Don Tito
Se trata de la historia de un hombre de barrio que cuida desde pequeña a la hija de una vecina.
DON TITO.
Don Tito cuida a Victoria, una joven de 16 años, desde los 4, momento en que murió su padre. Josefina, su madre, tuvo que salir a buscar trabajo y le encomendó a Don Tito que le cuidara la nena. Don Tito hizo todo lo que tenía que hacer un padre, llevarla al jardín, luego a la escuela primaria y, más tarde, ya la jovencita comenzó a ir sola cuando empezó la escuela secundaria.
Victoria siempre fue una niña y ahora adolescente, tranquila, cuidadosa, respetuosa y muy amigable, hicieron con Tito una amistad profunda, llena de un inmenso cariño en forma recíproca.
Victoria siempre fue una jovencita extrovertida, y más con Tito, tantos años juntos… hasta que se atrevió a hacerle una pregunta a su cuidador bastante delicada, puesto que se relaciona con la vida personal e íntima de Tito.
-¿Vos no tenés una mujer a tu lado?, le dijo Vicky
-Es que no me vas a ver, respondió Tito, porque yo soy muy discreto y porque, por otro lado, he tenido muchísimas mujeres, pero también muchas, muchas me han dicho que no. O sea, el hombre que dice que ha conquistado 100 mujeres y se calla la boca es un farsante y un mentiroso; habrá conquistado 100 mujeres, pero unas 500 le dijeron que no, o no se dejaron conquistar. El poder es siempre de la mujer en cuanto a decir que si o que no.
-Preguntó Victoria ¿y a vos qué tipo de mujeres te gustan?
Bueno, a mí me gustan las mujeres degeneradas, corruptas o corruptibles, las mujeres prostitutas, degeneradas, desvergonzadas, lujuriosas, exhibicionistas, impúdicas, las que no tiene ningún tipo de remilgo, que no tengan ningún tipo de problema de estar desnuda en cualquier lugar, delante de un montón de gente, y mantener relaciones sexuales con uno o varios hombres, e incluso con mujeres. Sí, sí me gustan también las mujeres bisexuales y me agradan también las chicas jóvenes, incluso las menores de edad, entre los 10 y los 14 años, son muy bellas y muy interesantes, pero también me gustan las mujeres como tu mamá o como vos, y me gustan las mujeres mayores de edad, e incluso muy mayores; y, por supuesto, como no le hago asco nada, me gustan las chicas trans por supuesto, y también los jovencitos bien depilados entre los 10 y los 18 años, son verdaderamente muy agradables esos mancebos afeminados, cercanos a una mujercita, pero con pene.
-Victoria dijo que: discúlpame Tito te tengo que hacer una pregunta, dijo Victoria,
-Por supuesto, dijo Tito, no hay ningún problema haceme la pregunta
-Si te gustan las chicas trans y te gustan los jovencitos bien depilados entonces vos sos puto. Porque las chicas trans y los jovencitos como los describís, en algún momento te dicen que te des vuelta… ¿o no?
-¡¡¡Epa!!! qué boquita tiene la nena, yo creí que era una chica más… más recoleta, más prudente. Caramba, pero mirá vos. No, no soy puto, te o aclaro, es simple, lo que pasa es que me gusta todo.
-¿Y qué es todo? dijo Victoria.
-Bueno, todo es todo, me gusta, por ejemplo: la lluvia dorada, me gusta el sexo escatológico en ocasiones y en algunas circunstancias, me gustan las orgías, me gustan los cuartetos, me gustan los tríos, me gusta ir a las playas nudistas y fornicar delante de todos los demás, no tengo ningún tipo de problema en esas cosas respondió Tito, muy seriamente. Y respecto de lo que me preguntaste exactamente acerca de las chicas trans y de los jovencitos, aunque si se presenta la oportunidad, no tengo ningún problema en estar con un hombre mayor. Lo que sucede es que soy bisexual, por eso te dije que me gusta todo. Incluso los miembros masculinos, algunos son verdaderamente hermosos, bien erectos, rígidos, duros como una roca. Los mamo y me entrego por entero.
