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Relato publicado originalmente en SexoSinTabues.com por Fernadito16.
Desde pequeño siempre me ha gustado ver, descubrir,experimentar sin pensar en las repercusiones que podía haber, sobre todo en todo lo referente al sexo o a cualquier manifestación sobre mi sexualidad y las ganas estaban por encima a las represiones por parte de conocidos, que realmente siempre me han ayudado a mostrarme tal y como soy, también quiero decir que gracias a mi han podido hacer cosas que nos han producido placer por partes iguales.

Recuerdo un fin de semana muy especial con mi tía Lola del pueblo con 37 años, mi tío Jose 40 años representante de una empresa farmacéutica,estaba mucho tiempo fuera de casa por su trabajo, y casi siempre estaba en Paris, decía que si no fuera por estos franchutes la empresa estaría cerrada, por eso se tiraba semanas en Paris sin aparecer por casa, tienen dos hijos Gabriel de 8 años la misma edad que yo, es un figura jugando al fútbol y este año ha fichado por el Barça, e Ivan de tan solo tres meses de edad, es el primo más pequeño, ese fin de semana iría a casa de mi tía ya que me llevaba bien y por lo menos dos o tres veces al año iba yo a su casa o mi primo venía a la mia, mi padre vino a buscarme al cole ya con la mochila echa para irnos directamente a casa de mi tía no estaba muy lejos a unos 40 km solo, era una casa, bueno un adosado, un duplex donde en la parte inferior estaba comedor cocina, un lavabo pequeñito y la salida a la parte de atrás de un jardín bastante grande, en la parte de arriba estaban las habitaciones tres la de mis tíos, la de mi primo y la del pequeñin Ivan y un cuarto de baño más grande, con bañera y ducha por separado.

– Fernandito pórtate bien, no quiero que me llame tu tía por algún motivo, y come todo lo que te pongan.

– Si papá, me portaré bien te lo prometo
Llegamos y mi tía ya estaba esperándome en la puerta con Ivan en brazos, me baje del coche y me dio dos besos, mi padre ni siquiera se bajó del coche saludo a mi tía y le dijo que el Domingo por la tarde pasaría a buscarme, nos quedamos mi tía y yo saludando al coche mientras se alejaba por la calle.

– Donde está Gabriel
– Hoy tiene entreno, por lo que llegará tarde y tu tío está en Paris y no viene hasta el lunes, por lo que vamos a la habitación para que te instales.

Subimos a la habitación y entramos en la habitación de Gabriel, es más grande que la mia, donde tiene la cama habían sacado otra cama de abajo de la cama de Gabriel, las veces que había venido antes, tenían una habitación para invitados, pero como llego Ivan se la ha quedado ya en propiedad.

– hay tienes un cajón vacío para que metas tu ropa, si te quieres cambiar ya puedes ponerte el pijama para que estes más cómodo, te espero abajo que le tengo que dar de comer a Ivan.

– De acuerdo
Mi tía Lola no practica el nudismo en casa como mi familia, aunque alguna vez hemos ido a playas nudistas juntos las dos familias, pero ella siempre se quitaba la parte de arriba del bikini, y Gabriel siempre con el bañador puesto, mi tío sí que se quitaba el bañador para meterse al agua, pero cuando estaba en la arena se lo volvía a poner.

Saque de la mochila dos Camisetas, dos pantalones, dos calzoncillos, dos pares de calcetines y un pijama, me cambié, metí la ropa sucia que llevaba en la mochila y me puse el pijama y baje al salón donde estaba mi tía en el sofá dándole el pecho a Ivan

– siéntate aquí conmigo, si quieres pon la tele, encima de la mesita está el mando.

Puse la tele y empecé a hacer zaping y ver canal tras canal, pero no veía la tele, si no que estaba atento a Ivan como chupaba aquella teta, las había visto ya cuando mi tía hacía top les en la playa, pero fue antes de tener a Ivan y es que estaban el doble de grandes, Ivan solo llevaba un pañal puesto y parecía que estaba dormido, pero sin parar de chupar.

