CELEBRACIONES DEL MUNDIAL DE FUTBOL
Con motivo de la celebración del mundial de futbol mi nuera y mi hijo organizaron un paseo en el que nos alojaríamos en un hotel campestre rodeado de vegetación con opción de salir a pueblos cercanos para disfrutar de todo lo típico de estos lugares comidas, licores y compras artesanales. .
Con motivo de la celebración del mundial de futbol mi nuera y mi hijo organizaron un paseo en el que nos alojaríamos en un hotel campestre rodeado de vegetación con opción de salir a pueblos cercanos para disfrutar de todo lo típico de estos lugares comidas, licores y compras artesanales.
En el paseo estábamos mi hijo, su esposa, Antonio el suegro de mi hijo, mi esposa y yo. Desde el día que llegamos todo era alegría y para motivarnos no falto el licor. Debo anotar que entre Antonio el padre de la esposa de mi hijo y mi esposa en UN paseo anterior note mucha empatía, constantemente se hacían bromas y no faltaban los comentarios con cierta picardía y doble sentido, con las correspondientes risas desbordadas.
Ese primer día que llegamos en la mañana al hotel campestre nos asignaron las habitaciones, en el primer piso mi hijo y su esposa y en la segunda planta en habitaciones contiguas la habitación de Antonio, el suegro de mi hijo y la nuestra, las dos con amplios balcones que daban a un estar con parasoles, mesas y asientos, muy propios del lugar.
Al medio día nos fuimos caminando a un pueblo cercano a almorzar, encontramos un lugar típico con comida de la región, muy buena música y el correspondiente licor. En la tarde cuando llego el momento del partido de futbol, en un salón amplio todo era algarabía y disfrutamos al igual que todos los demás en medio de copas, sobre el encuentro de futbol que no habiendo fanáticos se celebraba todo, con comentarios y risas. Por supuesto el licor no faltó en ningún momento así que cuando acabo el partido, la fiesta siguió. Con las celebraciones por los goles, el suegro de mi hijo y mi esposa se abrazaban efusivamente, yo me hacia el desentendido, pero me daba perfecta cuenta como avanzaban las confianzas entre ellos.
Cuando dieron las nueve de la noche, el sitio suspendió los servicios y nos fuimos caminando de regreso al hotel, cuando llegamos allí hubo acuerdo en continuar la fiesta y nos instalamos bajo uno de los parasoles que había observado desde la habitación y siguió rodando el licor y a eso de la diez de la noche yo ya estaba muy cansado y algo mareado, por eso decidí irme a la habitación, entretanto mi hijo, su esposa, el padre de ella y mi esposa continuaron la celebración. Desde mi habitación lograba escucharlos porque cuando uno ha consumido licor termina hablando más fuerte de lo normal.
En algún momento me quede dormido, quizás más de una hora, y cuando me desperté no escuche las voces, pero tampoco mi esposa había subido a la habitación. Me asome por la ventana y en la mesa ya solo estaba el suegro de mi hijo y mi esposa, ahora ya no hablaban tan fuerte, pero si se encontraban muy cerca sus cuerpos y por momentos él le acomodaba el cabello a ella y le rozaba una de sus piernas con su mano mientras le hablaba aprovechando que mi esposa tenía una falda corta y al estar sentada se le había recogido más.
Los observe al menos unos quince minutos hasta que se levantaron y yo supuse que mi esposa vendría a nuestra habitación. Luego los escuche caminar y hablar por el pasillo, pero resulto que los dos entraron a la habitación de Antonio, entonces sali al balcón y al tener el ventanal solo una cortina transparente, que en el día no dejaba ver nada pero en la noche si, pude ver lo que comenzó a suceder después que cerraron la puerta, Antonio de acerco por la espalada de ella, la brazo por la cintura y comenzó a darle besos en el cuello, aprovechando que tenía el cabello recogido y ella se dejó magrear sin ninguna objeción entonces el subió sus manos y rodeo sus tetas las que acarició continuamente mientras seguía besándole el cuello, ella se giró y al quedar los dos de frente se trenzaron en un beso erótico rozando sus pelvis, tiempo que el aprovecho para soltar los botones de la blusa de mi esposa y luego se la quitó para soltar el broche del sujetador, quedando a la vista sus hermosas tetas que a pesar de su edad conservan su lugar.
