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Último capítulo de una madura que recibió un buen viaje, que empezó en un autobús..
El buen 4

Yo estaba entregada, a esta sesión de sexo, no estaba preparada para ésta catarata de emociones, había descubierto que era multiorgasmica y que nunca estuve tan bien servida como hoy, traspasé muchas barreras, para llegar hasta aquí, me había puesto lencería que nunca me imaginé usar, estaba con un menor de edad, descubrí un tamaño de pene que no sabía que existía, me había restregado en un autobús con un desconocido y ahora quería ser muy puta.

Después de una comida prodigiosa de coño, mi niñato me dice que me ponga encima suyo, cuando lo iba a hacer, me dice no, así no al revés, con mi nula experiencia, me estaba proponiendo hacer un 69

Se tumbó en la cama y yo encima, me empezó a comer el coño, otra vez, que bien que lo hacía, cuanta lengua me daba, me acariciaba la espalda, y me morreaba todo el coño, yo empecé a acariciar su polla por encima del calzoncillo, sentía su verga bien dura y yo la quería toda para mi, era demasiado estaba con un pollón en mis manos mientras me comían el coño, cuando metí la mano por debajo del calzoncillo, no lo podía creer, pero cuando le bajé con las dos manos el boxer, me quedé de piedra, su espectacular verga me golpeó en la cara, nunca tuve algo así. Mi coño latía otra vez, mientras me lo chupaba cada vez con más intensidad, yo, tenia la boca seca, me faltaba el aire, nunca había chupado una polla, mi marido decía que eso lo hacían las fulanas y no sabía como hacerlo, yo empecé a jadear, una comida de coño espectacular y una verga imponente, toda esa situación me sobrepasaba, y en eso entierra su boca en mi vagina y me chupa el clítoris como nunca me lo habían hecho y extiende una mano y me aprieta un pezón con sus dedos y eso fue mi máximo placer y eso fue mi límite, ahí yo empecé a convulsionar y a moverme como una perra, con tanta calentura, fue justo cuando me decidí que iba a chupar mi primera verga, pero siento que me venía otro orgasmo y me puse a gemir, quería gritar, quería llorar de emoción y estaba extasiada con todo aquello, que me recorría por todo el cuerpo, pero solo pude apoyar mi cabeza en su pelvis y ver esa majestuosa polla entre mis manos, mientras jadeaba ya no sabía si había tenido dos orgasmos seguidos o uno muy largo, pero si sabía que eran más fuerte que los anteriores, eran como latigazos en la espalda y una descarga eléctrica, me atravesara todo el cuerpo.

Estaba agotada, pero quería besar ese tronco, hice lo que pude, lo confieso, me daban arcadas al chuparla, no me cabía en la boca y me sentí un poco tonta, estaba cachonda perdida, pero notaba que no tenía ni puta idea. El se dió cuenta y me dijo, ven cielo. Ponte encima mio, que quiero sentirte. Lo siento le dije, un poco avergonzada, me dijo has estado genial, mentiroso le dije, pero gracias.

Tu no te cansas nunca o que, le dije, yo estoy muerta, quieres que descansemos, un rato y el me dijo después cielo, primero te quiero follar, a mi se me paró el corazón al oír eso, por primera vez estaba sintiendo su verga sin ropa, en mi piel. Pero recuerda que te quiero muy puta, que me lo prometiste.

Sentía en mi raja ese tronco, y yo, ya no aguantaba más y me puse encima, la quería dentro, como fuera, así que cuando estaba en posición de que me la clavara, me dispuse a agarrarle la verga, para meterlo en mi vagina y luego no pensaba en nada más, que sea lo que Dios quiera o el diablo, creo que ya estaba condenada, pero yo lo quería, dentro como fuera.

Y el niñato en su línea, me dice que haces? Como que hago? a ti que te parece, le espeté, ya un poco indignada, ya estaba bien, que me vacilara tanto y me dice:

– «Si pasa algo por ahí abajo que pase, pero las manitas quietas, no se pueden usar».

Yo indignada le dije:, «si quieres que sea muy puta, me la metes ya». Y el muy cabrón me dice, de acuerdo, pero sin manos, que entre la verga solita y sino me voy.

Le di en la cara con la almohada, se lo tenía merecido. Me empezó a besar cosa que me encantaba, me daba cuenta que con mi marido no había nada de esto. Y yo estaba desatada, moviendo mis caderas y buscando la punta de su verga. Me hizo moverme de todas las formas, con lo fácil que era de guiar la polla y que entrara. Estaba como en un parque de atracciones, pescando el premio y en este caso era el premio gordo. Yo estaba ya malita, a veces la sentía entre mis labios y otras me rozaba el clítoris, en otras parecía que entraba, que forma tan perversa de hacerme rabiar, estaba que me subía por las paredes, el coño lo tenia histérico perdido, pero todo me gustaba.

Pongo las manos extendidas para que me bese los pezones y en esa postura, al estar inclinada, la sentí en todo los labios de mi coñito, pero para mi desgracia se salió, cuando lo intenté de nuevo, lo tenía por el culo para arriba, que pena por un momento ya casi estaba, levanto el culo, para tener su verga por delante, y el baja su mano y me empieza a acariciar el clítoris, yo gemía, como una perra, me estaba estimulando y encima sentía su polla y en eso ocurrió, el milagro, se puso el glande en mi entrada y me dije, Lola, «ahora o nunca»!!!!!!