Victoria miraba con un rostro totalmente azorado lo que estaba escuchando, nunca hubiera creído que Tito llegara a tal extremo, y sobre todo a contárselo tan descaradamente, teniendo en cuenta que ella era una chiquilla cuando la conoció y ya era un adolescente de 16 años.
-Victoria dijo: parece que sos un hombre amplio, que te gusta todo.
-Tal cual, dijo Tito. Me gusta todo sin ningún tipo de inconvenientes, no tengo ningún problema, hago y me gusta que me hagan de todo, y cuando digo todo, es todo sin excepción.
-Y yo te gusto, dijo Victoria.
Bastante, sos una linda chiquilla. Sí, sí, verdaderamente muy linda, tenés un lindo rostro, tenés un lindo cuerpo, tenés una hermosa cintura y bellas caderas, tenés unos senos pequeños pero interesantes y turgentes, cuando te suelo cuidar en el verano y te veo en bikini realmente tenés un cuerpo muy interesante, muy interesante, más que muy interesante te diría.
-Victoria dijo: Te gustaría estar conmigo, hacer el amor conmigo y todas esas cosas que mencionaste hace un rato.
-Tito respondió, no sé qué decirte Vicky, no sé qué decirte, realmente vos para mí, si bien es cierto que te he visto como mujer, que me pareces muy bonita y que, ya te dije, tenés un hermoso cuerpo, realmente te veo de otro modo, te veo como el hombre mayor que cuida a una nena de 16 años hoy, y que ayuda a tu mamá para que pueda trabajar y pueda mantener su hogar. No ni a tu mamá tampoco. a pesar de que es una linda mujer… y bueno… Y es una mujer interesante, porque también me gustan las mujeres rellenas y tu madre es bastante rellenita.
O sea, dijo Vicky, no te gustaría hacer el amor conmigo.
-Es que yo no hago el amor Victoria, dijo Tito, lo que yo hago es coger, así de simple y así de sencillo, y me gusta que una mujer sea prostituta, me gusta introducir mi pene rígido y erecto en todos sus huecos húmedos. Vos alguna vez ya hiciste el amor, ya cogiste con alguien.
No todavía, no lo he hecho, no, no lo he hecho. Soy virgen, pero me gustaría hacerlo con vos y que me desvirgues.
-Pero mi querida Victoria, agregó Tito, no podría volver a verte a la cara y cómo le dirías a tu madre, todo este tipo de cuestiones, tendríamos que ocultarlo, y es difícil ocultar las cosas. Yo siempre he ido con la verdad, he ido de frente, porque si hay muchas mentiras hay que recordar mucho, y me desagrada recordar mucho, y cuando uno olvida una parte de la mentira siempre tiene un lío bárbaro. Y no es de mi interés tener líos. si no los quise a los 20 o 25 años, imagínate ahora que tengo 67.
-Bueno, pero yo podría hacer todas esas cosas que vos dijiste, acotó Victoria. Me encantaría hacerlas.
-¿Estás segura Vicky? preguntó Tito, mirá que yo soy muy degenerado, te pido por favor que seas cuidadosa con lo que me pedís, que te tranquilices, que no te vuelvas loca, y yo voy a hablar con tu madre para contarle todo lo que te he contado a vos; porque entre tu madre y yo no tenemos ningún tipo de secreto, y aparte ella me ha confiado a su hija a mis manos y no puedo traicionarla. Así que quédate tranquila, por favor te lo pido, con todo el amor que te tengo Victoria.
-Bueno, vos te lo perdés, y le vas a decir a mamá que hemos hablado de estas cosas.
-Por supuesto- dijo Tito, le voy a contar a tu madre que vos estuviste interesada en conocer cómo es mi vida sexual, y que yo te la he contado de la mejor manera posible, y utilizando palabras comunes y silvestres. No le voy a decir que vos dijiste que querrías hacer esas cosas conmigo, de eso quédate tranquila.