Él se inclinó y comenzó a besar y chupar sus senos y ella lo disfrutaba alzando sus brazos dándole total libertad, entonces él se arrodillo frente a ella, le bajo el cierre de la falda, por lo cual la misma cayó al suelo, quedando mi esposa solo con su tanga, la que Antonio no tardo en retirar y estando ella totalmente desnuda, la invito a acostarse, ella separo sus piernas y Antonio comenzó con una sesión de sexo oral que la llevó a un evidente orgasmo, considerando los limitados gemidos que podía escuchar desde mi balcón.
Pasado este momento él se levantó y en segundos se desnudó volviendo a la cama para trenzarse con ella en un beso apasionado en medio de caricias que él le prodigaba a sus senos y ella disfrutaba, pero él no tardo en acomodar su cuerpo en medio de las piernas de mi esposa y ella tomando su verga la acomodo a la entrada de su concha y él por supuesto comenzó a penetrarla.
Hago aquí un paréntesis para compartirles que alguna vez desee ver a mi esposa follando con otro hombre y al encontrarme esta sorpresa, me produjo una tremenda erección que se disparó más en el momento que observe la penetración de Antonio a mi esposa.
En esta posición de misionero Antonio comenzó a follar a mi esposa y ella levantando las piernas las cruzo alrededor de la cintura de Antonio, permitiéndole una mayor penetración. Un minuto después mi esposa comenzaba a gemir con cada penetración manteniendo los ojos cerrados moviendo la cabeza de lado a lado, gracias a la excitación que estaba disfrutando.
Pasaron al menos diez minutos en estas condiciones para luego cambiar y mi esposa se acomodó sobre Antonio, clavándose su verga y luego comenzar a subir y bajar su cuerpo disfrutando las penetraciones.
Al cabo de unos minutos no se cual de los dos tuvo la iniciativa y mi esposa se acomodó en cuatro o de perrito y él desde atrás volvió a acomodar su verga en la concha de mi esposa para comenzar a follarla y enseguida Antonio comenzó a acariciar los senos y el clítoris incentivando la excitación de mi esposa, consiguiendo que los dos alcanzaran el éxtasis y al lograrlo se quedaron pegados e inmóviles. Al separarse mi esposa continuó con su cabeza inclinada en la cama pudiendo observar que empezó a fluir el semen que Antonio le acababa de dejar dentro.
Después de este fogoso encuentro se recostaron para recuperar energías y a continuación mi esposa, se levantó, se vistió y yo regrese a la cama.
Minutos después ella entro a nuestra habitación y fue directo al baño y escuche que estuvo tomando una ducha para borrar las huellas de su encuentro con Antonio. Luego vino a la cama, pero antes se puso una batola y nada más. Al estar a mi lado me acerque a ella y la abrace, entonces me dijo… creí que estabas dormido.
Le respondí si dormí al menos una hora, pero cuando desperté y no te vi en la habitación entonces me entere que estabas follando con Antonio y esto me ha generado una erección que necesito me ayudes a calmar y ella por supuesto se acomodó para que yo me ubicara sobre ella en medio de sus piernas para comenzar a follarla sin preocuparme porque ella disfrutara su orgasmo ya que había tenido dos con Antonio.
Al lograr el clímax explote dentro de la concha de mi esposa y me quede conectado unos minutos y le pregunte si había disfrutado mucho con Antonio y ella me respondió… no debió suceder, creo que me deje llevar por el exceso de copas que consumí y a la final acepté la proposición de Antonio.
Pero le replique… desde que nos encontramos en la mañana, antes que llegaran las copas note mucha cercanía entre Antonio y tu con ciertas confianzas que fueron alimentando el acercamiento para que terminaran follando como acababa de suceder.
En ese momento deseaba saber si a ella le atraía Antonio.
Y su respuesta fue… posiblemente físicamente si y esto fue aumentando con la ayuda del licor.
Con lo que me dices ¿te gustaría volver a follar nuevamente con él?
Ante esta pregunta hubo un silencio de al menos dos minutos mientras ella ordenaba sus ideas y me respondió con otra pregunta… Tú me acabas de decir que verme follar con Antonio te genero una erección, ¿entonces debería entender que te gustaría volverme a ver follar con él?
Le respondí… Si, si tú y yo estamos de acuerdo, pero esto lo vamos a saber solo tú y yo, no quiero que Antonio se entere que yo estoy de acuerdo.
Ok nadie se va a enterar porque a mí tampoco me conviene, solo es buscar los momentos adecuados. Y con este acuerdo todos los días siguientes amparados en el licor y aprovechando la cercanía de las habitaciones mi esposa disfruto con Antonio las siguientes noches y al terminar rematábamos los dos con deliciosas folladas y muy felices los tres.


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