Pijamada acaba en placer
Tres amigas se dejan llevar por los bajos instintos. .
Pijamada
Decidimos hacer una pijamada después de dos años de no vernos, éramos amigas de la universidad y al terminarla cada una tomó su rumbo y nos distanciamos.
Nos hacíamos video-llamadas, hablábamos, chismeabamos, nunca perdimos el contacto, somos amigas íntimas, de las que se contaba cosas que nadie más sabía o se imaginara.
Decidimos planearla, ya que nos extrañabamos y que mejor manera de pasarla entre amigas que una noche de pijamas, con pelis, juegos y mucho vino.
Lili la simpática del grupo, la que siempre esta haciendo bromas, ella es rubia, de ojos color café, unas caderas de infarto y buen trasero. Rosy es muy distinta en todos los aspectos, es cariñosa, coqueta, muy reservada pero a veces suelta su lado pícaro, su color de pelo es negro y de ojos verdes , tiene unas marcadas curvas, y unos senos que cuando camina parece que se les quieren salir del sostén. Yo me considero de buen cuerpo también ni mucho ni poco, mi pelo es castaño y ojos igual.
La pijamada es en casa de Lili, puesto que ella vive en un departamento sola.
Llego a las 10 en punto como acordamos, Lili me abre y me tiro sobre ella para dejarle muchos besos y apretones, ¡Como la extrañaba!
– ¿Y Rosy?- le pregunto- No me digas que no va a venir.
-Ella está en camino, ya me escribió, acuerdate que ella es la que trae la comida. – que despistada soy, es verdad.
– Bueno, cuéntame quien es esa personita que me dijiste que te trae loca, no me quisiste dar mucha detalles, cuéntamelo todo ahora- le digo dirigiéndome al baño para cambiarme de ropa y ponerme cómoda. Traje un short corto y una blusa libre de sostén.
-Ay Jess, no se por donde empezar, es una compañera de trabajo, ella se me ha insinuado pero no se, a veces pienso que son imaginaciones mías -me giro hacia ella solamente con mi hilo puesto, ella me mira de arriba a abajo y se muerde el labio inferior.
Entre nosotras nunca ha pasado nada, yo soy bisexual, pero nunca hemos tratado de llevar la relación hacia lago más que la amistad, no se nos ha pasado por la mente.
Mueve la cabeza como si volviera en sí y habla. – Nosotras nos llevamos bastante bien, ha venido a quedarse conmigo varias veces, vemos películas y dormimos juntas abrazadas y prácticamente sin ropa, pero no me atrevo a dar el paso, tengo miedo de perder su amistad.
-Lili, tienes que hablar claro con ella – le digo ya con la ropa puesta y saliendo del baño hacia el sofá para hablar con ella, no sin antes darle un fuerte beso en la mejilla – trata de acercartele más, y vas viendo como ella reacciona, tu eres muy guapa, puedes conquistar a cualquiera. -en ese instante llaman a la puerta y ya sabemos quién es.
– ¡Rosyyyyyy! – suelta Lili con exageración, a lo que las dos nos tenemos que tapar los oídos. – ¡Cuánto te extrañé!, como has cambiado – la toma por la mano y le da la vuelta, vacilandola completa – estás más, más, más… alta – Rosy al instante se pone roja como un tomate dándole las gracias, yo aprovecho para darle muchos besos y un abrazo bien apretado, lo que me recuerda que no llevo sostén puesto, me trató de alejar de inmediato para que Rosy no se incomode pero ésta me abraza el doble de fuerte, y me da una nalgada que me tomó por sorpresa.
– Oye, si que estás cambiada- le digo, ella siempre ha sido hétero, sabemos los gustos que tiene cada cual y las respetamos.
– Oigan déjenme ya, pesadas, miren lo que traje – levanta los brazos y vemos Coca-Cola, vino y hamburguesas Mcdonald’s. Le sonreímos y le quitamos las bolsas de las manos para empezar a devorar – bueno, me voy a cambiar, déjenme algo y vayan escogiendo algo para ver.
Llega nuestra amiga con un camisón rosa pero transparente, sin sostén y con un hilo del mismo color. La miramos asustadas, aunque nos gusta bastante lo que vemos, Rosy se sonroja al ver cómo nos quedamos mirándola y se suma a nosotras.
