Ovejas, Humanas y ambas
Continuación de mis experiencias 100% reales en una granja..
Hola a todos los zoocios. Como recordarán mis primeras experiencias zoo empezaron cuando era muy joven e inexperto en los trabajos de granja, con el tiempo fui tomando mas experiencia en el trabajo diario, en el como cuando y de que manera poder seguir gozando de mis novias zoo. Karina fue la prinera, su hija Lana y muchas otras con el pasar de los años.
Ya han pasado 15 años trabajando en esa misma granja, hice algunos cursos de trabajo especializado en maquinaria agrícola, administración general de inventarios y mucho de mirar y aprender y asi me convertí en el capataz de los trabajadores, era el mas antiguo y con mas experiencia en el lugar, me he ganado el respeto de todos y puedo hacer prácticamente todo lo que quiera. Aun sigo visitando las ovejas mas tiernas y dándole amor sexual humano, esos coños animales son adictivos y son casi irreemplazables.
Me he encontrado con mas de algún trabajador que tiene gustos similares, al principio tratan de excusarse diciendo que estaban borrachos y que no sabían lo que hacían, muchos por vergüenza renuncian a los pocos días pero los que se quedan y siguen el camino del sexo animal demuestran un compromiso total. Varios han sido mis alumnos en cuanto a como se debe hacer con cuidado para no dañarlas y también no ser sorprendidos. La que más ne sorprendió fue Laurabet, una mujer ya adulta, en esa epoca cuando llego a la granja tenia 38, venia escapando segun ella de una familia abusiva. Muchas veces no preguntamos pasado porque no nos importa si trabajan bien.
Laura era fuerte y comprometida para el trabajo, se veía que tenia experiencia trabajando en el campo y fue un gran aporte para el grupo, además que no se veía tan mal para esa edad, 1.60 de altura, tez morena, cabello largo, mas bien gruesa de cuerpo pero con un culo y tetas que tenian atrapado a muchos me incluyo. Trabajando un dia con Laura fuimos a revisar las yeguas que serian próximamente inseminadas, es un procedimiento mas bien técnico, ver si están saludables y hablar con el veterinario para que cuando llegue el semental esten listas y no perder tiempo (el semental se paga por hora de servicio). Laura dijo que sabia hacer ese trabajo asi que la acompañe, al momento que llega el semental uno debe sujetar la yegua y otro ayudar a que el potro la monte, pero hay veces que o la yegua no se deja o el potro no coopera, en ese caso hay que tomar el guante y ordenar al semental.
Laura demostró una gran habilidad para masturbar a un semental e inseminar una yegua, era una verdadera profesional, he visto trabajadores que no pueden con 2 y estan agotados pero Laura se aventó 4 pajas a un animal de 300 kilos con una verga de medio metro que dispara como manguera de incendio. Hmmmm pensé ‘talvez está es de los nuestros pero diferente especie » , ya habiendo terminado esa labor le pregunté a Laura como era posible que tuviera tan buena mano, me dijo que era cosa de experiencia y que sabía cómo hacerlo porque tenía años de práctica. Me convenci aun mas de que habia algo mas que solo técnica, asi que decidí esperar a ver si pasaba algo. Me quedé esperando en el granero del semental a ver si Laura aparecia y confirmaba mis sospechas. Casi a la medianoche cuando no habia nadie despierto escuche unos pasos cerca de la caballeriza principal, Laura apareció con un vestido de pijama y botas de trabajo, se acercó tranquilamente al animal y comenzó a tocar esa tranca que estaba escondida, el potro comenzó a bufar de placer pero ella lo tenía totalmente controlado por el pene, en un momento Laura comienza a besar y lamer el gran trozo de carne que cuelga de ese semental, yo no podía creer lo que veía, me encanta el sexo zoo y ver este espectáculo me fascinó aun más, yo estaba gozando y masturbándome como loco.
Laura disfrutaba masturbar al potro y darle todo tipo de placer, se veía en su rostro que le gustaba mucho y que ella podia probarlo con todos los días si pudiera, se tocaba su vagina aumentando el placer de la situación, era un espectáculohermosode ver y disfrutar. Llego el momento en que el potro descargo su leche y como toda una experta Laura se dejó bañar por ese líquido pegajoso, su cara su cabello su cuerpo entero estaba cubierto de semen animal, ella saboreo cada gota en su cara y también dejo limpio a su amante, con su lengua y sus manos y el semental durmió como un campeón. Laura terminó de ordenar y se fue tan libre como llegó. Me quedé pensando como podía hacer para que esa mujer no se vaya de la granja y más importante poder disfrutar y participar de ese tremendo espectáculo que acababa de ver.
Por ahora hasta aqui esta experiencia. Lo que sucedió después es de loas mejores experiencias de mi vida. Como siempre cualquier pregunta opinion o comentario son libres de hacerlo. Estos relatos son 100% reales y son parte de mís experiencias trabajando en granja.

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