– Fernando pásame el bote ese que está encima de la mesita por favor

Le pase el bote que era una especie de loción para bebés, mi tía le quitó el pañal a Ivan dejándolo desnudó y se echó un poco de loción en la mano y empezó ha hacerle un masaje al niño por todo el cuerpo, Iván estaba a lo suyo succionando aquella teta sin que hubiera un mañana, aquella imagen me tenía hipnotizado no quitaba la mirada de esa escena,

– Fernando nunca has visto dar de mamar a un bebé
– No, nunca
– Ya veo, no me quitas ojo
– Perdón no era mi intención
Volvi la mirada corriendo al televisor, mi tía se empezó a reír,
-Fernando ven échame una mano, ayúdame
– que hago
– Coge un poquito de la loción y masajea a Ivan como yo
Me eche un chorrito en la mano derecha y empecé a masajear suavemente y con delicadeza por uno de los brazos pasando por el pecho y llegando hasta el trasero, no me atreví a tocarle sus partes, ya lo hizo mi tía, para tener tres meses los atributos que tenia mi primo sobrepasaban en el doble a los míos, por dios que vergüenza como era posible.

– sabes que tu madre nunca te dio el pecho
– Por que
– Cuando naciste a tu madre tuvo problemas y no le bajo la leche, por lo que te tuvieron que alimentar con leche en polvo
– Vaya, nunca me lo habían dicho
– Creo que la leche materna es muy importante para el desarrollo de los niños y hay que darles el pecho hasta que ellos decidan que no quieran teta.

– Gabriel sigue tomando?
– No, el a los cinco años ya dijo que no quería más, a ver Ivan hasta cuando quiera
– La leche materna sabe igual que la leche de cartón del súper
– No, sabe un poco rara pero esta buena
En ese momento de la conversación se me estaba haciendo agua la boca como se suele decir y mi tía se dio cuenta.

– te gustaría probar
– Si
Mi tía quito a Ivan de la teta y lo puso en una mecedora a los pies de mi tía, se había quedado dormido, ahora estaba viendo el pezon chupado de Iván que mi tía limpió con una gasa, creía que iba a ir a la cocina cogería un vaso y echaría un poco de leche en el vaso para que la probara, tonto de mí

– necesito que te desnudes, para probarla tienes que sentirte como un bebé libre de la opresión de la ropa

No tuve problemas en quitarme la ropa delante de mi tía, ya me ha visto desnudó unas cuantas veces, me quite el pijama de la parte de arriba, cogí los pantalones por el elástico y me los baje hasta los tobillos, no me había puesto ropa interior, deje el pijama en el suelo y me subí de rodillas en el sofá, no sabía cómo ponerme,

– échate de lado, pon la cabeza en mi brazo

Hice lo que pidió, me eche de lado con la cabeza apoyada en su brazo, me puse un poco boca arriba para observar las dos tetas que tenía a pocos centímetros de mi boca, con el brazo que temí tía tenía en mi cabeza, lo levantó un poco y solo me dio tiempo de abrir la boca y meterme ese pezon en la boca, empecé a succionar y en un momento se me llenó la boca de leche que empecé a tragar.

Sin quitarme el pezon de la boca, le mire a la cara
– “ezta güena”
– Chupa mi niño

No se si la leche materna tiene somníferos incorporados ya que me estaba quedando dormido como a Ivan le había sucedido, mi tía se movió un poco para alcanzar la loción que había utilizado antes y que iba a utilizar conmigo esta vez, empezó por mi pecho y mis brazos, seguido de mis piernas, y culito, con la mano me dijo que abriera las pierna, con lo bien que estaba, abrí las piernas y empezó a dar el masaje por las partes internas de las piernas hasta que llego a mi picha y huevos donde pasó por encima la mano un par de veces, yo seguía chupando y miraba mi cuerpo brillante por la loción, pase mi mano por mi cuerpo, estaba suave, me estaba durmiendo, se me cerraban los ojos poco a poco, mi mano acabó en mi picha, cuando me duermo tengo esa costumbre de cogérmela con la mano, no recuerdo que paso después pero cuando me desperté estaba solo en el sofá completamente desnudo e Ivan en el mecedor mirándome y riéndose, mi tía apareció en el salón comiéndo algo.

