LA AVENTURA DE MI ESPOSA MEJORO NUESTRA INTIMIDAD
Lo que les voy a compartir es algo que deseaba sucediera, pero no me atrevía a proponérselo a mi esposa porque no sabía cuál podía ser su reacción. Ella tiene cuarenta y dos años y está muy hermosa y yo tengo cincuenta y con deseos de compartir cosas nuevas en nuestra intimidad .
Lo que les voy a compartir es algo que deseaba sucediera, pero no me atrevía a proponérselo a mi esposa porque no sabía cuál podía ser su reacción. Ella tiene cuarenta y dos años y está muy hermosa y yo tengo cincuenta y con deseos de compartir cosas nuevas en nuestra intimidad ya que por momentos la intimidad se vuelve monótona, pero ahora la oportunidad de hacer algo nuevo ella me la ha dado.
Ella organizó viaje a visitar a su hermana que vive a una hora en avión desde la capital y un par de veces antes de su viaje la escuche hablando por celular con su hermana diciendo cosas como… Si, si la vamos a pasar de maravilla, claro organízalo que yo estoy de acuerdo, habla con él y otras frases que me pusieron a pensar. En la ciudad donde reside su hermana, vive el ex novio de mi esposa, el último que tuvo antes que nos casáramos y según tengo entendido, con él disfruto su primera relación sexual, entregándole su virginidad. Yo se que la hermana se habla con Jorge, el exnovio de mi esposa y siendo malpensado imaginé que de pronto era posible que estuvieran programando un encuentro de él con mi esposa.
Yo la lleve al aeropuerto el día del viaje, todo normal, nos despedimos y luego se reportó cuando llego a su destino. La hermana es menor que mi esposa, esta divorciada y es bastante liberal. Hace unos años fuimos a una discoteca y ella había bebido más de la cuenta me invito a bailar, el primer tema que sonó fue música tropical pero luego vino algo más lento y a ella no le importó que yo fuera el esposo de su hermana y de pronto comenzó a rozar su pelvis contra la mía y desde luego como no soy de piedra me generó una erección que tuve que disimular para poder regresar a la mesa donde estaban otros amigos. Por eso esta vez pensé, si eso hizo conmigo, como será con otros.
Al día siguiente en la noche me comunique con mi esposa para hablar como estaba y ella como es bastante descuidada con el manejo del celular no corta las llamadas cuando la llaman y esta vez durante el tiempo que hablamos escuche todo muy tranquilo pero después que nos despedimos, deje activa la llamada y empecé a escuchar tremenda algarabía y a mi esposa diciendo bueno vamos a gozar esta noche, la música empezó a sonar y escuchaba conversaciones cruzadas, no muy entendibles debido al volumen de la música. Con esto confirme lo que estuve presintiendo y después de escuchar unos minutos corte la llamada y me fui a descansar.
Al día siguiente como tengo en mi celular el GPS conectado al celular de ella, pude darme cuenta que fueron a un centro comercial, luego a un restaurante, en la tarde regresaron a la casa de su hermana y allí estuvo mi esposa hasta las ocho de la noche cuando se desplazó hasta un café bar en la zona rosa, permaneciendo hasta las once de la noche cuando salió de allí, pensé regresaría a la casa de su hermana, pero la dirección fue hacia una zona de moteles y por supuesto se detuvo en uno de ellos, quedándose allí hasta las dos de la madrugada cuando regreso a la casa. Yo tome una imagen al GPS haciendo notar el nombre del motel y lo guarde en la memoria.
Al día siguiente hablamos en la tarde, no mencioné nada de lo que había visto de sus movimientos en la noche anterior, y durante ese día no hubo nada especial. Al dia siguiente, apareció en el GPS que estaba en una discoteca y más tarde observe que volvió al mismo motel y esta vez estuvo hasta casi las tres de la mañana.
Unos minutos después que se detuvo el GPS en el motel, le hice una llamada a mi esposa y ella muy tranquila me contesto. Le pregunte como estaba, me respondió… Muy bien, aquí hablando con mi hermana. Ah bueno solo quería saber que estabas bien y desearte que pases una buena noche. Besitos, Igualmente besitos.