-Bueno, dijo Victoria, está bien, si a vos te parece está perfecto, eso quiere decir también, en parte, que yo no te gusto.
No, no, no, no, no, no, no, no, no, para nada, no es así, estás confundiendo las cosas. Simplemente yo te dije que tengo una relación con tu madre, clara, honesta y que ella, insisto, me entregó a su nenita a los 4 años por un problema fatal que ocurrió en tu familia, y ella estuvo un tiempo sin encontrar trabajo, cuando lo encontró, primero yo lo ayudé económicamente, pero cuando lo encontró, comenzó a trabajar y no tenía quien te cuide y te cuidé yo, porque yo tengo un pasar económico bastante holgado, bastante amplio. Así que eso fue lo que ocurrió nada más.
-Victoria dijo- ¡¡¡uy!!! Mira la hora que es, ya debe estar por llegar mami, son más o menos las 16:30.
-Así es, debe por estar llegar tu madre en cualquier momento. Así que mañana por la noche o esta noche misma depende, iré a contarle todo lo que hemos charlado y todo lo que vos me preguntaste y todo lo que yo te contesté, pero vos te vas a ir a tu habitación arriba. Te vas a quedar tranquila y solita y nos vas a dejar charlar con tu madre tranquilamente. ¿Entendiste? dijo Tito.
-Entendí perfectamente, Tito, sabes cuánto te quiero y no voy a hacer nada que esté en contra tuyo, dijo Victoria.
-Te lo agradezco mucho, dijo Tito.
Y en ese momento sonó el timbre de la casa de Tito y llegaba la mamá de Victoria.
Se saludaron con un beso, Victoria y Tito y la madre besó a su hija, tuvieron una conversación muy, muy simple y muy sencilla, prácticamente de cortesía y ambas mujeres se fueron hacia su casa, que está contigua a la casa de Tito.
Un par de horas más tarde, Tito decidió llamar por teléfono a la madre de la jovencita Victoria, y le dijo cuando atendió: Hola Cómo te va, tengo que hablar con vos 5 minutos, querés que lo hagamos en tu casa o querés venirte a la mía 5 minutos.
-La madre de la joven dijo y cómo salgo para tu casa ahora que está Vicky por aquí, dando vueltas.
-Le dijo, bueno sos lo suficientemente grande como para decirle algo a la chica, y que se quede tranquila, yo solamente tengo que hablar contigo. Nada más que 5 minutos. le dijo Tito.
-Está bien, está bien, está bien, dijo la madre de Victoria. Ahora salgo con alguna excusa y ya voy para allá, ahora te pido algo, me estás preocupando, por qué querés hablar conmigo,
-Tito dijo: No es nada raro. Quédate tranquila, es simplemente un comentario que tengo que hacerte, por la lealtad que ambos nos tenemos, nada más que eso, te espero.
La madre de Victoria llegó a la casa de Tito, tocó el timbre, Tito le abrió inmediatamente la puerta, la hizo pasar, le preguntó si quería un té o un café; ella le dijo que no y que le contara rápidamente qué era lo que estaba ocurriendo.
No ocurre nada, nada raro, mujer. Simplemente te quiero comentar una conversación que estuve esta tarde con tu hija. Hablando de bueyes perdidos y en un momento en el que vos ya estabas por llegar, faltaba algo más de una hora y media, ella me preguntó por qué no tenía ninguna mujer, y yo le conté, por qué no tenía ninguna mujer y le conté todos mis gustos, que, evidentemente, para para muchos, te diría, que para muchísimos, son bastante irregulares, raros y excepcionales, no porque sean demasiado buenos, sino porque son un poco procaces, desvergonzados, nada más que eso, quería que supieras por si ella te cuenta o charla con vos acerca del tema, se ve que a la nena le están empezando a interesar las cosas relacionadas con el sexo.
-Pero, Tito, sabes que yo no tengo ningún tipo de problema, dijo la madre de la joven, podés hablar de ella con lo que te dé la gana y si ella te pregunta le tenés que contestar, evidentemente, desde ya te digo que ni te preocupes, te dejo un beso grande. Se besaron y ella se fue rápidamente a la a su casa.