Ya estábamos las tres acostadas, conmigo en el centro, nos habíamos comido las hamburguesas y ahora estábamos con una bolsa de palomitas.
La película empieza de lo mejor, ya la he visto pero no les digo nada para no arruinar el momento, Lili me abraza de lado y pone un brazo en mi estómago, me dice en el oído que le da un poco de miedo.
Al instante tengo a Rosy igual acurrucándose pegada a mí, abrazándome, sube la pierna a mi muslo y me empieza que acariciar el brazo, le doy un beso a cada una en la cara y seguimos viendo la peli, de tanto calor corporal me empiezo a calentar un poco.
-Yo asaltaría el centro comercial, comiera chocolate hasta reventarme y haría un trío – rio de la locura que acaba de salir de mi boca, al rato las chicas me acompañan.
-¿Y tú Rosy?- pregunta Lili interesada y yo también. Ella respira y responde.
-Probaría estar con una chica. – responde tan rápido que nos quedamos mirándola, ella se pone roja y nosotras nos miramos extrañadas, lo tomamos como broma y seguimos viendo la película y hablando de todo un poco.
Tiempo después se acaba la película, Lili va por unas cobijas, no puedo apartar la vista de su gran culo, como lo mueve, y con ese camisón que trae, sin sostén y con un hilo al igual que yo pero el de ella es negro y el mío azul.
Cuando me vengo a dar cuenta la tengo parada delante y me tira la cobija en la cara para que vuelva a la realidad. ¿En qué estaría pensando?
Nos acostamos como mismo estábamos, nos dimos besos de buenas noches, Lili por supuesto abrazándome según ella porque la película le dió miedo y yo me giro y abrazo a Rosy, pegandola a mí y le acaricio el muslo hasta que nos dormimos.
Me despierto de un sobresalto al escuchar un sonido raro, Lili se remueve en la cama y sigue durmiendo y Rosy trae una cara un poco rara pero está igual dormida. Me levanto y voy por agua, de nuevo en la cocina escucho el sonido, son como gemidos y vienen del cuarto, me apresuro a ver de qué se trata. Corro y me paro en seco con una mano en la boca aguantando la risa y viendo a Rosy que al parecer está teniendo un sueño de lo más interesante.
Despierto a Lili sin hacer mucho ruido, ya Rosy se está empezando a tocar los senos todavía dormida, se le ha bajado el camisón y tiene los pechos fuera. Le digo algo al oído a mi amiga, ésta se lo piensa mordiéndose los labios y accede con una sonrisa en la cara.
Me meto por debajo de la cobija, sin moverme mucho, le aparto el hilo a un lado y empiezo a lamer toda su zona, de arriba a abajo, empiezo lento y suave, ella sigue gimiendo pero ahora más fuerte, siento que se despierta pero no paro, introduzco un dedo y lo muevo un poco rápido.
– ¡Chi…ca…ss! – gime cuando quita la cobija y nos ve, yo estoy en su interior sonriéndole y Lili tiene sus senos agarrados, chupandolos y pellizcandolos. Rosy nos mira con deseo en sus ojos, lo que me dice que acelere los movimientos. Ella empieza a tocar a Lili, le quita el camisón y yo aprovecho para quitarme el short y la blusa también.
Nos arrodillamos las tres en la cama y empezamos a besarnos y a tocarnos, beso a Lili profundamente, a ésta le gusta el sabor que tengo en los labios porque sonríe como una demente.
Rosy está debajo de nuestra amiga chupadole el coño, Lili comienza a gemir y aprovecho le agarro los pezones y se los estiro, y los lamo, introduzco la mano derecha en el interior de Rosy que todavía está comiéndose el coño de mi amiga y gimiendo a la vez.
Lili me toca y no sé sorprende al ver lo mojada y caliente que está mi zona, sus dedos moviéndose en los lugares correctos y en mis puntos débiles, nos escucho a las tres gimiendo, todo esto me está volviendo loca, asiento hacia Lili y está apresura su movimiento y yo el de Rosy.
Gemimos las tres en alto, llegando todas al orgasmo.
Sonreímos al vernos las caras de pícaras que teníamos, y después de unos besos y caricias, ahora sí nos dormimos
Creo que ahora nos vamos a ver más seguido las tres.

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