Y dejó su celular sobre alguna mesa, sin cortar la llamada, que era lo que yo esperaba. Entonces comencé a escuchar lo que acontecía. Efectivamente identifique que el encuentro fue con su ex novio porque ella dijo… oye George, porque ella así le decía cuando fueron novios. Cuéntame ¿Es que te gusto mucho lo que hicimos hace dos días que me insististe tanto en repetir? Por supuesto una oportunidad como esta que vinieras sin tu esposo y tus hijos es única y desde siempre deseaba volver a disfrutar contigo como lo hacíamos de novios y con la efusividad que tú le ponías a cada encuentro intimo que lográbamos a escondidas de tus padres.
Si eso es cierto, pero ahora acepte nos volviéramos a ver solo porque deseo disfrutar del sexo contigo, sé que lo haces muy bien, además serás muy discreto porque igual que yo estas casado. Jajajajaja.
Pero bueno ven dame unos besitos.
¿En la boca, en las teticas o dónde?
Donde quieras, tu ya sabes donde me excitas más.
Y vino una pausa donde se debieron estar besando y luego ella decía… Uhmmmm que rico, sigue, sigue, tu lengua hace maravillas en mi concha.
Y él le responde… separa mas las piernas que quiero meter mi lengua en tu conchita,
Y ella dice, ¿así está bien?
Si, pero si puedes más mejor.
Y ella comienza a gemir y a decir… George me estas enloqueciendo con tu lengua, que rico, uhmmmm, me fascina, uhmmmmm, aigghhh, aigghhh….
¿Te gusta?
Si, si sigue, me recuerda viejos momentos cuando comenzaste así y después terminaste con mi virginidad.
S lo recuerdo, lloraste unos minutos, pero después te hiciste adicta a mi verga, querías que te follara a toda hora.
Si, pero tu tuviste la culpa porque me follabas muy rico y me regalabas unos orgasmos deliciosos. Jajajajaja.
Pero sigue, sigue que lo estoy disfrutando hoy que no tenemos afán ni riesgo de embarazo.
¿O sea que me puedo correr dentro de tu concha sin problema?
Claro quiero que me dejes dentro todo tu semen, que no pudiste hace tiempo.
A continuación, se debieron concentrar en el sexo oral de mi esposa porque solo escuchaba sus gemidos…aigghhh, aigghhh, aughhh, aigghhh, aigghhh, aughhh, luego un fuerte… aaajjj, aaajjj, aaajjj, aaajjj, aaajjj, hasta que ella debió alcanzar su orgasmo y le dijo…ya, ya, ya no puedo más, te pasaste George, hoy estuviste mejor que siempre, guauuu, que delicia. Bueno, ahora ven súbete sobre mi que quiero disfrutes mi concha que tanto te gusta.
Y él le dice… para los años que han pasado y dos hijos que has tenido, tu cuerpo sigue maravilloso y ahora lo voy a disfrutar. Jajajaja.
Si ven, acerca tu verga que la quiero sentir muy adentro, eso, eso.
Y él le dice, espera, despacio, quiero penetrarte muy lentamente para disfrutar cada centímetro de tu concha. Uhmmmm, que maravilla, estas deliciosamente lubricada.
Ella le dice, que rico, si lentamente se disfruta más la penetración y de pronto ella dice… tocaste fondo, pero me gusta.
Ahora fòllame, haciéndome sentir una macho que me domina y disfruta de mi cuerpo.
Y comienzo a escuchar un sonido rítmico propio de los momentos de constante penetración, acompañados de respiraciones agitadas que debían ser las de él. De pronto ella dijo… que rica verga, me gusta, aunque la de mi esposo también es maravillosa.
Ella le pregunta ¿ya te vas a correr?
Si pero deseo follarte unos minutos más.
Luego él le pide que se ponga en cuatro, y me imagino, que desde atrás vuelve a follarla y comienza ella a gemir, después que le pidiera a él que acariciara su clítoris y entonces se confunden los gemidos y respiraciones hasta que ella alcanza un segundo orgasmo y él se corre dentro de mi esposa, le dice… me fascina llenar tu concha con mi semen, y ella le responde… y a mí me gusta que me la llenes con tu semen, jajajajaja.
