• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...
Incestos en Familia, Masturbacion Femenina, Masturbacion Masculina

Siempre fue para mi como un padre.

Después de quedar huérfana, una pequeñita llegará a una casa donde recibirá más amor de lo que espera..
Por fin habíamos llegado, había sido un viaje largo. Me acuerdo como me sorprendío lo grande de la ciudad, pero la casa no se quedaba atras. -Tía Rosa, Por fin llegaron! Que tal les fue en el viaje? De repente ya estaba sentada en la mesa. Ten nena, comete esta sopa, te caerá bien en el estómago. Mientras por fin comia algo caliente, podía escucharlas hablar. – pues si, carmen. Como te iba diciendo, Lupita murio de enfermedad y la pobre niña quedó huérfana, el señor que vivía con ellas, decía que se iba a encargar de ella, pero su alcoholismo y el que empezara a comportarse raro con ella, me hizo sospechar,  Le hacía estar desnuda en casa, con el pretexto que en la costa hace mucho calor. Después nos enteramos que se la quería llevar a otro lado y no como su hija, sino como su pareja. -Tu crees Rosita que ese maldito le haya hecho algo? – No se Carmen, la niña no me dice nada,  afortunadamente me enteré de que se iban,  por eso me comunique con ustedes, que son los únicos parientes aunque lejanos, que tiene. aproveche que se había largado a tomar y que dura días borracho, para agarrar sus cosas y te la traje. Yo no puedo quedarme con ella, como una anciana de 72 años puede criar una nena de solo 5. Ademas, le viviria muy poco tiempo. Ella no tiene ningún papel de registro pero me dicen que será fácil que la adopten. La tía rosita tenía razón, estábamos iniciando la década de los 70′ y fue muy fácil todo el tramite para que me adoptarán. – no te preocupes Rosita. Aquí será bienvenida, será la niña que nunca pude tener. Además hay mucha ilusión en recibirla todos estamos ilusionados. De repente se escucho la puerta principal. Después de los saludos, Carmen me presento. – mira Brisa, este es mi hijo Alejandro, es apenas 5 años más grande que tú. Y este señor se llama Miguel y será de ahora en adelante tu papá. A primera vista Miguel se me hizo una persona seria, tenía un aspecto de enojado. Pero era todo lo contrario. Me levanto y me cargo. – así que esta hermosa nena es brisa, preciosa no sabes como te esperábamos, espero que aquí puedas recibir el amor que necesitas. La tia Rosa se quedó una noche para descansar y después regresar en un viaje largo hasta la costa. Y tuvo razón en que no sobreviviría por mucho tiempo. Dos años después no avisarian que había muerto de un paro cardíaco.

Había pasado dos semanas, me sentía encantada y feliz con Carmen y Alejandro, como no tenía todavía una escuela, convivía con Carmen todo el día y con Alejandro jugaba cuando llegaba el de la primaria. Pero le tenía miedo a Miguel, trataba de no hablarle. Eso le frustraba, hacía todo lo posible para hacer amable conmigo, pero tenía miedo que fuera y me tratara como mi padrastro. Pero nada que ver, era una persona educada y muy respetuosa conmigo. Los escuche en una platica. – Es que ya no se que hacer Carmen, trato de jugar con ella, de ser tierno, de platicar con ella, y nada más no me habla, solo me mira, creo que me rechaza. – tranquilo Miguel, es solo una niña, acaba de pasar un hecho traumatizante, aparte como te dije no sabemos si sufrió algún abuso de parte de aquel hombre, por eso me la llevo todos los días a la iglesia, allá ya hizo amiguitos y con la ayuda del cura y de ponernos a rezar, poco a poco se olvide de todo lo malo. Era la forma en que Carmen trataba de ayudarme, pero aún ahora recuerdo como aquel hombre me desnudaba, le gustaba ver mis nalgas, decía que las tenía grandes y redondas para mí corta edad, se notaba mi herencia de mujer costeña. Le encantaba ver mi piel canela totalmente desnuda. -Tu sigue tratando de ser cariñoso con ella, veras que tarde o temprano será esa hermosa nena que tanto quisiste y yo no pude tener. – ya se , vamos a llevarla al cine. Niños quieren ir al cine el fin de semana? Ya brisa lleva con nosotros dos semanas, y no la hemos llevado. Brisa quieres ir? No sabía de qué me estaba hablando, nunca habia ido a un cine, no habia alguno en la parte de la costa donde yo vivia, ni la television habia llegado. Así que solo conteste con la cabeza. Eso hizo que Miguel hiciera un gesto de frustración, y que Carmen se riera en voz baja.