– vaya mis principes se han despertado.

– me he quedado dormido
– Una horita, parece ser que te gusto
– Si mucho
– Bueno voy a ponerle el pañal a Ivan antes de que suelte algún regalito
Me que de echado en el sofá viendo como mi tía le ponía el pañal a mi primo, primero le echo polvos talco, le levanto las piernas y le paso por el culo el pañal abierto, le abrió las piernas y le cerró el pañal por delante.

– yo también usé pañal por que no me acuerdo
– Claro que si, todos los niños pequeños han llevado pañal
– Puedo probar uno
– Jajaja, hoy estás que lo quieres probar todo, no creo que te vayan son muy pequeños, aunque la cintura la tienes delgada, vamos a probar.

Me puse boca arriba en el sofá, vino con un pañal que lo abrió delante mío.

– levanta las piernas

Las levante como para hacer una voltereta hacia tras, mi tía me cogió de los tobillos, y me levantó un poco más, me puse en la situación de mi tía y me imaginé como me estaba viendo el culo, los huevos y la picha , en esos momentos deseaba pellizcármela unas cuantas veces, puso el pañal debajo mío, en mi culo, me echo polvos talco en mis partes estaba graciosa ya que el polvo talco cubría mi pichilla y apenas se veía, cerro el pañal con los adhesivos no me quedaba mal.

Mi tía se sorprendió ya que creía que no podría cerrar el pañal.

– si te queda bien

Me sentía raro pero a su vez cómodo, le eche un vistazo a Ivan y a mi, los dos con pañal, Ivan se reía.

me puse el pijama,mi tía fue a acostar a Ivan a su cuarto, me dijo que tardaría bastante ya que tiene que esperar que se duerma, me quede viendo la televisión, cuando baje le diría que me quitara el pañal, al rato sentí la puerta de entrada alguien había llegado era mi primo Gabriel que venía del entreno del fútbol, me levante del sofá para saludarlo y me di cuenta que llevaba el pañal puesto todavía, mire hacia bajo para ver si se notaba, a simple vista no se veía nada raro, supongo que tenía que tener cuidado con el ruido que pudieran hacer.

– hola Fernando que bien que estés aquí
– Hola Gabriel yo también estaba deseando venir
– Te tengo que enseñar unos juegos muy chulis que me trajo mi papi de Paris

En ese momento bajo mi tía y le dio dos besos a Gabriel, le pregunto que como había ido el entreno y lo mando a la habitación a ponerse el pijama y que bajara rápido que iba a poner la cena, me puse a ayudar a mi tía a poner la mesa para cenar, pero le tenía que decir lo del pañal antes que bajara Gabriel, pero a mi tía parece que se le había olvidado, recibió una llamada de mi tío, no pararon de hablar mientras terminaba de poner la mesa y hacer la cena, que por cierto eran alitas de pollo, una de mis comidas preferidas, cuando colgó el teléfono le iba a decir lo del pañal pero apareció Gabriel, nos pusimos a cenar y hablar de cómo nos iban las clases, como eran los profesores , no paramos de hablar en toda la cena, terminamos la cena y todos recogimos platos , vasos y lo llevamos a la cocina, Don Cesar estaría orgulloso de mi.

– mamá podemos subir a la habitación a jugar
– No baja lo que necesitéis aquí abajo ya que tu hermano está durmiendo y podéis hacer ruido y despertarlo y luego le cuesta v9,verse a dormir.