Cuando los dos se recuperan él le pregunta cuando regresa a la capital, ella le responde que al día siguiente. Él le agradece a mi esposa que hubiera aceptado encontrarse con él y gracias también a la colaboración de su hermana.
Mi esposa le pregunta… ¿Y estas en contacto frecuente con mi hermana?
Y él le responde, más o menos, de vez en cuando.
¿Y han salido de fiesta?
Si pocas veces.
Uhmmm ¿y alguna a terminado en un lugar como este?
El se demora en contestar y ella lo acosa… ¿dime la verdad?
Si una vez cuando ella se separo de su esposo y estaba muy deprimida. Yo no quería, pero ella me dijo que necesitaba disfrutar de unos momentos de intimidad y no tenía a quien acudir y yo acepte.
¿Y fue solo esa vez? le pregunto mi esposa.
Bueno dos veces mas en su apartamento, cuando estuvimos disfrutando unas copas.
Entonces aparte de ex novio eres mi cuñado. Jajajajaja.
Bueno son cosas que pasan a veces sin querer, que le vamos a hacer y eso que no te he contado otra más.
Si ¿cuál?
Cuando fuimos novios tu tenías diez y ocho años y yo veinte. Tu mama tendría unos cuarenta y era una mujer muy bonita y aquí entre nos, ya que nos estamos sincerando, muchos hombres la deseaban.
¿Verdad George?
Si, y te voy a contar algo más que tal vez tu debes saber el significado.
Cuando yo la saludaba o me despedía, ella pegaba su pelvis a la mía y yo me asustaba pensando que alguien lo notara. ¿Eso que significa?
Mi esposa le responde… Pues si una mujer lo hace es indicativo que le gustaría tener sexo con ese hombre.
Y él suelta una carcajada y ella le pregunta…¿de qué te ríes?
Jajajajajajaja, que podía haber sido tu padrastro.
Oye George eres un degenerado, te follaste a mi hermana, a mí y estuviste a las puertas de follarte a mi madre.?
Nooooo, pero tú eres testigo que nunca intente sobrepasarme contigo, igual con las demás mujeres.
Bueno, pero cuéntame, le pregunta él ¿y en estos años de casada, no has tenido tus aventurillas?
Oye eso no se le pregunta a una mujer casada.
Si, pero en nuestro caso es diferente. Tenemos intimidad.
Me prometí siempre ser fiel, pero, pero…
¿Pero qué?
Pues a veces los hombres lo incitan a una a pecar.
Si, pero con la colaboración de las mujeres.
Y mi esposa riendo responde… ¿Lo dices por mi hermana que me contacto contigo?
Noooo, lo digo porque a las mujeres les gusta el sexo tanto como a los hombres.
Bueno pues si tuve dos aventuras. Una con un muchacho mas joven que yo que me coqueteaba y el día que se retiro de la empresa me pidió que fuéramos a celebrar su nuevo trabajo y como mi esposo estaba viajando, porque hace parte de su contrato, terminamos en motel, una noche deliciosa, que repetimos tres veces mas hasta que yo corte porque me estaba gustando demasiado y no quería que eso fuera a destruir mi familia.
¿Y la otra?
Esa fue con alguien que no puedo decir su nombre, un hombre casado, que de pronto tu conociste y amigo de la casa de mis padres y sucedió cuando yo estaba recién casada, fuimos con varias familias a un paseo campestre de tres días y este hombre que me fascinaba estuvo allí. La verdad es que de solo verlo se me humedecía la concha y deseaba tenerlo dentro de mí. Creo que yo estaba en aquella época de excitación sexual que con el tiempo fue bajando un poco.
¿Y como sucedió?
Estando en una casa campestre muy grande todos se fueron al pueblo y yo había prometido preparar algo para el asado en la tarde entonces decidí quedarme. Igual aquel hombre que llamare Santiago, sé que quedo alistando el asador y todos los materiales como mecha, carbón, soplador etc.
Y estando yo en pijama en la cocina él entro y muy afectuoso se pegó a mi espalda y como debajo del pijama, de material muy delgado, solo tenía mi panty, al sentir su contacto perdí el control. El me dijo que había notado mis miradas y que a él también yo le gustaba. Yo no respondí nada.
