• Link to X Link to X Link to X
  • Link to Telegram Link to Telegram Link to Telegram
  • Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.   Siguenos en X/Twitter
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
(Ninguna valoración todavía)
Sado Bondage Mujer

Esperando a mi Amo

Era tarde, estaba sentada en mi sillon frente a mi computadora esperando a que mi Señor se conecte, pero escuche el ruido de mi puerta, no le di importancia y seguí esperando hasta que sentí las manos y un murmullo en mis oidos que decia: «…hola zorra, me esperabas?.
Era tarde, estaba sentada en mi sillon frente a mi computadora esperando a que mi Señor se conecte, pero escuche el ruido de mi puerta, no le di importancia y seguí esperando hasta que sentí las manos y un murmullo en mis oidos que decia: «…hola zorra, me esperabas?…» mi corazón empezó a latir mas fuerte y mi respiración se aceleró, mi Señor habia apoyado sus manos en mis hombros y empezaba a deslizarlas hacia mis pechos, sentí como los apretaba y las palmas de sus manos dar circulos sobre mis pezones, despertándolos, pronto se marcaron en mi camiseta, quise darme vuelta pero no lo permitió, «déjate llevar me dijo». Sus caricias siguieron hasta que constató que mis pezones estaban duros como piedra, con dos de sus dedos los pellizcó, me hizo mover de mi asiento cuando así tomada de ellos me acomodó en mi sillón. Sin soltarlos me ordenó «ve bajando tus pantalones y tanga, te quiero desnuda de cintura para abajo» cada movimiento que hacía para bajar mi ropa repercutia en mis pezones aprisionados. Mi tanga y pantalon cayeron a mis tobillos, ya la habitación empezaba a inundarse del tipico olor a perra mojada. «Hoy vas a mojarte como nunca» me dijo, soltó uno de mis pezones para meter sus dedos en mi boca y acto seguido lo llevó a los labios de mi concha que ya se encontraban mojados por la situación, los acaricio, los separó y luego de palmear mi concha con su mano los fue introduciendo de a poco.

Sentía como de a poco esos dedos me iban abriendo y llenando al mismo tiempo, mis piernas se abrian instintivamente y mis caderas empujaban hacia adelanta para permitir que esos dedos siguieran entrando. Cada centímetro que entraban era acompañado por un gemido que se escapaba de mi boca, para dar paso a un suspiro tratando de tomar todo el aire posible para seguir adelante. «Puedo serntir lo caliente que estas putita, la temperatura de tu concha te delata…» Me susurro mi Amo en mi oido, cada palabra que pronunciaba me hacia sentir mas suya, mas entregada y por supuesto mas mojada. No era yo la que controlaba mi exitación estaba en manos de mi Dueño y el se apoderaba de cada centimetro de mi cuerpo. «Cuatro dedos dentro putita, los sientes?» me pregunto al mismo tiempo que los empezaba a abrirlos en mi vagina, con movimientos como queriendo alcanzar mi clítoris por dentro, haciendome temblar. «los sientes???» volvío a preguntar con vos mas fuerte, si mi Amo fue la respuesta que pude balbucear mientras mi cuerpo se retorcía de placer sólo sostenido por sus dedos dentro mio y su otra mano presionando mi pezón haciendome ver las estrellas en cada movimiento.
…»Ni se te ocurra correrte puta, hoy te llevaré al límite más de una vez pero no permitiré que te corras hasta que yo lo decida, tu cuerpo y mente son mios y yo decido acerca de tus orgasmos, entendido?» «Entendido????» Volvió a preguntar mientras retorcía mi pezón haciéndome dar un salto en mi sillón, «Si mi Dueño, soy suya, haga conmigo lo que quiera» Respondi mordiendome los labios para tratar de controlar tanto fuego que sentía en mi interior…

No sabía bien a qué se refería su amenaza, pensé que cuando no pudiera más pediría permiso para acabar y me aliviaría tanta calentura que iba creciendo con cada minuto que pasaba, qué equivocada que estaba!. Sus dedos en mi vagina penetrando más rápido me hicieron volver de mis pensamientos, Literalmente levantaba mi cuerpo tirando de mi pezón para luego caer sobre sus dedos que más se enterraban dentro mio. Sentía como mi cuerpo no daba más, necesitaba acabar para poder llegar al disfrute total, mi cuerpo sudaba cada vez más, podia sentir las gotas de sudor como recorrían los costados de mi cuerpo, también entre mis tetas. Por favor Amo, permiso para acabar, no aguanto más, supliqué, mientras temblaba toda y me mantenía saltando sobre su mano. «…Quieres acabar putita? no te aguantas más? No puedes dominar tus orgasmos perra?!…» me dijo. No Amo no puedo se lo ruego! por favor! Mis palabras sólo hicieron que el aumentara la velocidad de penetración retorciendo una vez más mi pezón, respiré profundo tratando de tomar la mayor cantidad de aire para poder correrme, y pasó lo peor, de golpe soltó mi pezón y retiró sus dedos de mi concha de golpe, sin avisos, dejandome con todas las ganas acumuladas, temblando, buscando enloquecidamente algo donde frotarme sin encontrarlo, con toda la calentura acumulada, sin poder correrme, totalmente agitada con un sentimiento de frustración e impotencia al no poder correrme. Había leído por ahí la práctica de negar el orgasmo a las sumisas por parte de sus Dueños, pero nunca lo había experimentado antes y supe una vez más que estaba en manos de mi Señor, que el no sólo era Dueño de mi cuerpo y mente, sino también de mis orgasmos.