– Acompáñame para bajar un par de cajas
Subimos sin hacer ruido y cogimos las cajas donde había un buen puñado de muñequitos de guerra muy chulos, nos pusimos a jugar en el salón mientras mi tía veía la televisión, ya no me acordaba de los pañales parecía que los hubiera llevado siempre, mientras jugábamos con los muñequitos a la guerra, había bastante movimientos ya que había muchos y tenías que estar atento a los movimientos enemigos, que nos estaban atacando por distintos flancos, por lo que nos levantábamos, nos poníamos de rodillas, nos tirábamos al suelo y no me estaba dando cuenta que los pantalones del pijama se me estaban bajando y dejando al descubierto el pañal.

– Fernando lo que llevas debajo del pijama es un pañal ?

Me quede blanco no sabia que decir, mire hacia tras para pedir ayuda a mi tía.

– Gabriel, Fernando tiene un problema médico y tiene que llevar durante un tiempo pañales, por lo que te pido que seas comprensivo con él y le ayudes ya que no es cómodo para él esta situación.

– A vale lo siento
Baje la cabeza para seguir con el papel que me había asignado mi tía, seguimos jugando como si nada
– niños es hora de ir a la cama, venga, recoger los juguetes y arriba.

Subimos los dos con las dos cajas llenas de juguetes, las guardamos y nos acostamos, llegó mi tía para desearnos buenas noches le di un beso a Gabriel y otro a mi, mientras me lo daba con su mano me apretó el pañal y me dijo que no me preocupara en voz baja, yo asentí con la cabeza.

Gabriel se durmió enseguida, yo no podía dormir, no sé si Hera por el cambio de cama o es que tenía unos pañales puestos, pero al rato me quedé dormido.

Me desperté a media noche, en la habitación había un reloj muy Chuli que se te daba la hora reflejada en el techo, las 2:00 de la mañana, me entraron ganas de hacer pipí, me levante para ir al lavabo, cuando me di cuenta que tenía el pañal puesto, no sabía que hacer, que hago me lo quito, pero si luego no se ponérmelo otra vez, Gabriel sospechara por que me lo he quitado por la noche si tengo incontinencia, empece a dar vueltas por la habitación, y cruzar las piernas para no mearme, decidí ir corriendo a ver a mi tía, estaba en la habitación de al lado, me acerqué a ella muy despacio.

– tía.
tiiiaaa.
tiaaa,
Por fin se despertó, abrió los ojos y me pregunto que me pasaba.

– tía me hago pipí,estoy que reviento
– Fernando, tienes un pañal puesto hazlo ahí mañana te lo quito, venga buenas noches.

Mi tía se dio media vuelta y siguió durmiendo, me fui para mi habitación y me acosté en la cama, luchaba para que el pipí no saliera, hasta que ya no pude aguantar más, empezó a salir, sentí que me mojaba la parte frontal mi pito y caía por mi entrepierna hasta el culo, estaba caliente el pipí,la sensación de como se iba llenado el pañal era espectacular, hasta que con las ultimas gotas me relaje por completo, había salido mucho pipí por lo que estaba.
preocupado que el pañal no absorbiera todo y saliera desbocado como un río en una inundación, me toque todo el pañal y la sábana de abajo buscando alguna humedad, pero no encontré nada, todo estaba seco en la cama, me relaje tanto que me dormí al momento.

– venga niños a levantarse.

Abrí los ojos y ya era de día, me estiré en la cama y me acorde de lo de anoche, toque el pañal y allí estaba

– como habéis pasado la noche
– Bien.

Respondimos los dos a la vez
– bajar para abajo que os voy a preparar el desayuno
– tía bajo con ellos puestos, creo que están mojados
– Si tranquilo luego te cambio

Abajo ya estaba la mesa puesta, había pastas, colacao, zumos, Iván ya estaba abajo en su mecedora riéndose
– antes de sentaros en la mesa, alguien quiere teta

Gabriel dijo que no que él prefería cola-cao y se sentó a la mesa, yo estaba indeciso, hasta que mi primo me dijo que fuera a tomar teta, que su madre le había dicho que la habías probado ayer tarde cuando llegaste y te había gustado, me puse en la misma posición que ayer, mi tía se quitó la camiseta que llevaba, quedándose en una tanga color carne, y los pechos al aire, antes que me levantara la cabeza ya tenía el pezon derecho en mi boca, mientras estaba chupando mi tía me desabrocho las tiras del pañal y tiro hacia arriba dejándome desnudo en el sofá.