Entre tanto él comenzó a acariciar mis tetas y mi excitación empezó a volar. Me besó en el cuello, mi punto erótico, aprovechando que tenía recogido el cabello y después le resulto muy fácil subir la falda de mi pijama, quitarme el panty y cuando él insinuó inclinarme hacia adelante apoyando mis manos en una mesa yo obedecí. El sacó su verga y penetro mi concha y yo sentí un estremecimiento total. Tener su verga dentro de mí fue algo que alguna vez había soñado.
Mi concha con mucha lubricación le permitió follarme al menos unos cuatro o cinco minutos al tiempo que magreaba mis tetas y besaba mi cuello. Con tanto ataque promoviendo excitación me acerque rápidamente al orgasmo y él me pregunto… ¿me puedo correr dentro de ti? y como yo estaba tomando anticonceptivos le di mi permiso. Él acelero el ritmo y mi orgasmo fue maravilloso igual él se corrió dentro de mí.
Nos quedamos pegados hasta cuando su verga se recogió y salió, y empecé a sentir que deslizaba por mis piernas su semen, traté de detener su salida y me fui al baño. Tome una ducha de agua fría para calmar mi excitación y borrar las huellas de mi infidelidad.
Después de ese día él me llamó, pidiendo que nos volviéramos a ver y acepté, me gustaba mucho como hombre, no como para crear una relación y menos desear destruir mi matrimonio que tenía pocos años.
Cuando mi esposo viajaba él iba a nuestro departamento y follábamos como locos en todas las posiciones. Él fue quien me enseñó a follar por el culo. Pero llegó un momento que no convenía para ninguno de los dos llegar a acabar nuestros matrimonios y dejamos de vernos.
Después de tanta sinceridad compartida, él le pidió lo dejara follar su culo y ella acepto Entonces comencé a escuchar como se comunicaban para lograr su cometido y ella le pidió lubricara muy bien su culo y la verga y como no tenían nada mas a mano el le dijo que pondría mucha saliva además estaba el semen que aún salía de su concha.
Nuevamente el sonido rítmico de una follada, él le dijo… la presión de tu culo me va a hacer llegar muy pronto y ella le respondió… no importa si no alcanzo al orgasmo.
La follada se prolongó varios minutos hasta cuando ella comenzó a gemir y decir uhhhhmmm me gusta, me gusta, mételo todo y él le respondió, pensé que te podía doler.
No, no mételo todo, me gusta y aumentando sus gemidos le pidió le acariciara su clítoris y así ella exploto con un sonoro orgasmo y él desde luego se debió correr dentro de ella.
La noche termino escuchando a mi esposa gemir y a él respirar agitadamente, diciendo… uhmmm que rico culo, increíble, guauuu y finalmente se calmó el bullicio.
Terminada la diversión, el GPS marco el regreso de ella a la casa de su hermana.
Al día siguiente fui al aeropuerto a recogerla y como siempre muy cariñosa me saludo y cuando íbamos camino a casa en el auto, le pregunte… que tal la estadía donde tu hermana. Fue un poco lacónica en decir que habían ido de compras, restaurantes y cosas así. Entonces le dije y no fuiste a tomar unas copas donde a tu hermana le gusta tanto. Ella reacciono y dijo… ah si, fuimos un día y tomamos unos cocteles, nos reímos mucho, tú sabes cómo es ella de loca.
Entonces se la solté… ¿Y tú no te enloqueciste?
Nooooo, todo normalito.
Finalmente le dije… Y que tal el servicio del motel xxx
Ella se quedó en silencio y luego me pregunto. ¿Porque me dices eso?
Porque me contó un pajarito que estuviste allí dos veces y sin saber si era verdad, agregué… estuviste allí con tu ex novio recordando viejos tiempos.
Ella quedo muda y así siguió hasta llegar a la casa.
Cuando nos fuimos a dormir, le pregunté… ¿y te divertiste mucho con tu ex novio, todavía tiene la energía de años atrás?
Ella no contestó nada entonces dije… Intuí que eso iba a pasar desde antes de tu viaje porque te escuche hablando con tu hermana, pero no te preocupes que conociendo lo que paso con tu ex novio ahora me puedo atrever a proponerte ir a un bar swinger, sabiendo que ya eres tan liberal como tu hermana.