Al día siguiente, Tito tenía que cuidar de Victoria durante todo el día, porque por un paro docente la jovencita no tenía clases Y entonces, su madre la trajo a la casa, y le dijo me vas a cuidar hoy a la nena más tiempo que el de costumbre.
-Tito le dijo, no hay ningún tipo de problema, anda tranquila, andá tranquila, y por la tarde te voy a llamar por teléfono, porque estoy interesado en saber algo de vos puede ser
-Sin ningún tipo de problemas, dijo la madre de la joven.
Al ser un día que no era habitual, la jovencita se fue a dormir una siesta, porque se encontraba cansada, después debe estar haber estado toda la mañana hasta el almuerzo haciendo unos trabajos para la escuela.
Al irse a dormir en ese momento aprovechó Tito para llamar a Josefina, la madre de Victoria. Josefina contestó el teléfono y le dijo: hola Tito, ¿Cómo estás?, bien, bien, Josefina muy bien. -Te acordás que te dije hoy que te quería hacer una pregunta.
-Sí por supuesto, le dijo ella, hacemela, no tengo ningún problema.
-la pregunta es bastante complicada- porque me resulta muy intrigante los horarios dispares que tenés para venir a buscar a tu hija. Me gustaría saber cómo está el trabajo. en dónde trabajas. porqué nunca me lo has contado. Más allá de haberme dicho que es una tienda. ]Dijo Tito con voz pausada.
-Perfecto, mañana sábado, por la noche, que tiene un cumpleaños Victoria, me voy a llegar hasta tu casa y te voy a contar absolutamente todo. Espero que me banques.
Por supuesto, dijo Tito, vos sabés que yo soy un hombre muy, muy amplio. No tengas ningún tipo de problema encontrarme nada. Y si tenés algún inconveniente, no tenés más que decírmelo, para que yo pueda ayudarte, y lo tratamos de solucionar de alguna manera.
-Ningún de problema, simplemente te voy a contar algo que hace años que oculto bajo el nombre genérico de tienda.
-No tengo ningún problema nos veremos el sábado a la noche. mientras tantos, continúo cuidando a esta jovencita, que ahora está durmiéndose una siesta en mi cama.
-Perfecto dijo la madre, no hay ningún problema, chau, Tito.
-Chau querida, le respondió Tito, con el cariño de siempre y con su donosura y majestuosidad habitual.
El día entre Tito y Victoria transcurrió de manera normal, a eso de las 17:30 de la tarde, llegó Josefina para buscar a su hija, se saludaron muy amablemente, era viernes y Tito a decir verdad se encontraba muy interesado en saber lo que iba escuchar el día de mañana por la noche, cuando Victoria se fuera a ese cumpleaños y qué tenía que contarle Josefina.
Y al final llegó el día sábado, la jovencita se fue con sus amigas a eso de las 9 de la noche, y tipo 10, una hora más tarde, llegó Josefina a la casa de Tito, justamente para charlar acerca del tema. Josefina toco el timbre de la puerta Tito, abrió, la saludo con un beso, la hizo pasar, le preguntó si quería tomar algo, le dijo que sí que iba a tomarse un whisky si tenía; Tito le respondió que tenía whisky, le dio uno con hielo, se sentaron en el sillón del comedor.
-Tito le dijo, bueno, como te comenté ayer, estoy interesado saber en por qué hay alteraciones de los horarios en la tienda, se supone, que una tienda, hay un horario fijo de trabajo.
-Claro, dijo Josefina, lo que pasa es que en realidad, Tito, tengo que hacerte una confesión que nunca te la hice y que te lo vengo ocultando desde que falleció mi marido, ante la imposibilidad de conseguir un trabajo más o menos normal, que vos sabés que me costó algo así como un año, y que vos me sostuviste económicamente, y que bueno tenía que encontrar algo de alguna manera, y lo encontré, en cierta oportunidad cuando fui a buscar un trabajo, que figuraba en un diario en unos clasificados, decía que se buscaban mujeres jóvenes para realización de publicidades, eso era lo que decía el aviso clasificado. Bueno, la verdad, que la cosa no era así, la cosa era cómo te puedo explicar, hizo un enorme silencio…
-Vamos, decime mujer, dijo Tito, la verdad es que estoy muy intrigado.
