levanto y me puso en el escritorio. – vamos a quitar esto, me desnudo completamente. – tu no tienes pipí, tu eres niña, lo que tu tienes se llama vagina, y te acuerdas que hice esto. Me paso la mano por mi pequeña vagina, me recostó en el escritorio, me empezó a besarme las piernas , después fue en mis pequeños muslos, me los besaba, yo empezaba a sentir rico, como en el cine. Me dio unos besos en mi barriguita, fue subiendo hasta que llegó a mi pecho, donde la mío mis pequeños pelones, no tenía pecho, pero el que me los lamiera, hizo que me gustará, llego a mi cuello, me dio unos besos que me dieron cosquillas, después cerca de mi oreja y sentí unos escalofríos. Salió mi primer gémido, me habrío mis piernas , metió su cabeza, y para mí sorpresa recibí unas lamidas en mi vagina, para la segunda yo ya veía ángeles, era maravilloso. – si , si, así, así, que rico se siente, no pares Miguel, no pares papá. Al escuchar eso Miguel , intensificó sus lamidas, había leído del clitoris y estaba buscándolo, cuando dio con el, ataco sin consideración.de repente tenias a una niña de 5 años , gritando por la masturbacion, movía mis pies como si brincara, me tenía dominada con la boca, también era la primera vez que le pasaba a Miguel, no pudo aguantarse la excitacion al verme roja del pecho, mis labios vaginales se estaban hinchando, no entendía nada, solo quería que continuará. Hasta que di un grito y me desconecte, Miguel me platico que empecé a temblar , mientras me volvía a orinar, después me desmaye. Desperté y Miguel preparaba la tina. – como estas linda? Ya te recuperaste? Toda cansada le dije que si. – ven te voy a bañar, papi se vino en tu estomago y tu pecho. Tenemos que bañarte . Ya mojada , me empezó a enjabonar completamente, me volteo y al ver mi culo todo enjabonado, me lo empezó a sobar.- a ver hija agáchate, agárrate de la otra orilla de la tina. Yo me agache, cuando sentí como me separaba mis nalgas, con su dedo enjabonado me empezó a sobar mi ano. Brinque de la sensación. – ahí también me gusta papá. Y te gustará más, me metió un dedo, me dolió bastante , pero me sostenía de la espalda y nada más escuchaba » tranquila , aguanta» después de un rato empezó a mover el dedo , la sensación era maravillosa, echaba mi cuerpo hacia el dedo, cuando lo estaba disfrutando me metió el segundo. Ya me movía sin control , sentía como estaba a punto de orinarme. Me había dolido el segundo, pero no se comparaba a lo bien que se sentía. – prepárate hija. Metió un tercer dedo en mi ano. Ese me dolió en lo más profundo. Le pedí que lo sacara , me dijo que no, me tuvo agachada en la tina por casi 10 minutos con tres dedos en el culo. Cuando le dije ya estoy bien. Empezó a meter y sacar los tres dedos al mismo tiempo. Era impresionante, la sensación, era un disfrute, tenía solo 5 años, y sabía que era la mejor sensación de mi vida. Miguel parecía que me ordeñaba. No podía más grite, » te amo papá, te amo» mientras caía en la tina. Me quedé temblando por un buen rato. Por fin me sentía querida, por fin me sentía en casa y amada. Por fin sentía alguien que me quería, y para que no me deje , pienso hacer todo lo que diga…
FIN DE LA PRIMERA PARTE.


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