«….Caliente y con ganas putita?, así te quiero y así te tendré por varias horas. Sólo dejaré que te corras cuando a mi se me de la gana, entendido?…» Susurro en mi oido mientras escupía dentro de el. Si mi Dueño!, contesté, comprendí entonces que otra forma de tortura sería aplicada sobre mi cuerpo.

«…Así me gusta zorra, veo que vas entendiendo. Ahora levanta ese culo del sillón y ve a buscar los juguetes que tanto te gustan, vela, hielo, sujetapapeles, pinzas de la ropa, hilo, cuchillo y tenedor. Nos espera una larga noche para gozar yo varias veces y tu sólo las que tu Dueño decida…» Cada susurro en mi oido me desarmaba, me dejaba más indefensa frente a él, y eso más caliente y deseosa me ponía.

Me del sillón a buscar los elementos que había pedido mi Dueño, sentí como el flujo que había en mi concha se escurria por el interior de mis muslos, mi Amo me hacía mojar mucho en cada sesión al usarme. Uno a uno los fui recolectando pensando en qué uso les daría mi Señor, vela, hielo, sujetapapeles, pinzas, hilo todas habían sido usadas ya sobre mi cuerpo, lo que no entendía bien era lo del tenedor y cuchillo. Una vez que tuve todos los elementos volví al cuarto donde se encontraba mi Amo y pude verlo parado con su torso desnudo y un pantalon de cuero al lado de mi sillón. También pude observar un recipiente al lado del sillón, un balde.

«… Veo que traes todo lo ordenado putita, bien por ti, pero eso no cambiara el sentido de la sesión de esta noche…» Me dijo mientras me indicaba que me sentara en mi sillón.

«Abre las piernas puta!, te quiero bien abierta y ofrecida!» Me ordenó mientras que con sus manos separaba más mis muslos de lo que yo los había abierto.

«Ofréceme tus tetas perra, quiero ver como están para empezar por ellas!» Asentí con la cabeza mientras mis manos se apoyaban debajo de mis tetas y las levantaba hacia el en forma de entrega. Vi que tomaba el tenedor, por fin iba a saber qué destino tendría. «Quiero que acerques tus tetas al borde de la mesa, que tus pezones queden sobre ella bien en el borde, vamos zorra, házlo!» Arrime mis tetas al borde de la mesa e hice exactamente lo que pedía, mis pezones quedaron sobre el borde de la mesa, estaban erectos y duros por la situación, cuando vi como se acercaba con el tenedor en la mano y mi respiración se agitaba nuevamente y mi vagina empezaba a producir flujo otra vez.

«mmmmm Miren la puta ya se esta mojando de nuevo y ni siquiera la he tocado, tremenda zorrita resultaste ser» me dijo mientras su lengua penetraba mi oido. Me tomo del mentón y me levantó la cabeza, me hizo señas de que abriera la boca y escupió dentro de ella. «Todos mis flujos entraran en tu cuerpo hoy perra, por todos lados, por todos tus agujeros…»

Dirigió el tenedor a mi pezón derecho, posó los dientes del mismo sobre él, intenté moverme tratando de zafar de esa presión pero solo sirvío para que el la aumentara a punto tal que mi pezón quedara aprisionado entre la mesa y el tenedor clavándose ly presionando para no permitir moverme. «Donde crees que vas zorra? es que no te gusta lo que sigue?», preguntó. Disculpe mi Amo, es que me tomó por sorpresa, juro que no volverá a pasar le contesté. «mejor así putita» respondió el mientras más duro presionaba mi pezón con el tenedor al mismo tiempo que mi concha escupía otro hilo de flujo sobre el sillón. Repitió el procedimiento con mi pezón izquierdo no sin menos rudeza, haciendo que el charco en mi sillón se agrandara y mojara no solo mi entrepierna sino tambien mis nalgas.

Podía ver con claridad, 3 marcas en cada uno de mis pezones, de los tres dientes del tenedor con el cual mi Amo me había sometido. Paso siguiente tomo los sujetapapeles metálicos, esos negros de lata con las manijas cromadas y los unió por medio de un trozo de hilo de unos 30 cms.

