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Todo es fantasía .
En una pequeña habitación, rodeada de peluches y barbies, se escuchan unos pequeños de gemidos de placer, unos pequeños deditos se contraen cuando reciben un miembro invadiendo su panochita, el choque del cuerpo grande en el pequeño, son como aplausos en la habitación,  es tanto el placer del hombre, que cada embestida hace que la cama cruja, una camita decorada con princesas disney, esta golpea la pared una y otra vez.

El hombre observa como su miembro entra una y otra vez, su pequeña hija, mantiene sus ojos cerrados, sus piernas están abiertas como letra v, recibiendo a su macho como todas las noches, mañanas y tardes.

Pero como pasó todo esto entre padre e hija, debemos trasladarnos a ese día, en que todo comenzó.

3 años atrás…

En un parque infantil rodeado de castillos y juegos infantiles, se encuentra Marianita de 4 añitos , una niña dulce, tierna y sonriente, su cabello cobrizo es iluminado por el sol, un angelito henrmoso con sus mejillas sonrosadas de correr y juguetear en el parque, pero ese día cambiaría su inocente mente sería abierta.

A lo lejos ve a su papá, observándola corretear y jugar, ambos se miran y sonríen, una niña rubia la observa y su amistad se hace una cuando comparten, su papá la observa y le tira un beso a lo lejos, y lo ve conversar con otros padres y madres.

Las niñas juguetean y se separan de los demás.

– mira una casita de bolas de platico. – Dice la niña rubia.

Ambas corren de la mano y entran en la casita, ven otros niños y comparten con ellos.

– Abigail, abigail donde estas princesa…

Ambas escuchan una voz de un hombre fuera, la niña sonríe y va a su encuentro, feliz por escuchar esa voz.

– Aquí papito, aquí estoy…

Marianita la observa salir y con dificultad se asoma en la ventanita, padre e hija se dan un beso apasionado, como lo hacía su mamá y papá, el hombre mete su lengua en la boca de la niña y ella hace lo mismo.

– Quiero penetrante mi princesa, papi tiene muchas ganas…

Abigail sonríe, y besa a su padre, Marianita ve como se besan y el hombre toca sus nalguitas, recuerda que su papi dice que nadie debe tocar esas partes, pero es el su papá, quizá si puede hacerlo, por que papi no me toca ni besa así.

–  Pero papi… estoy jugando con una amiga que hice.

– No quieres leche de niña buena.

– Si quiero papi… Me darás en la boca o la pepita.

– En la pepita si vamos ya, hoy te coji princesa y papi te dará duro como te gusta.

– vamos papi, voy a decirle a mi amiga me espere siiiiiiii.

– Dile mi princesa te espero.

Si amiga le dice que su papi le debe aliemtar, que no se vaya que ya vuelve, la hermosa marianita sonríe y asiente, su amiga corre y sale de la Mano con su papá.

Pará marianita los minutos parecieron horas y jugo con otros niños, se aburrió y salió de la casita, corrió por todo el parque y se topo con su papá, sonrió y le dijo no se fuera largo, la niña corrió y a lo lejos fuera del parque de juegos, encontró una casita, le encantaba pensar que en esa casa había un mundo oculto, que quizá iría a un castillo y encontraria, ponys y muchos regalos, entró a la casa y estaba iluminada con la luz del sol, tendrá que decirle  a papito pero se enojara, mejor será secreto y vendrá aquí siempre.

Al subir unas escaleras, escucha la voz de su amiga, quizá llora pero nadie dice que rico, quizá está emocionada, se acerca y se detiene cuando ve una puerta abierta y se queda escondida.

– Que rico papi… Papito… Awwwww… Que rico… Quiero mas papito

El hombre al escuchar eso, sigue chupando su pepita, la saliva es el camino brillante que ha dejado en su vagina, succiona y lame, devorando cada centímetro.

– Siii… A siiii… Paito siiiiii – Abre más sus piernitas, le encanta lo que su país le hace siente como un cosquilleo inunda su pepita. – papito me voy a orinar.

El hombre se separa, y con la palma de su mano, golpea esa panochita, roja de tanta lengua y su niña lo mira.

– Paito sigue… Por fis…

El hombre obedece y lame lo más que puede, siente en su boca como el néctar de su niña lo inunda, bebe cada venida de su princesa.

– Que rico papito – Su niña esta débil – Me darás lechita ya.

– Quieres mi princesa ?

– Si Paito

– Donde dime?

– En mi pepita, damela Paito.

El hombre se levanta y agarra su verga, quieres esto en tu pepita mi princesa.

– Si Paito – Sonríe cuando su padre baja el zipper de su pantalón y su verga sale como resorte de su bóxer. – pipí esta feliz por mi Paito.

– Muy feliz mi princesa, ya quiere entrar en tu pepita, vas a gritar como a papi le gusta y pedirás siempre más.

– Siiiii – La niña estira sus brazos de felicidad.

– excelente princesa, ve sube a la cama.

El padre observa a su niña desnuda, sus nalguitas son su manjar, le encanta verla como se enciende, su ex mujer no era así y esa niña le hace querer darle verga a cada hora, su niña siempre está desnuda en su vehículo, los videos polarizados son los únicos testigos de cada follada y mamada de su niña.

– Ven papito, te estoy esperando…

El hombre sonríe y sube en la cama abandonada, esta casa fue abandonada y aún mantiene cosas, prepara todo un día antes, ocupan salir o los vecinos sospecharan, siempre la pasan follando y no salen de casa.

– Que quiere mi niña?

– Lechita en mi pepita.

– Lechita para las niñas buenas.

– Siiiii – Si papi se acomoda y abre sus piernitas, esperando a su invasor.