-Estoy en una empresa en donde hay una tienda de juguetes sexuales y detrás de ella, hay un estudio de televisión o cine, un poco pequeño y estoy haciendo pornografía desde hace trece años.
-Qué ingresante, dijo Tito. Y, ¿qué hacés?
-De todo lo que te imagines, ¿te cuento? Dijo Josefina, Tito asintió con su cabeza. De todo, me cogen por el culo, por la concha, me acaban en la cara, me trago la leche, hago triple penetración, lluvia dorada, escenas de lesbianismo. O sea, Soy una mina puta, degenerada, que le encanta coger a lo bestia, que me gusta que me traten como un objeto sexual, me encanta ser una cosa que da placer, a veces es asquerosamente rico. Y lo que es más interesante, es que me gusta, mi concha, mi culo y mi boca necesitan de una pija o de una concha, todo me gusta, soy una reputa culo roto. Pero, como verás, no se lo puedo decir a Victoria.
-Perfecto, dijo Tito, me parece excelente que haya tenido la valentía de contarme todo. Bueno si antes me parecías una gran mujer, ahora, que acabo de escuchar que tienes gustos parecidos a los míos, pero a diferencia a vos te pagan, me parecés una mujer genial.
– ¿En serio?, preguntó Josefina.
-Nunca hablé más en serio que ahora Jose. Nunca. Lo que me agradaría es verte en una escena. ¿cuántas realizás por día?
-Unas cinco, a veces cuatro, pero siempre cinco, tengo la concha y el culo ardiendo en algunos días.
-Me encanta, dijo Tito. Con los ojos bien abiertos. Me gustaría ir a verte. Insisto con ello.
-Bueno, dijo la madre de la joven, no hay ningún tipo de problema, vamos a tratar de buscar la manera de que sea por la mañana, cuando Victoria está en la escuela. La verdad que no tengo ningún tipo de inconvenientes. querés venir a verme. dijo Josefina, me gusta mucho eso.
Así fue que, al otro día, una vez que Victoria se fue a la escuela, a eso de las 8 de la mañana, Tito y Josefina, partieron hacia el estudio de grabación, por supuesto, Josefina había charlado antes y dijo que iba a llevar a un invitado, y bajo ningún punto de vista le pusieron objeción a esa invitación, de manera tal que, partieron para el estudio, la madre de la joven y el cuidador.
Tito tenía un interés sumo en lo que iba a ver, le encantaba el sexo y estaba maravillado de lo amplia que era Josefina, a quien creía con otro modo de ser. La vecinita había resultado una puta de aquellas.
Josefina le había comentado que hacia entre cuatro y cinco escenas diarias, que podían ser orgías, lesbianismo, hombre – mujer, orgías de lesbianas, que en algunos casos incluía que se hicieran pis las unas a las otras, o los famosos gang bang. Tito estaba realmente muy entusiasmado. Llegaron al estudio, Josefina lo presentó a los camarógrafos y luego al director, le dieron a sentarse a un costado. La primera escena era una gang bang con cinco hombres de variada edad.
El director dio la orden, fueron llegando de uno cinco muchachos con la verga rígida, dura erecta, ya listos para la tarea a realizar, luego entra Josefina, con una bata roja, tacones negros, maquillada casi exageradamente, a todo esto, Tito estaba azorado de lo que veía, nunca había presenciado una escena de pornográfica en directo.
Ella se quita la bata y queda totalmente desnuda, absolutamente rasurada su vulva, se agacha, se coloca de rodillas y los cinco machos, que rodean a la hembra y comienza a chupar esos penes duros y con la cabeza de un rosado fuerte, mientras que sus bolas estaban cada vez más duras y pequeñas, iban tomando la rigidez de la locura sexual.