«Mira que hermoso sostén ha confeccionado el Amo para su puta!, te gusta?» Sí mi Señor, le respondí. «Bien póntelo!» Cómo, pregunte? «No eres una zorra con experiencia o te estas haciendo la tonta?» Paso siguiente, pincé la areola de cada pezón con cada sujetapapeles y el hilo quedo colgando entre mis tetas. Esta bien así mi Señor? le pregunté «Tremenda yegua, crees que vas a pasar a tu Amo? No dijo tu Señor que lo usarías como un sosten? Creo que quieres desafiar a tu Señor perra sucia!» Me dijo mientras yo trataba de negarlo pude ver como tomaba el hilo que sujetaba las pinzas. Señor no he querido faltarle el resp…, hasta ahí pude hablar porque el de un sólo tiron del hilo arrancó los sujetapapeles de mis pezones, haciendome doblar sobre mi vientre del dolor que me produjo. «Yo seré quien te ponga el sujetador o brasier ahora zorrita» Entonces paso el hilo por detras de mi cuello y los sujetapapeles cayeron frente a mi uno a cada lado, justo sobre mis tetas, pero sin llegar a mis pezones, tomo mi teta derecha la levanto y pinzó mi pezón derecho en la base del mismo provocandome un dolor terrible luego de que hacia instantes había arrancado las mismas pinzas. Luego levanto mi otra teta y se dispuso a hacer lo mismo, pero en este caso el hilo no alcanzaba y tubo que subir ambos pechos para pinzar mi pezón izquierdo, cuando los soltó entendí entonces a lo que se refería cuando llamaba a ese instrumento de tortura brasier o sosten. Mis tetas quedaron levantadas por la tensión del hilo que pasaba por detras de mi cuello, haciendo que quedaran siempre tirando de mis pezones.

Mas flujo producia mientras la sesión transcurria, el lo notaba y se veía que era así por como el bulto que escondía debajo de su pantalon aumentaba de tamaño a medida que me usaba.

Se alejó un poco sin dejar de observarme, encendió un cigarrillo y se sentó a mi lado, acerco su cara a mi cuerpo, podia sentir su aliento en mi cuello, como tiraba el humo entre mis tetas, su lengua recorriendo mi cuello hacian erizar toda mi piel y aumentar mi respiración, si bien estaba desnuda, sentía mucho calor interior y exterior lo que me hacía transpirar más y mas. Me acerco un vaso grande de agua y me dijo «Bébelo todo perra, te dare otro más y otro más, quiero que te orines frente a tu Dueño…» Sus palabras mas me inquietaron, nunca me había orinado frente a nadie, ni siquiera frente a mis amigas, pero no tenía elección asi que fui tomando cada vaso con agua que me dio. El seguía fumando y tomo el balde que habia al lado del sillón. «Ahora acomodate para mostrarle a tu Señor como orinan las perras!» me dijo, al mismo tiempo que tomaba el hilo que pasaba por detras de mi cuello para hacerme levantar tirando de el para dejarme sentada a la orilla de mi sillón, justo encima del balde que había colocado. Señor por favor, le rogué, nunca he orinado frente a nadie, se lu suplico! «Silencio perra, orinarás frente a tu dueño ahora, si no quieres que…» pausó su relato, mientras acercaba su cigarrillo encendido a mi teta derecha dandome a entender cual sería el castigo si me negaba… «Orina antes que acabe mi cigarrillo o lo apagaré sobre tu teta!» … Continuará…

3 Lecturas/22 de octubre de 2026/0 Comentarios/por yaqu_98
Etiquetas: amo, culo, mayor, metro, orgasmo, puta, putita, vagina
Compartir esta entrada
  • Facebook Facebook Compartir en Facebook
  • X-twitter X-twitter Compartir en X
  • Whatsapp Whatsapp Compartir en WhatsApp
  • Paper-plane Paper-plane Compartir en Telegram
Quizás te interese
EL MUCHACHO DEL HABANO
Mi prima 4 años menor me dio la primera mamada de mi vida
MI VECINO RESULTO SER UN TRAVETI EN LA INTIMIDAD
El Viajante
Las gemelas
Mi papi y yo
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Siguenos en X/Twitter

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.584)
  • Dominación Hombres (5.080)
  • Dominación Mujeres (3.586)
  • Fantasías / Parodias (4.093)
  • Fetichismo (3.287)
  • Gays (23.985)
  • Heterosexual (9.645)
  • Incestos en Familia (20.541)
  • Infidelidad (5.045)
  • Intercambios / Trios (3.581)
  • Lesbiana (1.297)
  • Masturbacion Femenina (1.213)
  • Masturbacion Masculina (2.363)
  • Orgias (2.445)
  • Sado Bondage Hombre (525)
  • Sado Bondage Mujer (233)
  • Sexo con Madur@s (5.173)
  • Sexo Virtual (301)
  • Travestis / Transexuales (2.717)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.899)
  • Zoofilia Hombre (2.445)
  • Zoofilia Mujer (1.780)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Link to X Link to X Link to X
  • Link to Telegram Link to Telegram Link to Telegram
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba