El castigo especial de la maestra
Mariana, una maestra de primaria tiene un castigo muy particular para los niños y niñas que se portan mal, en el que sus dedos siempre encuentran un lugar en el interior de sus estudiantes .
Pedrito y Gaby de 6 años son dos ninos muy revoltosos
Gaby pequeña pelirroja pecosa de ojos verdes es muy lista pero muy berrinchuda y mimada mientras que Pedrito es un niño de pelo castaño ojos grises ruidoso hiperactivo que no hace caso y Marina una maestra e 35 años morena y bastante curvilínea decide que la mejor forma de hacer que aprendan la lección es jugar con ellos , pero no como una compañera de juego sino como alguien que los usará uno a uno como como juguetes sabiendo que sus respectivos padres no les prestan atención y solo los malcrian así que planea enseñarles quien es la jefa.
El primero en su lista era Pedrito te había tirado una cartuchera a la cabeza a un compañero y cuando ella le dijo que se disculpara el pequeño le dió una nalgada, eso se lo iba a hacer pagar, sabía que sus padres llegarían tarde y la directora tenía gustos similares así que a cambio de unas fotos le permitiría usar el salón para darle una buena sesión de entrenamiento al niño , así que era el momento, ya lo había castigado sin recreo y le había dicho que lo haría pararse en el rincón hasta que lo recojan y tenía una hora para jugar con él tiempo de sobra .
– Muy bien mocoso mal educado párate ese rincón ahora mismo, no quiero repetir – dijo con una regla de madera en la mano, el pequeño obedeció temiendo que lo golee con ella pero Marina solo quería asustarlo si iba a azotar ese pequeño culito pero sería con sus manos quería sentir su piel, quería dejarle rosaditas las nalgas y meterle el dedo para que sepa que ella es su dueña .
– Profe perdón no lo vuelvo a hacer – dijo el niño con tono suplicante, pero a Marina eso no la conmovió esa ternura en su voz solo la exitaba más le daban más ganas de corromperlo.
– Te aseguro que será la última vez ahora pon las manos contra la pared y abre las piernas -dijo mientras le bajaba los pantalones al niño hasta los tobillos dejando ver un pequeño pene blanquito lampiño y totalmente cubierto por el prepucio
– Pero…
– Obedece- dijo dándole una nalgada, Pedrito entre lágrimas obedeció- ¿con que te gustan las nalgadas eh?¡A ver si te gusta que usen tu culo como juguete dijo nalgueandolo una y otra vez hasta que sus nalguitas se enrojecieron,
– ¡N… no, no me gusta profe, me duele!
– Así que duele eh?, bueno a ver si te gusta esto -dijo haciendo que el niño se incline mas y separando sus nalgas para dar un escupitajo y extender su saliva por su pequeño ano con la yema de su dedo para luego meterlo lentamente hasta el fondo.
– Ah… ah… ah duele profe duele.
– Shhh que luego te vas a acostumbrar, levanta el pie te voy a terminar de quitar el short y la trusa, bien ahora el otro , eso ahora abre más las piernas dijo mientras empezaba a mover su dedo y le metía sus calzoncillos en la bocay el niño solo gemía ahogando sus gritos mordiendo el calzon.
Mmpf… mmmpf.
-Veo que ya se te empieza a parar, bueno, otra cosa con la que puedo jugar _dijo marina pelando el pequeño pene y empezando a masturbar al niño mientras lo sodomiza con la otra mano
Esta tira del prepucio hacia atrás y sigue empujando este hacia atrás haciendo que el pequeño sienta una molestia y se haga para atrás pero Marina mete su dedo más profundo y regresa al prepucio a au lugar para tirar de el y luego darle un pequeño manotazo a su pene, – no te muevas mocoso o le diré a tus papás lo que hiciste y ellos te van a castigar peor.
-Mmpf… Mmpf… Mmph- balbuceó Pedrito negando con la cabeza.
– Entonces has lo que te digo – dijo tomandolo del brazo y llevándolo hasta su escritorio donde lo puso en 4 y le tomó unas fotos y lo volvió a penetrar está vez con más velocidad y fuerza , retiró su dedo y abrió las nalgas del niño para ver cómo su ano se dilataba y meter la lengua en el después de eso lo hizo voltearse boca arriba y tomó fotos de su pequeño pene efecto para luego masturbarlo de forma ruda y darle una mamada metiendo hasta sus huevos en su boca, y solo paró hasta que lo dejó baboso y algo enrojecido por el roce,
– Ahh – ahh maestra, eso se sintió rico pero estoy cansado.
– ¿Así que te gusta que tAe la chupe?
– Ajá.
– Bueno si te portas bien lo hacemos de nuevo pero más suave… pero ahora- dijo levantando su falda y bajandose la tanga- lame – El niño dudó pero obedeció y mientras gemía hizo un pequeño video y le daba instrucciones de dónde lamer, luego se volteó y dijo que hiciera lo mismo con su ano y una vez más Pedro obedece dudando y Marina volvía a filmar – Ahora si dame unas nalgadas- el pequeño obedeció y con las dos manos golpeaba cada nalga _ ¡Meteme los dedos mientras me llames abajo!- dijo Marina entre gemidos mientras Pedrito metía tres dedos en el ano de su maestra y lamía torpemente su vagina, Pero aún así logro un órgasmo que habría empapado a Pedrito de no ser porque los gemidos de Marina eran tsn fuertes que se apartó , satisfecha Marina volvió a acostar y a masturbar al niño al que le abrió las piernas y le volvió a meter un dedo en el culito pero con más suavidad para chuparsela de nuevo hasta que este ya no pudo mantener la erección- y te gustó?
– Si profe al principio dolió pero ahora sí me gusta .
– Bueno será nuestro secreto y si quieres que te lo haga suave pórtate bien porque sino ya sabes cómo lo haré.
Después de eso ella ayudó a vestir a Pedrito y le lavó la cara para que no se vea tan acalorado y los despidió cuando su mamá vino a recogerlo, pensando que ella y la directora podrían divertirse con él más adelante pero primero tendría que encargarse de Gaby, por lo pronto solo debía enviarle las fotos y videos a la directora.
Continuará…

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