– Gabriel, por favor pásame las taallitas de Ivan,puso dos o tres en la mano y me limpio toda la zona del pañal que estaba bastante mojada
– Te has echo mucho pipí , menos mal que llevabas el pañal

El roce suave de las toallitas sobre mi pirila la estaba despertando por momentos, y se levantaba erguida,cerré las piernas chafandola entre ellas y escondiéndola poniéndome de lado, baje mi mano hasta mi culo, recorrí el trasero y llegue hasta mi caca como lo llamaba familiarmente a mi ano, se guía deslizando la mano y a pocos centímetros salía un bulto, eran mis huevecillos y un poco más abajo asomaba mi prepucio, ese pellejito simpático, los médicos le dijeron a mis padres que no era necesario operación, que igual más adelante, me encantaba retorcerlo, como si quisiera sacarle punta, tome teta hasta que me arte, nos levantamos del sillón y mi tía se volvió a poner la camiseta, yo los pantalones del pijama me lo había quitado anoche y había bajado a desayunar solo con el pañal y la parte de arriba, todavía tenía la ereccion intente taparme con el pijama pero me iva corto, decidí subir la escalera un poco rápido, pero mi primo y mi tía me estaban viendo como la picha era un mástil de un barco apuntando hacia arriba, intente bajarla con la mano pero por más que lo intentara saltaba como un muelle, me duché y me puse ropa, calzoncillos, pantalones cortos, una Camíseta y las zapatillas de deporte.

Gabriel y yo salimos a dar una vuelta por la calle y empezamos a charlar
– te gusta la teta, mi madre me comentó que nunca la habías probado
– Si que me gusta y tu madre se porta muy bien, las caricias que da me ponen a mil
– Yo aborrecí la teta a los cinco años, me sentó mal un día y estuve vomitando todo el día, después era acercarse mi madre para que le chupara la teta yo salía corriendo, hasta hoy, creo que a mi madre también recibe placer de alguna forma con Ivan y ahora contigo, si te das cuenta cierra las piernas muy fuerte y las mueve como rozandose una a la otra, si no fíjate esta noche o mañana.

– Pues no me he fijado
– Y desde cuando utilizas pañales
– Hará unos meses que por la noche me hago pipí sin que me entere.

Menti
– solo pipí o también lo otro
– Las dos cosas a veces, pero dicen los médicos que esto es temporal que ya estoy a punto de curarme
Pasamos el día jugando a fútbol, conocí a amigos suyos, comimos pizza con mi tía en un restaurante y llegamos tarde a casa, Gabriel y yo estábamos reventados del día por lo que decidimos irnos a la cama.

– Fernando donde vas tan deprisa
– Yo
– Si tu, no te acuerdas de los pañales, a ver si por un descuido me vas a manchar la cama
– A si es verdad
– Ponte en el sofá
Me senté en el sofá y vino enseguida con un pañal y los polvos talco, no tuve que hacer nada en un momento me había bajado los pantalones y lis calzoncillos y allí estaba con las piernas abiertas delante de mi tía y mi primo, me puso el talco y cerró el pañal.

