Tonya y mi primera vez
Luego de jugar un videojuego en mi Playstation, uno llamado Pragmata, la nena me hizo recordar a mi hermanita, y a una época que había olvidado, en donde mi primera hembra fue la perra de la vecina. cruza de labrador llamada Tonya..
Oficialmente para todos, yo me desvirgué con una amiga bastante putita que tuve, Mirna, a los 18 años.
Y si, fue mi primera mujer, pero no mi primera hembra.
La versión extraoficial es esta, que hoy me animo a contar por que los recuerdos que yo había reprimido me llegaron el otro día, cuando vi a una perrita que me la recordó, Tonya.
Tonya era la perra de la vecina, una cruza de labrador y algo más, de color cremita tirando a amarillo.
Eran dos perras la de la vecina, también estaba la hermana, más petiza llamada Duquesa, pero ya de color negro.
Yo las veía como la rubia y la morocha.
Yo tenia un perro, también cruza, pero no recuerdo de que. Era el Bobby.
Yo estaba en mi pubertad explotando a mis 12, 13 años. Eran las vacaciones de verano y estaba caliente todo el tiempo, pajeandome aca y allá.
Ambas perras venían a jugar con mi perro desde que la vecina se mudó como dos años antes. Los tres perros eran jóvenes, estaban saliendo de su etapa de cachorros, y estaban entrando en la época de celos, que ocurrió ese mismo verano.
Los perros del barrio, todos detrás de estas dos perritas pero como estas eran nuevas, no se dejaban tan fácil.
Además la vecina las encerraba en su patio, no quería que se le llene la casa de bichos.
Con lo que no contaba mi vecina es que en el cerco que separaba nuestras casas, había un agujero tapiado con lo que era unos cajones grandes de madera o algo de eso. Los perros no podían moverlo pero un humano sí.
Una tarde noche en que por el cumpleaños de un pariente, me quedé solo, me puse a ver las películas porno de mis viejos.
En mi familia somos tres hijos, dos varones y la nena, que es la menor.
Ya había hecho cosas con mi hermanita de 10, sin penetración, obvio. Ella era inocente y no entendía nada.
Cuando me tocaba cuidarla, y nos quedábamos solos, yo aprovechaba, le bajaba los pantalones, la bombachita rosada de frutillitas, y la hacia sentarse en mi verga, para que diera saltitos. Insisto en que no había penetración pero no por que yo no quisiera, ya que era medio inconsciente. No recuerdo si le decía que no diga nada.
Mi hermano, 5 años mayor que yo, estaba en la casa de su novia, y hasta solía quedarse a dormir.
Y mi hermanita, bueno, se la llevaron mis viejos. Creo que iban a un cumpleaños de 15.
El asunto es que yo no quise ir, y me quede en la casa, como dije, viendo las películas porno de mis viejos en su habitación.
Si ya hasta era casi una costumbre el espiarlos coger. No veía nada por que cogían a oscuras pero si podía escuchar a mi vieja el gemir.
A mi por lo menos nunca me causo trauma eso.
Y ahí estaba, matándome a pajas… pero la porno me puso mal. Quería coger, quería penetración.
Menos mal que no estaba mi hermanita por que esa tarde si la desvirgaba.
Y escuche al Bobby, que estaba llorando porque quería ir donde la vecina a cogerse a una de las perras.
Asi es como fui, y miré el agujero en el cerco.
Las perras estaban del otro lado, también llorando.
Corrí a mi perro, corrí las cajas y enseguida ambas perras se pasaron para mi lado. Luego moví el cajón en su lugar, y me lleve a los tres perros adentro. Bueno, me lleve las dos perras dentro y el Bobby también entro.
Estaban desesperados pero como los tres eran inexpertos, les costaba.
Duquesa era la mas petisa de las dos, por lo que al Bobby le costaba menos montarla.
Yo me lleve a Tonya a la habitación de mis viejos, en donde estaba la película porno en pausa.
Yo pensé que iba a costar, pero descubrí con sorpresa que ni bien me volví a sacar la verga, la Tonya se me acerco, y me daba el culo.
Me dio impresión ver su vulva hinchada y mojada, con algo de lo que creo era un hilito de sangre saliendo del agujero.
Estaba nervioso y con la verga parada.
Ni bien me acomode y se la apoye, la perra se echo para atrás, para que le entre.
No le entro mas que la cabeza y salio. Como era su primera verga, estaba nerviosa.
Afuera de la pieza escuchaba a los otros dos perros gemir y llorar, o lo que sea que hacen cuando cogen.
Le puse play a la porno para quitarme los nervios. La Tonya se lamia la vulva hinchada. La tenia entre blanca y rosadita, tiernita como la conchita de mi hermanita Sofia.
Me arrodille, y espere que la perra se me acerque sola como antes y eso hizo. Me dio el culo, y yo la agarre de las caderas y la acerque. Le apoye la cabeza de mi verga y ni bien la perra sintió el puntazo, comenzó a retroceder, también como a sentarse sobre mi verga.
Yo entre la calentura y los nervios, no lo podía creer.
Esta vez la perra no se acobardo y siguió apoyando el peso de su cuerpo, haciendo que mi verga le vaya entrando.
Sentí como me fue pelando la verga, como su vulva me tiraba el prepucio hacia atrás, y un poco me dolió. Incluso sentí como una forma rara, algo que hizo tope un poco. creo que era la parte por donde orina. No se la pude meter y se salio. La perra siguió sentándose ya en el piso de lo caliente que estaba.
La volví a acomodar, esta vez mas atrás, y otra vez comenzar a penetrarla.