Los hombres con una pequeña botella cada uno la bañaron a Josefina en aceite, pero no de niños, los habituales que se venden en farmacias, sino aceite que se usa habitualmente en las comidas, una verdadera cochinada, que a Tito lo tenía casi sin parpadear.
Los machos comenzaron a ingresar en los agujeros de Josefina, ella estaba cabalgando a uno de ellos, mientras el otro le colocaba su hermosa verga en la boca para que la chupe con toda la fruición posible, Josefina gozaba de la escena, se veía que era una puta verdadera y que estaba realmente pasándola bien, no parecía un trabajo para ella, sino una fiesta sexual verdadera, no parecía que valiera el dinero en ese momento, sino el goce por el goce mismo.
Aún colocado como fue descrita más arriba y cuarto hombre introdujo su pija en el agujero del culo de Josefina, ¡¡¡ dos vergas en el culo!!! La mujer como si nada, tenía dilatado su ano al menos en unos 8 centímetros de diámetro. Y así fueron pasando las cinco vergas por todos lados, hasta que, en el momento final, después de haber visto lo que se vio, Tito esperaba un final acorde a la degeneración lujuriosa, que tanto le gustaba, que fuera lo suficientemente espectacular. Pues lo fue.
Josefina arrodillada comenzó a acariciar los huevos de sus partenaires y a mamar cada verga, mientras los muchachos se masajeaban sus penes haciéndose una paja, hasta que en su momento cada uno fue derramando en la cara de la pornstar y en la boca de la leche caliente, casi fue bañada en leche, lo que cayó dentro de su boca, lo tragó sin más. Tito estaba azorado, pero todavía faltaba algo más.
Los hombres se acostaron en suelo uno al lado del otro y ella abrió sus piernas y dejando a la vista una bella vulva, comenzó a hacerles pis moviendo sus caderas regordetas, con algunas estrías y también algo de celulitis. Una vez terminado, fue ella la que se volvió a arrodillar y en los muchachos formaron una ronda y la mearon todos juntos. Josefina se divertía mucho, mientras de cuando en cuando, se tragaba unos chorros de meo.
Al terminar la escena, le quedaban en ese día solo tres más. Fue hasta donde se encontraba Tito y le dijo que la esperara unos minutos que se daba una ducha y volvía a charlar con él. Cuando volvió con una bata y Tito se dio cuenta que debajo no tía nada de ropa interior, comenzó a sentir un cosquilleo entre sus bolas y el culo. Dato que indicaba que tenía cagas de coger.
Josefina le preguntó si le había gustado, tito respondió que sí con los ojos casi salidos de sus órbitas. Le dijo:
-Vos sos espectacular, la mujer que hubiera deseado que estuviera conmigo, lástima que soy demasiado mayor para vos, sos una reputa barata, una cosa, un objeto de placer, y lo más interesante es que te gusta serlo, que hermosa sos. Te admiro a las mujeres objeto. Feliz estoy de haberte conocido, ayudado y cuidado a tu hija mientras vos hacías esto. Lo único es que podrías haberme contado antes.
-Bueno, pro me dio un poco de pudor, vos sos un hombre que cuando te conocí, al llegar al barrio, eras serio y parecías prudente, aunque no los sos para nada. Si te gusto tanto querés que cojamos un día, dijo ella con desparpajo, como si fuera una cosa común.
-Nunca, para nada, vos sos mi amiga, a la que he ayudado con sumo placer y con quien me considero tu amigo, al igual que a tu hija que he cuidado con denuedo.
-Bueno, como vos quieras, le dijo Josefina. Bueno, cuando quieras te vuelvo a invitar, ¿te parece bien?, preguntó ella.
-Con gusto, dijo Tito, pero se me está ocurriendo algo, cuando lo termine de redondear en mi cabeza te lo cuento.
-Bien, y de qué se trata, si puede saberse.
-No todavía, tengo que pensarlo bien, pero muy bien, y después te lo cuento. Lo único que te puedo adelantar es que se trata de vos…


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!