-listo campeón ya podéis subir

Nos acostamos y nos quedamos dormidos muy pronto, volvió a pasar esta noche a las 3:00 me desperté de golpe, era la hora que estaba marcada en el techo, me dolía la barriga, la pizza de anoche era de peperoni, creo que no me sentó nada bien, tenía unos retortijones de escándalo, necesitaba ir al lavabo con urgencia, pero para que tengo los pañales, por lo que me puse mirando al techo y apreté con fuerza, me tiré varios peos, parece que fue una falsa alarma, volví a empujar, sentí que salía un poco de agüilla de mi culo, hasta que explotó, lo que salió de allí, de mi culo no fue algo duro, si no un torrente de líquido que se esparció por todo el pañal y sentía que subía por mi entrepierna hasta mi picha,me entraron ganas de hacer pipí, no lo dude me relaje y empezó a salir el chorro, sentía que me estaba limpiando todo alrededor y que caía por mi entrepierna ese líquido cálido que arrastraba trocitos supongo de mierda de los testiculos hasta casi meterlos otra vez en el culo, me toque el pañal se notaba muy pesado, me puse boca abajo, la plasta que estaba en el pañal se notaba que era como chocolate, que por efecto de la gravedad chorreaba hacia abajo por todas partes del interior del pañal y por mi entrepierna que igual que antes sabía bajado hacia mi culo con mi pipí ahora hacia el camino inverso de mi culo a mi picha, empece a moverme como lo hacía en casa, pero en vez rozarme con el colchón, era con el pañal y una plasta de mierda liquida con pipí, por lo que la sensación de placer se multiplicó por 10.

– mamá.
mama.
ven
Me despertaron los gritos de Gabriel, ya era de día, entro corriendo mi tía
– que pasa
– Mira a Fernando
No me había dado cuenta pero la cama era un desastre, el pañal se había desbordado, había mierda por todos lados, me asusté muchísimo, el olor era insoportable, supongo que me equivoqué con darme placer con el pañal puesto, en cada movimiento que hacía por los pliegues del pañal estuvo saliendo el chapapote y no me enteré, empecé a llorar
– que te ha pasado mi niño, no pasa nada a sido un accidente

Pero yo no podía parar de llorar, me quedaba sin respiración, empezaba a moquear, parecía que me iba a entrar un ataque, empecé a temblar, mi tía se sentó corriendo al lado mío y se quitó la camiseta que se ponía para dormir, y me metió el pezon en la boca, me calmé enseguida y empecé a chupar, mi tía empezó un balanceo como si fuera un niño pequeño, me dormí en sus brazos agarrado a su teta izquierda, pidió a Gabriel que le trajera las toallitas, me desabrocho el pañal y me lo abrió, cogió una totalitarismos y empezó a limpiar por mis partes, pero para limpiar todo necesitaba un camión de toallitas, al relajarme tanto mi vejiga dejó suelto el pipí que me quedaba por echar, menos mal que el chapapote me había dejado la picha pegada a mis huevos y salía el pipí pegado a mi entrepierna cayendo al pañal, me tuvo que coger en brazos y llevarme a la bañera, se tuvo que meter conmigo ya que la pringué bastante, en la puerta del lavabo había un espejo de cuerpo entero, cuando cerró la puerta y me vi reflejado en el espejo, me di cuenta la que había liado, tenía mierda hasta en el pelo, la cara e incluso los dientes, mi tía abrió el agua de la alcachofa y empezó a limpiarme todo el cuerpo, cuando yo más o menos estaba listo, se quitó las bragas que todavía tenía puestas, quedándose desnuda delante mío, a diferencia de mi madre que le gustaba llevarlo rasuradito, mi tía parecía un bosque, un bello rizado y espeso, cuando terminó salimos de la bañera, y me seco concienzudamente, luego se secó ella, me lío la toalla en la cintura y me mandó abajo para desayunar, que tenía que entrar a la habitación a limpiarla.

Cuando baje a desayunar estaba allí Gabriel
– Perdona por lo que he liado esta noche
– Tranquilo no pasa nada, me asuste mucho creía que te había pasado algo
Durante el domingo lo pasamos en casa metidos ya que en la calle estaba lloviendo, fue un fin de semana intenso con nuevas experiencias difíciles de olvidar, voy a echar de menos la teta de mí tía, espero que en la siguiente visita siga teniendo esa leche riquísima, echaré de menos los masajes que me daba mientras chupaba el pezon, pero tengo que buscar una excusa para tener que ponerme pañal en casa, tengo un plan que espero que funcione, pero lo contare otro día.

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