Gracias a Papá 1ra Parte.
Descubrí este delicioso mundo gracias a mi viejo. .
Hola soy Alex, un rugbier Argentino de 28 años con un tesoro entre las piernas de 22cm.
Mi pasión por las conchitas caninas comenzó hace 15 años atrás, en ese entonces vivía con mi padre, ya que mis viejos se divorciaron y mi madre forma un nuevo matrimonio y me dejó a cargo de mi padre. Mi padre, un tipo musculoso, moreno y bien armado nunca más volvió a tener una mujer y eso siempre llamo mi atención en aquel entonces, porque le llovian mujeres al muy desgraciado, pero luego entendí porque, el ya tenía a su hembra en casa. Mi padre y yo teníamos una gran danés llamada Blanca, ella era super compañera, muy sociable, sobretodo con los hombres y era muy pegada a mi viejo. Todas las noches mi padre se la llevaba a su cuarto a dormir, yo al principio no le daba importancia porque sabía que eran muy unidos, pero no dimensioba que tanto, mi curiosidad por el cuarto de mi padre comenzó cuando por las madrugadas escuchaba ruidos, gemidos y frases bien sucias, yo pensaba que, como solo éramos dos hombres en la casa, a mi padre no le importaba mirar porno con el volúmen a tope y que yo escuché, es más, mi padre es muy libre en ese sentido, los días de verano siempre andábamos en boxer o desnudos en la casa sin importar nada y en una que otra ocasión nos hemos encontrado con las pijas duras y el solo se reía y me decía que el tamaño del rifle era su herencia y en ocasiones nos hacíamos una buena paja. En fin, una noche mi padre salió y me encontraba solo con Blanca en la casa y yo por curiosidad quería entrar al cuarto de mi viejo y ver qué tan caliente era el porno que tenía en su computadora y lo que encontré me explotó la cabeza, puro zoo, pero más que nada era contenido propio, videos de él follando con Blanca. Me puso a mil sus videos, la verga se me puso de piedra y me bombeaba preseminal a tal punto que caían gotas al piso, en esa locura siento algo tibio y húmedo pasar por mi pija, era Blanca lamiendome, yo ya estaba desnudo porque me encontraba solo en la casa asique ella no tenía obstáculo para mis 18cm en ese entonces, esa lengua me dejó sin ninguna reacción, solo me quedé viéndola como hacía su trabajo, que era evidente que ya estaba adiestrada pero en eso escucho el auto de mi viejo entrando al garage, apague todo y salí lo más rápido posible de su cuarto y me encerré en el mío. Cuando entra a la casa, lo primero que hizo fue quedarse en boxer, entra a mi cuarto para saludarme y llama a Blanca a su cuarto para dormir. Esa noche no pegue un ojo, lo único que pasaba frente a mis ojos eran esos vídeos, la pija gigante y venuda de mi viejo siendo mamada por Blanca y como la misma entraba en su conchita, en eso empiezo a escuchar los gemidos típicos de todas las noches en el cuarto de mi padre, mi pija se puso más dura aún porque sabía que era lo que estaba sucediendo, salí de mi cuarto y me puse de atrás de la puerta del cuarto de mi padre para escuchar mejor y poder pajearme, pero mi impulso por unirme y verlo en directo me gano y sin previo aviso entre. La escena era todo un deleite, Blanca sobre la cama boca arriba y mi padre encima, sujetando y abriendo sus patas traseras, bombeando como loco, cuando mi padre se percata que había entrado, se despega de Blanca, se da vuelta y dice, ah bueno tenemos un espectador… Continuará…


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