La puta de mi esposa 2
Siempre criticamos a quienes hacen algo fuera de lo normal. Pero en realidad no tenemos el valor para hacer..
Soy Horacio, descubrir a mi esposa, teniendo sexo con otros hombres, pensé que no lo soportaría, pero en realidad me excitaba, recordaba como la tenían empinada, con aquellas enormes vergas metidas en su culo y panocha, como escurría semen de su culo, como lo tragaba, no podía dejar de pensar en ello.
Silvia continuo con su vida normal, seguía con su cuenta de Face, ahora cuando llego, la busco, la abrazo, la acaricio y me bajo a su pucha, para mamarla, tiene un sabor que me encanta.
«Te gusta mi pucha amor»
«Si, me encanta como sabe»
«Pues sabes, ya me había dado cuenta, que te gusta, por eso no me limpio el semen que me dejan ahí, se que eso es lo que buscas»
«No se Silvia, pero me encanta como sabe»
«Pues deberías probarlo saliendo de la verga, está más delicioso»
«Estas loca mujer, eso no va a pasar»
Los días siguientes, no dejaba de pensar en lo que me dijo Silvia, soñaba que me llenan la boca de semen. No se que me está pasando.
Mi esposa llegaba de coger y me llamaba, estaba con las piernas levantadas o empinada con el culo hacia arriba.
«Anda amor, limpiarme, traigo mucho semen, anda mete la lengua en mi culo, limpialo»
«Si amor, me gusta mamar tu culo, está rico»
«Para el sábado invite a un amigo, va a venir a la casa, quiero que lo conozcas»
«Pero…. Que vas a hacer,… No entiendo»
«Sabes que soy una puta, que me encanta la verga, pues El tiene una enorme verga, quiero que venga y me encule frente a Ti»
«Estas loca, eso ya es demasiado»
«No tiene nada de malo, sabes que salgo a coger, que más da que lo haga aquí, además así vas a probar la leche fresca, recién ordeñada por mi culo»
No conteste, era una locura, pero al mismo tiempo me excito, me estaba volviendo adicto al semen en el culo de mi esposa.
El sábado Silvia estuvo muy alegre todo el día, por la noche se puso un vestido pegado al cuerpo, apenas cubría sus nalgas, tenía tirantes y demasiado escotado, se veían más de la mitad de sus tetas, unas sandalias de tacón alto, sin ropa interior.
Llegó su amigo, alto, fornido, 40 años, la verdad era agradable. Ella lo abrazo, le dio un beso en la boca, le sobaba la verga por encima del pantalón.
«El es Horacio, mi esposo»
«Mucho gusto, tienes una mujer hermosa»
Pasamos a la sala, platicamos un poco, después Silvia se levantó, se acercó a su amigo, se sentó en sus piernas de frente a El, se bajó los tirantes del vestido dejo al descubierto sus tetas, El me miro, Silvia tomo su cara y la metió entre sus tetas, las frotaba en su cara, El saco la cara y tomo una teta con la boca, la chupaba, con la otra mano pellizcaba el pezón de la otra.
Silvia se levantó, desabrochó su pantalón, se lo quito junto con la truza, era una enorme verga, larga, gorda y cabezona, no podía apartar la mirada, Silvia se agachó, le pasó la lengua por la cabeza, bajo hasta los huevos, los mordía, los chupaba, El me miraba, Yo solo veía como me esposa jugaba con su verga. Al fin la metió en su boca, levantaba y bajaba la cabeza, la mamaba, rápido, estuvo así un rato, de pronto levantó la cara y se tenso, se vino en la boca de Silvia. Ella se levantó se acercó a Mi, me beso, traía la boca llena de semen, abrí la boca y lo trague todo, tenía razón era más sabroso recién salido de la verga.
Silvia me desvistio, me acostó en el piso, se subió en mi cara, puso su panocha en mi boca, la empecé a mamar, de pronto vi como le ponía la verga en el culo, presionaba, entraba un poco y salía, así estuvo hasta que entró la cabeza, después el tronco, empezó a sacar y a meter, los huevos me rosaban la cara, en un momento saque la lengua de la panocha y la pase por los huevos, cada ves que entraba en el culo, le daba una chupada. Entonces saco la verga del culo, la puso frente a mi boca, saque la lengua la chupe, empujó un poco, abrí la boca y entro la cabeza, la mame, están mamando una verga, Silvia se levantó y empezó a mamar mi verga, no aguante mucho, me derrame en su boca, El se vino en mi boca, Silvia se acercó y me beso traía semen en la boca, me lo dio, lo trague, tenía razón, sabía mejor recién ordeñado, salido directamente de la verga.
«Vaya que te gustó, te encantó la verga y el semen»
«La verdad está delicioso»
«Pues ahora solo te falta probarlo en el culo»
«Creo que eso no me agradaría»
«Ya verás que si, en el fondo eres una puta igual que Yo»



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