Si alguien me lo explica
Y lo que jamás pensé o solo imaginé pasó de una manera increíble..
Cuando empecé a trabajar para la hija de la señora hacía unos meses había nacido mi primer hijo. La nueva familia era una cuestión de confianza que se había ganado mi persona por unos años de labor con la madre de la recién casada. Trigueña, altura normal pero cuerpona, cola (unos 100 creo, siempre me decían cuerpo de vedete) que antes me producía complejos ahora era mi vanagloria en la calle para mirada de hombres y mujeres por igual. No demoraron en tener su primer vástago y como ambos trabajaban mis funciones más importantes eran hacia el bebé. Muchas veces quedaba a dormir en la casa y así fui siendo una suerte de tía presente. Lo cambiaba, bañaba y daba de comer, y con el tiempo ir a buscarlo al colegio, ya estaba cercana a los 40 y sus crisis pero mis ya 2 hijos casi adolescentes se encargaban de complicarme para olvidarme de tales cuestiones. Casi no me dí cuenta del tiempo y un buen día entré al baño parda dejarle las toallas y en la nebulosa de la mampara vi como frotaba su miembro en un claro acto de masturbación. Salí compungida, impotente ante una situación que suponía pero de la que nunca creí ser testigo alguna vez. Ya no era el nene casi hijo menor de entonces que habitaba en mi corazón. Entonces empecé a recordar cuando descubría su presencia detrás de mi mientras trabajaba; no era simple avistamiento, me miraba de otra manera. Un escozor me hizo temblar ante mi depravada conclusión; desde entonces puse atención a sus miramientos mientras quedábamos solos en la casa. Pero la curiosidad o vanidad de una mujer a veces nos lleva a cometer desacatos de integridad; y en un claro acto de falso orgullo comencé un juego de seducción casi nefasto. Calzas que no cubría con mi delantal, posturas sin cuidado cuando estaba de polleras y hasta el no uso de sostenes, una vez por reflejo de los vidrios de la ventana que limpiaba lo vi asomarse a un costado de la puerta semi oculto, se mordía los labios y aunque no veía sus pantalones el brazo se movía de arriba abajo. Me di vuelta rápidamente como descubriéndolo y le pregunté si necesitaba algo, se puso colorado y balbuceó un no. Se disponía a retirarse y le pedí se acercara, lo hizo con una obvia culpa y una erección que se le notaba y trataba de disimular, me turbé horrores y dejé que actuara mi corazón de madre como mi condición de mujer. Lo senté frente a mi tomándolo de las manos, le miré a los ojos y el bajó la vista. Hablándolo muy despacio le pregunté si esa conversación podía quedar entre nosotros y mirándome lo juró. Le expliqué que era menor que mis hijos, que debía fijarse en chicas de su edad y todo lo que podía pensar mientras su manitos sudaban en las mías y hasta creí notar cierto temblor. Dijo entenderme pero quería que supiera que yo le gustaba mucho y que me había espiado hasta por la puerta de la cerradura de mi dormitorio las veces que me quedaba. Lo acaricié con ternura como consuelo y entonces noté lo hermoso que era y perdí…..todo vestigio de madre fue a parar no se donde, después de todo no era mi hijo y quería debutar en las mieles del sexo, «Dios» dije y me incliné buscando su boca que recibió mi lengua con una pasión increíble, su rostro estaba afiebrado y no demoró en abrazarme con ese miedo de perderme. Me levanté y lo tomé de la mano preguntándole donde quería que lo hiciéramos, «en tu cama, donde te ví casi desnuda» dijo sin pudor, en ese tramo no tiempo para que me enfriara y rodamos con las lenguas entrelazadas mientras sus manos no paraban de explorar mi cuerpo. Entre desvestidas y descansos de besos le pregunté donde había aprendido a besar así y me dijo en internet y que de noche pensaba que estaba conmigo en su cama. Fue como reflotar mis miedos de primera vez y no hubo límites, cuando quise acordar; estaba lamiendo el pito que había limpiado entre pañales, lo devoraba, le chupé las bolas y me pidió que parara….que lo iba a hacer acabar y que quería estar dentro de mí. ¡Que amor! tanta dulzura en su ruego..lo puse de frente a mi y ahí vi otra vez, la lozanía de su piel, sus ojos con una mirada infinita de placer y entró, sentí que lo amaba, no tenía que indicarle nada, se movía despacio con un pequeño bamboleo, era una experiencia impúber, me fui a mi época y parecía que lo sentía como primera vez a la par de él. Buscó mis labios pese a mi aliento de su pija fue pasional, entre bruto y sensual y buscó mis senos acotando lo duro que estaban, solo le decía mi amor, mi macho, coge tu puta, dame tu leche…y se descargó y parecía que se deshidrataba a través de ese semen tan espeso, tan caliente y tan abundante, me besaba como descansando y me hablo de la humedad de vagina como sentenciando lo que si había pasado, acabamos juntos. Nos pusimos de costados, olvidando el tiempo y sabiendo que habría mas veces o al menos yo las quería, había cuidado un bebé y ahora le había dado el certificado de hombre, y nos besamos y nos besamos y seguimos besándosno y me dijo que lindo me quedaban las bombachas, azules y las negras o rojas pero desnuda era mucho má hermosa y yo solo contestaba «mi amor».


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