RECORDANDO LA FIESTA DE BRUJAS
Lo que les voy a compartir sucedió en la fiesta de brujas del año pasado, lo escribí días después de esa noche, pero se me quedo guardado y ahora me alegro de encontrarlo porque al releerlo me ha excitado recordando lo ocurrido aquella noche. un.
Lo que les voy a compartir sucedió en la fiesta de brujas del año pasado, lo escribí días después de esa noche, pero se me quedo guardado y ahora me alegro de encontrarlo porque al releerlo me ha excitado recordando lo ocurrido aquella noche.
La semana anterior a la celebración de brujas, unos amigos que se reúnen habitualmente con otros conocidos, alquilan un sitio con la contribución económica de todos los asistentes, decoran el lugar con todas esas cosas propias de la noche de brujas, como telarañas, calaveras, mucha luz negra y todos los participantes van disfrazados de la mejor forma para ganar el gran premio.
En la semana previa a esta fiesta mi esposa estuvo molestando todo el tiempo por detalles insignificantes y tuvimos muchas discusiones, de manera que el dia de la fiesta le dije en la mañana que yo no iba ir a esa fiesta, porque para pasar un mal rato por sus tonterías, sobraba tiempo, Entonces, la respuesta de ella fue… si no vas, yo sí quiero ir y llamó a su amiga Liliana, le comento el asunto y ella con su esposo aceptaron pasar a recogerla.
Ella se puso su disfraz de gatubela, con una falda muy cortita y lo demás pegado al cuerpo resaltando sus caderas y sus tetas muy paraditas. Yo me quede mirando una película.
A eso de las nueve de la noche su amiga pasó a recogerla y ella salió, se subió al auto y se fueron para la fiesta.
La película que estaba viendo termino a eso de las nueve de la noche, como no tenía nada que hacer se me ocurrió ir a la fiesta a curiosear que hacia mi esposa en solitario.
Me vestí de granjero con una barba larga blanca unas gafas para ocultar el rostro y un vestido propio del campo. En ese momento ya eran casi las once de la noche y la fiesta estaba muy alegre. Por las escazas luces y la luz negra, tuve qu esperar un momento a que la vista se me habituara para poder caminar, pero al fin lo logre y comencé a moverme por los dos salones bastante amplios y con muchísima gente, buscando a mi esposa y como había dos gatubela me costo un poco de trabajo identificarla, pero por el movimiento de su cuerpo al bailar lo logré.
Vi que bailaba con un sobrino de Liliana un muchacho de unos treinta años, inconfundible por su altura, lo cual confirmé cuando regresaron a la mesa donde estaba su amiga Liliana y el esposo, que por detalles también pude identificar.
Dedique a pasearme por los dos salones y de pronto me llamó la atención un pasillo, por donde entraban parejas, pensé que era la vía a los baños, pero al final del pasillo, estaba un salón con unos sofás amplios y menos iluminación que la de los salones grandes. Allí observe parejas muy amorosas besándose y acariciándose, sin que ninguna prestara atención a las otras.
Regresé al salón y mi esposa estaba bailando con otra persona, todo muy normal. Me fui al bar pedí un tragó lo bebi y regresé a mi espionaje. Al volver observe a mi esposa disfrutando un coctel, a su lado el sobrino de Liliana y como no volvieron a bailar ella recibió otro coctel y yo se que no es muy buena para el licor.
Olvide mencionar que para poder ir a la fiesta y regresar contrate un Uber, que estaría atento para mi regreso a casa antes que mi esposa lo hiciera, no quería que se enterara que la había estado espiando.
Pasada la medianoche había mucha algarabía, música, baile y al volver a pasar por la mesa donde ella había estado, solo se encontraba us amiga Liliana y el esposo, el sobrino y mi esposa no los pude localizar en ninguno de los dos salones. Pensé en principio que se hubiera aburrido y marchado para la casa, pero antes de pensar en regresar me di una pasada por aquel salón de las parejas y con mucha dificultad y gracias a la altura del sobrino de Liliana localice a mi esposa. Los dos estaban sentados muy juntitos, él le había pasado el brazo por encima de los hombros de ella y estaba besándola al tiempo que una de sus manos acariciaba sus senos por encima del disfraz. En ese momento sentí una mezcla de morbo y de celos y de celos y quedé petrificado. Gracias a la obscuridad y la ocupación de las parejas no notaban mi presencia. Pero los besos cada vez más eróticos, facilitaron que Jorge el sobrino de su amiga, deslizara su mano bajo la falda del disfraz de mi esposa y como su panty era blanco con la luz negra resaltaba.
Decidí regresar a uno de los salones donde estaba la entrada al pasillo y cuando vi regresar a mi esposa con Jorge y se acercaron a despedirse de Liliana y su esposo llamé al conductor del Uber para que pasara a recogerme. Salí antes que ellos y le pedí al conductor esperara porque un amigo me había recomendado estuviera pendiente de su esposa, porque le gustaba el licor y de pronto pudiera pasar algo.
Cuando salió Jorge con mii esposa fueron hasta el auto de él, un vehículo deportivo muy bonito, subieron y entonces le dije al conductor siguiera el auto deportivo. Vi que tomaron dirección hacia nuestro departamento, los seguimos a distancia, pero cuando llegamos a donde se debía cruzar hacia la izquierda, pero el auto siguió derecho. En ese instante imagine lo que podía pasar que fueran al departamento de Jorge o lo sorprendente ir a uno de los moteles existentes en esa vía, sucediendo lo ultimo. Al llegar al motel ABC, el auto de Jorge entró a la portería y el vehículo donde yo iba se detuvo a distancia hasta que observe le dieron entrada.
En ese instante le dije al conductor, no le diré nada a mi amigo, pero hasta allá no puedo entrar a cuidarla, lléveme donde me recogió inicialmente.
Cuando entre al departamento, me fui a mi habitación, me acosté, mire el reloj y era la una de la madrugada, hacia más o menos un cuarto de hora mi esposa había entrado con Jorge al motel, me quede imaginando lo que podía estar pasando entre ellos y a eso de las dos la escuche llegar, me llamó la atención que solo se hubieran demorado algo más de media hora. Ella fue directo al baño, escuche la ducha, luego salió con su pijama y se acostó. Yo me di vuelta y al acercarme a ella se sorprendió y me dijo… ¿No estabas dormido?
No, te estaba esperando. ¿Cómo te fue en la fiesta?
Su respuesta fue cortante… Bien.
¿Solo bien?
Si
¿Y no disfrutaste con Jorge en el salón de atrás donde se celebraba la fiesta compartiendo besos y caricias?
¿Queeee?
Si allí estuve disfrazado de granjero y te vi cómo te magreaba Jorge al igual que todas las parejitas que estaban en ese salón tan reservado.
Ella se quedó muda. Entonces le pregunte… ¿Y en el motel te fue muy mal, te resulto Jorge eyaculador precoz, porque no te demoraste ni media hora?
Como ya lo sabes todo…. Si. Así fue. Me respondió.
Entonces le dije…Pero te quiero confesar algo para arreglarte la noche y es que al saber que estabas con otro hombre besándose, acariciándose y finalmente en un motel, me tiene con una tremenda erección que deseo compartir contigo.
Y ella despojándose de su pijama me ofreció su hermoso cuerpo desnudo y su deseo de sexo que nos llevó al clímax total, después de disfrutar de un sesenta y nueve, misionero, amazonas jineteando sobre mí, rematando con la posición de perrito quedando los dos extenuados.
Al día siguiente no comentamos nada, pero nuestra intimidad se ha reactivado y lo estamos pasando de maravilla.

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