Y semanas después fuimos a un bar swinger, pero a ella no le gusto tratar con personas desconocidas y solo estuvimos observando, pero como varias parejas se estaban magreando eso nos excito y al regresar a casa disfrutamos de un encuentro sexual maravilloso. Aprovechando la efusividad del momento de excitación porque disfrutamos algunas copas, le dije… sé que Luis Fernando el esposo de Juliana te atrae, ¿Verdad? No esperaba su respuesta. Qué tal si lo invito a tomar unas copas, yo me hago el que estoy muy ebrio me llevas a la cama y seguro él te va a querer follar. Y me respondió… ¿Y tú qué? Yo me divertiré viéndote follar con él.
¿Aceptas?
Bueno, si eso es lo que deseas lo haremos.
Tal como lo planeamos, espere que Juliana por su trabajo tuviera que viajar dejando solo a Luis Fernando, lo contacte, lo lleve a casa y como habíamos acordado con mi esposa lo hicimos.
Luis Fernando es particularmente amable con las mujeres y esto a ellas les encanta y la excepción no es mi esposa, así que adicional para crear el ambiente le pedí a ella se vistiera con un atuendo muy sensual, su falda más corta, una blusa semitransparente, medias de liguero y actitud coqueta. Y yo prepare discretamente las cámaras de seguridad que tenemos, para disfrutar del espectáculo.
Todo se fue desarrollando dentro de lo previsto, mi esposa desplego todas sus habilidades de seducción de manera que a las once de la noche cuando yo simule mi ebriedad, el ambiente entre mi esposa y Luis Fernando ya estaba caliente.
Ella me dijo… amor si te sientes mal, te acompaño y descansas un poco y luego regresas. Yo le respondí, si, tienes razón, creo que me cayeron mal estos tragos, mejor voy a descansar un poco, pero tú, dirigiéndome a Luis Fernando, quédate y ahora más tarde regreso.
Una vez en mi habitación activé mi celular y en primera fila comencé a ver la seducción de Luis Fernando a mi esposa.
Espero no te ofendas, pero estas muy hermosa y sensual, envidio a tu esposo por tener una mujer tan atractiva.
– Ah, qué cosas dices, recuerda que soy una mujer casada.
– Lo sé, pero no digo mentiras, un hombre sería feliz con una mujer como tú, debes ser formidable en la intimidad.
– Calla, sé lo que intentas, he escuchado de tus trucos, mis amigas dicen que eres muy mujeriego.
– ¿En serio? ¿y que dicen de mí?
– Pues que te follas todas las mujeres que se atraviesan en tu camino.
Seguían bailando despacio, lento, muy juntos, veía como Luis Fernando tomaba a mi esposa de la cintura y la pegaba a su cuerpo.
– ¿Y qué te ha contado tu amiga?
– Pues nos contó que eres un estupendo amante.
– Mmm, ¿Y no quisieras comprobar que soy un estupendo amante?, ¿no te gustaría probar?
– No me tientes, recuerda que soy casada, y mi esposo es tu amigo.
– No te pregunté eso, ¿Te pregunté si te gustaría comprobar si es cierto lo que dicen tus amigas?, ¿No te gustaría sentirte plena con un macho que te haga el amor como nadie te lo ha hecho?
En ese instante veo que le aprieta las nalgas y le da un beso en el cuello, mi esposa se retuerce y le quita las manos de encima.
– No Luis Fernando, no, no está bien, mi esposo es tu amigo- dice mi esposa mientras da media vuelta para simular alejarse.
Él no desiste, la toma entre sus brazos y le frota el abultado paquete entre sus nalgas, una mano la mete bajo la blusa y alcanza sus pechos, la otra se dirige a su entrepierna, y le volvió a preguntar.
– No me has respondido, ¿nunca has fantaseado conmigo?, sentirte realizada con un hombre que te satisfaga completamente, aunque sea una vez en tu vida
Mi esposa no contestó, pero vi que frotó sus lindas nalgas contra él y cerró los ojos, mi esposa se estaba entregando, mi excitación estaba al máximo, mi verga me lastimaba bajo el pantalón viendo la escena por video y me tuve que desabrochar el pantalón y sacármela.