El domingo después de la iglesia, llegamos al cine. se nota que Carmen siempre había querido una hija, me arreglaba muy bonita cada vez que íbamos a la iglesia, y ahora que íbamos además al cine , me puso un vestido blanco con flores que me quedaba algo corta, lo cual ocasionaba que se me viera unas nalgas más prominentes, mis zapatitos blancos y un moño hermoso en mi cabello, era la primera vez que me sentía tan hermosa. El cine estaba a reventar, presentaban una película nueva de caricaturas para niños. Después de comprar los boletos y pasar a la dulceria, donde por pena no pedí nada, nos formamos, estábamos listos para entrar a la sala. Me arrepentí de no pedir nada de dulces, así que voltee y le dije a Miguel. Me puedes comprar unos chocolates? – hija, pero si ya fuimos , por que no lo pediste. Pero con tal de quedar bien conmigo volteo y le dice a carmen entra con el niño y aparta asientos, sino se puede,  siéntate donde sea , nosotros los buscamos. Antes en los cines , los asientos no estaban enumerados, era entrar y donde encontrarás lugar. Fuimos rápido a la dulceria, ya había escogido mi  chocolate, cuando la fila empieza a avanzar , la señorita no, nos atendía. Miguel volteo y le hizo seña a Carmen de que entrará. – Nosotros los buscamos. Grito Miguel.

Cuando entramos a la sala, estaba totalmente obscura, ya empezaba la película, yo estaba sorprendida por la pantalla, mientras Miguel buscaba desesperado a Carmen y Alejandro. Pero estando a obscuras y la sala llena , era imposible. De repente ve un asiento y me jala del brazo. – ven hija! Nada más hay un asiento tendrás que sentarte en mis piernas. Yo embobada por la pantalla y los muñequitos, me senté en su piernas. Estaba sobre una pierna, riéndome de lo lindo y emocionada por la película, me había movido tanto que la falda se me había subido, note como mi calzoncito rozaba su pierna, de tanto roze, sentí unas cosquillitas en mi entrepierna, podía sentir lo caliente de su pierna, que solo lo separaba un calzoncito muy delgado, note como con un movimiento de atrás para adelante, esa sensación de calor y de cosquillas aumentaba, llegó un momento que dejé de prestarle atención a la película, me gustaba mucho más la sensación, estaba tan emocionada , que creo lo hice más fuerte, por que llame la atención de Miguel, al principio no entendía que hacía, pero cuando vio bien como ya estaba hechada para adelante y ya me movía a un buen ritmo, Miguel no supo que hacer, el solo vio mi cara de que lo estaba disfrutando, ya tenía mis ojos cerrados, el no sabía que hacer, si detenerme o dejarme, cuando ya era tarde. De repente sentí un placer, que vino con temblor de mi cuerpo, después estire mis piernas,  caí rendida sobre su pecho. – e.. estas bien hija? Solo voltee a verlo, el vio mi carita de satisfacción, de alguien que había  tenido su primer orgasmo. – ven siéntate bien. Me acomodo ya entre sus dos piernas , pero fue peor. Ahí pude sentir algo duro que me tocaba mis nalgas, me levante de su pecho y me empecé a frotar ahora en su miembro que estaba duro. El claro que se dio cuenta , su miembro lo delataba. No sabía que hacer, si yo seguía frotándome, seríamos los dos los que acabaríamos viniendonos.  Miguel metió su mano por debajo de la falda, pudo sentir como mi ropita interior estaba toda humeda, apenas toco arriba de mi calzón, yo temble y hasta suspire, el noto eso, lo volvió a hacer , era tan fuerte la sensación que me volví a acostar en su pecho, Miguel volteo para ver si alguien se había dado cuenta, y el señor de a lado lo había visto todo. El sintió que se iba a armar un escándalo, que el señor le reclamaria, ya se veía siendo golpeado por todos en el cine. Cuando el señor sólo le hizo una mueca de sonrisa. Eso fue como un permiso, Miguel me pasó la palma de su mano y eso hizo que yo explotara, caí desmayada en su pecho. La película ya no le faltaba mucho por acabar, decidió mejor levantarse de una vez y salirnos, cuando me levanto, el noto que su pantalón estaba todo mojado en la parte delantera, fue tan fuerte e intenso mi orgasmo que me había venido con todo y líquidos. Cuando por fin se paro, vio que el señor de lado se frotaba la verga por encima del pantalón. Miguel se apresuro y llegamos a la dulceria, para ocultar lo mojado y cualquier olor, compró una botella de refresco y se la tiro enfrente del pantalón. A los pocos minutos se acabo la película y la gente empezó a salir de la sala, yo iba reaccionando. Por fin nos encontramos con Carmen y Alejandro. Les dijo como sin querer se había tirado su refresco, mientras ellos le decían como les había gustado la película. – y a ti Brisa, te gustó tu primera película? Voltee a ver a Miguel y después a ella, me encantó.

