Cómo mi mujer ascendió de puesto
Miraba a su jefe que estaba disfrutando del espectáculo y este pudo ver cómo su empleada se corría mirándole..
Mi mujer trabaja de analista en una empresa de finanzas. Un día al llegar a casa vi que estaba haciendo una maleta. Al principio me asusté pues pensé que se iba de casa, cosa extraña porque nos llevamos de maravilla. Ella me dijo que la secretaria de dirección del jefe no podía ir de viaje y que tenía que ir ella. Era un viaje importante a Nueva York y estarían una noche durmiendo en un hotel para regresar al día siguiente.
Cuando volví a casa ella ya había regresado. Estaba en la cama y la saludé con un beso. Cené y me tumbé a su lado. Estaba contenta y radiante y me contó todo con detalle.
Cuando llegaron les llevaron directamente al hotel y de ahí a la empresa donde debían firmar el contrato tras una exposición de la estrategia a seguir. La reunión fue como las de las películas, consejo directivo, mesa grande, proyector, etc. Quedaron entusiasmados y para celebrarlo, el presidente y tres directivos más les invitaron a cenar. Allí se cena muy pronto. Después les llevaron a un local, una especie de club donde sólo entran los muy selectos. Les llevaron a una sala VIP privada y comenzaron a traerles todo tipo de bebidas. Estaban sentados en un enorme sofá con una mesa de cristal delante. Tras mucho beber, brindar y reír, el presidente de la empresa se arrimó mucho a ella y le puso la mano bajo la falda. Otro que estaba a su lado le puso una mano sobre una teta. Ella trató de resistirse sonriendo educadamente, pero cuando quiso darse cuenta ya tenía unos dedos tocándole el clítoris y la blusa desabrochada. Miró a su jefe y este le hizo un gesto de tranquilidad. Los dedos ya estaban dentro de su coño y todos reían mientras el otro le sacaba las enormes tetas y uno chupaba una y el presidente otra. Ambos se turnaban para besarla y chupar sus pezones. El resto miraba atentamente. Después, el presidente se sacó la polla e hizo que ella se sentara encima. Comenzó a cabalgarle mientras el tipo se metía las tetas en la boca. El otro se levantó, se puso detrás de ella y se la metió por el culo. Por lo que decía eran padre e hijo. El chico más joven le agarró las tetas y se las ofrecía a su padre que relamía con gusto. El padre le decía que le diera duro y éste obedecía. Casi se corrieron a la vez. Cuando se quitaron, fue el turno de los otros dos. Uno la puso a 4 patas y el otro se puso de pie, frente al jefe de ella para que viera como la chupaba y la cara de placer mientras el otro le daba por detrás. Miraba a su jefe que estaba disfrutando del espectáculo y este pudo ver cómo su empleada se corría mirándole. De su boca caía el semen del tipo que ya se había corrido. Eso excitó mucho más al jefe que seguía mirando cómo el de atrás la follaba sin piedad. Al correrse la sacó y se la restregó por el culo dándole varias palmadas. Ella se tumbó boca abajo para descansar un poco. Su jefe le acarició la espalda y el cabello y comentaron que era una zorra excelente.
A la mañana siguiente, tras el desayuno su jefe le dijo que le acompañara a su habitación. Era una suite enorme, con un gran ventanal del suelo al techo y de pared a pared que da a una avenida rodeada de rascacielos. Se quedó mirando el paisaje a través del ventanal cuando su jefe se puso tras ella y le preguntó si le gustaba. Le dijo que mucho y una mano se deslizó bajo su vestido levantándolo y mostrando su hermoso culo. Ella comenzó a gemir suavemente al sentir sus manos tocando culo, apartando el tanga y sintiendo su dura polla entrando en su culo. Se desabrochó la blusa y salieron sus enormes pechos aplastados contra el cristal. Gemía y se excitaba al escuchar los jadeos de su jefe en la oreja a la vez que la llamaba puta. La idea de que pudieran verles desde otros edificios la excitó mucho más. El jefe se agarró a las caderas y aceleró las penetraciones. El sonido de los golpes de su cuerpo contra el culo de ella le excitaba y acabó corriéndose dentro. No la sacó. La dejo hundida en el culo y se agarró a las tetas mientras ella se masturbaba con fuerza. No la soltó hasta que se corrió.
En el avión de vuelta fueron en primera clase. Asientos súper amplios, de cuero. Podías beber y comer lo que quisieras. Por la noche apagaban las luces y te daban unos antifaces para dormir. Cuando todos estaban durmiendo su jefe se sacó la polla y ella se la empezó a mamar sin dejar que se quitara el antifaz, pero este se deslizó un poco hacia arriba y pudo ver que el de al lado se estaba haciendo una paja mirando. Cuando se corrió en la boca fue al lavabo limpiarse y el tipo que se estaba masturbando fue tras ella, la encerró en el lavabo y tras taparle la boca comenzó a follarla por detrás con rapidez. Se corrió pronto. Ahora ella tenía que limpiarse el semen de la boca y del coño. Cuando regresó a su asiento su jefe le comentó entre risas que había durado poco. Rieron y se durmieron. No se despertaron hasta aterrizar. Al recoger las maletas un taxi les llevó directamente a la oficina, pues al mediodía tenían reunión con la junta directiva.
Fueron al despacho del jefe, éste cerró la puerta con cerrojo, la llevó hasta su gran mesa de madera, la sentó encima, la abrió de piernas, se arrodilló y le comenzó a chupar el coño. Cuando lo tenía bien mojado, se incorporó, le arrancó el tanga, se sacó la polla mostrándosela y se la metió de un golpe, tal que la hizo gemir fuerte, por lo que él le tapó la boca y la folló fuerte. Sus enormes tetas se movían como flanes y él las miraba con deseo. Cuando se iba a correr se echó sobre ella y le dijo que había despedido a su secretaria y que a partir de ahora ella iba a ser la nueva secretaria de dirección y que sería su puta, que ya podía decírselo al cornudo de su marido. Se corrió dentro justo al decir eso.
-¿Cornudo? ¿Y su mujer qué eh?- Pregunté yo sonriendo.
-Ella le dijo que podía follarse a quien quisiera, que ella ya lo hacía. Además, tienen una hija adolescente adoptada y se casaron por interés. Fue un matrimonio arreglado, ya sabes, para aumentar y consolidar los negocios. Quién sabe, a lo mejor nos invitan un día a cenar y te follas a su mujer.
Me dio un toque en el brazo seguido de un guiño y una sonrisa.
-O a la hija.
Ella abrió los ojos y la boca en señal de exclamación y me dio otro toque en el brazo riendo.
-O las dos a la vez.. jajaja.-Dije.
-Jajaja! Anda, de momento fóllame a mí, cabrón.
Se abrió de piernas y se la metí con la condición de que se imaginara que era su jefe follándola encima de la mesa. Ella accedió con gusto.
Ahora, cuando mi mujer me llama para decirme que volverá tarde a casa ya sé que es porque su jefe está disfrutado de ella. Por supuesto, pasado un tiempo yo también me follé a su mujer y a su hija a la vez. Ahí descubrí que él también se follaba a la hija, me lo dijeron ellas. Ahora es mi mujer la que me pide mientras la follo que le explique cómo fue. Tiene unos orgasmos brutales la muy zorra.

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