Lo ví bajar el cierre de la falda de mi esposa, que cayó al suelo, metió su mano bajo su ropa interior sin dejar de abrazarla y apretarla contra su cuerpo,
– Mmmm, que mojadita estás, se que estas excitada, aunque respondas que no, tu concha me dice lo contrario,
Mi esposa gemía y se mordía los labios con los ojos cerrados, ya estaba completamente en las manos de Luis Fernando.
– Ven vamos a la recámara, te quiero follar mientras tu marido duerme para que compares quien folla mejor.
La llevó a la recámara y rápidamente cambié a la de la habitación de huéspedes que tiene una resolución mejor. Y ellos se desnudaron totalmente.
Y él le pregunta ¿Te gusta mi verga?, ¿Habías visto una así?
– Ufff, no, mi esposo la tiene más pequeña, pero la tuya es enorme –
– Ven, tócala, siéntela. – tomando la mano de mi esposa y llevándola a su verga, mi esposa empezó a masturbarlo lentamente. Luego agachada tomó su verga y ella le dio un primer recorrido con su lengua
– Que bien la chupas, mmm, que rico, si tu maridito te viera le daría envidia.
Después de una deliciosa mamada la levantó y le dio un beso erótico antes de acostarla sobre la cama y su mano bajó a su entrepierna y dijo:
–Estás brotando lubricación, ¿lista para recibir mi verga?
Se subió sobre ella separándole las piernas, y empezó a frotar su verga sobre la concha de mi mujer, al tiempo que le susurró al oído:
– ¿La sientes?, ¿sientes lo dura y gruesa?, ¿La quieres?
Mi esposa no contestaba, sólo gemía,
– Anda, sólo te la meteré si me ruegas.
Mi esposa no resistió y le rogó:
– Aghhgggg, cógeme, aghhh, te lo suplico, métemela, la quiero toda dentro, toda.
– Muy bien – al momento le levantó las piernas y apuntó con su verga a la entrada de su concha y pude ver como poco a poco iba entrando esa enorme verga en la concha de mi esposa.
– Tranquila, ya te penetré totalmente. me encanta, tienes una concha muy estrecha, pero me gusta cómo me aprieta la verga.
– Ay, ufff, que gruesa y larga la tienes, siento mi concha muy abierta, que profundo me llega, la siento muy dentro, por favor suave.
– Tranquila tu concha se amoldará a mi verga y te encantará sentirla toda dentro.
Comenzó el vaivén y mi esposa gemía en cada embestida,
– Ay aghhh, que rico, siento cada centímetro de tu verga, como me roza por dentro, aghhh, que placer, no había sentido antes nada igual.
– Sabía que te encantaría, a todas las mujeres les encanta una verga que las llene por completo, sabía que te faltaba sentir este placer.
– Si, sigue, no pares, ayyyyyhhhh, dale, más duro, reviéntame, ahhhhh.
Eso lo volvió loco y empezó a embestirla salvajemente, mi esposa gritaba y gemía con todas sus fuerzas, todo su cuerpo se retorcía, mientras la enorme verga castigaba una y otra vez su apretada concha, la cama rechinaba, la ensartaba con toda su fuerza, estaba seguro que en cualquier momento se correrían, pero todavía faltaba más, después de algunos minutos él paró su cogida y exclamó:
– ¿Te gustaría cabalgarme?
Mi esposa asintió con la cabeza y él sacó su verga, se acostó boca arriba, mi esposa abrió las piernas y acomodó su verga en la entrada de su concha y tomando a mi esposa de la cintura la hizo bajar hasta que se la ensartó toda, era increíble ver a mi esposa rendida ante esa enormidad,
– Así, me encanta como me comes la verga, aghhh, que rico aprietas.
En eso veo que abre más sus nalgas y le mete un dedo en el culo, mi esposa gime, pero no pone objeción, ahora está ensartada por sus dos orificios, se levanta hasta dejar sólo la cabeza dentro y se deja caer, ahora es él quien gime de placer.
– Ayyyy, te la ensartaste toda, gózala, empálate, date gusto, ahhhhh.