A los pocos días, a Carmen le llamaron que su mamá estaba en el hospital, en un principio pensaba llevarme con ella. Pero por costo del avión, que en ese tiempo era muy caro, se decidió que ella se fuera sola y yo me quedara. Al día siguiente, Alejandro había salido a jugar a las canchas. El único que estaba en su despacho era Miguel. – Brisa, hija. Puedes venir por favor. Desde que paso lo del cine, ya no solo no le hablaba , ya no volteaba a verlo, sentía vergüenza de haberme orinado encima de él, no sabia que había pasado,no entendía nada. -pasa hija , siéntate. Te puedo preguntar por qué me evitas? Entre vergüenza y miedo levante la vista. – es que todavía me da mucha vergüenza el que me hice pipí encima tuyo, te juro que no se por que me hice. El se río. – jajaja no te preocupes linda, eso que tu hiciste no es por que te orinaras, yo tampoco sabía que había pasado, estuve leyendo estos días para saber que fue, y lo que pasa es que te diste placer , lo que en hombres se le llama masturbacion, algo que nos dicen que es pecaminoso , pero te diste cuenta que se siente bien. Yo no sabía que alguien tan chiquita podía hacerlo, y tampoco entendía el por qué estaba mojado. – tampoco tu? – no, pero ahora lo sé, sé llama masturbacion, y es algo que tarde o temprano lo harás si es que te gustó tanto. – pero no se bien que hice. – ven hija. Me sentó sobre el escritorio. Esto pasa cuando tu con tu mano te frotas aquí, el extendió su brazo y me toco mis partes. Yo me moví. – tranquila , así es como se debe de hacer, es lo que tu hiciste ese día del cine. Me empezó a frotar, al principio no sentía nada , hasta me sentía rara, pero cuando por fin toco bien mi vulva, regreso esa sensación. El se dio cuenta, dio en la parte donde yo me derretía y ahí se quedó. Otra vez estaba sintiendo muy rico, ya estaba con las piernas abiertas. – para poder hacerlo bien déjame quitarte tu ropita interior. Ya sin ella se duplicó la sensación, yo estaba acostada sobre su escritorio, ya era muy intensa. Miguel había dado sin querer con mi clitoris, yo ya veía las estrellas , mi agitación era al máximo, me salían gémidos.  El se paro y se bajo el pantalón y su calzón, se empezó a tocar con su mano derecha , mientras con la izquierda seguía haciéndome ver estrellas, yo ya estaba delirando. – me voy a hacer pipí, otra vez me voy a hacer pipí. – no , no te preocupes nena , no es pipí, tu déjate llevar , tu disfruta. Sentí intensamente el orgasmo , mucho más intenso que el del cine. Otra vez caí desmayada, cuando volví en si, senti como Miguel me tocaba mis grandes nalgas , mientras se sobaba su pene que estaba grande, le había crecido.  que haces? el ve que estoy despierta y me dice – lo mismo que tu , solo que así se hace en los hombres. Su pene estaba todo rojo, sobretodo la punta. – quieres hacerlo tú, mi niña? Estire mi mano y lo agarre, para alguien de mi edad y mi tamaño , estaba muy grande , así que lo agarre con las dos manos. – que hago? El me agarro mi manita y me la movió para arriba y para abajo, se masturbaba con mi mano. Después me soltó, yo segui solita. Era impresionante ver su cara , como disfrutaba , era grande , era enorme, y me llamó mucho la atención, se escuchaba como gemia.  – así mi nena, así mi niña. Me acerque a su pipí, y verlo todo rojo me dio curiosidad y lo que se me ocurrió fue pasarle la lengua, lo lami solo un par de veces y eso fue suficiente para que papá explotara, me cayó un liquido blanco y caliente en la boca, en la cara , cayó en mi pecho y hasta un poco en mi cabello. Tardo en recuperarse . – Es lo más intenso que he sentido, jamás me habían lamido mi pene. Pero ve como te deje, ven te tengo que bañar antes de que regrese alejandro. Puso la tina y la medio lleno, – déjame limpiarte. Y me dijo, mi nena, te gusto? Si. – y quieres volverlo a hacer? Sii. – ok mi bebe , entonces no puedes decírselo a tu mamá, ni alejandro ni a nadie. Eso es secreto entre tu y tu papi. Ok.  Dije si efusivamente, ya me había enjabonado todo el cuerpo , cuando me paso la esponja por mi vagina, volvió a pasar, arquee mis piernas , el pasaba toda la mano llena de jabón, sentía como se iba un dedo de el para adentro , le agarre el brazo y me empecé a frotar con el, me estaba masturbando. De repente me volteo, sentí como separaba mis grandes nalgas , con su mano llena de jabón ahora la paso en medio de mis nalgas , sentí como llego a mi culito, con el dedo todo enjabonado, exploro mi ano, yo sentía como me iba y regresaba de la sensación, y metió un dedo, fue dolor que rápidamente se quito para llegar un placer, me estaba temblando mi pierna, movía su dedo por todas partes, me estaba explorando y a mi me encantaba, de repente siento que mete otro dedo, eso hizo que me recargará sobre la tina, no podía aguantar la sensación, algo me impulsaba a empujar mi culo sobre sus dedos. Sentía rico, sentía como me habría y esos dos dedos fueron suficientes, tuve un gran orgasmo, no pude detenerme y caí de nalgas en la tina. Mientras seguía temblando. Miguel me acabo de enjuagar, me levanto , me envolvió en una toalla y me llevó a la cama. Yo estaba tan cansada que no podía ponerme en pie. – Espero que ya no dejes de hablarme , yo te quiero mucho, y yo te masturbare las veces que tu quieras. Lo voltee a ver y le sonreí, – ya no dejaré de hablarte , por que yo te quiero mucho papá.

