El bombeo en sus caderas solo aumentó y el sonido húmedo de nuestros cuerpos siguió creciendo. —Si me dejas meterte mi polla todos los días, muy pronto tu culito dejara de apestar y estará lleno de leche de hombre. Oleras a limpio y a mí —comentó con la voz ronca. Sus jadeos pasaron a resoplidos..
A mis 17 años recién cumplidos cumplí mi fantasía de ser penetrado. Lo que nunca me imaginé es que sería el perro de mi amigo el que lo haría, para luego el continuar cogiendome Pt.2..
Una mujer que tenía la mala costumbre de amenazar al esposo con divorciarse aprende a las malas que no debe hacerlo, sino quiere terminar siendo tratada por su marido como una puta..