Y de un golpe certero, entróooo Siiiiiiiiiiiiiiiii, apenas me entraaaaabaaaa pero la quería toda, toditaaaaaa dentroooooo… como me hiciste rabiar niñato condenado, le dije, el se río, follame sin piedad le implore, pero metémela toda, pero despacito que la tienes enorme aggggh… asííí… siiiiiiiiii despacito… pero no te detengas porque te mato… ¡Ayyyyyyyyy! Que barbaridad, me sentía de nuevo virgen con esta verga… entraba abriéndose camino, resoplaba como entraba, como abría camino con esa vergaaaaah… Sentía como me estaba abriendo… Ughhhhhhh

Niñato me estás abriendooooo … no pareeeeeeeees… me rompes el coño pendejo… soy tu puta, metemela hasta el fondo, que semental… soy tu puta, no te vooooyyy a olvidar maaaaas, y mi coño tampoco va a olvidarte… Niñato mío… ufff… ¡¡¡Noooo pareeeeeeees!!!
Me empecé a mover como si no hubiera un mañana, cada vez entraba mas y con más recorrido, que bien que me follas, soy tu zorra, tratame como tu puta privada, no podía creer, lo que le estaba diciendo, pero no me importaba, pero le imploraba, clavamela hasta el fondo y empecé a moverme con mucha cadencia, entraba bastante y volvía a empujar para que no se saliera, estaba tan caliente, que no podía parar de moverme, nunca folle tan salvajemente, estaba irreconocible y esa cama nunca vio tanto vicio. Tenía como un ataque epiléptico, pero no podía parar. Estaba irreconocible. Gimiendo le dije:
fóllame….máaaaaas….fóllameeeeeeee… pártemeeeeeee en dos con esa enorme pollaaaaaa …follaméeeee

Y al oido, me dice, zorrita me pones la polla muy dura..me gusta mucho, como te mueves, dame ese coñito entero, ven follame, pero ponte muy puta, y no pares de moverte. ummmmmmm

Y después de eso exploté en otro orgasmo infernal, mientras no paraba de moverme, era un bucle. Cuanto mas me movía más me gustaba y mas me corría, además yo cabalgaba a este semental, así, follame, metemela toda, empujaba sin piedad, no sabía si entraba toda, pero ya entraba bastante y estaba bastante empalada, hacía como ventosa y entraba a todo lo ancho de mi vagina, me dice zorrita, me voy a correr quiero llenarte el coñito de mucha leche calentita que tengo en mis cojones, quiero inundarte de leche, mmmmmmm soy tu zorra y quiero que me cojas salvajemente, aceleré el ritmo, era lo menos que podía hacer, lo tenia que follar, le dije: «esta puta te va a dejar seco, quiero toda tu leche, echámelo todo dentro», nos movimos desesperados, si en ése momento, saltaba una chispa ardía el colchón.

Me mandó que me pusiera en cuatro, esa postura tampoco la hacía con mi marido, y agarrando su verga, me dio unos cuantos golpecitos, en mi coñito y me fui preparado para lo que se me venía encima y él apoyo su glande en mi raja, aggggggggg, mi coño vibraba de deseo y cuando pensaba que iba a seguir con las caricias, fue, cuando me la clavó, empecé a gemir, asiiiiiiiiiiiiiii!!!!!! Damelaaaaaaaa todaaaaaaaa, aaaagggggg, que maravilloso, como entraaaaaaaaa, asiiiiiiiiiiiiii, no paresssssss!!!!!!!!!! entraba a lo bestia, como un elefante en una cacharrería, como la sentía, que maravilla, con esta postura me estaba poniendo más puta, gemía y le decía que me la clavara hasta el fondo, me agarró con sus manos del liguero y me llevaba y me traía por toda su verga, como entraba!!! Que maravilla, que ganas tenía de polla, cada vez, con mas recorrido, cada vez con mas fuerza, me estaba pegando una cogida de campeonato, en mi vida me moví tanto, yo era muy sumisa y hacia lo tradicional, pero ahora yo, me querría enterrar esa verga hasta el fondo, yo moría por ese trozo de carne, bramaba y gemía, como una puta perra en celo, que bueno que a mi edad, estar así, me había olvidado de todo esto y que ganas de recuperar el tiempo perdido, pero yo no paraba de moverme, cuanto vicio tenia dentro, por momentos me asustaba de mi misma, pero como me gustaba que me cogieran, follameeeeee, follameeeeeee, soy tu putaaaaaaa, clavamelaaaaaaaaaa hasta el fondooooooooo!!!!!!! No paressssssss!!!!!! y el niñato va y me dice: zorra, tócate el clítoris, mientras te follo y el muy cabrón, va y me da un buen cachete en el culo, después de eso, ya no aguantaba mas y yo misma, Incrementé, mucho mas el ritmo de las embestidas, como si estuviera poseída y ya no paraba de moverme, cada vez, ahora era yo la que le daba a su verga, más recorrido y cada vez me la enterraba con mas fuerzas, me encantaba hacerlo, estaba en la gloria, en ese momento me dice, putita mía, me voy a correr, y yo rabiosa perdida, le dije: yoooooooo tambiénnnnnnnnn. Dámelo todooooooo!!!!!!!!. Lleeeeeeénameeeee todo el coño de lecheeeeeee, mmmmmmmmm, imploraba, quieroooooo hasta la última gotaaaaaaaaa, lo quiero todo dentrooooooo, inunda a esta zorrita de lecheeeeee calentita, así mi vida, asiiiiiiiiiiiiiiii, dameloooooo toooodooooo!!!!!!!!, mientras tenia una catarata de orgasmos, uno detrás de otro, juro por mi madre, que no sabía que era multiorgasmica, ya había perdido la cuenta. Aaaaaagggghhhhhh grité, al sentir sus buenos chorros, me echo un montón, fueron como tres buenos sifonazos de leche y caí exhausta, jadeando como una perra, Que buena follada, la mejor de mi vida sin duda, esto sí que era tener sexo. Que buen viaje.

FIN.