 

FIN de la primera parte.

12 Lecturas/22 mayo, 2026/0 Comentarios/por Missieteputas
Etiquetas: hija, hijo, masturbacion, orgasmo, padre, tia, vagina, viaje
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
EL PIBE LA TENÍA GRANDE. Y NO ERA AFRICANO
En la secadora
La hermanita de mi novia
Me convertí en un sumiso castrado (parte 2)
el sobrino de mi tío
Super cogida en el torneo de ajedrez
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.479)
  • Dominación Hombres (4.574)
  • Dominación Mujeres (3.300)
  • Fantasías / Parodias (3.682)
  • Fetichismo (2.983)
  • Gays (23.022)
  • Heterosexual (8.950)
  • Incestos en Familia (19.357)
  • Infidelidad (4.736)
  • Intercambios / Trios (3.353)
  • Lesbiana (1.206)
  • Masturbacion Femenina (1.099)
  • Masturbacion Masculina (2.117)
  • Orgias (2.230)
  • Sado Bondage Hombre (483)
  • Sado Bondage Mujer (210)
  • Sexo con Madur@s (4.716)
  • Sexo Virtual (280)
  • Travestis / Transexuales (2.559)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.713)
  • Zoofilia Hombre (2.329)
  • Zoofilia Mujer (1.722)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba