Ultimos Relatos
Todas las noches mi verga me pedía vagina caliente así que me volaba a la propiedad del vecino y llenaba su mula con mi leche espesa .
Pablo, ¡por fin, Ahhh! -estaba dentro de mi, en el fondo de mi vientre, y sentía a la vez que sus mordidas en mi cuello.
La historia continúa. Esta vez después que Sebastián se viole a mi chibolo, llegó la venganza.
Se supone que era como familia oara mí, pero no pude resisitir montar esa polla enorme.
Madre e hijo pasean por las tiendas de ropa sólo para terminar dedeandose impúdicamente.
Un marido presiona a la mujer para que ella le ponga los cuernos, la fastidia tanto con eso que ella lo complace varias veces, antes de que él se de cuenta.
Cuatro machos siguen enseñándome de qué es capaz un macho de verdad… y uno de ellos me muestra que eso de «venirse por litros» no es un mito..