El hombre lo baja y lo pasa una y otra vez en esa pepita que tanta leche ha tragado.

– A Papi le gusta que grites, lo harás.

– Si papito.

El hombre sin avisar la penetra, ella ahoga un grito.

– Papito que rico.

– Quiere mas mi princesa.

– Si mucho más papito.

El hombre observa su pequeña zorrita, dándole estocadas en cada penetracion, suena como aplausos en la habitación, la cama se hunde por su peso y su niña lo observa y toca su pecho lampiño.

Marianita observa al hombre encima de su amiga, no sabe por qué su amiga dice que rico, por que estas desnudos, y como ese coso gordo que tiembla entró en su amiga, por que papi no me hace eso, se preguntaba, seguro papi no la quiere o no sabe hacerlo, observa a su amiguita.

– Papito, no pares… Que rico… Awwwww… Awwwww… Siiiii…. Ahhhhhhh

El hombre observa su miembro como abre e invade lo que fue alguna vez esa virginal vagina, su niña se la devora sin dudar, sus huevos rebotan cuando la penetra, decide darle más duro y la vagina se pone roja.

– Ahhhhhhhhh Paito…. Ahhhhhhh… Ahhhhhhh

Se detiene, y si niña tiene sus brazos en su pecho, sale de su niña y besa sus labios, juegan con sus lenguas y sus manos se van a esa pepita que lo vuelve loco, mete dos dedos y la masturba con ellos, su niña abre más sus piernas y se sale de sus dedos.

– Paito… – Si niña se ríe, son carcajadas nerviosas – me gusta eso.

– esto mi princesa – vuelve hacerlo una y otra vez – Me tienes loco mi princesa, te daré mucha verga hoy.

– Paito debemos terminar rápido, mi amiga está esperándome, no quiero se valla Paito.

– esta bien mi princesa, lo que tu digas, haz a papi feliz.

El hombre sube otra vez, el misionero es su posición favorita, la penetra y masajea su pequeño clitoris.

– De quién es esta panochita princesa?

– Mia papito.

El hombre la penetra duro y los deditos de los pies de su niña, se contraen.

– Abigail… De quien es esta panochita?

La niña sonríe y gime duro, sabe que a su papá le gusta y le encanta le de duro.

– Abigail….

– Paito que rico… Más… Más… Siii que rico Paito..

El hombre la trae a él y de rodilla como esta en la cama, hace que ella rodée sus piernas a su cintura, la diferencia de tamaño es increíble, pero adora ver a su hija siendo poseída por el.

Baja sus manos a sus nalguitas, y las aprieta hacia él.

– Abigail de quien es esa panochita?

– es solo tuya nada más Paito – sonríe cuando ve a su papá feliz y muerde su tetilla.

El hombre la penetra duro, y escucha a su hija.

– Tu pipí es mía Paito?

– Solo tuya mi amor, soy todo tuyo princesa, siempre te daré verga.

Separa a su hija de su pene y el precum los saluda, esa imagen casi lo hace venirse, un hilito de precum los separa pero será poco tiempo.

Marianita toca su propia panochita, quiere su papi le haga eso, siente su panochita caliente, se mete su manita, y se huele sus deditos.

Observa a su amiga desnuda, peinando su cabello rubio con dos coletas, su papá tiene el pipí mirando arriba y se ve enorme, se toca su pipí de arriba abajo como su papá, su amiga lo besa y su papá la deja, papi no me ha enseñado eso, quiero aprender, luego ella se sienta sólita encima.

– princesa quieres lechita, y vamos con tu amiga.

– siiiiii – Ver a su hija bajar como una experta, casi lo hace regarse, le encanta venirse en su hija, sabe no saldrá embarazada, así que le fascina cuando se viene.

Su hija sube y baja, las estocadas que se da son únicas, gime y agarra sus colitas, el hombre ve como entra su pene por completo, toca si tierna piel sudada, rosadita, coloca sus manos en su pequeña cintura y la le da duro.

– ahhhhhhh siiiiii Ahhhhhhhhh siiiiiiii paaaaaa paaaaaa paaaaito.

El hombre penetra más, mientras ella baja el sube o inversa, la penetra tan duro y tan delicioso que no le importa que grite, están lejos de la sociedad, sabe es suya nada más y esa vajina la tendrá para rato.

Sale de ella y la pone en cuatro, busca su panochita y ve precum, está mojada y su vagina abierta, se agacha y la chupa su niña abre más sus piernas y le deja total acceso, le pone de pie y la penetra nuevamente, el maneja la  penetracion y siente sus bolas a llenas, tras varias estocadas y ese sonido de aplausos una y otra vez, lo hacen cerrar sus ojos, se viene dentro de ella, su niña hace los mismo.

Escucha como su niña dice –  hay, hay, hay papito.

Queda dentro de ella, su niña está roja de su vajina, mojada y follada, su carita colorada, su niña de 5 años es una fiera en la cama, respira y toca su espalda, ninguno sabe que son espiados por una niña, que de tanto tocarse se orino, y salió corriendo con mucho miedo, su Papito la regañara cuando se enteré.

El hombre se separa de su niña, y ve semen bajar de esa pepita suya, la niña se acomoda y sube sobre su papi abrazados, descansando y feliz de que tiene lechita de niña buena.

 

Quieren más? … Depende de ustedes

 

 

3 comentarios
  1. Pedro Ziga Dice:

    Muy bueno el relato ya le enseñaste a tu hija a coger y que ella sienta la verga en su panochita que gosa mucho cuando te la estas cogiendo ya los vio cogiendo su amiguita vdel parque será que a ella tambien le metas la verga? continua con el relato amigo

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