Leche Paterna
Papá probó meter la cabeza de su pene en mi agujero. Mi ano se estiró de sobremanera sacándome un jadeo, luego mi padre sacó su glande, dejándome un vacío en mi culo. —¡Papi, por favor! —gemí necesitado. La sonrisa en mi padre se profundizó, parecía deleitarse por mi sufrimiento sexual. .