No tenia mas que acomodársela en la entrada que ella solita retrocedía para metérsela. Luego comenzó a bajar un poco el culo, y ahí volví a sentir ese tope, junto al agujero de su concha. Ahí mi verga se pudo deslizar adentro suyo y la perra comenzó a mover el culo ella sola y le entro toda.
La sensación de estar dentro de una concha… no me importo que fuera una perra. Estaba apretada, justa.
La perra hija de puta estaba tan caliente que seguía moviendo el culo ella solita, arriba y abajo, como hacen los perros cuando están calientes y montan una pierna.
No paso mucho en que solté mi chorro de leche dentro de la Tonya. Acabe brutalmente como nunca lo había hecho. casi me desmayo.
Pero la perra seguía caliente y me seguía cogiendo. Eso se sintió la gloria.
Y como no sabia que debia hacer después, la deje que siga.
Incluso gemia la hija de puta.
en eso, entro a la pieza el Bobby con la Duquesa. Estaban pegados.
Eso me alerto, por que pensé que yo podría quedar pegado a la Tonya, asi que me sali.
Por suerte no paso nada.
La perra seguía caliente moviéndose sola en el piso, para luego lamerse y comerse mi leche.
Descanse un rato, y veía como el Bobby se separaba de la Duquesa, y como ambos se lamian sus partes.
Le di agua a los perros, y algo de comer, pero cuando vi que el Bobby estaba caliente y se quería montar a la Tonya, lo aleje. Me senti celoso, no iba a dejar que se coja a mi perra.
Lo saque junto con la Duquesa de la habitación, y ya con ganas de nuevo, llame a Tonya.
Repeti el proceso. me arrodille, y llame a la perra. ni bien le pase a tocar la conchita, ya se puso caliente de nuevo. Me costo dirigirla a mi verga otra vez por que cada vez que le tocaba la vulva hinchada y mojada, la perra retrocedia un poco y se sentaba.
la agarre de las caderas, la acomode delante mio, y le pegue un puntazo con mi verga.
Ahí la perra estaba tan caliente de nuevo que retrocedio mas fuerte enterrandosela toda. eso casi me hace acabar
su conchita se sentía apretada, jugosa, caliente.
yo no tenia que ni moverme por que la perra estaba tan alzada, tan caliente que se movia sola.
y yo estaba tambien tan caliente que no me importaba si quedábamos pegados. mientras la perra putita me tragaba la verga con su conchita rosada, yo puse de nuevo la película porno, y la miraba mientras sentía como la Tonya se tragaba ella solita toda mi verga.
Acabe de nuevo, justo cuando en la porno, el tipo se la metia por el culo a la rubia tetona.
Toda mi leche fue dentro, pero la perra se canso y se salio. Comenzo a lamerse la conchita llena de mi leche.
Yo descanse un par de minutos, hasta que pase de medio parada a parada de nuevo.
La perra putita lo noto y se me acerco de nuevo, poniéndome su culo delante, con su vulva hinchada y ahora bastante abierta. tenia la cola levantada. no lo pensé mucho que se la mande ya ni tocarla, sin manos, y ella se dejo penetrar.
Ya no tenia esas ganas desesperadas de antes, que se sentaba, pero si retrocedia su culo para ser penetrada.
Comence a metérsela suave, todo el largo de mi tronco verguil.
la perra comenzó a gemir, agitada. Una nueva escena aparecía en pantalla, en donde el mismo tipo, se cogia a una mina nueva, esta vez una jovencita. recuerdo que pensé en mi hermanita, y me dieron unas ganas tremendas, por lo que agarre las caderas de la perra putita y comence a metérsela mas fuerte. ella agarro viaje y comenzó eso de intentar sentarse, a mover su culito.
Seguia estando apretada sobre mi verga, podia sentir como la muy puta me apretaba, me quería dentro, muy adentro.
le segui dando hasta que volvi a acabar, esta vez la sujete para que no se saliera, y me asegure de echarle toda mi leche dentro.
Nos quedamos pegados por un rato. ella no se quiso salir ni yo tampoco.
Paso un rato hasta que mi verga se aflojo, y se salio.
Esta vez no le salio mi leche pero la perra si se lamio igual.
Como pude, ya agotado de las ganas, medio que entre en conciencia del horario, y comencé a mandarlas de nuevo a su casa. a la Tonya y a la duquesa, la cual tuve que esperar a que el Bobby la soltara.
Las empuje hacia su patio, y moví la caja de nuevo en donde estaba.
Y asi es como realmente me desvirgue, como tuve mi primera hembra.
Que bueno, si cuento a mi hermanita, seria ella la primera hembra que tuve, siendo Tonya la primera que pude penetrar, y mi hermanita la segunda, pero esa ya es otra historia que la contare en contra ocasión si me lo piden.
En cuanto a Tonya, me la volvi a coger un par de veces mas, cuando entro en celo.
Tampoco era que lo tenia fácil por que la vecina no las dejaba salir a ningún lado para evitar llenarse de perros, cosa que le molesto cuando vio que la Duquesa igual termino preñada por mi culpa, por dejar que el Bobby se la cogiera.
Asi que estaba difícil coincidir en tiempo y lugar.
Eventualmente la vecina se mudo, y nunca mas pude ver a esa perra tan putita de Tonya que cogia con ganas.
Y con ganas ganas… siempre que pude le llene la conchita de mi leche.
Mi record, fue la segunda vez cuando otra tarde en que quede solo, la pude hacer pasar a mi patio y la entre a la casa. Ahí ya no estaba la Duquesa, asi que el pobre de mi perro se desespero sin poder cogerse a nadie.
Adentro, llegue a cogérmela una 10 veces, mas o menos.


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