Ella gemía en forma incontrolable, ya no podía controlar sus gemidos, Él tenía ahora dos dedos dentro del culo de mi esposa, que entraban y salían siguiendo los movimientos de mi esposa, después de unos minutos mi esposa ya no pudo más y empezó a convulsionar, se retorcía y temblaba, parecía que tuviera un ataque epiléptico, su cuerpo se sacudía, se estaba corriendo de una forma que jamás hubiera imaginado.
– Me corroooo, me corroooo, aghhh, preñameeee, ahhhhh. – gritó
Él empezó a jadear también, y se corrió en lo más profundo de mi esposa, llenando con su semen la concha de mi esposa.
Se separaron y después de unos minutos él comenzó a deslizar su verga por en medio de las nalgas de mi esposa, ella se da cuenta de las intenciones de él y reclama
– ¿Qué haces?, por allí no, no me gusta.
– Entonces él le dice…Hace rato, tenía dos dedos dentro de tu culito y no protestaste.
– Si, pero no es lo mismo, tu verga es muy grande y es imposible que me entre.
– Claro que te entra, ya sabes el dicho de la hormiga y el elefante, con paciencia y salivita, soy experto en abrir culitos, sólo relájate y disfruta, ya verás como te lo abro, vas a pedir más, va a ser el placer más intenso que sentirás en tu vida.
Le metió dos dedos en su concha para lubricarlos y se los ensartó en su culo, mi esposa dio un respingo y ahogó un grito, pero no hizo esfuerzos por detener el avance.
Sus dedos entraban y salían del culo de mi esposa, lubricándolo con una mezcla de sus propios fluidos y semen, él pegado a su espalda le susurraba:
– Así nena, relájate, vas a ver cómo vas a disfrutar.
Le hace flexionar las piernas hacia adelante para que el culo quede más empinado y con su brazo levanta la pierna libre de mi esposa y la mantiene en el aire, en esa posición tenía una vista perfecta, estaba seguro que él la iba a encular.
Apunta su verga y empieza a dar empujoncitos, sin llegar a penetrarla, solamente le restriega la cabeza y mi esposa gime de placer.
-Imagina cuando esta verga te recorra por dentro, ¿la sientes?, vas a chillar de placer.
– Si la siento, aggghhh, ya quiero que me la metas.
– Ruégame, pídeme que te la meta por el culo. – le dijo él.
– Por favor, métemela, ya no aguanto más, respondió mi esposa
Bueno vas a sentir un poquito de dolor como cuando perdiste tu virginidad, pero pronto empezaras a disfrutar el placer. Y comenzó a empujar y le dijo ya va a entrar la cabeza, es lo más grueso, relájate, no voy a continuar hasta que tu culito se amolde al grosor de mi verga.
Fue paciente y después de unos minutos vi que mi esposa se relajó y empezó a culear suavemente.
– Así, nena, bien, ya te pasó el dolor verdad, ahora vas a gozar mi rica verga-
Y poco a poco empezó a penetrarla, avanzando cada vez un poco más, ya casi la metía completa, – Ya está, la tienes toda dentro, ¿sientes?, viste que, si podías, solamente necesitabas un verdadero macho que te hiciera aflorar el deseo, sabía que te encantaría mi verga, gózala cómo estoy gozando de tu culito, esta riquísimo, calientito, suave y apretadito, me encanta como me aprietas la verga,
–Aghhh, siento que me vas a reventar, aghhh, duele, pero me gusta, me llega muy profundo, todo mi cuerpo tiembla, siento como me estiras por dentro, nunca había sentido algo así.
Las embestidas se hicieron más rápidas, ella estaba alucinado viendo como aquella enorme verga entraba cada vez con mayor facilidad en el culo de mi esposa, las tetas de ella se balanceaban hasta que él exclamó.
– Ya viene mi semen, aghhh, ahí te va, te voy a preñar el culito.
– Si, déjame el culo bien llenito, aghhh
Y al mismo tiempo empezaron a convulsionar, los dos cuerpos temblaban, veía el de él contraerse y relajarse, ahí supe que le estaba inyectando su semen hasta lo más profundo.
La relación con mi esposa mejoró desde esos días, se ve radiante y feliz, siempre contenta y con una sonrisa en la boca, también mejoró nuestra actividad sexual, cada vez es más sensual y participativa.

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